Archive for: noviembre 6th, 2014

246 oportunidades para invertir en Cuba

OMNIBUS-METROPOLITANOS-LA-HABANA-755x490“No queremos improvisar, lo que queremos es invertir en aquello que realmente necesitamos”, dijo Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, durante la presentación de la Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera, realizada este lunes en la Feria Internacional de La Habana.

El monto estimado alcanza 8 mil 700 millones de dólares para 246 proyectos, los cuales están divididos entre la Zona Especial de Desarrollo Mariel y los sectores agrícola, forestal y alimentario, azucarero, de energía, comercio, turismo, salud, industrias, transporte, construcción, minería, e industria farmacéutica y biotecnológica. En estos números no se incluyen los negocios que ya están en vías de tramitación.

Cada proyecto posee una ficha con la descripción, modalidad de inversión, la parte cubana, el monto aproximado, la ubicación y los contactos. El documento general recoge además las ventajas de invertir en Cuba, las modalidades y el régimen legal de la inversión extranjera, los acuerdos internacionales relacionados con ella, cifras actuales de los negocios en la Isla, datos de interés sobre cada esfera, las políticas sectoriales aprobadas y un resumen del sistema tributario.

El ministro explicó que la carpeta no es una lista hecha desde el gobierno, sino que todas las propuestas han sido presentadas por empresas cubanas, en función de sus intereses y necesidades de vincularse al capital foráneo.

Las iniciativas están distribuidas por todo el territorio nacional, aunque se concentran mayormente en las provincias de Artemisa, La Habana, Ciego de Ávila, Camagüey, Holguín, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Villa Clara y Matanzas. Gran parte de los planes cuenta con estudios de prefactibilidad, lo cual facilita al empresario extranjero cierto conocimiento base en el momento de acometer la inversión.

“Nosotros vemos esta cartera como un primer paso, no es un documento escrito en piedra. Mañana puede aparecer otro proyecto, y el hecho de que no esté en la cartera no quiere decir que no se pueda negociar”, precisó Malmierca, y anotó que la actualización del documento se efectuará anualmente.

El segundo portafolio buscará más puntualmente establecer cadenas productivas completas entre diferentes esferas. “Quizás la mayor debilidad de este primer esfuerzo es que no se promueven suficientemente este tipo de encadenamientos que son muy necesarios para nuestra economía”, sostuvo.

Destacó asimismo que el contacto con compañías extranjeras resulta un eslabón importante para promover la inversión extranjera. “Los gobiernos podemos hacer mucho para crear un escenario favorable, pero al final los negocios los tienen que hacer las empresas”.

Malmierca valoró la participación foránea como un elemento activo y fundamental para el crecimiento de determinadas áreas. “Siempre hemos estado hablando de que la inversión extranjera fuera un complemento de los esfuerzos nacionales, quizás a nivel global de la economía lo va a seguir siendo, pero en algunos sectores le estamos reconociendo un papel fundamental”.

Entre las ventajas para los inversores extranjeros, el titular mencionó las buenas relaciones del país en el ámbito regional e internacional, como miembro de la Organización Mundial de Comercio, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el ALBA, Caricom, Mercosur, además de las perspectivas de entendimiento con la Unión Europea. “Pensamos que desde ese punto de vista también favorecemos el ambiente de negocios en Cuba”.
(Tomado de OnCuba. Por: María Belén Martínez)

El Otro Julio

Julio en La HbanaUn joven de veintiséis años, residente en Remedios Villa Clara, gana el codiciado Premio La Gaceta en cuento. Aquí está la aventura de cómo lo logró.  

-¡Empuja que está abierta! –dijo desde el interior del apartamento uno de los personajes del cuento “Ojo con las paredes húmedas”, texto ganador del Concurso La Gaceta 2014. El agua había inundado la estancia, pero ahí estaba yo con mi traje de baño y dispuesto a hablar con Julio César Castellón, el autor de aquella ficción.
-Les dije que te dieran un salvavidas, en caso de que lo necesitaras para cruzar la sala-, el escritor me sorprendió con esa frase, mientras tomé asiento sobre un montón de agua acumulada en galones.
-No todos los días se gana el Premio La Gaceta, sin embargo pocos han venido a entrevistarme a mi lejano pueblo, donde por lo visto no para de llover.
Intenté decirle a Julio que el problema del agua era sólo en su apartamento y específicamente en un  cuento cuyas sensaciones de amenaza y soledad se mezclan con maestría narrativa.
-No intentes explicarme mi propia obra –interrumpió– sé exactamente de qué trata. Cuando comencé a escribirla, me sentí cómodo con el personaje central del ingeniero frustrado. Un tipo con el cual sin dudas tengo similitudes. Fue algo subconsciente, el cuento salió solo, en una noche de trabajo frente a la computadora. Llovía mucho y yo sentí que aquella agua me sepultaba.  
-Pero Julio, ¿no crees que resulta un lugar común eso de las frustraciones como tema para una obra, cómo lograste el toque de originalidad?
-Es que el tema llama la atención, mucha gente se frustra y luego se siente reflejada por una obra como esta. Yo logré narrar una historia, pero simbolicé algo más amplio. Lo que se nombra corriente de pensamiento: un sentido filosófico que recorre toda la obra de manera subterránea y que sólo a ratos se vislumbra claramente. El agua y la humedad imparable resultan los símbolos de la tristeza que te conectan con la idea central. También el comportamiento de los personajes. Esto último marca la progresión de una acción simple en apariencia, si miramos sus escasos sucedidos.
-Ya estás enredando a los lectores con esos asuntos raros de las técnicas narrativas, obvio que el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso tiene un peso en tu vocación, ¿crees que para ser un buen joven escritor hoy resulta necesario pasar el Onelio?
-No creo que sea indispensable, pero resulta muy útil. Ahí tú descubres el agua tibia más rápido. Pasan dos cosas: o te das cuenta de que tienes talento y sigues adelante o percibes que lo de escribir no va contigo y te retiras. Ese Centro te ahorra mucho tiempo en tu carrera o en tu proceso de autoconocimiento. A mí me ayudó de ambas maneras.

 -Bueno Julio pasemos a los lugares comunes inevitables en toda entrevista a un escritor, dime: ¿cuál autor te influencia más a la hora de crear?
-Sin dudas Julio Cortázar es un imprescindible. Un alimento espiritual que llevo años comiendo. En cuanto a lugares comunes, olvidas que también por lo general se mienta lo de estar solo en una isla con algún libro favorito. Yo elegiría  “Los Miserables”, texto que de tan largo llenaría todo mi aburrimiento en ese sitio aislado.
-Te darás cuenta que hemos hablado mucho del cuento y poco del premio. La Gaceta es perseguido por autores consagrados y desconocidos, casi se trata de un Santo Grial de la literatura cubana. ¿Te sientes como uno de los Caballeros Templarios que cuidan el antiguo tesoro, según cuenta la leyenda (y la película de Indiana Jones)?
-Bueno, ojalá el premio tuviera poderes mágicos para acabar con toda esta humedad de mi casa. Cuando dieron la noticia me remonté a una lista de escritores canónicos de este país. Más allá de la magia o la mitología, para mí fue un llamado a escribir. Hay que arriesgarse, tener confianza. A cambio he soportado esta maldita agua por todas partes, que ni un Premio Nobel erradicaría.
-Entonces, ¿podemos esperar a que estés en esa gran lista de canónicos, habrá en Cuba otro Julio escritor, medio pariente del argentino?
-Acepto lo de pariente, pero en cuanto a lo de canónico queda un largo trecho. Por ahora usaré el dinero del premio para arreglar los salideros de agua y las filtraciones hacia el apartamento de abajo.
-Julio, generalmente cuando se entrevista a uno de esos escritores consagrados se pregunta por los consejos a los más jóvenes. Como sé que odias los lugares comunes, quisiera dármelas de original y pedirte que aconsejes a los autores consagrados desde tu posición de joven.
-Bueno, que sean justos como jurados de los premios. Mirar la obra y no su estilo diferente o su tema transgresor. Una mente abierta a muchachos con talento e ideas novedosas. Ayudarnos, porque lo necesitamos.
-Gracias Julio por tu entrevista, ahora lo más difícil es que llegue seca y no se destiña al pasar por la humedad de la sala del apartamento.
-No importa que se destiña el papel, lo malo es que se tiña de tristeza, la humedad es la tristeza misma.

(Tomado del blog La Letra Irreverente. Por Mauricio Escuela)

Mensaje a mis amigos Demócratas

thomas_jefferson_by_rembrandt_peale_1800Es cierto que muchas veces las distancias que establecen las posiciones ideológicas son insalvables, pero el hecho de que alguien piense diferente no es una limitante para que sean considerados amigos. Por ejemplo, La Joven Cuba tiene muchos seguidores que militan en el partido Demócrata de los Estados Unidos y hoy nos han escrito muchos de ellos contándonos lo mal que se sienten por la derrota sufrida ayer con los Republicanos.

A esos amigos les envío este mensaje. No se preocupen, hace ocho años ustedes recibieron el apoyo del electorado que votó por ustedes para castigar a los Republicanos, por eso todo este tiempo ellos torpedearon sus iniciativas, tratando de lograr que los votantes se decepcionaran de ustedes y los “castigaran” votando en su contra. No se molesten, lo mismo han hecho los Demócratas en otras ocasiones y así ha sido desde el inicio de los tiempos.

Una aclaración válida. No solo en los Estados Unidos ocurre eso, en España por ejemplo sucede lo mismo con los “Socialistas” y el Partido Popular. Unos gobiernan, otros impiden gobernar y luego el que impedía, gobierna y el que gobernaba pone obstáculos y mientras tanto el pueblo –los que aún salen a votar- impone sus “votos de castigo” y se va contento a casa pensando que está viviendo en una Democracia.

Así ha sido y así será hasta que despierten y se den cuenta de que ustedes en realidad no cuentan. Los grupos de poder se distribuyen entre ambos partidos y son los que en realidad gobiernan. La única vía –nada sencilla- es la de buscar otra opción, precisamente es lo que hacen los españoles ahora con el partido “Podemos”. ¿En qué terminará ese movimiento? Bueno eso el tiempo lo dirá pero las encuestas dicen que los españoles están cansados de que jueguen con ellos.

Muchos partidos participan en las elecciones de los Estados Unidos, sin embargo solo dos de ellos asisten a los debates televisados para todo el país. ¿No tienen derecho los demás aspirantes a expresar sus ideas al pueblo norteamericano? ¿No tendrá alguno de los candidatos que no puede estar en los debates, la solución a sus problemas?

Bueno, fuerza amigos, sigan apoyando la liberación de los Cinco, el fin del bloqueo y la exclusión de Cuba de esas ridículas listas de países enemigos, terroristas o de tráfico de personas. Algún día el gobierno de los Estados Unidos tomará las decisiones adecuadas respecto a Cuba, el mundo lo pide a gritos, ojalá no tengamos que esperar a que ustedes conformen un nuevo partido.

(Tomado del blog La Joven Cuba. Por Osmany Sánchez )

El fraude

encuestas-fraude¿Qué significa la palabra fraude? Mentira, falsedad, vacío y compra de principios. Cuando alguien se habitúa al fraude pierde todo vínculo ético y vive al margen, aunque crea que lo tiene todo. Y eso ocurre porque se deja de adquirir lo fundamental, que es la educación. De forma tal que constituye un fenómeno realmente llamativo y digno de denuncia.
Desde el padre Varela hasta Mendive y Martí; la escuela cubana promovió el pensamiento moral y se opuso al fraude. Hoy las instituciones escolares llevan los nombres de aquellos hombres, sin embargo existen manifestaciones internas que niegan las raíces y los valores esenciales. El fraude masivo en La Habana fue la punta del iceberg de un fenómeno cotidiano, donde hay desde el pionero que se fija por otro y el maestro que los deja hacer; hasta la compra de un título de doce o la adquisición de matrículas en importantes maestrías y cursos de posgrado.
Hace tiempo que el fraude lo tenemos en la sociedad, dañando al ser humano desde los más tiernos años. Nos acostumbramos a verlo como una forma de resolver los problemas, y no como la vía más eficiente para generar problemas más grandes. Conozco de sonados fraudes donde no hubo investigación, ni publicación en los periódicos. Sé de fraudes cotidianos donde nadie se inmiscuye, por temor, pues el justo muchas veces es quien sale mal parado.
Y como si se tratase de algo fruto del talento o el esfuerzo, los beneficiados por el fraude se pasean horondos una vez obtenidas sus metas. Porque ellos creen en una máxima que por desgracia está prevaleciendo: el fin justifica los medios. Y los padres que tienen dinero, por no quedarse detrás, por seguir aparentando un status, o porque el niño no tiene real talento; están dispuestos a pagar lo que sea. Y le crean a esa persona una personalidad de papel. Es necesario volver a los clásicos cubanos del pensamiento moral, pero no para hablar de ellos en abstracto ni dibujarlos en las paredes; sino para aprenderlos de nuevo.

(Tomado del blog Letra Irreverente. Por Mauricio Escuela)

Los mejores cuentos del mundo, según Vicente Battista

battista1“La puta con la que debuté se tiene que haber muerto. Si no murió debe ser una mujer muy mayor. Quiero encontrar a esa mujer. No recuerdo cómo se llama aunque eso no importa, porque las putas como las monjas, siempre cambian de nombre”. Así ha concebido el escritor argentino Vicente Battista el comienzo de su próxima novela. Un pueblecito milenario en el Pirineo francés le ofreció los primeros indicios de la historia, específicamente una calle. Desde ese momento “El libro de los sueños inconfesados” es compañero de viaje, proyecto inconcluso, sombra ávida por concretarse en su cuerpo definitivo.

Pero la novela seguirá en el espacio intangible, al menos en los próximos días, porque Vicente está en La Habana. Llegó como jurado del Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar y también para conversar sobre la novela policial, un género que según reconoce sigue siendo subvalorado dentro de la “gran literatura”.

“Es como el pariente pobre de la creación literaria. A veces nos invitan a alguna mesa de debate referida al género, pero cuando se habla de literatura seria no se incluye. Eso es un error garrafal. Escribo esa literatura aunque no solo ese tipo de literatura”, refiere el autor de Esta noche reunión en casa, El final de la calle y El mundo de los otros.

“Te llamás como uno de mis personajes, Laura”. Me dice como bienvenida. Vicente tiene la mirada suave pero detrás de ella hay filos cristalinos y una ebullición que no detienen los años. Me recibe con un gesto de simpatía que agradezco. Unos segundos después hablará sobre la escritura y los argentinos, Borges y Sabato; la novela negra, Cuba y el periodismo; el escarabajo y el grillo.

“Yo manejo los códigos de la escritura argentina, porteña, que es muy acotada, muy del cuento. De ahí que el escritor más grande sea Jorge Luis Borges y que el primer cuento que aparece en mi país es El matadero de Esteban Echeverría, dos años antes de que Edgar Poe estableciera las pautas del cuento moderno. Contrariamente a lo que sucede con la literatura cubana, nosotros tenemos el barroco un poco alejado aunque hay algunos ejemplos en nuestra literatura”.

Vicente asegura que no conoció personalmente a Borges. Fue tal vez uno de los pocos argentinos que nunca lo ayudó a cruzar la calle. Le fue ajeno físicamente, pero no desde el espacio de la fabulación literaria. “Borges me es tan lejano en cuerpo, digamos, como Cervantes. Lo leí, nunca lo traté, lo cual me da cierta ventaja para admirarlo mucho más. Borges influye no por su escritura porque aquel que lo imita lo está copiando, sino por el modo en que trata sus historias y sus personajes, cómo logra en tres o cuatro páginas mostrar todo un universo que a cualquier otro escritor le llevaría unas 40 o 50 páginas”.

En mi caso particular estoy influido por cuanto autor he leído ya sea bueno o malo –asegura el novelista argentino. “Cuando leés, te están dando algo, estás escogiendo algo; lo que no trato de hacer es reproducir los estilos. Por ejemplo, Borges a mí me enseñó a trabajar con frases cortas y a evitar los adjetivos altisonantes”.

Su admiración se extiende hacia autores como Roberto Arlt, considerado el Rimbaud de la narrativa, también en la obra de Ernesto Sabato descubre personajes memorables. “No reconozco o no creo tener influencias de Sabato. A él lo conocí y lo traté mucho. Tiene la grandeza de haber creado personajes irrepetibles. Recordemos a Fernando Vidal Olmos en su Informe sobre ciegos o Alejandra con toda esa perversidad. Son realmente grandes personajes”, precisa el autor de novelas como Siroco y Sucesos argentinos, ganadora del Premio Planeta.

Oro y papel. Escarabajo y cigarra

No hablamos de un tratado sobre insectos. Mucho menos de un manual. Transcurrían los años 60 cuando surgió en el panorama literario argentino una publicación que comenzó a hacer visible la obra de jóvenes autores. Se trataba de El escarabajo de oro, sitio donde Vicente aprendió a entender la literatura como un proyecto de confrontación y diálogo. En ese momento, con apenas 21 años, estaba convencido de que sus relatos eran los mejores que se habían escrito en la historia del arte –me cuenta sonriendo, sin negar cierta ternura soterrada por aquel joven que fue.

“Me felicitaban las novias y los amigos que me querían. Hasta que un día me vinculé con El escarabajo, leí mi primer cuento y me destrozaron. Me di cuenta de que no era un grande como yo pensaba. Nos criticábamos con mucha pasión y con mucha impiedad. Nos sirvió para salir adelante”. Pero más allá de funcionar como taller, la revista tenía un pasado político muy interesante. Según Battista, sus antecedentes están en la publicación El grillo de papel.

“Era común que en ese momento hubiese tres o cuatro años de gobierno democrático y luego venía la dictadura, hasta que llegó la última que fue terrible y lo modificó todo. Por suerte no pensamos volver a soportar otra dictadura como esa, aunque hoy estén presentes en Argentina y Latinoamérica los golpes económicos y financieros como los fondos buitre”, enfatiza mientras en la cabeza hacen fila los amigos muertos, los numerosos desaparecidos.

“En 1955 había caído el gobierno peronista, un gobierno que la izquierda no había terminado de entender. Estaba mezclado con cierto tufito fascista, Mussolini, el populismo a ultranza, pero también había un montón de leyes sociales que modificaron el pensamiento del obrero contemporáneo. Cuando cae el peronismo tengo 15 años. Hubo un montón de intelectuales, mayores que yo, que comenzaron a darse cuenta de que aquello no era ninguna revolución y menos aun libertadora. Ellos quedaron con cierta culpa ancestral”.

El grillo aparece a finales de los años 50 y la costumbre era que cuando un gobierno encontraba una revista literaria que le caía mal la clausuraba. La misma revista podía salir con otro nombre –narra Vicente. Fue Ernesto Sabato precisamente el que sugirió el título al director de la publicación, Abelardo Castillo. Le dijo: si ustedes son tan admiradores de Poe, por qué no le ponen El escarabajo de oro. Así quedó.

Marx, de la balalaika al son

Con 19 años Vicente supo de la victoria de los barbudos cubanos. En esa época su admiración por lo que sucedía en suelo insular lo llevó a la cárcel. El motivo, ser miembro del Comité de Solidaridad con Cuba. “Hay que entender que cuando triunfa la Revolución, aquellos románticos con barba y uniforme, entre ellos un doctor argentino con un apellido ilustre –Guevara Lynch– todo estaba condimentado para que cierta burguesía comprara ese producto, pero cuando Fidel dice señores esto es marxismo-leninismo y llega la Segunda Declaración de La Habana, esos personajes empiezan a tirarse del pelo. Mientras tanto, para los que sí estábamos con el marxismo, se nos abrió un camino formidable. De pronto teníamos una Revolución marxista en idioma español. Nos entendíamos a ritmo de chachachá y son, no a ritmo de balalaika. Era otra cosa, era nuestra, latinoamericana”.

Desde entonces se mantuvo cerca de los cubanos. Esa relación se enraizó aun más cuando en 1967 obtuvo una mención en Casa de las Américas por su primer libro de cuentos. En manos del escritor Leopoldo Marechal, quien venía como jurado del certamen en la categoría de novela, llegó a Cuba el volumen Los muertos.

“Recuerdo que envié el texto a través de Suiza. En ese momento estaba prohibido cualquier contacto con la Isla. De ambas copias, solo llegó a La Habana la de Marechal. Cada vez que alguien regresaba de Cuba hacíamos una mesa para conocer sobre la situación en el país porque no teníamos ni la menor información. Era en Montevideo donde encontrábamos materiales sobre la Isla y debíamos traerlo camuflado”.

“Cuba nos unió en la admiración. El actual gobierno de mi país está conducido por una presidenta que es impagable por lo que dice y hace. Hay mucha gente joven jugándose todo y para mí eso es maravilloso”.

El periodismo, una ferretería o el túnel

“En los 60 teníamos a Ernesto Sabato como una especie de referente. Nos llevaba 20 años y aparecía como un tipo muy inteligente y agudo, sarcástico, reunía diversas facetas del ser porteño. Tenía por costumbre citar una frase de León Bloy que decía que el periodismo era el mingitorio de la literatura. Sostenía que era preferible para un escritor trabajar en una ferretería que en un diario vendiendo su pluma”.

Justo en ese punto comenzaban las discusiones entre ambos –asegura el Vicente periodista. “Yo no tenía idea de qué era un tornillo. Pero igual, si trabajo en una ferretería no me voy a aliar al patrón. Cuando colaboro con una revista que no es de mi ideología, si en algún momento me dicen que cambie la información, renuncio. Durante todo mi ciclo como periodista siempre me caractericé por no ponerme la camiseta del diario. Hay una escuela de periodismo en Argentina, TEA, que entrega una manzana al maestro más querido. Fui uno de los que recibió orgulloso esa manzana y ahí la tengo. Debe ser por todos mis años como periodista”.

Lo cierto es que la extensa mayoría de los escritores han pasado por esa labor –concluye Battista mientras recuerda un caso singular de rejuego entre buena literatura y las formas del periodismo, aunque trastocadas.

“En Argentina había un diario muy sensacionalista pero fuera de serie titulado Crítica y en su redacción estuvo toda una generación de escritores argentinos. Los grandes de ese momento pasaron por allí”. En el suplemento cultural La revista multicolor de los sábados, Borges comenzó a publicar algunos textos que luego conformarían la Historia universal de la infamia.

El difícil arte de escribir (o de matar) 

Yo no era un escritor de policial, asegura el autor argentino. “Si agarrás mis primeros libros encontrarás algunos crímenes pero no se trata exactamente de textos policíacos. Todo nació a partir de un concurso de cuentos de una revista española. Aquel relato se convirtió en la novela Siroco. Antes había escrito El libro de todos los engaños, que es la historia de mi familia. Ahora el diario Página/12 va a sacar tres novelas mías y un libro de cuentos del género”.

“¿Por qué me gusta tanto la novela policial? Porque está emparentada con el cuento. Es un género muy rico que aparece con el policial de enigma. Cuando se agota este surge el policial negro y cuando parecía que este último también se había agotado sale a escena Henning Mankell en Suecia, con el comisario Wallander”.

Sin embargo, coincidimos en que el policial sigue siendo subestimado por la crítica y los círculos literarios. “Lo que pasa es que se unen las grandes novelas con otras obras menores, algo que no sucede con otros géneros; se sabe cuál es el best-seller, cuál es la novela basura, pero en este caso todo aparece bajo el mismo rótulo. En el policial todo entra, sea bueno o malo, y no está clara esa diferenciación”.

Más allá de una mirada desafortunada en el ámbito intelectual, ese tipo de escritura se abre camino entre las nuevas promociones de escritores –enfatiza.

“En Argentina hay muchos jóvenes que escriben literatura policial. Tomando como base a Raymond Chandler, y aportándole un poco a su definición, podemos decir que incursionan en el (nada) simple arte de matar”, asegura Vicente Battista mientras piensa en su juventud y El escarabajo, su generación, la próxima novela por escribir. Tiene muchas cosas en la cabeza pero en algún momento tendrá que darle cuerpo al nuevo volumen. Por ahora, solo puede recitar de memoria el principio de su historia. Sabe que en ella habrá una pérdida y una búsqueda; que estará feliz de aferrarse otra vez a la punta del iceberg.

(Tomado del blog La muerte de un pájaro profeta. Por: Yenys Laura Prieto Velazco)

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