Category: Deporte

Directores ¿Necesariamente tienen que haber sido atletas?

Tomado del Blog Martín Dihigo
Por el amigo de la peña:
Duniesk R.Vargas

La palabra Director está definida  en el diccionario manual de la lengua española como la persona que dirige y dirigir es la acción de enderezar, guiar en un rumbo, gobernar, encaminar, pero la acción de dirigir en materia de beisbol, está llena de otras aristas, que no son recogidas, ni tan siquiera, por esa prestigiosa fuente de consulta.

La palabra director adecuada al mundo del beisbol y en especial al de esta tierra linda en forma de caimán dormido, con su inseparable isla de la juventud, está llena de tantas cosas, de tantas vicisitudes, de tantas necesidades de perfeccionamiento y  aprendizaje, que un libro sería insuficiente, para hacerle honor a esa palabra.

Ser director de un equipo de beisbol, de cualquier categoría en la Cuba de hoy, es complicado; porque en primer lugar no está sujeto a un biotipo pre-establecido, no está sujeto a una regla fija e inamovible, por eso las tendencias que  habitan en las mentes de los encargados de definir a quien le toca dirigir y a quién no, determinado equipo, terminan desembocando muchas veces en un soberbio y trasnochado error, pueden existir aciertos,  pero son los menos, muchísimos menos….

En los últimos años la tendencia  o la ¨regla¨ (como la llamaron en una conversación personal que sostuvieron telefónicamente el amigo Daimir y el entrañable Sené)  ha sido la de poner a dirigir a peloteros que fueron estrellas en nuestro beisbol nacional, como una garantía de que su conocimiento acerca del juego diario y del beisbol en sí, les garantizaría un éxito rotundo como Mánager en nuestro beisbol, por el olfato y el instinto que tienen cuando de jugar beisbol  se refiere, lo que en teoría, aparentemente,  sería correcto, ya que parecería lo más idóneo, pero como toda imperfección, precisamente se quedaría en eso… en parecería…  por eso la vida es mucho más rica, abarcadora y terriblemente mucho más severa de lo que aparenta. Un atleta de una calidad innegable, con un rico caudal deportivo, con una historia envidiable en el mundo del deporte, no es siempre la mejor opción, por lo menos…  no…  mientras no esté preparado para asumir el reto.

 

Víctor Mesa, director de Industriales. ¿El más polémico de los directores cubanos en SN y equipos Cuba, que aun no gana una SN?

 

El arte de dirigir en el beisbol,  cuando lo comparamos con  desarrollar una gran carrera deportiva, con dar grandes batazos, con lanzar innumerables juegos con calidad, nos parecería a todos algo relativamente fácil, pues bien…  ¡CRASO ERROR! Es el que cometeríamos todos si pensáramos así…

Dirigir es mucho más difícil, requiere tiempo, determinación, paciencia, capacidad de prever  lo que va a acontecer, vista panorámica para que no se escapen los detalles, esos detalles que te indican fugazmente el estado físico o espiritual de un atleta y por tanto hacia donde hay que dirigir el trabajo, hacia donde hay que enfocar los esfuerzos, para garantizar un rendimiento pleno de este atleta, esa misma vista panorámica que le permitiría estar al tanto de las deficiencias del contrario para poder aprovecharlas, para poder explotarlas a favor del equipo que dirige. El director tiene que tener la capacidad de saber escuchar, para poder asimilar lo que no conoce, lo que no sabe, tiene que partir de ese principio, tiene que saberse  hasta la saciedad las características personales de cada uno de los atletas que dirige, para precisamente poder dirigirlos. Tiene que actualizarse constantemente para no depender solamente del instinto, para poder combinar ese mismo instinto con las cosas nuevas que aprenda, tiene que saber que puede cambiar, para conocer y poder tener el valor para convivir con lo que de inmediato no puede cambiar,  para valorar la mejor forma en que convive con ello, tiene que ser lo suficientemente sabio para poder identificar las diferencias entre cada una de esas realidades. Un Director de equipo tiene que constituirse en un elemento rector que debe velar por las potencialidades de los atletas, rodeándose de un grupo de trabajo que le permita revisar esa potencialidad, más la  que existe en todo el área que representa el equipo que va a dirigir, para poder darle seguimiento, para verificar su disciplina en el juego, conocer virtudes, defectos, necesidades, e incluso voy más, (aunque esto último a quién le corresponde es a las poderosas comisiones de beisbol de cada territorio y al personal que tienen o deben tener para esto),  ese mismo  equipo de trabajo debe disgregarse por todo el territorio, apreciando, escauteando, buscando talentos, que no se han acercado a las instituciones formales del sistema deportivo, del beisbol en sí, ese mismo equipo de trabajo debería ser motivado a moverse por las bases de los áreas deportivas, que nutren a los equipos rivales, para conocer desde la base,  las debilidades de los contrarios, tanto de los pitchers como de los bateadores, tanto de los mánager, como de los entrenadores.

 

Ariel Pestano director del sub-23 de Villa Clara y del equipo Cuba de la categoría ¿Estaba preparado ya para dirigir?

 

Un buen director de equipo no puede ser esquemático, no puede basar sus decisiones en la tozudez, tiene que ser dinámico, arriesgado pero cuerdo a la vez, no debe opacar a sus atletas, como tampoco debe dejarse opacar por ellos. Un director de equipo para ser efectivo tiene que irse de las fronteras que encierra esa palabra, tiene que llegar más lejos, tiene que convertirse en la familia más allegada de ese atleta, tiene que llegar a ser severo sin dejar de ser  comprensivo, tiene que llegar a ser comprensivo sin dejar de ser severo, que aunque parece lo mismo, realmente no lo es. Tiene que despojarse de los miedos que implican el no quererse buscarse problemas, tiene que asumir los obstáculos como lo que son, una oportunidad de superarse en el día a día. Tiene que ser capaz de incentivar la unión por encima de las individualidades, para que un equipo funcione precisamente como un equipo. Existen otras razones que harían interminable esta reseña, pero las que he mostrado hasta ahora, pudieran servir de base, para demostrar, que la tendencia actual de emplear a atletas de renombre para dirigir equipos provinciales y nacionales, solo por el hecho de su extraordinaria carrera deportiva, como método de aparente estímulo, pudiera estar cayendo en un error de conceptualización y esquematismo, que lejos de ayudar a nuestro beisbol, termina afectándolo estruendosamente…

 

Rey Vicente Anglada exdirector de Industriales ¿Sera la excepción de que se puede ser estrella como jugador y como director?

 

 

Tampoco es ir hacia la otra orilla, esa de no dejar que los atletas de renombre dirijan, no,  esa no es la solución y mucho menos la esencia…  La esencia del fenómeno está dada, en que tienen  que dirigir los que estén más capacitados, los que estén más preparados, los que demuestren más vocación e interés, sin que necesariamente tengan que haber sido atletas con una rica trayectoria deportiva.

 

 

Antonio Pacheco, exdirector de Santiago, desde su debut como manager llevo a Santiago al título ¿suerte o combinación de sus estrategias y los grandes jugadores bajo su mando?

 

Pedro Luis Lazo director de Pinar del Rio ¿Le habrá quedado grande la misión encomendada por las autoridades de la provincia para esta 57 SN?

Su majestad, el campeón mundial. La mejor partida de Capablanca.

1Tomado del Blog: Conexión cubana

Cualquier hiperlativo para llamar a ese genio del ajedrez que fue José Raúl Capablanca y Graupera, se quedaría corto ante sus facetas o cualidades entre las 64 casillas, o lo que podría significar para los amantes de la diosa Caisa. Aquel niño aprendió a los 4 años viendo jugar al padre, de manera autodidacta y sin escuelas, festejó su cumpleaños 13 con el campeonato de Cuba. Fue llamado la máquina de jugar ajedrez y se convirtió en una leyenda viviente del juego ciencia. ¿Fue este su único legado?Había nacido un 19 de noviembre de 1988. Decía que había aprendido a jugar antes de leer y el patrón de su padre le pagó los estudios en los Estados Unidos pero el ajedrez tuvo pudo más y no terminó. Comenzó a asistir al Manhattan Chess Club. En 1905 con 17 años le ganó por primera vez al gran Enmanuel Lasker, entonces Campeón Mundial. En 1909 ganó 8 partidas y perdió solo una con Frank J. Marshall, entre los 5 mejores jugadores del mundo. En 1911 termina de saltar  al ganar en el gran Torneo de San Sebastián, hasta ese momento considerado el más fuerte de todos los tiempos.

Los que leen, siguen o saben de ajedrez repite que Capablanca es el iniciador el del ajedrez moderno, por el cual aún entrenan y estudian varias escuelas a nivel mundial y casi todos los principales Grandes Maestros. No hay un jugador de nivel desde su época a la fecha que no estudiara sus partidas.

Elogiado por todos, incluso los que llegaron a odiarlo sin razón.

“Capablanca sabe, los demás ensayamos.” Decía Svetozar Gligoric. Gran Maestro Internacional yugoslavo quien fue uno de los jugadores más fuertes del mundo y se destacó también como teórico y comentarista.

Alexander Alekhine, quien le arrebató el título a Capablanca en Buenos Aires en 1927, y a partir de entonces rehusó concederle la revancha, confesó al morir el genio: “nunca antes hubo ni volverá a existir un genio igual”…“No entiendo ni ahora, después de tantos años, cómo he conseguido ganar a Capablanca”.

“Si el ajedrez es arte, el mejor es Alekhine pero si el ajedrez es ciencia, el mejor es Capablanca.” Sentencia el Gran Maestro Savielly Tartakover, uno de los más recurrentes genios de los trebejos.

Richard Reti, no encontraba como describir y tuvo que manifestar solamente el ajedrez era como su “lengua materna”.

El gran Enmanuel Lasker, desplazado del trono por el cubano dijo una vez al público: “He conocido a muchos jugadores de ajedrez, pero entre ellos solo un genio, ¡Capablanca!”

En la modernidad esa admiración no dejó de sentirse en el argot ajedrecista mundial. Quizás lo más emblemático sean las sentencias de los dos eternos rivales de finales del siglo pasado.

“El ideal en ajedrez sólo puede ser una imagen colectiva, pero en mi opinión es Capablanca quien se acerca más a esa imagen. Su libro fue el primer libro de ajedrez que estudié, de principio a fin”. Gran Maestro Anatoly Karpov.

“Casi no hacía nada y trabajaba mucho menos que otros jugadores, lo que no le impidió ganar los torneos y encuentros más importantes, manteniéndose invicto durante años. No es esta una indicación de talento ilimitado, de indudable genio ajedrecístico? Gran Maestro Garry Kasparov.

Pero mayor el elogio ajedrecista que puede recibir el genio a diario es todos las veces que le repetimos a alguien para felcitarlo ….jugaste  como  Capablanca.

Cuando muchos pensaban que estaba en el ocaso de su carrera Capablanca arrasa en cuanto torneo se presenta de 1936 a 1939, derrotando a los dos campeones del mundo del periodo. En toda su vida participó en veintinueve torneos de gran nivel, de los cuales ganó quince y en otros nueve terminó segundo. En total, sumó 318 victorias, 249 empates y 34 derrotas, así como obtuvo 19 premios de belleza. La Federación Internacional de Ajedrez estableció el 19 de noviembre como día mundial del ajedrecista en su homenaje.

Sin embargo, para muchos de nosotros, la mejor estrategia, la mejor partida de Capablanca no estuvo exactamente entre 64 casillas. El genio fue el iniciador y fundador de una dinastía de deportistas, capaces de no vencer solo por su capacidad deportiva, sino por su patriotismo y cubanía.

Enrique  Corzo,  a raíz de la muerte del campeón de ajedrez en 1942, dijo:

“Capablanca fue, sin disputa el cubano internacionalmente más representativo de su tiempo, y el único cuyo nombre, vinculado a una supremacía manifiesta en cierta actividad mental que implica una tradición de cultura, podía ser identificado sin esclarecimientos adicionales en cualquier lugar de la tierra.”

¿Porque decir que Capablanca fue el cubano más representativo en su tiempo?

Capablanca nace en la instalación militar del Castillo del Príncipe, en La Habana, hijo del comandante del ejército español José María Capablanca, y la matancera Doña María Graupera, quien imprime a su esposo e hijos los primeros ambientes de cubanía, al colaborar con los mambises, y por ende su esposo, que fue sancionado por existir sospechas sobre él.

Creció en un clima eminentemente cubano, y fue tal su sangre que jugó beisbol unos meses en el torneo de las Grandes Ligas de Béisbol de Estados Unidos como primera base. Conocía varios idiomas con una vasta cultura.

Pero su obra cumbre de cubanía llegó en 1922, Capablanca no era comunista, pero rechazó la oferta de ser ciudadano estadounidense, dicha oferta la volvería rechazar cuando Norteamérica le ofrece en financiarle y arreglarle la revancha por el Campeonato del Mundo, a cambio otra vez de ser americano. El Campeón cubano también dijo que no, nunca pudo obtener su revancha, pues jamás quiso dejar de ser cubano.

En 1925, tuvo que huir además del país, porque uno de sus hermanos era opositor de la dictadura de Gerardo Machado, además el dictador le había prohibido al genio ajedrecista a asistir a un torno en la URRS ese año, pero el trebejista no hizo caso. Machado mando a apresarlos a ambos.

Fue en esta actitud ante la vida que Capablanca selló su mejor legado al deporte cubano, pues jamás traicionó a su patria y en 1939 dio a la nación el título de Campeón Olímpico, aunque sin dinero para discutir el título; fue además aquel que no aceptó la exigencias de un tirano como Machado.

Capablanca abrió la senda a todos los grandes deportistas que han dado logros a Cuba sin venderse a las presiones y chantajes del imperio. Otro genial ajedrecista Guillermo García jamás pudo cobrar sus premios por triunfos en Estados Unidos, pues querían que desertara; jamás le pasó por la cabeza. Omar Linares y Antonio Muñoz, no pudieron jugar en Grandes Ligas, pero brillaron por años para su patria, nunca lo hicieron pues les exigían dejar de ser cubanos.

Como ellos hay miles en toda la historia de la Revolución, de los cuales nos sentimos orgullosos primero que todo por su compromiso con la patria, dignos seguidores de “Su Majestad” el Campeón Mundial.

#UCL: Gol 100 de Messi en Europa

Tomado del Blog NotiDeportes

 

Javier Sotomayor, sus saltos en cifras y detalles

tomado del blog DeporCuba

Por Eddy Luis Nápoles Cardoso

Hace unos días, para ser preciso el viernes pasado, el Príncipe de las Alturas, Javier Sotomayor Sanabria, ha celebrado sus 50 años de vida (Limonar, Matanzas, 13 de octubre de 1967) y a modo de homenaje sería bueno hacer un recuento de sus mejores saltos, revelando detalles poco conocidos en este aspecto.

Sotomayor es el saltador de altura con más brincos sobre los 2.40 metros, listón que superó en 24 ocasiones, muchas bibliografías lo registran con 21 saltos, pero resulta que en tres ocasiones en una misma competencia se elevó por encima de esa cuota. La primera de ellas fue en Salamanca, España, el 8 de septiembre de 1988, momento donde implantó su primer récord mundial, allí tuvo un gasto de nueve saltos para finalmente lograr el 2.43; salvando las tres primeras alturas con un brinco en cada una de ellas, 2.20, 2.25 y 2.30, pero sobre 2.36, realizó dos nulos y uno válido, luego saltó 2.40 en el primero y 2.43 en el segundo.

La segunda oportunidad que saltó dos veces sobre los 2.40 en una misma competencia, fue en San Juan, Puerto Rico, durante el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo, hecho acontecido, el 29 de julio de 1989, ahora logró una secuencia perfecta en las cinco primeras alturas; 2.24, 2.26, 2.30, 2.34 y 2.40, gastando dos brincos para superar el 2.44, su segundo récord mundial al aire libre. La tercera y última ocurrió en el Gran Prix Diputación de Sevilla, el 5 de junio de 1994, ahora con una competencia menos limpia, inició perfecto en 2.25, luego saltó 2.31 en el segundo y 2.34 en el tercero, para pasar los 2.40 y 2.42 con un salto per cápita, intentando infructuosamente en tres ocasiones, el 2.46.

Precisamente, siguiendo con las revelaciones, les comento que Sotomayor intentó superar en cinco oportunidades, su propia cuota mundial de 2.45, todas realizadas en 1994 y siempre intentando los 2.46; la primera de ellas, en ese mencionado Gran Premio de la capital de Andalucía. La segunda aconteció, el 25 de junio, en La Habana, durante el Campeonato Nacional “Copa Cuba”, donde Javier Sotomayor realizó una excelente demostración, al iniciar perfecto sobre 2.20, seguido de 2.26, luego un nulo sobre 2.35, un salto sobre 2.41 para terminar con dos nulos en 2.46. La siguiente ocasión tuvo lugar, el 10 de junio, en el tradicional Festival de Salto de Altura, que se celebra en Eberstadt, Alemania; aquí, inició perfecto en 2.24, renunciando a 2.27 y 2.30, saltando en el primero 2.33, pero en la siguiente altura (2.36) realizó dos nulos y uno válido, superando los 2.40 con un salto y tres faltas sobre 2.46. Cinco días más tarde, en Londres, durante el TSB/Gran Prix, estuvo perfecto en la tres primera altura, 2.25, 2.30 y 2.35, luego realizó dos faltas y uno exito sobre 2.41, para terminar con dos nulos en 2.46.

Su último ataque al fenomenal 2.45, ocurrió el 11 de septiembre, también en la capital inglesa, ahora durante la VII Copa del Mundo de Atletismo, con una magistral competencia, que transcurrió sin faltas desde el inicial 2.20 hasta 2.40 (2.28, 2.31 y 2.35), gastándose finalmente tres saltos en 2.46.

Entrando en otros detalles, tenemos, que la primera ocasión que saltó sobre los 2.40 metros, fue precisamente aquel 8 de septiembre de 1988, en Salamanca, España, con apenas 20 años, 10 meses y 25 días, siendo el saltador más joven en lograrlo; mientras que la última, aconteció, el 25 de marzo de 1995, en Mar del Plata, Argentina, durante los XII Juegos Panamericanos, ya con 27 años, cinco meses y 12 días.

Sus mayores saltos por años, fueron así; en 1994, logró diez brincos sobre los 2.40, seguido de 1989 y 1993, ambos con cinco, en 1988, solo venció esa altura en dos oportunidades, cerrando, con una en 1991 y 1995, respectivamente.

En otro aspecto, tenemos que las ciudades agraciadas para los récords mundiales de Sotomayor fueron, Salamanca, en 1988 y 1993, Budapest y San Juan, en 1989, mientras que Sevilla, Londres (en dos ocasiones), Eberstadt y La Habana, presenciaron los intentos fallidos por superar su propio tope mundial de 2.45.

A parte, de sus seis triunfos en Campeonatos Mundiales, dos al aire libre y cuatro bajo techo; en los Juegos Olímpicos de Barcelona, 1992 y en el mundial junior de Atenas, 1986, eventos donde doblegó a todos sus adversarios; Sotomayor venció a los mejores exponentes del salto de altura de los años 80 y 90 del pasado siglo, la época dorada de esta especialidad.

Por solo mencionar algunos, durante la temporada de 1988, triunfó en el Día Olímpico de Berlín, Memorial Van Damme de Bruselas, Bislett Games de Oslo, en Koblenza, Rieti, Kvarnsveden, Atenas, Berna y Schwechat, escoltando al sueco Patrik Sjöberg en el Nikaia de Niza, pero dejando en la saga en esos eventos, entre otros, a los alemanes Dietmar Mögenburg y Carlo Thränhart, al ruso Gennadiy Avdeyenko, al rumano Sorin Matei, al italiano Robert Ruffini, al francés Jean-Charles Gicquel y otros menos conocidos, como el bermudés Clarence Saunders y los estadounidenses Thomas McCants y James Lott.

En 1989, entre otros eventos, repitió la dosis en Oslo, se contabilizan también en la DN Gala de Estocolmo, en el PTS de Bratislava, en el ISTAF de Berlín, en Saint Denis, en Simmeraht, en Genova, Sevilla, Madrid, Westwood. Entre los vencidos se citan, el sueco Patrik Söberg, ex-recordista mundial, al ruso Gennady Avdeyenko, titular olímpico de Seúl; el estadounidense Hollis Conway, el ucraniano Rudolf Povarnitsyn ex-plusmarquista mundial y el alemán Carlo Thränhart.

En las temporadas de 1992 y 1993, sus principales triunfos se registraron en Eberstadt, ISTAF de Berlín, la Weltklasse de Zürich, Expo de Sevilla, la Golden Gala de Roma, el BNP Villeneuved’Ascq, el Herculis de Monaco, el TSB de Londres, el McD de Sheffield, el Toto de Fukuoka, en Saint Denis, en Verona, La Coruña, también se impuso en el meeting bajo techo de Chicago. En estos eventos derrotó en varias ocasiones, entre otros, a Sjöberg, a Conway, al alemán RalfSonn, al inglés Steve Smithal bahamés Troy Kemp, al serbio DragutinTopic, etc.

En las temporadas de 1994 y 1995, se impuso en Eberstadt, en la Expo de Sevilla, el TSB de Londres, el Nikaia de Niza, la Golden Gala de Roma, la Athletisima de Lausana, en el Bannes Gran Prix de Sao Paulo, en el ISTAF de Berlín, en Madrid, también en Frankfurt, en Spala. Entre los derrotados se citan, Kemp, Gicquel, al australiano Tim Forsyth, al noruego Steinar Hoen, al alemán Wolf-Hendrik Beyer, al inglés Dalton Grant, al estadounidense Charles Austin, al colombiano Gilmar Mayo, el polaco Artur Partyka, al griego Lábros Papakóstas, etc.

Revisando el historial competitivo de Sotomayor, observamos, que al adversario que derrotó en más ocasiones fue a Troy Kemp, con cerca de una veintena de victorias, pero el bahamés lo venció en una oportunidad, a la hora buena, en la cita mundial de Göteborg 1995, donde ambos saltaron 2.37, pero el cubano lo hizo en el tercer intento y el bahamés empleó uno menos.

En cuanto a sus saltos por continentes, claro, los mejores corresponden a Europa, que es donde más se compite; salto 2.45 en Salamanca, España, en 1993; en América, logró 2.44, en San Juan, Puerto Rico, en 1989; en Asia, 2.36 en Tokio, Japón, en 1991 y en Oceanía, 2.32 en Sydney, Australia, en 2000.

Sus saltos tuvieron por sede grandes y conocidas urbes, como: Londres, New York, Paris, Berlín, Roma, Moscú, Madrid, Atenas, Ciudad de México, Chicago, entre otras, pero también exhibió la potencia de sus piernas en otras menos famosas, como Wuppertal, Arnstadt, Simmerath (Alemania), Pau (Francia), Spala (Polonia), Somoskö, Salgótarján (Hungría), Ravenna, Caserta (Italia), Schwechat (Austria) y Fairfax (Estados Unidos).

En Cuba, aparte de saltar en La Habana, en el Estadio Pedro Marrero y en el Estadio Panamericano, también lo hizo en Santiago de Cuba, en la pista Pepe del Cabo, durante el Nacional Juvenil de 1986 y en Camagüey en la Patricio Lumumba, en el marco de los Festivales de saltos en homenaje a Manuel Pérez Ruiz (Casanova), correspondiente a 1996 y 2000.

Hoy a casi 30 años de su primer récord mundial, aquel 2.43 de Salamanca, sus otras dos cuotas, 2.45 al aire libre y 2.43 bajo techo se erigen como valladares infranqueables para los saltadores

El fútbol le debe un Mundial a Cristiano

Football Soccer – Portugal v Faroe Islands – World Cup 2018 Qualifiers- Bessa stadium, Porto, Portugal, August 31, 2017. Portugal’s Cristiano Ronaldo celebrates his third goal against Faroe islands. REUTERS/Rafael Marchante TPX IMAGES OF THE DAY

tomado del blog Notideporte

El fútbol le debe un Mundial a Cristiano, el coloso de Funchal. Al de Rusia llegará con 33 años y, aunque todo es posible viniendo de él, en el de Catar tendría 37, de forma que, pensando con cierta lógica, todo hace indicar que el del próximo mes de junio será el último campeonato mundial de selecciones que pueda disputar uno de los tres o cuatro mejores futbolistas de todos los tiempos. ¿Y qué mejor guinda para una carrera tan extraordinaria como la suya que un Mundial con Portugal?

Cristiano ama el fútbol por encima de todas las cosas. Es un profesional de una pieza, un deportista que cuida hasta el último detalle de su preparación, un competidor nato que no se conforma con lo que ya tiene, que es muchísimo, sino que quiere más y más. Cristiano es un ejemplo a nivel mundial, el ídolo de millones de personas y juega en el mejor club deportivo de la historia pero, sin embargo, es el orgulloso capitán de Portugal, una selección de nivel medio que, pese a todo, y gracias justamente a Cristiano, se impuso en la última Eurocopa

A diferencia de otras estrellas mundiales, que están más arropadas en sus selecciones, Cristiano está casi solo en la selección portuguesa. A diferencia de otros cracks, que son muy cuestionados en sus países, CR7 es el ídolo de toda una nación. El corazón de la querida Portugal late al unísono al ritmo de Cristiano, que vería sin duda cumplido su sueño realizando lo que únicamente puede protagonizar un futbolista de su talla, ganar un Mundial con una selección tan modesta. El fútbol se lo debe sin duda y los buenos aficionados agradecerían ese final feliz.

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