Bruno

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tomado del Blog Segunda Cita
Tu existencia es la escuela dilatada
en la que rindo examen cada día.
Cada dolor –y más cada alegría–
es fracción de la deuda acumulada.
Bajo el filo exigente de esa espada
debo probar que mi cabeza es mía.
Los dioses y los hombres todavía
repiten que me fue facilitada.
Es doctrina ancestral, es mandamiento
de iglesias varias y de involuciones,
como letras de sangre sobre un muro:
naces y un ojo llena el firmamento;
piensas y saltan las inquisiciones;
ardes y eres hoguera del futuro

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