Category: Cultura

Esto es lo que somos… Sonando en #Cuba

tomado del blog Sin Oropel ni Garufa
Llevar alegría a la vida de las personas a veces es más importante que dar alegría a tu propia vida, así siente Paulo FG cuando con ojos llenos de orgullo y una sonrisa de satisfacción se refiere a lo que ha provocado Sonando en Cuba en su vida profesional y personal. Rescatar nuestras raíces musicales, el son, la guaracha… nuestra identidad, porque en definitiva esto es lo que somos.

LOS FILMES MÁS POPULARES DEL ICAIC

Tomado del Blog Cine Cubano, La pupila insomne

Con razón se dice que el cubano ama su cine. En otros países de Latinoamérica, la producción local es silenciada en virtud de una cartelera donde lo hegemónico serían las propuestas hollywoodenses.

Pero en Cuba, el estreno de cualquier película cubana levanta un buen conjunto de expectativas a su alrededor. Tal vez donde mejor se pueda apreciar eso es en el mes de diciembre, cuando en pleno Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, que se supone sea la vitrina que nos pone en contacto con películas extranjeras que quizás no veamos nunca más en pantalla grande, la gente (literalmente) se mata por ver las cubanas.

No sé si este es el único país donde sucede eso. En términos sociológicos existen varias explicaciones. Una de ellas tendríamos que asociarla al hecho de que el cine cubano ha puesto en pantalla muchos temas e historias que más bien hubiesen correspondido a la prensa. En esos casos, el factor “crítico” ha operado como el gran gancho, si bien sabemos que el cine es una cosa, y el periodismo otra.

Lamentablemente en Cuba no se suele ofrecer, de modo transparente, las cifras que permitirían estudiar en profundidad la recepción del cine cubano por su público. No sabemos con exactitud cómo se comportan los ingresos en el ciclo de la exhibición. Tampoco tenemos idea de su comportamiento en la arena internacional (se suele afirmar que Cecilia/ 1980, de Humberto Solás, es la que más ingresos ha generado al país, pero yo no me atrevería a suscribirlo a falta de datos oficiales).

Solo conozco una relación de los filmes más populares del ICAIC. Fue elaborada en 1997 por la investigadora María Eulalia Douglas para su valioso libro “La Tienda negra”. Han transcurrido exactamente veinte años, por lo que supongo que esos resultados han variado, al incorporarse otros filmes que han gozado de un gran favor del público (estoy pensando, por ejemplo, en Conducta, de Ernesto Daranas, o Havanastation, de Ian Padrón).

Pero la comparto ahora con los lectores del blog, porque sigue siendo un buen mapa sobre todo para saber por dónde han ido las preferencias de los espectadores cubanos, casi siempre silenciados a la hora de dar su voto cuando se escribe la Historia del cine nacional.

Juan Antonio García Borrero

FILMES MÁS POPULARES DE LA PRODUCCIÓN DEL ICAIC HASTA 1990

Por María Eulalia Douglas (Cinemateca de Cuba)

Aventuras de Juan Quinquin (1967),de Julio García-Espinosa

Los pájaros tirándole a la escopeta (1984), de Rolando Díaz

La Bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet

Guardafronteras (1980), de Octavio Cortázar

Se permuta (1983), de Juan Carlos Tabío

Elpidio Valdés (1979), de Juan Padrón

El hombre de Maisinicú (1973), de Manuel Pérez

El brigadista (1977), de Octavio Cortázar

De tal Pedro tal astilla (1985), de Luis Felipe Bernaza

Las doce sillas (1962), de Tomás Gutiérrez Alea

Retrato de Teresa (1979), de Pastor Vega

Una novia para David (1985), de Orlando Rojas

La muerte de un burócrata (1966), de Tomás Gutiérrez Alea

Cuba’ 58 (1962), de Jomi García Ascot y Jorge Fraga

Cuba baila (1960), de Julio García-Espinosa

Lucía (1968), de Humberto Solás

Patty-Candela (1976), de Rogelio París

Clandestinos (1987), de Fernando Pérez

Polvo rojo (1981), de Jesús Díaz

En tres y dos (1985), de Rolando Díaz

Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea

El joven rebelde (1961), de Julio García-Espinosa

Los días del agua (1971), de Manuel Octavio Gómez

Gloria Cuadras de la Cruz ¡Gloria de Santiago de Cuba, Gloria de la Patria cubana!

por: Orlando Guevara Núñez

tomado del Blog Ciudad sin cerrojo

Este 25 de agosto señaló  el aniversario 30 del fallecimiento de una mujer santiaguera cuya vida dejó huellas indelebles en la historia de la Revolución cubana: Gloria Cuadras de la Cruz. Símbolo de patriotismo, de valentía, de fidelidad  a las ideas revolucionarias antes y después del triunfo del 1ro. de enero de 1959.

Ya en 1930 está en la fundación  del Directorio Estudiantil de Santiago de Cuba.  Participa en  manifestaciones. Es víctima de la represión policial. En 1933 integra el comité del plantel del Instituto santiaguero que toma el centro.  Forma parte de la comisión depuradora de los elementos entreguistas. Llama a la lucha por una patria libre. A finales de ese año se traslada a la capital cubana y es colaboradora del  revolucionario  Antonio Guiteras Holmes.

Luego se integraría a las filas del Partido del Pueblo Cubano, liderado por Eduardo Chibás, escenario en el que conoció al joven Fidel Castro, junto a quien figuraba como Delegada a la Asamblea Provincial de Oriente por esa organización opositora, cuyo lema era Vergüenza contra dinero.

El asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, sirvió de cauce para el ímpetu revolucionario de Gloria. Desde poco antes, en mayo de 1953, había iniciado un espacio radial en la emisora CMKR, de la capital oriental. Desde  junio de 1955 hasta abril de 1956, fecha en que fue  definitivamente clausurado, mantuvo su espacio Cuba Libre. Verdades que laceraban a la tiranía.  Cara a cara, sin miedo a la censura ni a las represalias.

Ella misma declararía luego; (…)  Hablábamos de Fidel, de sus ideales, de aquellos muchachos del Moncada y lo hacíamos para toda la provincia, porque queríamos desmentir los horrores y las mentiras que decían Chaviano, Tabernilla y Batista”.

Fue Gloria una de las mujeres santiagueras que inmediatamente después del asalto del 26 de julio de 1953 se solidarizó con Fidel y sus compañeros. Protagonizó el rescate y preservación de los cadáveres de los moncadistas asesinados, evitando que la dictadura los desapareciera. Cuando uno de los sicarios le preguntó por qué lo hacía, su respuesta fue clara y precisa.” Lo hago en nombre de todas las madres cubanas”.

Sobre ese episodio diría la heroína del Moncada, Melba Hernández,  en entrevista concedida a este autor:

“Desde el primer instante en que empezaron a trasladar los cuerpos de nuestros compañeros muertos para el cementerio Santa Ifigenia, se ligaron a nosotros. Ellos cuidaron nuestros gloriosos cadáveres hasta dejarlos depositados en Santa Ifigenia y siempre nos mandaron mensajes de que estaban bien cuidados y de que se les ponía flores. Siempre muy cerca de nosotros el pueblo de Santiago de Cuba y muy especialmente el caso ejemplar de esa luchadora que se llamó Gloria Cuadras y de su esposo, Amaro Iglesias, un compañero muy querido, a quien cada vez que voy a Santiago lo visito”.

Cuando a fines de 1954 fue constituida en Santiago de Cuba la Dirección  Provincial del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, Gloria integró esa jefatura, como responsable de Propaganda. Y durante el Alzamiento Armado de Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, allí estaba ella, formando parte del Estado Mayor de Frank País.

A partir de esa fecha, la responsabilidad de la propaganda pasó a manos de otra persona, Enzo Infante Urivazo. Era un trabajo totalmente clandestino. Gloria seguía en sus funciones públicas, compartidas con la clandestinidad.

Una carta dirigida en esa ocasión a ella por Frank País, testimonia la confianza y el respeto del héroe de la lucha clandestina hacia ella:

“En nuestros hombros, como en los tuyos, pesa la responsabilidad de haber compartido las esperanzas de nuestros mártires y haber sufrido tantas privaciones y tristezas por el ideal que siempre ha estado torturándonos el recuerdo, fijándonos el camino inexorable que hemos de seguir y con ellos tenemos que cumplir si el destino no se interpone y nos señala también el martirologio.

Siempre he tenido mucha fe en ti. Me has inspirado muchas veces y tu ejemplo de lucha y sacrificio ha tratado de ser mi guía. Y como una vez más, creo que la historia nos verá juntos, combatiendo por el mismo ideal “(…)

Durante la lucha contra el tirano  Batista,    Crea el Frente Cívico de mujeres cubanas para oponerse a la dictadura y luchar por la libertad y los derechos ciudadanos

Durante una de las manifestaciones, en 1954, en protesta por la intervención norteamericana en Guatemala que provocó el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz, en acta policial se plasmaba una acusación sobre Gloria Cuadras:

“Arengaba a la multitud y los conminaba  a luchar contra el gobierno de Batista y por el triunfo de la Revolución, exaltando los ánimos contra los miembros actuantes, siendo conducida a esta Jefatura después de una tenaz resistencia y haber llenado de improperio a los actuantes”

Otro momento en que el valor de Gloria se irguió frente a los esbirros batistianos, fue a raíz de la muerte de Frank País, el mismo día del entierro. Esa vez  Gloria, tras los atropellos a un grupo de mujeres que protestaban por el crimen, aprovechando la visita de un diplomático yanqui a la ciudad, quiso entregarle una nota de denuncia, siendo interceptada por el asesino Salas Cañizares, con el fin de impedirlo. El esbirro le aprisiona un brazo, pero ella lo esquiva, se quita un zapato y lo ataca. En su misma cara le grita: “Tú eres un asesino despreciable, me mataste a Frank, que era como un hijo para mí. Eres una bestia”. Cuando el militar se repone, la toma por los cabellos y es entonces cuando Gloria le pega una fuerte mordida en una mano. De nuevo el atropello y la prisión. Pero más alta la dignidad de la mujer santiaguera.

A finales de 1958, se incorpora al Ejército Rebelde, en el Segundo Frente Frank País, el nombre de su querido jefe en la clandestinidad. Allí permaneció hasta el triunfo de la Revolución a la que le dedicó su vida con la misma pasión y fidelidad con que ayudó a forjarla.

A Gloria  la recuerdo  aún en los debates del Comité provincial del Partido, en cuya sede dedicó sus últimos años de vida. Palabra firme, combinación de delicadeza  y firmeza. Fue delegada a los dos primeros Congresos del Partido. Un día presencié un diálogo de ella con el Comandante en Jefe Fidel Castro, a quien veneraba. Lo trataba de “tú” y él desbordaba su cariño y respeto hacia ella. Recuerdos juveniles. Bromas mutuas. Plena identidad de ideas. La victoria que ella no pudo disfrutar junto a Frank, la disfrutó junto a Fidel.

Cuando exhaló su último aliento tenía 75 años de edad. Imaginarla hoy es representarse a una mujer  fusil en una mano y en la otra una flor. Así fue Gloria Cuadras de la Cruz: Gloria de Santiago de Cuba, Gloria de la mujer cubana. Gloria de la Patria.

Luisa Pérez de Zambrana: un alma donde el sentimiento se hace poesía

Por Raiza Martín Lobo

Tomado del blog La Guantanamera

Poetisa cubana Luisa Pérez de Zambrana

Cuando hablamos de cultura y nos referimos a la de algún lugar específico, no podemos olvidar a quienes abrieron el camino para la misma, y mucho más aquellos  nombres van más allá de lo regional, para alcanzar renombre nacional e internacional.

Luisa Pérez y Montes de Oca, nació en la  finca Melgarejo cerca del poblado del Cobre, el 25 de agosto de 1835, sin embargo, por razones de la vida, la joven pasó a la historia con el apellido de su esposo. Luisa Pérez de Zambrana, que es su nombre, es una de las poetisas de las que se dice «nació con el don de la poesía» y es entre las mejores de Cuba e Hispanoamérica.

Era una hermosa joven, dulce, fina y distinguida,  de mirada  absorta y soñadora.  Era, al decir de José Martí, una pura criatura, a toda pena sensible y habituada a toda delicadeza y generosidad. De cabello  negro y ondulado en abiertas sienes, exhibía además,  unos ojos grandes portadores de una inagotable fuerza de pasión delicada y  ternura.

Así era esta santiaguera que, con solo  14 años, escribiría sus primeros versos donde se recrea el ambiente campestre donde vivió hasta la muerte de su padre.  Entonces se trasladó  hasta Santiago de Cuba, para darse a conocer  en 1852 entre los amantes de la Literatura de esa ciudad, que,  aunque no fueron definitivos, fortalecieron aún más su poesía.

Los círculos intelectuales de la época reconocieron la calidad de sus versos por la claridad del lenguaje. El Lirio, La Gota de Rocío, Noche de Luna, Al ponerse el sol, A Julia en la fuga del sinsonte o Una ofrenda a la virgen son algunos ejemplos de los cantares que hiciera a su tierra natal.

Luisa publicó un volumen de poemas que circuló entre los eruditos más famosos del país y fue leído por Ramón Zambrana ,  con quien posteriormente, contrae matrimonio.  Y es partir de este momento cuando su vida social e intelectual comienza a desarrollarse en la capital del país..

De hecho, los Periódicos La Habana, Cuba Poética, Álbum cubano de lo bueno y de lo bello, Cuba Literaria, Diario de la Marina…,  abrieron sus páginas para la publicación de su libro de poemas donde canta a su nueva vida. De ahí se derivan:  A mi esposo; Mi casita Blanca; Al campo; Canto a mi madre, y otros…

Dolor profundo cargó la poetisa en su pecho por las pérdidas de sus seres más queridos. A los ocho años de casada quedó viuda, luego vio morir a cada uno de sus hijos en plena juventud y a su hermana Lucía, también poeta y santiaguera, aciagos hechos que tuvo consecuencias en su estado de ánimo y en su obra, pues de  repente, esta romántica mujer se ve sola en el mundo.

Su obra ocupa un lugar importante en la literatura del siglo XX y se caracterizó por la sensibilidad, la  melancolía, la ternura, donde no escapan  las reflexiones religiosas y filosóficas sobre la muerte: estas dos últimas características expresadas en las elegíasLa vuelta al bosque en honor a su esposo y Dolor supremo y Martirio dedicada a sus hijos.

Más romántica que muchos de los que impusieron un sello al Movimiento literario en la poesía cubana de la época, solo se le compara con el poeta Juan Clemente Zenea. Y esto se debe a que siguió fiel a su estilo cuando el Modernismo traía sus cisnes y sus jardines cerrados.

Fue al decir de Enrique José Varona,  la más insigne elegíaca de nuestra lírica.  Por otra parte, José Martí al referirse a ella, señaló:  “Se hacen versos de la grandeza, pero solo del sentimiento se hace poesía“. Luisa Pérez de Zambrana  nunca aspiró a ser de los poetas sociales, por que sencillamente está entre las mejores de Cuba e Hispanoamérica.

La maestra Fátima y el teatro interminable

Tomado del blog Turquinauta

Sentada en el escenario, tan solo sentada, con su abanico ligeramente abierto, espantando el calor con displicencia Fátima de la Caridad Paterson Paterson se roba la atención del público. Todavía no ha dicho nada, solo el presentador dice las palabras de rigor y las decora con adjetivos excedidos que ella parece no compartir. Bajo las luces artificiales del escenario, esa mujer negra, de vestido blanco, apenas con una gota de cabello en la cabeza aun hermosa a pesar de los años y unos ojos vivaces, grandes, chispeantes se adueña de todo el aire que respiramos. Cuando termina el joven su prólogo, la Premio Nacional de Teatro 2017 sonríe tímida, como asombrada y entonces cuenta su vida. Si toda la atención era de ella antes de hablar, con sus palabras todos los corazones de los que la escuchan terminan acampando felices en su regazo.

Habla de su infancia y de su barrio, Los Hoyos, en Santiago de Cuba, habla y el orgullo por sus orígenes, por su infancia, por sus recuerdos pasean las imágenes de su tiempo por las paredes del escenario, como sombras de china, animadas, nítidas. Habla de sus orígenes en el teatro, de su escapada de la TV para anidar en las Tablas, lista con dulzura los nombres de sus amigos y sueña vívidamente sueña, todos nosotros con ella.

“Comencé trabajando en la Radio y la TV por un curso de formación de actores, Allí en el curso estuve durante 6 meses, luego pasé a la Televisión con diferentes profesores. He hecho toda mi vida profesional escribiendo y haciendo teatro”

Desde 1992 vive en Macubá, su grupo de teatro, digo vive porque ella lo dijo, “es mi vida”. Canta, baila, sabe música pero el Teatro, la enamoró para siempre y ella hace del arte escénico lo que hacen agua y sol de la semilla en suelo fértil.

“El teatro me ha dado la posibilidad de expresarme de manera mucho más completa, de hacer todo lo que he querido hacer, de cantar de bailar, es muy completo”

Pero más allá de las Tablas, del telón de fondo, de las patas que ocultan la tensión, más allá, la obra tiene algo que decir. Fátima busca y encuentra ese discurso, esa necesidad en la lucha por los derechos de las mujeres.

“Trabajo los temas femeninos porque ha sido los temas menos tratados en la dramaturgia nacional y en la internacional, El tema de la mujer es de los menos tocados en la dramaturgia contemporánea, la mujer ha sido invisible en el teatro y siento que cambiar las cosas en este asunto es una responsabilidad que tengo, que tenemos las mujeres dedicadas al teatro. En el teatro cubano hay una deuda con los temas femeninos y yo estoy tratando de poner mi granito de arena para cambiar eso. Siento que todo esfuerzo por visibilizar a la mujer no es ocioso y si muy necesario”.
“En Cuba, aun con los logras de la Revolución cubana, hay mucho que hacer en favor de la mujer y en el mundo mucho más. Hay zonas en el mundo donde la mujer es dependiente del hombre, donde es sojuzgada y no tiene los mismos derechos que el hombre. El teatro puede hacer mucho en favor de la mujer”.

Maestra le digo, porque el magisterio es su oficio, entre actores, en la dramaturgia, en la enseñanza del oficio increíble de la actuación. Cuba tiene una escuela de actuación propia.

“Cuba tiene muchos actores, las escuelas de actuación, de enseñanza artística de Cuba tienen un nivel alto, y pienso que todo es un problema de organizar y tomar conciencia de la responsabilidad de cada uno”.

Los profesionales se forman en las academias y ¿al público donde los formamos?

“La escuela, la familia y los instructores de arte quienes son encargados de sensibilizar al público, de enseñar a las personas a comprender, a amar las artes, para el teatro eso es esencial.”

Todas esas medallas, todas esas loas, tanta distinción para ella quien no se ha ido de Santiago, ni renunció a los Hoyos donde estaba la vieja casa de recibir a los amigos. Ella, la mujer que desde el escenario, solo con su voz y su vestido blanco, con sus ojos chispeantes y el abanico calmado a pesar del calor espantoso del Caribe. Fátima de la Caridad es:

“Me siento una hacedora de cultura con una responsabilidad social”.

Todo está dicho. Un beso para usted y el aplauso por su obra expuesta en un escenario de amor y ante un telón que nunca cae.

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