Archive for: Octubre 2015

Una piedrita del río para Martí (Video)

100_5079Ese domingo, con todos los cansancios recientes, se fueron los de la guerrilla al río que son Dos Ríos. Bajaron la barranca abrupta, a pesar del dolor que les hacía caminar raro, a pesar del fango y la amenaza de nuevas caídas. En la orilla del crecido Contramaestre, a poca distancia del Cauto, recogieron piedras y las lavaron en la corriente, las cargaron cuesta arriba como trofeos, con malabares y piruetas para que no se cayeran, hasta llegar nuevamente al sitio donde una vez sangre y tierra fueron una sola sustancia cósmica y universal.
Recolectando piedras en a orillas del Contramaestre
Todos, incluso los que no pudieron bajar, tenían una pequeña roca de amor. Hubo quien cargó con las piedras de los que, por muchas razones no pudieron venir. Cada uno pasó frente al monumento con sus pedazos de lava antigua en las manos y sus pensamientos, con sus homenajes y sus augurios, con sus sueños y sus recuerdos.

Al Apóstol, al Maestro, al Héroe, al Poeta, al hombre de las muchas noches por calles heladas y de los discursos memorables, al artífice de la unidad (tan necesaria hoy), al enamorado que tanto corazón conmovió y conmueve aún, al autor intelectual de todos nuestros asaltos estelares. A José (Pepe) Martí dedicaron esas rocas de río, de telúricos arrebatos, de sol abrazador, de ternuras y de truenos. (Por Rafael Crul. Tomado del blog Turquinauta)

El paquete

12141597_1531572307135019_5966268632469969708_nLleva en las manos, una libreta toda maltratada; con dibujos de banderas, palmas y estrellas. Es lo aprendió a hacer para matar el tiempo de tristezas.
Además prepara la mochila de sueños compartidos con los amigos: nunca se sabe que pueda necesitar.
Una sábana extra para alejar el frio de la espalda para alguna de sus compañeras, los libros que ofrendará a los niños de un rincón del mundo y los zapatos listos para recorrer los kilómetros, aunque no resista el fango.
Piensa que cuando llegue a su destino, las cargas del paquete se irán desinflando pero ocurre lo nunca imaginado. Se llena de recuerdos carmelitas de la tierra de las alturas, mojados hasta las células, respirando el aire frio arriba del camión, desafiando a las montañas. En su pupila tiene una ventana donde una vez se cantó una serenata y sintió el fuego que alumbró a las casas, un día de enero.
Atacamos a la mala suerte por la espalda y de sus trampas salimos airosos; con dolores, en tierra sagrada recogieron piedras para él.

Ve a sus amigos; los viejos, los nuevos que se hacen en el camino; sienten el mismo peso, solo que la huella está fresca y solo existen risas.

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A ella lo que le gusta es cargar con sus conversaciones dentro del saco, y sacar de ahí, el alivio de una nube, con el aroma de las mariposas, siempre a la izquierda de la musaraña.
El tiempo pasa y ya va siendo hora de preparar otro paquete; debe ser pronto. (Por Betsy Benítez. Tomado del blog De donde crece la Palma)

Una Guerrilla joven conquista Granma (+Fotos y video)

en-dos-rc3adosAntes, no entendía ese instinto casi suicida de forzar el cuerpo hasta los límites, el deseo de sentir cansancio, sudar…. Los miembros de la “Guerrilla joven”, integrada por blogueros, activistas de redes sociales y periodistas de varias provincias del país, lo hacemos con frecuencia y, en el camino, nos volvemos más hermanos.

Del 21 al 25 de octubre, recorrimos parte de Granma, guiados por el deseo de palpar esencias de la nación, en un territorio con más de 600 sitios históricos identificados y señalizados, incluidos 23 monumentos nacionales.

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En el Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

En la Casa del Padre mayor, Carlos Manuel de Céspedes, iniciamos la aventura que nos llevó hasta el Museo de Cera, el Pico Turquino, donde celebramos una boda, Las Coloradas, Cabo Cruz, la casa natal de Celia Sánchez, en Media Luna, Dos Ríos…, pero escrito así parece muy fácil. Y, en verdad, las peripecias pudieran motivar hasta películas. Algunos las catalogaron como extremas, aunque no debemos exagerar.

CAMINO AL TURQUINO

Cerca de las 7:00 de la noche llegamos al campamento de pioneros Che Comandante, en Bartolomé Masó, bajo una llovizna, final del aguacero que había caído. Allí nos recibieron la subdirectora y otros trabajadores, con sonrisas y amabilidad.

“Aquí llueve todos los días, subir es complicado en estas condiciones”, nos alertaron, pero estábamos decididos: Veríamos al Apóstol en lo más alto.

Baños, comida, charlas, chistes y apenas unas horas de sueño, porque a las 2:00 de la madrugada salimos rumbo al Parque Nacional Pico Turquino, en Santo Domingo.

Quien estaba al frente de la instalación, un señor delgado y bastante serio en aquel momento, nos dijo: “Es casi imposible que lleguen. El sendero está en pésimo estado y, después del mediodía, cae cantidad de agua”, sin embargo, la tropa no se amilanó.

Y él recalcó: “Para lograr ese propósito deben caminar 18 kilómetros hasta la cima, más cinco de retorno al campamento de Aguada de Joaquín. Sumen el fago y el casi seguro aguacero. No están acostumbrados a tanto”.

Y era cierto, pero seguimos loma arriba.

El trayecto incluyó caídas y esa mezcla de cansancio, sudor y resequés en la boca, que combatimos con caramelos y refresco.

El punto más alto de Cuba, ubicado a más de 1970 metros sobre el nivel del mar, parecía alejarse cada vez más, sin embargo, la voluntad resistía.

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En la cima del pico Turquino.

Y teníamos una motivación adicional: la boda de Rodolfo Romero y Karen Alonso, dos habaneros llenos de sueños, de la cual les contaré en otra oportunidad.

Desafortunadamente, todos no llegaron, pero hubo intercambio de anillos y hasta brindis en la cima. Admiramos el busto de José Martí, obra de la escultora Gilma Madera y símbolo para quienes amamos los retos y el país, colocado allí por Celia Sánchez Manduley y su padre, Manuel., en 1953.

Cuando el motor del camión bramaba para subir una de las tantas pendientes -como expresó uno de los participantes-, ya de regreso desde Santo Domingo hasta Caney de las Mercedes, pensaba en la sensación de desafío eterno que implica el Turquino y hace que algunos quieran subirlo otra vez, aunque haya faltado el aire y dolido los músculos.

Parecía que lo difícil había concluido y solo nos restaba compartir en el campamento de pioneros Desembarco del Granma, en Las Coloradas, Niquero, y con pobladores de Cabo Cruz. Además, adentrarnos en otros sitios históricos, ubicados en el llano.

Sin embargo, los programas de los eventos son apenas palabras escritas. Hasta las tres y pico de la madrugada estuvimos con la guagua rota en Manzanillo.

guagua

A las 6:00 de la mañana llegamos a Las Coloradas, hora ideal para comer, cuando no se ha hecho, y dormir al menos tres horas. Su director y los demás trabajadores nos atendieron como si fuéramos su familia.

Cabo Cruz nos proporcionó uno de los momentos más especiales: el intercambio con los pioneros de la localidad y con Roldán Hernández, miembro del destacamento Mirando al mar. Allí realizamos una iniciativa tradicional del grupo: El estanquillo Patria, consistente en obsequiar semanarios de cada provincia, libros de cuentos, temperas, lapiceros, revistas, juegos, las únicas dos ediciones del periódico Granma a color….

OTRA VEZ JUNTO AL HÉROE NACIONAL

 

El domingo, 23, fuimos al encuentro del Héroe Nacional en Dos Ríos, donde cayó el 19 de mayo de 1895. La historiadora Nubislaidis Rosel narró lo sucedido aquel día y cómo el primer obelisco fue constituido con piedras, depositas por mambises.

Nos fuimos a la orilla del río Contramaestre a buscar otras y ponerlas en el lugar, como expresó Máximo Gómez que debían hacer los cubanos dignos que llegaran allí.

Estaba crecido y había fango, pero el compromiso con nosotros mismos, la historia y nuestros sentimientos era más fuerte que todo.

La tarde de ese día estuvo cargada de abrazos y despedidas. Ahora, como Itsván Ojeda, periodista de Las Tunas, me quedo con el sabor agradable de juntarme con gente especial y de haber conocido a Rafael y Bernardo, trabajadores de la Empresa de Flora y Fauna, en la Altura de Joaquín, o a colectivos geniales como los de los campamentos Che Comandante y Desembarco del Granma.

Como Lilibeth Alfonso, de Guantánamo, escribo que amé la experiencia, sus retos y las personas en el camino. Granma es una provincia que encanta. (Por: Yasel Toledo. Tomado del blog Mira Joven)

 

Periodismo de Barrio ya se hizo (y es hermoso)

Así nos recibieron en Pueblo Nuevo, Centro Habana

Blog: Polémica Digital.  de Elaine Díaz

Amigos y amigas…

Ustedes que están del otro lado del correo electrónico y han sumados sus direcciones voluntariamente para tener las primicias sobre Periodismo de Barrio, ustedes que ni siquiera se conocen entre sí pero no han dejado de creer, ustedes que probablemente se hayan vestido de blanco en 2009, durante aquellos días del concierto Paz sin Fronteras, cuando parecía imposible que Juanes y Olga Tañón se le unieran a los Van Van en La Habana y gritaron junto al maestro Formell aquel “ya se hizooooo, duélale a quien le duela”… Para ustedes es este primer correo electrónico de una nueva organización periodística sin fines de lucro enfocada en las historias de las comunidades afectadas por desastres naturales o aquellas que, por su localización, son vulnerables al impacto de fenómenos naturales como huracanes, inundaciones, sequías, fuegos, deslizamientos de tierra, u otros ocasionados por la incidencia del hombre.

Periodismo de Barrio, como Paz sin Fronteras, ya se hizo. No sin tropiezos. No sin malos ratos. Pero se hizo. Y el número cero, que saldrá el próximo domingo – debo decirles – es hermoso. El primero de agosto de este año, cinco jóvenes periodistas nos lanzamos a recorrer los principales municipios afectados por las inundaciones súbitas del pasado 29 de abril. Llegamos hasta Centro Habana, Cerro, La Habana Vieja y 10 de Octubre. Tocamos las puertas de las casas una y otra vez y nos recibió gente sencilla, de bien, gente que te da guayabas y agua fría y refresco de pipa gaseado. Recorrimos los barrios de la mano de los gobiernos locales, cogimos la ruta 26 en el Hospital Naval y nos sentamos a escuchar a quienes predicen el clima en Casablanca. Nos pasamos una tarde con el comando de Rescate y Salvamento que alejó tantas muertes ese día. E hicimos periodismo. Ese periodismo cuya vocación está profundamente vinculada con el servicio público.

Algunos nos negaron entrevistas. Otros desconfiaron de nuestras intenciones. Pero para todo ello estábamos preparados. La desconfianza nos hizo más fuertes. Nadie debe confiar en otro sin ver el resultado de su trabajo antes. Y eso es lo que queremos mostrarles el 18 de octubre. Nuestro primer número se basa en el acto de fe de aquellos que quisieron ser los primeros en arriesgarse, de esos que tenían tanto que decir que prefirieron hablar a permanecer callados.

Tiene cinco reportajes larguísimos, reposados, porque hacemos periodismo lento, y entrevistamos a las mismas personas una y otra vez, y verificamos cada dato, y contrastamos cada fuente y somos poca gente y tenemos pocos recursos. Periodismo de Barrio no se lee en un día. Guárdenlo en su navegador. Abran cada semana un reportaje, descubran junto a nosotros esa Cuba que no se ve en Facebook, ni en Twitter, una Cuba que no es noticia de último momento. Y no dejen de enviarnos su opinión. 

Tiene, también, un perfil de un delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular. De un hombre de bien. De un hombre con un bote rojo sin remos que entra a un barrio insalubre a salvar gente. Alguien que nos monta en su moto con sidecar y nos lleva a San Felipe y a quienes sus vecinos respetan. Tiene imágenes dolorosas, porque a seis meses de las lluvias, hay quienes siguen durmiendo en los esqueletos de sus colchones en el piso, e imágenes desde la esperanza, porque a seis meses de las lluvias hay barrios que han sabido gestionar soluciones. Tiene un editorial que dice quiénes somos, a dónde vamos, de dónde venimos.

Y no tiene ni un centavo que no sea del dinero que ahorré yo, Elaine Díaz, durante mi estancia como becaria en la Nieman Foundation for Journalism de la Universidad de Harvard. Hay quienes usan sus dineros para comprarse casas, o carros, o ropa, o zapatos, o comida. Hay quienes lo usan para viajar. Hay quienes compran sexo. Hay quienes compran ideologías. Y hay quienes se deshacen de él. Porque el dinero, seamos honestos, corrompe. Quien nada ha tenido, nada pierde. Yo tuve mucho, tuve a mi familia, y tuve Campo Florido, y tuve una finca que me salvó de pasar hambre en los ´90 – durante el periodo especial. Sé sembrar tomates y vender mamoncillos en la playa con la misma impertinencia con la que escribo.

Si mañana Periodismo de Barrio no pudiera seguir por causas ajenas a nuestra voluntad – como un cataclismo climático – si no hubiera un número uno que alumbrara ese número cero que saldrá el domingo, aún así habría valido la pena cada segundo de estos dos meses. Por Mónica, por Julio, por Geisy y por Tomás – que son los nombres que verán una y otra vez firmando los trabajos. Deben memorizarlos, porque no todos los días se encuentran periodistas con almas tan limpias y vocación tan clara. Pero, sobre todo, habría valido la pena por todos esos que nos miraron con los ojos bien abiertos porque nunca antes habían sido escuchados, por todos los que nos tendieron la mano, por todos los que creyeron y creen que hacer algo diferente en Cuba, hoy, no solo es posible, sino necesario…

“Cuando llueve todo sea moja, dice un refrán, pero aún más los pobres”, así comienza Lemebel una crónica sobre las inundaciones en Chile y así empieza Periodismo de Barrio.

 

Ganar terreno sin venderle el alma al diablo

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Blog: La Joven Cuba 

Si mañana la CIA, la NSA o la mismísima FNCA invitara a un evento donde pudiéramos hablarle a un grupo de personas sobre la realidad cubana, no dudaríamos un momento en asistir. Ellos podrán tener sus intenciones, pero no podrán poner en nuestra boca palabras que no queramos decir. Replegarse, esconderse, atrincherarse no puede ser la solución, cuando desde hace tiempo sabemos que esta guerra es de estrategia e ideas.

La cuestión no es aceptar o no las “armas del enemigo” sino el uso que se les da. Una de las razones por las que el gobierno de los Estados Unidos no ha podido cumplir sus sueños de crear una oposición real en Cuba es porque sus acólitos han actuado solo por dinero. Siguiendo la voz del amo y sin opiniones propias. Seguramente anhelan encontrar gente joven que quiera oponerse a la Revolución por convicción, pero les va costando mucho trabajo.

Por esto días se crea la polémica sobre la asistencia de un grupo de cubanos a un evento en Alemania y de proyectos periodísticos relacionados con el mismo. El problema no es el evento en sí, sino lo que hay detrás del mismo. Si existen pruebas de que Reporteros sin Fronteras está detrás de eso, pues que se denuncie, pero que no se intente crucificar a los asistentes al evento solo por estar. ¿O seguiremos creando daños colaterales en Cuba?

La izquierda siempre estará en desventaja en cuanto a atención mediática se refiere. No creemos en la teoría de que asistir a un evento de la Derecha lo legitime. Si no vamos nosotros entonces quedará ese espacio ahí para que lo llene otro, con un mensaje que nos haga daño.

Es derecho de cada cual aceptar o no el dinero que le brinden. Su inteligencia y su conciencia le permitirán hacer lo correcto, incluso Fidel puede contarnos cómo se hace revolución con las armas del otro, lo que no está bien es burlarse de la inteligencia de los demás. Es legítimo que aquí en Cuba, un bloguero le diga a algún funcionario que seguirá escribiendo con responsabilidad y criticando lo mal hecho, pero decir en una entrevista en el exterior que “eso ya no me lo pueden prohibir”, parece más una bravuconería que un reclamo de derechos.

No está mal denunciar la subversión que se hace a nuestro intento de gobernarnos sin patronazgo foráneo, sin vergüenza porque eso “nos marque” pero al hacerlo debemos ser precisos y justos en no provocar los daños colaterales. Algunos textos escritos con demasiado entusiasmo pueden provocar un efecto menor y otras respuestas más emocionales que explicativas, incrementan las dudas. No olvidar que algunos se alimentan con este tipo de polémicas, adoptan una posición de víctimas y terminan atrayendo más seguidores. Lo más importante es siempre la obra que hace dada uno, qué contenido se genera y a quién beneficia.

Bienvenidos sean todos los espacios que podamos disputarle a los oportunistas que antes hablaban a nombre de un país que no comulga con ellos y su versión extremadamente negativa de nuestra realidad.

Acudamos entonces a estos escenarios pero conscientemente, que la ingenuidad a veces es normal y hasta conveniente pero ayuda poco al periodismo comprometido (no es lo mismo que dócil) que tanto necesitamos en Cuba. Hay que ganar terreno evitando venderle el alma al diablo y evitar que surja un Fausto pero siempre con el cuidado de no ser injustos con jóvenes valiosos para construir este país. Al menos esta es nuestra filosofía de vida.

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