Category: Deporte

#Premier12: Cuba hace lo que puede, pero soñemos con más

Premier-12

Por: Luis Ernesto Ruiz Martínez.

Fuente: Visiondesdecuba.com

No sé a ustedes, pero me gustó la Mesa Redonda dedicada a evaluar los resultados de Cuba en las 3 primeras jornadas del Premier 12. No estamos en tiempos de complacencia, ni podemos esperar más de lo que el equipo que nos representa en el torneo puede conquistar con sus limitadas potencialidades. Coincido con los panelistas: tenemos allá el mejor “team” que podemos armar en este momento, pero está muy lejos de los que llevamos a eventos anteriores.

Confieso que muchas veces ni veo este tipo de espacios, sobre todo cuando de antemano sé que veremos a algunos comentaristas hablar más basados en deseos, que en la dura realidad que no coloca a Cuba entre las naciones con mejor béisbol en estos momentos. La verdad sea dicha, no somos ni la sombra de lo que ayer, por mucho que nos duela aceptarlo.

Aplaudo los acertados criterios de Michel Contreras, Daily Sánchez y Yoel García y hasta las optimistas deseos de Rey Vicente Anglada, pero tengo los pies puestos sobre la tierra. Este torneo, que tampoco tiene un techo demasiado elevado, representa otra dura prueba para la pelota cubana. Cuba tiene opciones reales de pasar a la segunda ronda, pero avanzar más, aunque no imposible, es tarea para grandes.

Los horarios de transmisión están, como ocurre cuando los juegos suceden en el otro extremo del planeta, poniendo a trasnochar a millones de cubanos. No he sido uno de ellos, lo confieso, he preferido esperar a conocer el resultado en la mañana. Prometo que, si avanzamos y nuestro equipo juega de madrugada, seré uno más de los que deje de dormir para acompañar a los peloteros cubanos, “en las verdes o las maduras”.

Aceptemos que no tenemos buen picheo, ni los atletas que están insertados en otras ligas acaban de aportar lo que de ellos se espera. Todo eso es lamentablemente cierto, pero, ese es el equipo que tenemos. Es con ese, y no con otro, con el que llegarán las alegrías o los lamentos. No tiremos la toalla antes de tiempo, a pesar de las agónicas victorias. Es verdad que el Cuba hace lo que puede, pero soñemos con más.

Premios MLB: Kendrys Morales brilla y se lleva Bate de Plata

Kendrys Morales ñade un Bate de Plata a su anillo de Serie Mundial. (Foto: Getti Images, via Sporting News)

Kendrys Morales ñade un Bate de Plata a su anillo de Serie Mundial. (Foto: Getti Images, via Sporting News)

Aún algunos no habían terminado de contentarse (o enterarse) del Guante de Oro de Yoenis Céspedes, cuando llegó la noticia de que otro cubano, en este caso el designado de los Kansas City Royals y campeón de la Serie Mundial, Kendrys Morales, había sido galardonado como el más ofensivo de los bateadores designados de la Liga Americana, superando a ultra-conocidos como David “Big Papi” Ortiz y Alex Rodríguez, y siendo además el único de los actuales monarcas en recibir el premio Pate de Plata (Silver Slugger), otorgado por Louisville Slugger.

No obstante, Kendrys no fue el único pelotero cubano en ser premiado, pues tanto el jardinero de los Detroit Tigers Julio Daniel “J.D.” Martínez como el brillante defensor de la tercera base de los Coorado Rockies Nolan Arenado tienen ascendencia cubana.

Otros extranjeros en ser premiados fueron los venezolanos Miguel Cabrera (1B, Detroit Tigers), José Altuve (2B, Houston Astros) y Carlos González (RF, Colorado Rockies), además del arubeño Xander Bogaerst (SS, Boston Red Sox) también se llevaron el Silver Slugger.

Para Cabrera, sin dudas el mejor bateador de la MLB en este momento, este fue su sexto bate plateado, y habría sido un escándalo si no lo hubiese ganado, como mismo le habría sucedido tal vez a Mike Trout (su cuarto), Josh Donaldson (su primero), Nelson Cruz (primero), Bryce Harper (primero) y Paul Goldshmidt (segundo). Dee Gordon, otro de los que habría sido robado si no le daban el galardón, completó una excelente campaña al unir su premio Lousville al Guante de Oro de Rawlings.

En el caso particular de Kendrys, es también un fuerte candidato al Regreso del Año (Comeback Player of the Year), premio que se disputará sin dudas también con A-Rod. El jovencito Arenado, por su parte, tuvo un repunte ofensivo en esta temporada, algo que ha unido para complementar su sofocante defensa (ostenta ya un Guante de Oro en cada una de sus tres temporadas, incluyendo esta 2015) del tercer cojín.

Por equipos, los más premiados fueron los Giants, con tres (Brandon Crawford SS, Buster Posey C, y Madison Bumgarner P), en tanto los Rockies (Arenado 3B, CarGo OF) y los Tigers (Migguy 1B y El Flaco OF) se llevaron par de cetros cada uno.

LIGA AMERICANA

LIGA NACIONAL

  • Catcher: Buster Posey, Giants (tercero)
  • 1a base: Paul Goldschmidt, D-backs (segundo)
  • 2da base: Dee Gordon, Marlins (primero)
  • 3ra base: Nolan Arenado, Rockies (primero)
  • Torpedero: Brandon Crawford, Giants (primero)
  • Jardinero: Bryce Harper, Nationals (primero)
  • Jardinero: Andrew McCutchen, Pirates (cuarto)
  • Jardinero: Carlos Gonzalez, Rockies (segundo)
  • Pitcher: Madison Bumgarner, Giants (segundo)

IAAF: ¿Los mejores de 2015?

15thiaafworldathleticschampionshipsbeijingfokseydv04ilSe asoma el mes de noviembre y de su mano llega el momento de nombrar a los mejores atletas del año. Es un proceso que cada temporada impulsa la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF por sus siglas en inglés) y que busca premiar a los atletas (hombre y mujer) con el mejor desempeño en la contienda.

Este 2015, el sistema de nominación ha sufrido cambios importantes en su concepción. Por ejemplo, ahora serán 9 y no 10 las propuestas que se incluyan en la lista preliminar. Y es que se han dispuesto una serie de categorías para clasificar a los nominados. Los miembros de la familia de la IAAF elegirán a los más destacados en: velocidad, vallas, carreras de media y larga distancia, carreras de maratón, marcha, saltos, lanzamientos, eventos combinados y una categoría especial para atletas “todo terreno”. Los cambios apuntan a cierta justeza, sobre todo porque el seccionar las nominaciones condiciona que haya representación de modalidades que en otro momento quedaban a la zaga. Es un intento por garantizar que los atletas tengan oportunidad más allá de lo publicitado o popular que llegue a ser su especialidad. Es un paso interesante, que no será del todo justo porque habrá dilemas, como el que probablemente represente decidirse entre Genzebe Dibaba y Almaz Ayana para los eventos de fondo, pero lo cierto es que la nueva disposición impone cierto nivel de objetividad a la hora de buscar a los mejores del campo, pista y carretera en cada temporada. Asimismo, trasciende que los atletas que hayan sido sancionados alguna vez por dopaje no serán elegibles, lo cual cierra las puertas a atletas de grandes resultados como Justin Gatlin o Sandra Perkovic.

Si de atreverse se trata, en materia de nombres y respetando las categorías enunciadas por la máxima entidad atlética apostaría por los siguientes candidatos:

Velocidad: Dafne Schippers (Países Bajos) y Usain Bolt (Jamaica)

Saltos: Catherine Ibargüen (Colombia) y Christian Taylor (Estados Unidos).

Lanzamientos: Anita Wlodarzick (Polonia) y Julius Yego (Kenya)

Vallas: Zuzana Hejnová (República Checa) y Nicholas Kiplagat Bett (Kenya)

Fondo y mediofondo: Genzebe Dibaba (Etiopía) y Mohammed Farah (Gran Bretaña)

Eventos combinados: Jessica Ennis (Gran Bretaña) y Ashton Eaton (Estados Unidos)

Marcha: Hong Liu (China) y Matej Tóth(Eslovenia)

En lo que al “road running” se refiere, que incluye todas las distancias superiores a los 10 km en carretera, así como el “multi-terrain” definido para las carreras a campo traviesa y sus derivados, prefiero no especular ya que son dimensiones del atletismo que no sigo a cabalidad.

En cuanto a mis apuestas, varias de ellas bastante seguras como Bolt, Ibargüen, Wlodarzick, Dibaba, Farah y Taylor, me detendré en Dafne Schippers y en Julius Yego, ambos dueños de actuaciones que han sido sensación esta temporada y que encontraron justo colofón en sus prestaciones mundialistas donde Yego llevó el dardo a la distancia de 92,72 metros para colocarse como el tercer lanzador de todos los tiempos por detrás de Jan Zelezný y de Aki Parviainen.

Dafne hizo otro tanto, corrió los 200 metros en 21.63 segundos —un registro al que nadie se acercaba desde Marion Jones y el 21.62 A que hiciera en 1998— que la sitúa en la tercera posición de toda la historia de esta especialidad, superada por Jones y por la líder histórica Florence Griffith-Joyner (21.34). El crono sepulta el récord para campeonatos del mundo de 21.74 que poseía la alemana Silke Gladisch-Möller desde Roma 1987.

Mucho menos publicitada, pero con mucho valor fue la actuación de la marchadora china Hong Liu: campeona del mundo, ganadora del circuito de marcha de 2015 con 40 puntos (le siguió la italiana Eleonora Giorgi con 27 unidades) y por demás consiguió la mejor marca de todos los tiempos al recorrer los 20 km en La Coruña en 1:24:38 en el mes de junio. Por similar cuerda se mueve el esloveno Toth, por quien me decanto entre los hombres con base en sus “galones” de campeón mundial de los 50 km, ganador del circuito de pruebas de marcha y autor de la primera y la tercera marca del año en esta compleja distancia.

En la vallas, considero a Hejnova, ganadora del Diamante, titular mundial y dueña de la marca del año (53.50) en los 400 m con vallas, mientras que entre los hombres me decido por su homólogo de especialidad, el keniano Nicholas Kiplagat Bett, otro de los sorpresivos campeones de la justa del orbe que organizó Beijing y autor de la mejor marca del año (47.79) en una temporada especialmente pródiga para él, dada su progresión.

Claro, este es un criterio de quien escribe. La familia de la IAAF ya ha decidido. La votación estuvo abierta entre el 7 y el 25 de octubre y los resultados se harán públicos durante el mes noviembre. Finalmente se escogerán tres, que serán dados conocer entre los días 17 y 18 del citado mes, de los que saldrán los ganadores absolutos que serán homenajeados el 28 de noviembre durante la Gala IAAF en el Principado de Mónaco.

En lo personal, simpatizo con Schippers, Dibaba e Ibargüen, así como con Bolt, Eaton y Farah. Y usted, probablemente se preguntará por qué no apostar por Anita; la polaca que ha trasgredido las barreras que hasta este año se habían situado para el lanzamiento del martillo entre las damas: ha lanzado sobre los 80 metros a placer, destrozó el récord del mundo y también el de los campeonatos del mundo, fijándolos en 81.08 y 80.85m, respectivamente, pero sospecho que está destinada a cargar con la cruz de la poca “publicidad” con que tuvo que cargar Valerie Adams por muchos años.

Así y todo, toca esperar. En Mónaco, se dirá la última palabra, aunque en cualquier caso, habrá nuevos elegidos, pues ni Valerie Adams, ni Renaud Lavillenie, premiados en 2014, van a repetir.

CUBA

En Cuba, el algoritmo a resolver se limita a las damas, donde Denia Caballero y Yarisley Silva se muestran con similares credenciales. Entre los hombres todo parece más fácil y es que Pedro Pablo Pichardo campea por su respeto habiendo aportado las mejores actuaciones durante la temporada.

De vuelta a las mujeres, tanto Denia como Yarisley ganaron los Juegos Panamericanos, triunfaron en el campeonato mundial y se posicionaron en la cima del ránking mundial de sus respectivas especialidades. Ante tal rendimiento, la Federación Cubana bien podría compartir el galardón, lo cual sería, sin dudas, una justa decisión. Si prescinde de este recurso y entra en detalles, creo que la pertiguista llevaría milimétrica ventaja, más que nada por haber optimizado el registro nacional de su modalidad. (por: Lilian Cid Escalona. Tomado del blog DeporCuba)

Moneyball y los trucos del Trade Deadline

Sin haber jugado aún en las Mayores, y con un contrato de más de 60 millones, Héctor Olivera fue transferido de los Didgers a los Braves. (Foto: Michael Wyke/ Tulsa World)

Sin haber jugado aún en las Mayores, y con un contrato de más de 60 millones, Héctor Olivera fue transferido de los Didgers a los Braves. (Foto: Michael Wyke/ Tulsa World)

Por: Reynaldo Cruz

Fuente: Universobeisbol

A muchas personas en el mundo les costará mucho trabajo pensar en el nombre de Billy Beane y no imaginarse a Brad Pitt sentado en una oficina frente a Jonah Hill llamando por teléfono a los gerentes generales de varios equipos de las Mayores teniendo un solo objetivo en mente: adquirir a Ricardo Rincón. Tal vez la magia del cine nos haya hecho ver un poco más glamorosa la avalancha de presiones que se vierten sobre un gerente general cuando se acerca el Trade Deadline[i] y aparece la oportunidad de adquirir buenos jugadores o dejar ir a otros cuyos altos contratos comienzan a pensar.

La escena de Moneyball, en la que Beane apela a todos los recursos verbales posibles, haciendo rejuego tras rejuego con su presupuesto, sus posibilidades y su roster, podrá quedada en la mente de muchos como la forma en que se hacen negocios en la Major League Baseball. Sin embargo, las cosas se complican mucho más.

A esta altura, ya están en muchas ocasiones definidos quiénes son los contendientes más fuertes y poderosos de cada circuito. Por ello, los equipos que están más atrás, y que han tenido problemas con su organización, comienzan a ship out[ii] a varias de sus estrellas, dígase abridores de primer nivel, bateadores de nivel o tal vez algún que otro receptor, y los ponen en manos de aquellos que luchan por hacerse con la división o con uno de los dos codiciados puestos de Wild Card. A cambio, los equipos obtienen prospectos de alto valor, dinero, y hasta rondas compensatorias de balance competitivo en el draft del año siguiente.

Por supuesto, que no en todos los casos esto se cumple, pues podemos ver también casos en los que se hace una transferencia de un jugador estelar por otro jugador estelar, y los términos de los contratos son bastante enredados, pues puede ser incluso que un equipo termine pagando el resto del contrato para una temporada a un jugador que no juega con ellos, aunque esto también es parte de la “magia” de lo “negociable”.

En los últimos ocho días previos al Trade Deadline, muchos cubanos se centraron —por supuesto— en el posible destino de un Aroldis Chapman que una vez que termine su contrato con los Cincinnati Reds deberá vaciar las arcas de cualquier club ligamayorista, sobre todo por su astronómica, aterradora y efectiva velocidad y sus números, que parecen sin dudas salidos de otra galaxia. Pero Chapman se mantiene aún en la nómina de los Cincinnati Reds, quienes (alejados a 18 juegos completos de los St. Louis Cardinals, punteros de la División Central de la Liga Nacional) ya hicieron bastante al dejar ir a Johnny Cueto.

Sin embargo, la que sí sorprendió a todos fue la transferencia de Héctor Olivera (que firmó por más de 60 millones con los Los Angeles Dodgers) a los Atlanta Braves, en una seguidilla de canjes que involucró además a los Miami Marlins. Otra que sorprendió a muchos es la de Yoenis Céspedes, enviado de los Detroit Tigers a los New York Mets a cambio de dos prospectos —esta es la segunda ocasión en dos temporadas consecutivas que el granmense cambia de club en medio de la campaña.

Con la adición de un boleto a la postemporada, el espectro de posibilidades de los equipos se amplían, al punto que en la Liga Americana hay nueve equipos (aparte de los líderes de división) pujando a seis juegos o menos por uno de los dos boletos, en tanto en el Viejo Circuito la cifra asciende a cinco (incluyendo a los Arizona Diamondbacks, que se encuentran a seis juegos y medio). O sea, que hay al menos 20 de los 30 clubes de la MLB con posibilidades reales de llegar a los Play Off, entre ellos tanto los Tigers como los Mets.

No obstante, es bien claro que el plazo está establecido precisamente para evitar “relajitos”, pues hay quienes no tenían esperanzas de clasificar, se meten en una buena racha y por ende en la pelea, y quieren entonces, a las alturas de septiembre, hacer transferencias. Lo mismo puede suceder con aquellos a quienes sus adquisiciones no les hayan salido bien, pero con un panorama más parejo, el Trade Deadline podría extenderse tal vez hasta mediados del mes de agosto, para dar más tiempo a los clubes de realizar sus transferencias. Lo que sí queda bien claro es que nadie escapa del finalismo, pues todas las transacciones que se hicieron tuvieron en cierto modo el rostro del apuro, aunque nosotros como cubanos no podemos hacer otra cosa que evaluar esto como el mercado de acciones en Wall Street, en el que cuando una de estas acciones pierde o gana valor es el momento de comprar barato o vender caro.

Parte de nuestro desconocimiento sobre cómo funciona el mercado de jugadores en la MLB puede llevarnos a pensar porqué alguien deja ir a un jugador, o a cuestionar las decisiones de personas que llevan toda su vida haciendo esto, y que por consiguiente saben más que nosotros. Por supuesto que los movimientos pueden salir mal, pero igualmente un canje mal visto inicialmente puede convertirse en la acción que cambie el destino de un equipo.

Este es además el momento que escogen algunas franquicias ya descartadas de toda competencia para reconstruir su organización, evaluar las fórmulas que fracasaron y obtener algún que otro beneficio ya sea por medio de la obtención de un prospecto o de algo de dinero que algún club con posibilidades se haya visto dispuesto a soltar a cambio de un jugador gracias al cual aspiran a llegar hasta el último día de competencia en octubre. Esto es aprovechado también por los equipos que dejan ir talento, toda vez que es una manera de ir pensando en el futuro… mientras que los interesados tienen que apurarse, pues varios jugadores que podrían interesarles están en las miras de varios equipos.

En esta puja, algunos se fortalecen y otros cementan su status como fuertes candidatos a ganar el Clásico de Otoño. A veces las temporadas de Grandes Ligas se ganan desde la front office [iii], pues en muchas ocasiones no se trata de armar el equipo con la mayor cantidad de súper estrellas, sino al que funcione mejor como equipo. El Trade Deadline forma parte entonces, en cierto modo, de la base sobre la cual un club debe convertirse en ganador o no.

Trade Deadline

31 de Julio, 4pm ET

Julio 31:

Tigers transfieren a Yoenis Cespedes a los Mets or Michael Fulmer y Luis Cessa.

Orioles transfieren a Tommy Hunter a los Cubs por Junior Lake.

Mariners transfieren a J.A. Happ a los Pirates por Adrian Sampson.

Marlins transfieren a Dan Haren y dinero a los Cubs por Ivan Pineyro y Elliot Soto.

Phillies transfieren a Ben Revere y dinero a los Blue Jays por Jimmy Cordero y Alberto Tirado.

Rays transfieren a Kevin Jepsen a los Twins por Chih-Wei Hu y Alexis Tapia.

Mariners transfieren a Mark Lowe a los Blue Jays por Jake Brentz, Nick Wells y Rob Rasmussen.

Brewers transfieren a Gerardo Parra a los Orioles por Zach Davies.

Brewers transfieren a Jonathan Broxton y dinero a los Cardinals por Malik Collymore.

Julio 30:

Pirates transfieren a Justin Sellers a los White Sox por un jugador a ser nombrado más tarde o dinero.

Mariners transfieren a Dustin Ackley a los Yankees por Ramon Flores y Jose Ramirez.

Astros transfieren a Josh Hader, Adrian Houser, Brett Phillips y Domingo Santana a los Brewers por Mike Fiers, Carlos Gomez y dinero.

Como parte de una transferencia que involucró a tres equipos, Braves mandan a Jose Peraza, Bronson Arroyo, Luis Avilan, Jim Johnson y Alex Wood a los Dodgers. Dodgers mandan a Paco Rodriguez, Zachary Bird y Hector Olivera a los Braves. Dodgers mandan a Victor Araujo y Jeff Brigham y Kevin Guzman a los Marlins. Marlins Mandan a Mat Latos, Mike Morse a los Dodgers. Marlins mandan una ronda de selección de balance competitivo A a los Braves.

Tigers transfieren a David Price a los Blue Jays por Daniel Norris, Matt Boyd y Jairo Labourt.

Tigers transfieren a Joakim Soria a los Pirates por JaCoby Jones.

Indians transfieren a Brandon Moss a los Cardinals por Rob Kaminsky.

Reds transfieren a Mike Leake a los Giants por Keury Mella y Adam Duvall .

Julio 29:

Phillies transfieren a Cole Hamels, Jake Diekman y dinero a los Rangers por Matt Harrison, Jorge Alfaro, Alec Asher, Jerad Eickhoff, Jake Thompson y Nick Williams.

Royals transfieren a Joe Blanton a los Pirates por dinero.

Pirates transfieren a Jayson Aquino a los Indians por dinero.

Julio 28:

Phillies transfieren a Jonathan Papelbon y dinero a los Nationals por Nick Pivetta.

A’s transfieren a Ben Zobrist y dinero a los Royals por Aaron Brooks y Sean Manaea.

Rays transfieren a David DeJesus y a los Angels por Eduar Lopez.

Indians transfieren a David Murphy a los Angels por Eric Stamets.

Rockies transfieren a Troy Tulowitzki y LaTroy Hawkins a los Blue Jays por Jose Reyes, Miguel Castro, Jeff Hoffman, y Jesus Tinoco.

Julio 27:

Red Sox transfieren a Shane Victorino y dinero a los Angels por Josh Rutledge.

A’s transfieren a Tyler Clippard y $1MM a los Mets por Casey Meisner.

Julio 26:

Reds transfieren a Johnny Cueto a los Royals por Brandon Finnegan, John Lamb, y Cody Reed.

Julio 24:

Braves transfieren a Juan Uribe y Kelly Johnson a los Mets por John Gant y Rob Whalen.

Julio 23:

Brewers transfieren a Aramis Ramirez a los Pirates por Yhonathan Barrios.

A’s transfieren a Scott Kazmir a los Astros por Daniel Mengden y Jacob Nottingham.

Información de Trade Deadline tomada de Baseball-Reference

[i] Trade deadline: Límite de transacciones en la MLB

[ii] Ship out: Embarcar, dar salida

[iii] Front office: Gerencia general, oficina principal de una franquicia de Grandes Ligas

Griffey Jr y Larkin NO, Segio Ramos SÍ: Cuba y su disfuncional relación con el béisbol

Los más de 600 jonrones en una carrera plagada de lesiones y sin dopaje no fueron suficientes para que Ken Griffey Jr fuese reconocido en Cuba. (Foto: Jed Jacobsohn/ Getty Images)

Los más de 600 jonrones en una carrera plagada de lesiones y sin dopaje no fueron suficientes para que Ken Griffey Jr fuese reconocido en Cuba. (Foto: Jed Jacobsohn/ Getty Images)

Por: Reynaldo Cruz

Fuente: Universobeisbol

Habrá que pedir perdón, en algún momento, y hacerlo públicamente, pero luego de ver el trato que se le ha dado al futbolista del Real Madrid y de la selección de España Sergio Ramos, de seguimiento mediático, de presentación con La Colmenita incluida, de inclusión en la página de deportes del periódico Granma, no puedo sentirme más avergonzado del trato que se llevaron en mi país dos grandes del béisbol como Ken Griffey Jr y Barry Larkin, quienes pasaron por Cuba totalmente desapercibidos, y habría sido en silencio de no ser por Michel Contreras y Cubadebate.

¿Cuál fue su pecado? Ser norteamericanos, jugar en el béisbol de Grandes Ligas, y sentirse orgullosos de ser norteamericanos y de haber brillado en el mejor béisbol del mundo.

Habrá que pedir perdón, casi de rodillas, pero no a Junior, o a Larkin, o a las Grandes Ligas, sino a los millones de fanáticos que aún le quedan al béisbol en la Isla, a pesar de todo, y que aún sienten orgullo de ser cubanos, de vivir en Cuba, y de amar el béisbol cubano. La actitud de Cuba hacia el béisbol es, cuando menos, sacrílega: en una era inundada por el fútbol, prefieren incluso dar amplia cobertura a un deportista que representa a un continente como el europeo y que practica un deporte que no se supone que sea el deporte nacional del país, antes de darle el reconocimiento a dos afronorteamericanos —parte de las minorías en Estados Unidos— que practicaron el deporte nacional del país, y que —con todo respeto a Sergio Ramos— fueron mucho mejores atletas. Pero ambos (Larkin siendo universitario y Griffey Jr durante el Clásico Mundial de Béisbol de 2006) se pusieron uniformes con el USA en el pecho.

Es impactante que todavía haya gente que se pregunte qué sucedió, o que se extrañe ante la alta preferencia del fútbol en Cuba, cuando ha sido prácticamente todo una lucha mediática para enamorar a la gente de un deporte que es aún más comercial que el béisbol —claro, pero cuando se trata de las Grandes Ligas, se trata de “los malos”—, mientras que por años se menospreció o se silenció al béisbol profesional. Este efecto aún no ha cambiado, pues hace menos de tres meses estuvo en Holguín Devon White (que ni siquiera es estadounidense, sino jamaicano, como Usain Bolt o Bob Marley), ganador de tres anillos de Serie Mundial, siete veces merecedor del Guante de Oro, tres veces Todos Estrellas, con casi dos mil hits en la Gran Carpa, y su presencia en la Ciudad Cubana de los Parques fue, cuando más, pasada por alto.

Haber tenido en Cuba a un miembro del Salón de la Fama del Béisbol de Cooperstown (Larkin) y a otro que de seguro será electo en su primer año (Griffey Jr) y no haberlos homenajeado ni siquiera a la mitad de como se ha hecho con Serigio Ramos (nada en contra suya o en contra de los homenajes que se le han hecho, que conste) es vergonzoso en todo el sentido de la palabra —lo vergonzoso es que no les dieron ningún honor en absoluto. Cabe preguntarse si luego de ver esto, a estos dos monstruos del béisbol les quedará deseos de venir a nuestro país.

Mientras tanto, decenas de peloteros cubanos abandonan el país año tras año, sin que aparezcan estrategias lógicas y bien pensadas para convencerlos de que se queden, y el fútbol del país sigue sin el desarrollo suficiente como para abrirse paso en una eliminatoria mundialista… y tal vez uno podría pensar si de veras se habría visto fútbol de ligas europeas en Cuba si hubiese un jugador cubano con calidad como para aparecer en ellas. Claro, que hoy ya no existe el filtro infame que mantenía en total silencio a los cubanos que aparecían en el Big Show, y poco a poco vamos viendo a los nuestros en nuestra televisión, sin necesidad de “paquetes” o videos descargados de la internet con la poca calidad que le permitió el ancho de banda a quien lo obtuvo.

Una vez, el excéntrico Bill Veeck (el mismo que hizo a Orestes Miñoso jugar después del retiro, o que obligó a los Chicago White Sox a jugar usando shorts bermudas) dijo que: “El béisbol debe ser un gran deporte, porque los dueños (de clubes) no han podido matarlo.” Nosotros acá podríamos parafrasearlo, y cambiar la última parte por: “… porque los directivos del béisbol en Cuba no han podido matarlo… aún.”

Pero cuidado, el béisbol cubano agoniza, y sus fans se retuercen de dolor al verlo desangrado por la fuga de sus mejores y peores ejemplares hacia el exterior, más una filosofía de contratación errada, lenta y poco efectiva, o una mentalidad totalmente inadecuada de cómo llevar el deporte. Con este paso no está muy lejano el día en que se suspenda la Serie Nacional o en el que haya que reducir drásticamente la cantidad de equipos a la mitad, pero estas no serán ya medidas para salvarlo, sino métodos de su directiva para mantenerse a flote.

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