Archive for: noviembre 2017

Activismo sin prisa y resultados con pausa ¿o viceversa?

tomado del blog Paquito de Cuba

El estado del activismo a favor de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) en Cuba y sus resultados requiere, para su análisis, que tengamos en cuenta la marcha del proceso de transformaciones económicas y sociales que tiene lugar en el país desde hace más de un lustro.

Aunque a la inclusión en la agenda pública del debate sobre el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género le precede en tiempo, fue bajo la sombrilla de la llamada actualización del modelo económico y social que inició en 2011— con el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC)— que el tema cobró cuerpo en sus cambios más sustanciales.

En particular resultaron momentos clave la Primera Conferencia Nacional del PCC en 2012 que incluyó entre los objetivos de trabajo de esa organización política el enfrentamiento a la discriminación por orientación sexual, y la aprobación en diciembre de 2013 del Código de Trabajo, la primera ley que de forma explícita incluyó una protección para las personas homosexuales.

Como hito más reciente, está la ampliación de este enfoque también al reconocimiento de la identidad de género dentro de los documentos programáticos del VII Congreso partidista en 2016, pronunciamientos políticos que deberían facilitar la implementación de nuevas políticas públicas y garantías jurídicas para quienes todavía están en desventaja social como consecuencia de la ancestral cultura patriarcal, machista, homofóbica y transfóbica.

De forma paralela, el activismo para debatir y abogar por los derechos de las personas LGBTI aumentó su visibilidad durante este último periodo. Influyó la articulación de redes de personas y profesionales con interés y sensibilidad hacia el asunto, así como el reclamo cada vez más frecuente, por diversas vías y a título individual, de quienes poco a poco conseguían un mayor empoderamiento desde las múltiples identidades sexuales.

Como antecedente ya existían, desde los primeros años del milenio, inquietudes de grupos que recibían determinada atención desde el estatal Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), como parte de programas de atención de salud (en el caso de las personas transexuales) y a partir de un acercamiento por iniciativa propia (como ocurrió con las mujeres lesbianas y bisexuales).

También la lucha contra el VIH/sida y los proyectos comunitarios para la formación de promotores voluntarios de salud, que desde finales de la pasada década del noventa comenzaron su articulación en muchos territorios del país, derivaron de modo tangencial en un punto de partida para hablar sobre la norma no heterosexual y nuclear, una incipiente base de futuros activistas y profesionales que fueran más allá del enfoque salubrista.

No obstante, fueron las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia organizadas por el Cenesex a partir de mayo de 2008 —un año antes tuvo lugar la primera celebración pública del 17 de mayo como Día Internacional a favor de esa causa—, las que sin dudas ubicaron la cuestión de la diversidad sexual de manera progresiva y creciente en el foco del interés y discusión ciudadana en todo el país.

Fue así como la cuestión de los derechos LGBTI infiltró —de forma subyacente, secundaria, y no sin muchas resistencias homofóbicas y transfóbicas, es cierto—, las discusiones públicas para la elaboración de los Lineamientos para la política económica y social del país que aprobó el Partido en 2011, así como el posterior análisis ideológico de su Primera Conferencia Nacional.

El liderazgo político

Canal de Pasacaballos, leyendas y tradiciones de una vía marítima

tomado del blog Cienfuegos Patrimonio

Es la entrada la bahía de bolsa de mayor tráfico comercial de Cuba. También es el asentamiento de pescadores y marineros, que se hacen a la mar cada día por sus aguas, compitiendo con tanqueros, cruceros y pequeños botes de pesca. Es el canal de Pasacaballos.

Está en medio de dos pequeñas colinas, una ocupada por el hotel homónimo y otra por la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua.

La zona de Pasacaballo fue uno de los primeros asentamientos de pescadores, descendientes de aquellos que en el siglo XVIII habían venido a edificar las Fortaleza, ubicada justo frente a este peñón. Narran los historiadores que allí existió una hermosa mansión, la primera construcción civil sobre esos arrecifes, vistosa por sus elegantes jardines, y que luego de destruida por un incendio y que diera paso en pleno siglo XX, al hotel Pasacaballos.

Allí existió una hermosa mansión, la primera construcción civil sobre esos arrecifes, vistosa por sus elegantes jardines, y que luego de destruida por un incendio
Allí existió una hermosa mansión, la primera construcción civil sobre esos arrecifes, vistosa por sus elegantes jardines, y que luego de destruida por un incendio

Los hombres de mar del centro sur de Cuba lo conocen muy bien, por ser el canal de entrada a la bahía, estrecha y profunda boca que dificulta las maniobras marítimas y que ellos llaman el “torno de Pasacaballo”.

¿De dónde viene el nombre?

La historia que se presume le da nombre al canal comenzó a inicios del siglo XIX, aunque la fecha no es segura. Cuentan que un marino japonés entró en su goleta el canal, tan grande fue su asombre por las bellezas de la zona que decidió asentarse definitivamente en Cienfuegos.

El asiático se empleó en el Muelle Real y que entre los “braceros” se ufanaba y hacía apuestas sobre sus destrezas para la inmersión a gran profundidad y en prolongadas zambullidas.

Fue entonces que se empeñó en una de sus jugadas, y frente a esa orilla que tanto le impresionara a su llegada a Cienfuegos, se lanzó a los fondos probando suerte para traer a la superficie una moneda de oro.

Pasó un tiempo largo sin que lo vieran emerger. Narra la leyenda que cuentan los pescadores del Perché y el Castillo que cuando finalmente lo vieron surgir de las profundidades, gritaba desesperado ¡Caballo, caballo, grande! …Y mientras respiraba profundamente para recobrar el aliento, no cesaba de murmurar que en aquella hondonada había un enorme caballo.

Por supuesto que no se sabe si era realmente un caballo (equino), o un caballito de mar de dimensiones muyyyy grandes, o una caballa, especie de pez muy habitual en esa zona.

La otra leyenda

Otro de los cuentos de tradición oral que se cuenta en la zona narra la historia de una goleta de finales la centuria de 1700 que venía cargada de equinos, para las pocas haciendas de la zona en esa época.

Dicen que al llegar a la boca del canal se complicaron las maniobras y los cuadrúpedos se violentaron por los vaivenes del bajel, ante lo que el capitán del barco tuvo que lanzar por la borda la inquieta carga, que nado sin ningún problema a ambas orillas, como están habituados los caballos, excelentes nadadores.

Por supuesto que esta era una práctica habitual hace varios siglos, lanzar los caballos antes de atracar y que ellos solos nadaran a la orilla.

La realidad es que son varias las leyendas y mitos de la zona, algunos relacionados o no con el nombre del canal de Pasacaballos. Mitos que forman parte de las tradiciones orales de los pueblos marineros, acostumbrados a narrar cuentos alrededor de una fuente de luz en las noches de pesca o borrasca.

Cintio Vitier habla de Armando Hart

tomado del blog: Turquinauta
Palabras pronunciadas por Cintio Vitier en el citado homenaje que le ofreció la UNEAC a Armando Hart, al cumplir los 60 años, el 26 de junio de 1990.

Cuando Eliseo y yo estudiábamos en la universidad, un enfático profesor de la Escuela de Derecho nos enseñaba que toda la teoría del Estado podía resumirse en la fórmula del jurista francés León Duguit, según la cual en cualquier

En Armando Hart esa distancia no sólo se atenúa al máximo sino que, por obra y gracia de su humanidad misma, cambia de signo, se convierte nada más, y nada menos, que en una diferencia de función dentro del ámbito social. Y todo lo que dentro de este ámbito se contenta y nos contenta con llenar una función necesaria, no importa cuán insigne o humilde sea, pertenece a la más noble categoría que puede definir al ser humano: su vocación de servicio.

He aquí la palabra clave que nos dibuja la presencia espiritual de Armando Hart, y cuando decimos espiritual no queremos decir, en este caso, inmaterial, pues muy pocos hombres hemos conocido tan atravesados físicamente por su propio rayo de luz interior, luz que incesante y ansiosamente se proyecta hacia lo que pudiéramos llamar el horizonte de los problemas. De ese horizonte le viene a Hart su mayor inspiración intelectual y política, su más lúcido entusiasmo, y es así como se manifiesta en él la fusión de gobierno y servicio, de poder y servicio. Un poder y un gobierno revolucionarios, representados y encarnados por él como ministro desde 1977, al servicio de la cultura nacional.

Se dice pronto y fácil, pero lo que significó asumir esa gestión en el año mencionado sólo pudiéramos medirlo, juntando nuestras experiencias parciales y comunes, todos los que de un modo u otro sufrimos los desaciertos e injusticias de la década, nefasta en el área de la cultura, que precedió a la fundación del ministerio. No se trata de cultivar morbosamente tristes memorias, sino de aquilatar hasta qué punto la presencia de Armando Hart en el Ministerio de Cultura dio inicio a un proceso de saneamiento y rectificación que diez años después tuvo que ser ampliado a todos los órdenes de la vida del país. Estos hechos objetivos confirman dos verdades: que la cultura es siempre la avanzada de la conciencia moral de la patria, y que la vía de rectificación en que estamos comprometidos no es consecuencia coyuntural de los sucesos recientes en el Este de Europa y en la propia Unión Soviética. Lo cual no implica, por otra parte, que tales sucesos puedan sernos indiferentes ni ajenos. Muy por el contrario creo que el estudio de sus causas será de indudable utilidad, no obstante las obvias diferencias para el enfrentamiento de nuestros propios problemas.

Ahora bien, una de las causas fundamentales, veneno que, sólo de asomar, tanto daño nos causó en la década nefasta, no pertenece ciertamente a los misterios de Eleusis; y nadie en el campo específico de la cultura pudo denunciarlo con más autoridad moral que nuestro ministro cuando en una intervención ante escritores y artistas, refiriéndose al desastre del socialismo europeo, exclamara: “¡Esa es la cosecha del sectarismo y el dogmatismo!” Le salió el grito del alma, y quien lo oyó, quien sepa oírlo en todo el sentido de su ejecutoria ministerial, no tiene razón para refugiarse, como intentan algunos jóvenes, en un nihilismo suicida, porque en Armando Hart se nos ofrece un ejemplo viviente de transparencia y de sinceridad, de antisectarismo militante y limpieza personal, de poder totalmente transmutado en servicio.

Así que no son sus sesenta años, compañero Hart, los que provocan mi participación en este sencillo homenaje de amigos, aunque no deje de complacerme, como me sucedió hace pocos días con Roberto Fernández Retamar, su ingreso en el venerable club de los sesentones. Es un club más divertido de lo que algunos piensan, y yo sinceramente lamento estarme despidiendo de él cuando ustedes llegan con tales juveniles bríos. De todos modos lo compartiremos durante más de un año en el que quién sabe cuántas cosas buenas y malas nos esperan. Siempre será bueno afrontarlas juntos. Pero la razón verdadera de mi participación en este acto no tiene que ver con los años que usted suma, sino con lo bien que los ha empleado, que los está empleando, en beneficio de la cultura patria, y con la gratitud que le debemos no sólo los pertenecientes a este genus irritabile, que usted ha hecho feliz, de los escritores y artistas, sino también, en definitiva, a todos los cubanos.

tiempo y lugar sólo había gobernantes, gobernados y ley coercitiva. Esa pomposamente llamada “teoría tripartita del Estado”, de la que tanto nos burlábamos, no deja de encerrar en su simpleza una cierta dosis de verdad que la realización del comunismo, si Dios ayuda a que se cumpla con él en la Tierra, tendrá que reducir a dato prehistórico. Mientras ese momento (que no será momento, sino plenitud de los tiempos) no llegue, mientras ese sueño no se realice, mientras nos acercamos a él por tan difíciles caminos, la distancia entre gobernantes y gobernados, por mucho que se reduzca, permanece inevitable.

UCA pedirá la próxima semana a la justicia salvadoreña la reapertura del caso jesuitas

tomado del blog Moncada Lectores

Las víctimas de la masacre de la Universidad Centroamericana (UCA) pedirán el próximo lunes  al Juzgado Tercero de Paz de San Salvador, la reapertura del caso jesuitas, confirmaron fuentes de ese centro de estudios superiores.

La petición se hará “con el fin de lograr un proceso judicial contra los autores intelectuales de la masacre…y se enmarca en la búsqueda de verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición frente al crimen de lesa humanidad”. indica una información divulgada por la UCA.

El 16 de noviembre de 1989, fueron asesinados Elba y Celina Ramos, ambas empleados de la UCA, junto a los sacerdotes jesuitas Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín Baró, Juan Ramón Moreno, Amando López y Joaquín López y López.

La iniciativa de reapertura se realizará a más de un año de que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró inconstitucional la Ley de Amnistía a favor de los militares involucrados en la matanza.

La solicitud será presentada por el P. Andreu Oliva, rector de la Universidad; el P. José María Tojeira, director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (Idhuca); y Arnau Baulenas, abogado del Idhuca.

Hasta el momento el único que cumple una condena de 30 años de cárcel por esa masacre es el coronel Guillermo Alfredo Benavides, para quien la UCA ha pedido a la Corte suprema que otorgue el indulto.

Por ese caso, el también coronel Inocente Orlando Montano, está a la espera de ser extraditado desde Estados Unidos a España, donde le espera un juicio por su presunta participación en la autoría intelectual del múltiple asesinato.

Orgullosos defensores de nuestras urnas

Tomado del blog:

 

Muchos no nos comprenden, algunos dicen que son un show, una pantalla, pero lo cierto es que esta pequeña isla, su gente, su pueblo da lecciones, nuevamente, al mundo de un proceso transparente.

No tenemos una cédula electoral, que constituya una mercancía codiciada por sargentos políticos, no tenemos pasquines que llenen las calles de los Consejos Populares de propagandas, los candidatos no han hecho campaña política para que se vote por ellos, mucho menos tienen millones para invertirlos en anuncios televisivos, solo cuentan con la moral, y si fueran pocas esas singularidades pueden sumarles que las urnas no son custodiadas por el ejército, sino que nuestros niños amanecen en los colegios y esa es su responsabilidad.

Para Maico Pérez Acosta cuidar lar urnas viene siendo una especie de juego, está muy alegre, dice “Votó” con una energía que se siente en todos los alrededores de la Escuela Primaria Ana Betancourt de Mora, “estoy aquí por él”, respondió señalando una foto del Comandante, parece imposible si les digo que está en primer grado, pero me convenció cuando dijo, “y ya se escribir Fidel”.

Para Keylín del Valle Ávalo, pionera de sexto grado, dijo a Adelante.cu que ella estaba allí porque le gustaba apoyar a la patria y a la Revolución, “además antes en Cuba eran los soldados quienes cuidaban las urnas, ahora lo hacemos nosotros y estamos muy orgullosos de hacerlo y vamos viendo como es esto para cuando nos toque”, enfatizó.

En el colegio # 2 de la Circunscripción 23, Consejo Popular Garrido-La Caridad se está dando un hecho insólito, los pioneros que terminan la custodia no se van, se quedan allí, quieren ser protagonistas de toda la jornada, se turnan, por momentos van a las casas pero regresan, según Isnel Cruz Álvarez de Séptimo Grado no quieren abandonar esa tarea, ellos se sienten importantes “tenemos que velar porque todo salga bien, porque no haga trampa y nadie quiera venir a llevarse las urnas, además nos van a dar un reconocimiento que mañana voy a enseñar en la escuela”, dijo.

Historias de amor como la de Keily Ávalo Molina convierten este proceso eleccionario también en una muestra de que la voluntad humana no admite barreras y puede superar imposibles, Keily es una niña cubana que hoy levantó a sus padres más temprano de lo normal, quería llegar de primera al Colegio # 4 de la Circunscripción # 39, Reparto Torre Blanca, pues iba a cuidar las urnas por primera vez. Hasta aquí esta historia se repite por miles en Cuba cada vez que se convoca a votar, pero no, esta es singular, ella padece de Hemiparesia derecha, provocada por una lesión estática en su sistema nervioso central.

A la presidenta del colectivo de la Escuela Ignacio Agramonte para niños con necesidades educativas especiales no hubo quien le impidiera cumplir su turno de dos horas al lado de la urna, ella dice “votó” muy fuerte, como para que nadie crea que es débil, saluda con la izquierda y siempre tiene una sonrisa en su cara. “Estoy feliz de estar aquí con mis amiguitos del barrio, mañana le contaré a todos en la escuela lo que hice, como me divertí”, asegura la niña.

Orlando Felipe Estela hasta el año pasado era pionero y cuidaba urnas, “pero ya crecí, me siento más grande, y hoy voté por Cuba”, afirma quien tuvo la sorpresa de que sus dos hermanitos más pequeños Luisito y Alfredito estaban cuidando la urna, “estoy muy feliz de ver a mis hermanitos haciendo lo que yo hacía y sentí un orgullo muy grande cuando me dijeron votó”.

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