¿Marta Odalys es inocente? (¡el culpable soy yo!)

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tomado del Blog Revolución

Es fácil cansarse, mandarlo todo al carajo y dedicarse a cosas de uno. Sería simple, solo tendría que asumir la postura de los tres monos sabios y evitar el saludo de mis vecinos del barrio, ellos que siempre se me acercan para exponerme aquel problema de vieja data y ninguna solución.

Es fácil cansarse, lo sé, y también es permitido el cansancio. Conozco a muchos viejos combatientes a los que les ganó la fatiga y prefirieron pasar sus últimos días ajenos a todo, otros en cambio, continúan luchando a pesar de toda la mierda que reina y apesta en muchos rincones de esta isla.

Lo peor es que abundan quienes les gusta embadurnarse mientras se tapan la nariz asegurando que nada huele mal, y en el caso de que tus fosas nasales capten la fetidez, tu rostro no puede dar muestra de repugnancia. Así pasa con la corrupción en Matanzas. Así sucedió con el caso “Marta Odalys”, la ex presidenta de la asamblea de gobierno municipal liberada de su cargo.

Todavía retumba en mis entrañas aquella frase de: “no tienes pruebas y Marta Odalys te puede demandar por difamación”. Es decir, a mí sí se me puede llevar a juicio por intentar indagar sobre la verdad, y como ya sufrí una vez, ningún argumento podrá protegerme por válido que sea: hace más de un año que estoy exigiendo en todas las reuniones en las que he participado, se den a conocer las circunstancias de la liberación de la funcionaria. Muchos honestos cercanos a mí saben que no miento.

Llevo más de un año exigiendo luces sobre el asunto, porque creo firmemente que los medios de prensa deben jugar un papel más activo en ese flagelo que hoy agobia y perturba a nuestra economía, y desmoviliza a tantos revolucionarios honestos.

Como bien escribiera Julio García Luis en su trascendental obra Revolución, socialismo, periodismo, ningún caso de corrupción ha salido a la luz mediante una investigación periodística por parte de la prensa. Los periodistas cubanos nos hemos convertido en una especie de médicos encargados de la autopsia para dictaminar las causas que llevaron al contagio del occiso, léase corrupto, mas nunca hemos podidos atajar el mal a tiempo.

Y como acabo de comprobar, en torno a los corruptos se está tejiendo en Matanzas una maraña tenebrosa que los hace intocables una vez descubiertos sus desmanes, como sucede con el caso Marta Odalys. Incluso, en este minuto, ella no es culpable de nada, sino el periodista que ose indagar sobre el asunto.

Hace pocos días supe por varios vecinos que la dirigente liberada asumía una nueva tarea como jefa de cuadro en la Empresa Municipal de Mantenimiento y Servicio a la Educación (EPASE). Así como sucedió con el cese de sus actividades como dirigente, su nueva responsabilidad se ha regado como pólvora y a pocos deja indiferente…aunque otros prefieren hacer mutis y desentenderse del asunto (los mismos que la colocaron en el nuevo cargo y silenciam sus errores, me pregunto) .

Por otra parte, me resulta patético que alguien me acuse de tener sentimientos malévolos hacia la señora. “Arnaldo, la tienes cogida con ella”, expresaron. Una frase tan infantil solo puede ser producto de la ignorancia política o el comprometimiento con Marta Odalys. Ignorancia política porque con la corrupción no debe haber medias tintas ni frases plañideras, si fue liberada por “cuestiones de métodos” deben publicarse, darse a conocer, el día que se decida realizar juicios públicos y ejemplarizantes los corruptos sabrán a qué atenerse: nada es más poderoso que el desprecio del pueblo. Y en Cuba, y en el mundo, se desprecian a los corruptos, a los malversadores.

¿Cómo entender o interpretar el silencio en torno a ese caso? Cuando escuché esas dos frases desmovilizadoras que me acusaban de difamación o malos sentimientos hacia Marta Odalys, decidí eliminar mi post. Y para colmo en Cartas desde Cuba lo habían publicado. Y no tengo que decir qué representa para un periodista que Rasberg te publique. Él, que según leo, es el culpable de muchos de nuestros males.

Pero mi intención al eliminar mi post nunca fue darle tierra y pisón. Todo lo contrario, regresé con la misma fuente para indagar sobre la posible inocencia de Marta Odalys. “Es una corrupta” me dijo. Y empezó a enumerar las irregulariades cometidas bajo su mandato en la asamblea municipal.

Y entonces me sentí cansado, cansado de la hipocresía, la falsedad, el ocultamiento de los problemas que navegan a vox populi y quienes deben combatirlo prefieren ocultarlo como ropa sucia. Así es más fácil dirigir, darle la espalda a la realidad, taparse los oídos, no escuchar los reclamos del pueblo, mientras se mira la tarjeta del combustible asignado.

A veces creo que a ciertos jefes, funcionarios y dirigentes solo les preocupa el funcionamiento de su auto. Quizás por eso cierta vez uno me puso cara de alarma cuando le dije que Jesús Menéndez viaja por ferrocarril. Jesús Menéndez es de mis paradigmas como Luchador Comunista. ¿Resulta fatigoso viajar en tren? Pues así viaja el pueblo, y aunque mi planteamientos puede resultar pueril para algunos, pienso que los dirigentes de mi país deben experimentar en carne propia todas las vicisitudes del Soberano: el pueblo.

Y para que se alarmen más, el Che Guevara compartía la idea de que los dirigentes deberían trabajar un mes en el campo para que su mente no se burocratizara, yo no pido tanto, me conformo con que viajen un mes en transporte público para que se empapen de la realidad pura y dura de los cubanos que viajan en guagua. Seguramente también se enterarán de muchos casos de corrupción y otros tantos problemas agobiantes de nuestra sociedad.

A estas alturas me importa un comino lo que piensen de mí; algunos creerán que todo se trata de necesidad de protagonismo, otros, de ansías de victimización, y habrá hasta quienes piensen que estoy luchando el viaje… Por suerte hay personas que me conocen bien y entienden de qué va todo. Ahora que saco cuenta, a lo largo de los años han cambiado poco mis argumentos y forma de pensar.

Me angustia sí, que muchas veces me exijan pruebas y contraste de fuentes sobre la corrupción cuando hay muchos deseosos de ocultarlas, y escasos, casi ningún, entusiasmado en desenmascarar el flagelo.

Sigo creyendo en una Cuba mejor, pero incluso si me doy cuenta que todo lo que he defendido es un espejismo, seguiré aferrado a mi espejismo, gustoso y militante.

Ahora que escribo escuchando el tema Testamento de Silvio, descubro que le debo muchos post en mi blog a mi Cuba de hoy, esa que quiero con el alma, pero nunca escribiré una letra sobre el desarraigo, ni la distancia, porque por muy paralizador que sea el cansancio, permaneceré, es una cuestión de principios conmigo mismo.

¿Y para terminar, exijo me expliquen también qué sucedió con el directivo de Comercio y Gastronomía de Matanzas que defalcó millones de pesos y logró escapar del país? Y nadie dijo nada….

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