Archive for: mayo 21st, 2015

¿Por qué no aumenta la producción?

tiendas recaudadoras cubaTomado de Segunda Cita

por Guillermo Rodríguez Rivera

Desde hace unas cuantas décadas nos dijeron a los cubanos que debíamos tener mentalidad de productores y no de consumidores. Algún ideólogo casero, quizá lleno de fervor militante y deseando que nuestro país avanzara lo más rápidamente posible, desintegró el par dialéctico que integran producción y consumo y decidió quedarse únicamente con la producción. El consumo es imprescindible para todos, porque una cosa es el consumo y otra su deformación, su enfermedad, su vicio, o sea el “consumismo”.

El cubano no puede, no tiene oportunidad ser consumista: la oferta de nuestro modesto mercado no es tan variada, ni tan opulenta, ni tan abundante como para generar una clientela consumista. Pero, además, el consumismo tiene todo un aparato que lo acompaña: la publicidad, las rebajas, la competencia, las tarjetas de crédito, que le permiten a uno casi arruinarse sin notarlo.

En Cuba, a la inversa, hemos desarrollado una economía –permítanme el juego verbal– de “sinsumo”: el propósito es que uno consuma lo menos posible.

Nuestro comercio es un comercio sin estabilidad: es un comercio minorista estatal –acaso el único que exista en el mundo–, donde usted nunca puede estar seguro de encontrar lo que ha salido a buscar y necesita: uno sale a comprar calzoncillos y regresa a la casa con una llave inglesa. Uno casi nunca encuentra el producto que busca sino que otro producto lo encuentra a uno, y uno, si puede, acaba por comprarlo porque sabe que no lo habrá en las tiendas el día en que lo necesite.

Pudiera ser que el artículo que uno quiere comprar esté en el almacén de la tienda, pero el vendedor no irá a buscarlo para vendérselo: como afirma su vocabulario, esas tiendas estatales no tienen clientes, sino usuarios. Al margen de eso, el vendedor tiene “amigos”. Para recibir un buen trato lo más seguro es ser amigo del vendedor.

Me parece que todo ese caos, que siempre va en perjuicio del normal consumo del ciudadano, genera en el cubano más deseos consumistas que el propio capitalismo. Más información

Dialéctica de la disciplina en Cuba

Premier 12: Definidos ya los dos grupos

Estados Unidos e Italia no se verán las caras a menos que sea en cuartos de final o más adelante. (Foto: Christian Petersen/ Getty Images)

Estados Unidos e Italia no se verán las caras a menos que sea en cuartos de final o más adelante. (Foto: Christian Petersen/ Getty Images)

Los dos grupos para la ronda preliminar del torneo Premier 12, que se celebrará en Taipéi de China y Japón del 8 al 12 de noviembre, auspiciado por la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC: World Baseball and Softball Confederation), presentando a las 12 naciones mejor rankeadas en la IBAF, han sido dados a conocer por el presidente Riccardo Fraccari, tras un sorteo celebrado hoy en Seúl, Corea del Sur.

La primera ronda y los cuartos de finales (pasan los cuatro primeros conjuntos de cada llave) se jugarán en Taiwán, mientras que la semifinal y la final tendrán como sede el TokyoDome de la capital japonesa.

El torneo, que se celebrará cada cuatro años, viene a funcionar como un evento paralelo al Clásico Mundial de Béisbol, pero a diferencia de éste (auspiciado por la Major League Baseball), será sancionado por la WBSC, y permitirá la existencia un evento de envergadura para mayores cada dos años.

Cuba tendrá como máximos rivales a los locales taipeianos y a los holandeses, dependiendo de lo que lleven Puerto Rico, Italia y Canadá; mientras que los nipones tendrán en Estados Unidos y Corea a sus peores contrincantes, a menos que dominicanos y venezolanos se tomen el evento en serio.

Juegos de apertura:

  • 8 de noviembre, Grupo B, Corea del Sur vs Japan en el Tokyo Dome
  • 9 de noviembre, Grupo A, Holanda vs Taipéi de China en Taiching Intercontinental Stadium

Grupo A

  • Taipéi de China
  • Cuba
  • Holanda
  • Canadá
  • Puerto Rico
  • Italia

Grupo B

  • Japón
  • Estados Unidos
  • República Dominicana
  • Corea del Sur
  • Venezuela
  • México

Sedes

  • Juego de apertura: Sapporo Dome. Semi-finales, Finales: Tokyo Dome
  • Primera Ronda, Cuartos de Final: Taipéi de China

 

Por Reynaldo Cruz

http://universobeisbol.mlblogs.com/2015/05/20/premier-12-definidos-ya-los-dos-grupos/

Un romero de mayo

romeros

El romero no es un gentilicio aprobado por la Real Academia de la Lengua Española; algún día lo será. Vale decir, en su defensa, que aunque el romero proviene de muchos lugares, comparte un espacio y tiempo común para sentirse, autodefinirse o actuar como tal: las Romerías de Mayo.
Las Romerías de Mayo son igual de intranquilas que un Festival Internacional de Cine, solo que a nadie se le ocurre andar con una bufanda; de hecho la vestimenta clásica o ideal de un romero es un buen short, unas buenas dupé, un buen pulóver del Che (si es desmangado mejor) y una buena gorra o un buen sombrero. Todo preferiblemente bueno, porque en Romerías lo malo se vota a matar. Digamos que ser positivos es obligatorio en Romerías.
La vida de un romero dura exactamente una semana. Inicia el día dos en el Bosque de los Héroes, en la Avenida de Los Libertadores de la Ciudad de Holguín, con un buen concierto pre-romerías, que solo se sabe cuándo inicia y a veces ni siquiera se sabe. El programa es así de inverosímil.
Después de dormir unas cuatro horas, a lo sumo cinco, el romero se incorpora al desfile inaugural, que concluye en La Periquera o Casa Consistorial, frente al Parque Calixto García. Allí, bajo un sol que disuelve piedras, espera las palabras de bienvenida del Comité Organizador del evento y la señal de arrancada para iniciar la marcha hasta la Loma de la Cruz, donde será colocada una réplica gigante del Hacha de Holguín, pieza indígena convertida en símbolo de la ciudad. Luego, otro buen concierto y a “romeriar”.
La marcha no es un invento de las Romerías de Mayo, forma parte de una tradición que inició hace 225 años, cuando el fraile franciscano Antonio Joseph Alegre subió con una cruz en sus espaldas la elevación más cercana a la Ciudad de Holguín. La cruz, desde lo más alto, protegería a los pobladores de epidemias, maleficios y catástrofes naturales. La cruz aún permanece en la loma, aunque lo de las catástrofes naturales es cuestionable.
Sucedió un lunes 3 de mayo; desde entonces los ciudadanos esperaban la fecha cada año para ascender hasta La Loma de la Cruz y realizar festejos católicos. Esta manifestación social espontánea se erigió en tradición popular que asumiría el nombre de Romerías de la Cruz de Mayo. Cerca de 23 años después se terminó de construir una escalinata con 458 peldaños, que facilitaría el acceso a la elevación.
Muchos romeros desconocen estos apuntes históricos, a pesar de que el propio slogan de este magno evento cultural advierte que “no hay hoy sin ayer”. Y precisamente ayer, dígase un 3 de mayo de 1994, un grupo de intranquilos muchachos, miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), con Alexis Triana al frente, decidió fundar un espacio para los jóvenes artistas, que tomó como pretexto la mencionada festividad religiosa, para convertirla en las Romerías de Mayo: una fiesta de carácter eminentemente cultural.
Además de intranquilos no pocos llamaron locos a estos primeros romeros, que lucubraron la idea en medio de una década “especial”, pero como bien dicen “es mejor aguantar a un loco…”, imagínense a unos cuantos. A la AHS holguinera no le importó escasez de combustible, apagones gratuitos y carencias de cualquier raza para convertir el sueño de las Romerías en una realidad tan objetiva como los tantos jóvenes artistas del país que se dieron cita en la Ciudad de los Parques para hacer de la cultura un idioma común.
Desde entonces la provincia de Holguín se convierte cada mayo en la Capital del Arte Joven donde se conjugan tradición y modernidad para mostrar lo más representativo de la cultura nacional e internacional, además de los mejores proyectos de la AHS en el país.
Romeros de todas partes llegan hasta este territorio nororiental para retroalimentarse del buen arte nacional e internacional desde la emisión o la recepción. La ciudad se convierte en un hormiguero y se respira un aire bohemio que invita a descubrir el amanecer abrazado a una guitarra en cualquiera de sus parques.
Desde el día dos hasta el ocho el descanso sale de vacaciones y tropezar con el arte se vuelve un algoritmo cotidiano, obligatorio. Un total de 15 espacios culturales invaden la ciudad con música de cualquier tipo y con cualquier nombre: desde “Electroromerías” hasta “Dame una canción”; las artes plásticas encuentran su “Babel”; el audiovisual encuadra desde su “Cámara azul”; los versos más libres llegan de “Los poetas del mundo”; el debate intelectual rescata la “Memoria nuestra” y el teatro y la danza amanecen en las calles de la ciudad. Sencillamente, Holguín se vuelve una fiesta.
El ocho por la noche se baja El Hacha de la Loma de la Cruz y se traslada hasta el edificio más alto de la ciudad (18 plantas), donde es izada para perpetuar el abrazo de lo tradicional con la modernidad. Cerca del lugar se siembra un árbol como huella del evento y símbolo de continuidad, y un concierto cierra las cortinas de las fiestas para desvelar por última vez a los miles de romeros que de seguro renacerán en Holguín en el próximo mayo.

por: Luis Mario Rodríguez Suñol

https://micubaneo.wordpress.com/2015/05/03/un-romero-de-mayo/

Nostalgias de Baracoa

baracoa

Visité Baracoa por primera vez hace ya más de 11 años, cuando tuve que viajar desde Santiago de Cuba a esa ciudad para dar clases de Comunicación Social a los estudiantes de la Escuela de Trabajadores Sociales.

Entonces yo estaba en cuarto año de la carrera y tenía 20 años, pero miré la ciudad con los ojos de la responsabilidad que me había llevado allí; de modo que no reparé mucho en ella, sino que me concentré en las casas de mis alumnos, los lugares donde estudiaban… Más allá del encanto indiscutible de la carretera que une a Guantánamo con la Primada de Cuba, y sus paisajes que van desde los colores de la sequía, el azul del mar, hasta el verdor de los bosques de montaña; más allá de la fascinación de quien se enfrenta por primera vez a la imponente Farola y sus pinos y manantiales; mis ojos no descubrieron nada.

Quizás por eso, cuando me preguntan, a veces la memoria me traiciona y digo que conocí Baracoa un año después, cuando llegué hasta allá con un grupo de locos amigos.

Entramos a la ciudad después de las nueve de la noche y llevábamos encima todo el cansancio y la mugre que se puede acumular en ropas y mochilas tras varios días de viaje acampando a orillas de ríos y playas. Fue esa mi primera experiencia “guerrillera”, y confieso que quedé enamorada para siempre de la camaradería que se produce al compartir una tienda de campaña, las caminatas, el sol, la lluvia; cuando descubres lo bien que sabe la comida que logras cocinar en ese improvisado fogón de leña, no importa si el arroz se quemó o los espaguetis son una verdadera pasta.

Baracoa nos recibió así, cansados y felices, con ganas de continuar viaje al medio del monte. Y aunque era de noche, vimos lo mejor y más hermoso de esa tierra: su gente.

Como era tarde para armar un campamento en alguna de las playas de la ciudad, tocamos la puerta de una familia baracoesa. La casa en cuestión pertenecía a los amigos de los padres de uno de los miembros de la tropa, pero el muchacho no había estado allí más que una vez en toda su vida, cuando era un niño. A pesar de ello llamó a su casa en Santiago de Cuba, pidió la dirección y nos fuimos para allá con la idea de guardar en esa vivienda nuestras pertenencias e irnos a dormir en la arena. Íbamos sin muchas esperanzas, porque la verdad es que estaba difícil confiar en personas totalmente ajenas, y si además lucían tan raros como nosotros a esa hora…

Tocamos esa puerta y se nos abrió la ciudad.

Baracoa es para mí, desde entonces, la sonrisa y los abrazos que nos prodigó una familia desconocida en medio de la noche. La invitación a bañarnos a cubo limpio en el patio interior de la casa; la gente que abandona la comodidad de su cama para compartirla con extraños.

Al día siguiente, la ciudad que vi era otra diferente a la contemplada un año atrás: más brillante, llena de matices, como una puerta que anuncia un pasadizo entre el ayer y el presente; como un pasaje que conecta la civilización y la naturaleza.

Quizás por todo eso se ha convertido en uno de esos lugares a los que me gusta llevar a mis amigos, contemplar sus rostros, especialmente si es la primera vez; uno de esos sitios a los que siempre quiero volver, porque me hacen feliz.

Y aunque todavía me faltan muchos secretos suyos por conocer y estoy llena de nostalgias, por esta vez, solo por esta vez, no viajé a Baracoa con mis amigos. Es esta una guerrilla diferente a la que me acompañó 10 años atrás, pero es igualmente entrañable. Ya me contarán ellos a su regreso cómo es la ciudad que vieron. Quién sabe si a la distancia logro descubrir que Baracoa es mágica, y que se camufla, se transforma, y es al mismo tiempo una y miles.

por karinamarron

https://espaciolibrecuba.wordpress.com/2015/05/16/nostalgias-de-baracoa/

 

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