Archive for: febrero 24th, 2015

Lejos del Kindle

chat-contomado de Vertientes, Camagüey

Quiero leer un libro, oler sus páginas y llenarme el índice de saliva para cada salto. Quiero dormir siesta con mi Madre, dar cuero a (con) mis amigos y jugar al fútbol con los chamas del barrio.

Quiero cargar agua de la cisterna, bañarme con un cubito en la mañana y tomar leche con mermelada, naranja agria con azúcar prieta o cerveza (cristal de a peso) con puré de tomate. Más información

Mi socio El Negro

82244cubaTomado de Un guajiro Ilustrado

 A los que se han ido, y a los que se irán.

Ayer se fue mi socio El Negro. Estuvo ansioso todos estos días, parecía un niño chiquito al que le prometen llevarlo al parque el fin de semana. Lo cierto es que anoche -por fin- con lágrimas en los ojos, partió en una embarcación construida furtivamente en algún platanal lejano.

De nombre Yohanne y de apellido irrelevante, El Negro es el clásico luchador oriental en La Habana, excelente albañil y últimamente aprendiz de corredor de permutas, que se ganaba la vida trabajando duro para comer y dormir en algún solar medianamente habitable de la Habana Vieja. Más información

A solas con “el enemigo”

nancy_pelosi_habanaTomado de La Joven Cuba

Desde que nací quedó claro quién era el enemigo. Los que apoyaron la dictadura batistiana contra la que luchó mi abuelo, los que pagaron la mina de la UNITA que mató a mi padre en Angola y los que desde la otra orilla han provocado las circunstancias anormales en que vive mi país. Esa confrontación ha marcado la vida de la mayor parte de los cubanos y creó un escenario de hostilidad con poco margen al diálogo, hasta el 17 de diciembre. Más información

El man Gilbert

gilbertman 1Tomado de La Isla desconocida

Como en la Rosa púrpura del Cairo, un personaje ha salido de la pantalla, y camina por una ciudad, la nuestra. O fue al revés: un espectador se obsesionó con cierto tipo de películas, seriales y videos, quiso vivir en ellos y se introdujo en la pantalla, renunció a ser persona para convertirse en personaje de ficción.

¿La ficción construye la vida, o la vida construye la ficción? Si en época de Cervantes era posible que alguien, de tanto leer historias de caballerías, encarnase en su vida-ficción real al personaje “loco” y justiciero, en la nuestra, la letra impresa ha cedido su capacidad de influencia al audiovisual. Más información

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