Gente que no se rinde

tomado del blog: Un pedacito de Mar

Yo tengo un amigo (de nítida fe) que vive enamorado del amor. Cada vez que empieza una relación “ella es…” y vive, como Ted, enamorándose cada 5 minutos.

Mi amigo, que conste, es un tipo espectacular. De esos que leen poesía y hacen grandes gestos románticos… lindo también (bonus). Sin embargo, a mi lo que me impresiona es su capacidad de creer aún en el amor. Ese amor eterno que te vende Hollywood con columpios en portales y dos viejitos mirando el atarceder. Él todavía cree y busca… y si no le sale, busca de nuevo. Siempre con la misma fucking esperanza, con la misma ilusión.

Yo lo admiro. Yo, que he dicho te amo sin sentirlo demasiado y me he enamorado realmente pocas veces, envidio su esperanza. No con la envidia esa que necesita que el otro fracase, mi envidia es del tipo que quiere que el otro triunfe y así de paso, aprende a triunfar por una misma.

Nada, eso… que quería dejarles saber que aún hay gente espectacular regada en este mundo.

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