Category: Sociedad

Conrado Benítez en la memoria

Convertido en el primer mártir de la Campaña de Alfabetización, el joven matancero Conrado Benítez fue asesinado a solo 5 días de iniciada la heroica misión que llevaría la luz del conocimiento a los más recónditos parajes de la geografía cubana.
El joven matancero, con especial vocación por el magisterio, se unió en los primeros meses de 1960 al contingente de Maestros Voluntarios en la Escuela de Capacitación Pedagógica de Minas de Frío, en la Sierra Maestra. Allí se convirtió en educador y fue ubicado en las montañas de Santi Spíritus donde daba clases a niños y campesinos.
Tras el llamado hecho por el entonces Primer Ministro Fidel Castro Ruz, de masificar el conocimiento en el pueblo, Conrado Benítez, su suma a la Campaña de Alfabetización el 1 ro de enero de 1961.
5 días después una banda de alzados contrarrevolucionarios que operaban en la zona del Escambray donde estaba el joven maestro, apagaron su vida para siempre sin poder cumplir su cometido. Conrado contaba apenas 19 años de vida cuando fue asesinado, sin embargo conoció las bondades de la Revolución Cubana, se convirtió en maestro a pesar de ser negro y preceder de una humilde familia.
«Ese maestro, que murió cruelmente asesinado, no será una luz que se apague, será como una llama de patriotismo que se enciende». Así expresó Fidel en aquella época cuando se luchaba con fervor por mantener las conquistas alcanzadas. Ya transcurrieron 57 años de aquel acontecimiento que marcó al pueblo y quedó reflejado en el Himno de Alfabetización compuesto en su honor por el poeta y maestro comunista Raúl Ferrer:

Somos la brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto juramos una meta,
llevar a toda Cuba la alfabetización.

El 22 de diciembre de 1961 Cuba fue proclamada Territorio Libre de Analfabetismo, se completó así el propósito de eliminar la ignorancia del pueblo, se alcanzó un nuevo triunfo para la Revolución, y se logró el sueño de los miles de alfabetizadores vinculados a la Campaña y de Conrado Benítez, el joven negro y humilde que fue asesinado el 5 de enero de ese mismo año.

Crisis en Internet

tomado del blog de Yadira Escobar

La mitad de la humanidad hoy no tiene acceso al Internet, estamos hablando de que nada más y nada menos que el 50% de los que habitamos este planeta no nos conectamos al Internet. El Internet nació en las sociedades más opulentas y luego tomó el camino de una globalización algo progresista–porque esa es la moda, no porque sea un fenómeno de izquierda. Ciertas regulaciones impedían que la ley de la jungla decidiera que las paginas o sitios web con más dinero tuvieran más visibilidad o el privilegio de vídeos fáciles de ver.

Internet tampoco es una ventana imparcial de la verdad pues el mundo virtual está enfermo o y lo verdadero por supuesto, pues hay muchas noticias falsas, información errónea, seudo-ciencia y pornografía que degrada al ser humano, así que tampoco es el Internet un pedazo del cielo azul, pero la humanidad puede llegar muy lejos si el mercado no la domina totalmente, desgraciadamente ahora el Internet tal y como la conocemos enfrenta una seria crisis.

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC en los Estados Unidos) a decidido desmantelar la neutralidad en el Internet al permitir que los proveedores de Internet tengan la libertad de mejorar la velocidad de navegación para algunas privilegiados de la web (siempre tanto lo paguen) y que hasta censuren. No dudo que a ciertas empresas les encantaría censurar algunos sitios alternativos o volverlos sumamente leeentooosssss para desanimar a los visitantes. Ya es legal bloquear a quienes estorban. Esto es un gran triunfo para los ricos y una gran derrota para los pobres.

¿Adonde va a quedar la vieja cantaleta de Radio-TV Marti contra el estado de las conexiones en Cuba? Cada vez va mejorando más, por cierto. El otro día pude ver a mi abuela por una aplicación en su teléfono que nos permitió una superior comunicación, noticias viejas para los Habaneros pero ahora es que llegó a los parques públicos en Camagüey. ¿Creen que los “amantes de la libertad” condenaran con el mismo entusiasmo este grosero abuso del poder en Estados Unidos que como critican los problemas con la Internet en Cuba? NO. Es que nadie paga para ese tipo de criticas.

Las medidas del gobierno de Obama en el 2015 establecieron medidas que protegían la Internet para que no cayera en tanto abuso que sabotearía por ejemplo, las millonarias compras en Internet. Este permiso que ahora tienen las grandes empresas que ofrecen Internet viene a consolidar las tendencias monopolistas, o semi-monopolistas, porque en ciertos lugares solo puedes escoger entre dos empresas locales para que te vendan el acceso al Internet.

Ante este avance neo-liberal en el Internet Cuba tiene que revisar lo de la Internet desde otro angulo, y tiene que haber cierto control, para hablar más claro; censura, pues no queremos a los niños cubanos corrompiéndose con violencia e indecencia. El Estado tiene derecho a defender a los cubanos también de la propaganda subversiva que promueve la violencia política, la cual abunda por causa de la alta presencia de las visiones de extrema-derecha en la Web, quienes están más cerca del dinero que la izquierda, y como sin dinero no hay Internet, ya podemos imaginar por ejemplo quienes tienen más voz sobre el tema de Cuba y su Revolución en las redes sociales y ahora y bajo las nuevas leyes, el cubano de la extrema derecha podría pagar a las empresas proveedoras para sus vídeos se descarguen más rápido, por ejemplo.

Ojo con la Patria, que es de todos, pero con orden.

¡Qué nochebuena ni la cabeza de un pavo!

 

Así me dijo Luis un 24 de diciembre, sentados a la mesa en la panadería “La Flor del Pan”, ubicada en la avenida Casanova al centro de Caracas: “¡Daniel, qué nochebuena ni la cabeza de un pavo! Al menos yo, hoy, en ésta medianoche pienso en el pobre que no tiene algo de comer, en aquel que sufre la contradicción de la vida porque le asiste lo inesperado o hasta una enfermedad terminal, y no quiero parecerte lapidario, sino todo lo contrario, tú deferencia de haber llegado hasta aquí a invitarme a cenar me ha activado el raciocinio y no son los tragos que desde mi humilde puesto de servidor público me doy, mientras acomodo el parqueo de las camionetas y hasta la vida, al estar ya jubilado”.

En La Flor del PAN

 

“¡Hoy Daniel te voy a echar esta carajera! Mientras me invitas tú a cenar, yo no puedo olvidar a los que sufren en medio de un conflicto que ni ellos mismos provocaron, tampoco olvido al desplazado que se amarga de su existencia tras una forzada migración para escapar de la hambruna y la barbarie de quienes les quieren imponer el terror como algo cotidiano”.

Y, ahí siguió Luis (….), con su arrechera y sus verdades, entre la comida y los tragos, para recordarme que él no es un sufrido, sino un agradecido, que en este compartir se lleva algo de comer a la boca, mientras no olvida al que padece y quizás agoniza o está a punto de que su alma viaje: ¡quién sabe adonde!

 

 

Luis, tiempo atrás, luego de pasar a jubilación, entregarse al alcohol y perder su familia, tropezó conmigo pidiéndome cuidar la camioneta al estacionarla un día en el mismo lugar donde lo encontré esta “nochebuena”. Me sumé a su tertulia y le hice saber que yo soy de los que echan la suerte y apostan por sacar del hambre y la pobreza extrema a todo ser que lo padezca.

Luis mirando a la ventana

 

Yo soy -le recordé- “gente de la tierra”, de los que no abandonan ningún proyecto que revolucione y cambie, porque desde bien temprano comprendí que todo este empeño por el bien habría que echarlo siempre, como mismo siempre te han de acompañar “los sorprendidos” que se toman un chocolate caliente esperando ver donde tropiezas para terminar de empujarte al abismo y emerger con el botín de la sabiduría que nunca fueron capaces de visionar y formar.

EN LA FLOR DEL PAN YO

En ese minuto dejé claro a Luis que mi lucha, nuestra lucha, es redentora, y él espetó: “Daniel, ningún oligarca burgués pedante habrá de echarse esta vaina…”. Y Luis, sin haber estado pasado de tragos tenía razón: “… ellos se creen hartos y superiores, como de otra especie diferente, ya no son gente de la tierra como dices vos, si en algún momento lo fueron, ya partieron al paraíso terrenal y solo les queda seguir despojando de las pocas riquezas que les queda a los vilipendiados de esta naturaleza. Ellos desdeñan sus orígenes, se nutren y aspiran para sí las fortunas de este mundo…”.

eN LA PANADERIA LA FLOR DEL PANY allá saltó de la mesa Luis para dar unos pacitos, asomarse a la ventana, acercarse y decir: “…al final qué, sí, qué de qué Daniel, al final qué importa si hoy es nochebuena, nochebuena de qué, buena para ti y para mí que hacemos estas reflexiones o para los ricos que se la están gozando y lo menos que hacen es pensar cómo van las cosas por este mundo. Y te reitero Daniel, yo no soy un sufrido, gracias a ti compadre que me tiraste la mano y me convenciste salirme de toda esa mierda, para seguir luchando porque “la gente de la tierra” -como tú dices- no sufra el momento que le ha tocado vivir ni deje el camino adverso para las generaciones que le han de preceder…”.

 

Invité a Luis a terminar de cenar. Y si usted ha llegado leyendo hasta aquí, pues véngase pa’cá en esta “nochebuena”, para que reciba mi abrazo y la fe inquebrantable en que algún día el bien al mal ha de vencer en este entuerto, si al final aquí los ángeles también comen judía. ¡Feliz Navidad Luis! “¡Feliz Navidad Daniel!” “¡Ja jaja jajajaaaaa!”.

LA FIESTA DE LOS CUBANOS

tomado del blog: La Bicicleta

 

lechon vara

Yo recuerdo tiempos mejores y peores, fines de años donde era abundante el humo de las pequeñas hogueras encendidas en los patios para asar los puercos, prendidas con cascarones de cocos secos y maderas reunidas para la ocasión y también recuerdo otros festejos con menos hogueras y lo peor con menos puercos; tiempos difíciles donde la proliferación porcina era muy baja y el índice de mamíferos nacionales por casa se deprimió mucho más que el precio del níquel.  Pero ni en unos ni otros momentos se perdió la alegría o se dejó de esperar en familia las 12 de la noche del 31 de diciembre para darnos un abrazo, escuchar con orgullo el Himno Nacional  y seguir guapeando.

 

Cuando algunos vecinos, en pleno 1992, se quedaron sin la posibilidad de su propio asado, nunca faltaron los platos cruzando la calle pues los que pudieron mantener la tradición, a pesar de los pesares, le llevaron su parte a la mesa de los demás y cuando la cosa se complicó otro poquito, pues llegó la solución colectiva y   la caldosa incluyó a todos en el reparto. Había gente que venía de lugares donde la abundancia de pocos alumbra tanto que no deja ver la miseria de tantos, gente que acudía desde otras fronteras para pasar esas horas con la familia, porque eso siempre se queda del lado de acá: el familión, el rechinar del dominó, la guasanga de los que se ríen a todo dar, la música a mitad de cuadra y la bandera propia sobre los tejados.

 

Nunca hemos tenido un diciembre sin esperanzas (salvo el caso de Ángel el Cornado, un vecino mío al cual su mujer Esperanza Verde del Prado, se le fugó con Manolo el carnicero una noche de finales del 89 y el pobre no puede ser incluido en la afirmación anterior)  somos gente optimista por naturaleza y lo mismo tiramos cubos de agua, quemamos muñecones o incluso algunos le dan la vuelta a la cuadra con una maleta para eso de viajar, aunque tengo una prima con más vueltas que un trompo y hasta con averías en las rueditas del equipaje y  lo más  lejos que ha llegado es a la casa de sus suegros en un pintoresco lugar a pocos kilómetros al que llaman LA INTERNACIONAL. Aunque eso no es lo más importante, la gente sobre todo pide salud y felicidad para la familia, paz y armonía y que continuemos siendo un pueblo solidario y que ese bullicio de la media noche siga retumbando en un país de nosotros, sin que nadie venga nunca a cambiarnos la fiesta o pretender que abracemos mejores fechas que el primero de enero.

¿El diagnóstico médico a un clic?

Tomado del blog: De lupas y catalejos
La paulatina llegada de Internet a Cuba propicia búsquedas sobre enfermedades, uso de medicamentos, tratamientos alternativos (Abel Rojas / Cubahora)

Unas noches atrás, mientras caminaba de regreso a casa, encontré a un amigo que no veía hace mucho. Después de ponernos al día sobre nuestras respectivas pequeñeces cotidianas, le conté sobre la enfermedad de un conocido de ambos.

Entonces, mi interlocutor, con una sapiencia en el tema que hasta entonces no le sospechaba, hizo toda una disertación sobre la posible evolución del paciente y los tratamientos debidos.

Nos despedimos poco después, pero quedé pensativa: ¿y cómo sabe él todo eso?, incluso me esforcé en rememorar si tenía algún estudio médico, pero no, había tomado el camino de la ingeniería, estaba segura.

Lo suyo es un entusiasmo amateur, un hobby que, valga decirlo, comparten un buen número de cubanos y cubanas; y que, también es justo aclarar, no tiene sus bases solo en un alto nivel de instrucción sino también en el acceso universal y gratuito a la salud.

Para quienes habitan este archipiélago, las instituciones médicas, desde el consultorio hasta los más prestigiosos hospitales, no son zonas vedadas; y se ha desarrollado una cultura de acudir a ellas que ciertamente conlleva familiarizaciones con exámenes, diagnósticos y prescripciones.

El problema está en aquellos que, sin haber usado jamás una bata blanca, creen que pueden ellos mismos recetar, basados en sus experiencias o la de personas cercanas, ¡y cuántos hay!

No sorprende entonces que la paulatina llegada de Internet a la isla propicie búsquedas sobre enfermedades, uso de medicamentos, tratamientos alternativos…

Ya sea quienes pueden conectarse desde el trabajo o la casa, por motivos laborales, o los que acuden a los puntos wifi o el servicio de Nauta Hogar, casi todos sucumben a la tentación de consultar a “Doctor Google” sobre temas de salud.

Hasta ahí no habría problema si no fuera porque quedarse con la versión de una página web entraña tantos o más peligros que guiarse en el mundo offline por criterios inexpertos y no acudir al personal facultado.

El fenómeno ya es mundial y por tanto está extensivamente estudiado. Buena parte de la información de salud que los internautas buscan corresponde a enfermedades como cáncer, gripe, diabetes, diarrea, alergia, depresión, Alzheimer, sida, anorexia o Parkinson.

Y si poder acceder a todo ese caudal de conocimiento es maravilloso, para quien no esté alerta puede ser muy frustrante. Mucha de la información disponible en Internet  sobre temas médicos está destinada a un público especializado, por tanto, el lector promedio se ve incapacitado para filtrar la información, la distorsiona y termina fijando solo los datos más alarmantes, con la consiguiente carga de miedo y ansiedad.

De más está decir que no todas las fuentes son fiables y que debe precisarse bien la fecha de actualización del artículo; que las historias de vida de sobrevivientes —tan frecuentes en la red de redes— no pueden generalizarse: cada cuerpo humano es un universo; y la mayoría de los contenidos disponibles se refieren a las patologías más graves, y no a las comunes que pueden relacionarse con síntomas similares a los de las primeras.

Si bien existen fenómenos más complejos como la ciberhipocondría, aun sin llegar a obsesionarse, cualquier persona puede desconfiar de su médico al indagar por tratamientos o consultar estadísticas.

El foro ¿Tu médico es Internet?, desarrollado por Cubahora, ofreció indicios sobre la percepción que existe en el país de este fenómeno.

Los comentarios acusan una conciencia colectiva de que automedicarse no es una opción y de que “buscar enfermedades y creerse que eso es lo que uno tiene” implica cierto morbo perjudicial.

Los foristas reconocieron leer sobre temas de salud y destacaron el beneficio de Infomed y de secciones médicas en la prensa cubana para ahondar en las recomendaciones de los facultativos y “entender mejor”, sin poner en duda el diagnóstico inicial.

En el contexto de la falta de medicamentos que experimenta el país, por carencia de materias primas, y que comienza a ceder, según datos de la industria farmacéutica nacional, varios usuarios dijeron haberse informado con enfoque más práctico: conocer sobre medicamentos análogos a los comercializados en Cuba para gestionarlos a través de amigos o familiares en el extranjero. Incluso, en ese caso preguntar a un médico se hace imprescindible.

Contrastar fuentes serias y nunca pensar que una lectura a la distancia de un clic puede sustituir la visita a un centro asistencial son recomendaciones no por obvias menos necesarias.

Cada vez habrá más acceso a Internet en el país y más cubanos sucumbiremos al mal de la autoconsulta web, preparémonos entonces para informatizarnos, que supone en buena medida saber discernir el oro de entre las rocas.

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