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PROGRAMA DE ACTIVIDADES DEL TERCER ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES

 

Organiza: Proyecto para el Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”

Auspiciado por: Sectorial Provincial de Cultura, Asociación Hermanos Saíz, Centro Provincial del Cine, y Unión de Informáticos de Cuba.

Ejes temáticos:

Homenaje a Desiderio Navarro, pionero en el uso de lo digital en función de la promoción cultural en Cuba.

Homenajes a Tomás Gutiérrez Alea (90 aniversario de su natalicio) y Memorias del subdesarrollo (50 aniversario de su estreno)

Políticas públicas e informatización de la gestión cultural

El enciclopedismo digital del siglo XXI

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

Martes 24 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

8.00 pm

Palabras de bienvenida al Paseo Temático del Cine, a cargo de Tamira González, Directora del Sectorial Provincial de Cultura en Camagüey.

INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN COLECTIVA SYNOPSIS II.

Proyecto de Tesis de los estudiantes Leidy E. Rodríguez Agüero, Lester Delgado, y Noslen Ángela Argilagos, de la Academia de Arte “Vicentina de la Torre”

Curaduría: Nelson Miranda Varona.

Objetivos generales del Proyecto:

Brindar una visión del arte y la sociedad a través de una mirada heterogénea de un grupo de video-creadores, anexando al formato audiovisual, otros soportes como la instalación, la pintura, y la escultura.

Miércoles 25 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.00 am

Entrega del Premio Nacional de Calidad’ 2017 del Ministerio de la Construcción de Cuba al Proyecto “La Calle de los Cines”. Proyección del video promocional.

Presenta: Arq. Wilfredo Rodríguez Ramos (Director del Proyecto)

10.00 am

HOMENAJE A DESIDERIO NAVARRO.

Proyección de la entrevista concedida por Desiderio Navarro al programa Del Camagüey (TV Camagüey, 2016)

Mesa: Desiderio Navarro, un pionero en el uso de lo digital en función de la promoción cultural en Cuba.

Participan: María Antonia Borroto, Beatriz Goenaga, Juan Antonio García Borrero

Moderadora: Lourdes María Mazorra Polo

Inauguración de la Mediateca “El Callejón de los Milagros” basada en Tecnología Omeka, con la presentación de la Colección “Criterios”.

Presenta: Juan Antonio García Borrero

11.00 am

HOMENAJES A TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA (90 ANIVERSARIO DE SU NATALICIO) Y MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO (50 ANIVERSARIO DE SU ESTRENO)

Participan: Armando Pérez Padrón, Jorge Santos Caballero, Juan Antonio García Borrero

Moderadora: Claudia Otazua Polo

Presentación del libro Memorias del subdesarrollo. Guión de Edmundo Desnoes y Tomás Gutiérrez Alea.

Compiladores: Arturo Arango y Juan Antonio García Borrero

Presenta: Jorge Santos Caballero

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

2.00 pm:Inauguración del Cine Club Infantil “Meñique”

Callejón de los Milagros

2.30 pm

Taller de Creatividad “Autorretrato” con niños de primaria

Imparte: Nelson Miranda Varona

Mediateca Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

2.30 pm

Taller de Creación Audiovisual con niños y niñas

Imparten: Eileen Sanabria, Ivonne Sánchez

Sede El Callejón de los Milagros (antigua Videoteca)

2.30 pm

Taller de Creatividad con niños y profesores: Aprendiendo a animar

Imparte: Isabel Pardo (Tecnoarte/ ISA)

Centro Cultural EJO

4.00 pm

Inauguración de la Exposición “La fotografía humorística”, del fotógrafo Francisco Puñal Suárez

Presenta: Alfredo Fuentes

Jueves 26 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.00 am

Universo Audiovisual de la Niñez: Un acercamiento a la realidad cubana actual.

ü Actualizaciones del consumo audiovisual infantil en Cuba.

ü El proceso de creación audiovisual infantil en Cuba. Cámara Chica un proyecto que construye sueños.

Ponentes: Eileen Sanabria, Ivonne Sánchez

11.00 am

Mesa:

Políticas públicas e informatización de la gestión cultural

Participan: Iroel Sánchez, Rafael Cruz, Juan Antonio García Borrero

Modera: Reynaldo Alonso

Convocatoria pública para la construcción de la Enciclopedia Digital de la Cultura Camagüeyana.

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

2.00 pm

Mediateca: Taller de Creatividad con niños: Aprendiendo a animar

Imparte: Isabel Pardo (Tecnoarte/ ISA)

Sede El Callejón de los Milagros (antigua Videoteca)

2.00 pm

Taller “Estira tu cuenta, taíno. Recuperación de información científica en la WEB en el contexto cubano”

Imparte: José Raúl Gallego

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

5.00 pm

Cibertertulia“El Callejón de los Milagros”

Tema: Conversatorio sobre la Revista Artístico-Literaria La Liga

Conduce: Juan Antonio García Borrero

Invitados: Yoan Pico, María Antonia Borroto

Presentación del libro El suicidio de la sabiduría (Editorial Ácana), de Juan Antonio García Borrero

Presenta: María Antonia Borroto Trujillo

Café Literario La Comarca (AHS)

9.00 pm

Quinteto Santa Cecilia

Viernes 27 de abril

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

9.00 am

Taller de Proyectos:

Presentación de la Comunidad virtual El Callejón de los Milagros y el Sistema de reservación online para cines

Exponen: Reiniel Crespo, Raúl Ávila (Desoft)

Presentación del Proyecto Caja de herramientas.

Expone: José Raúl Gallego

Presentación del Proyecto “Programar es crecer”

Expone: Jorge Smith

Presentación del Proyecto “formatos.media

Expone: Luis Álamo y Jorge Smith

Presentación de la Página Web: Live Camagüey.com (www.livecamaguey.com)

Expone: Rolando Morán, Erick Machado

Presentación del Sistema de cartelera electrónica de La Calle de los Cines

Expone: Miguel Torres Pérez (Grupo Smart Soluciones Cuba)

12.00 pm

Relatoría final y Clausura.

GUSTAVO ARCOS SOBRE EL 39 FESTIVAL DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

Tomado de: Cine Cubano La Pupila insomne

Gustavo Arcos Fernández-Britto 

El 39 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano terminó anoche y las mujeres, como realizadoras, artistas o técnicas arrasaron con la mayoría de los galardones. Ellas, no solo fueron las autoras de los filmes sino también, las protagonistas centrales y activas de esos relatos. Un suceso, sin precedentes y gratamente significativo en la historia de estos eventos.

Bajo la premisa, Ver para crecer, llegaron a La Habana cientos de películas e invitados y, los espectadores como siempre, organizaron su particular maratón para disfrutar de la mayor cantidad posible de filmes, siguiendo ese extraño ritual adictivo, que se repite con cada edición. Y es que, para muchos cubanos, ir al cine solo parece cobrar sentido durante estos diez días, en los que se obtiene una… licencia para soñar. El resto del año, las visitas al agromercado, el paquete semanal y la televisión nacional hacen lo suyo. Así que el festival, se convierte en esa puerta o espacio único, donde la gente intenta conocer, o vivir, la vida que no tiene.

Como tener y no tener se ha convertido en el mantra de nuestros tiempos, el festival se ve arrastrado cada año por esa misma lucha de contrarios… posesivos. No hay empresa que se levante sin financiamiento y los organizadores deben convertir polvo en oro, (¿o pesos en CUC?) para tratar de no traicionar a los espectadores que, año tras año, esperan el mes de diciembre para ver, quizás, el mejor cine del mundo. Pero no basta con traer buenas películas y organizar magníficas secciones, hace falta disponer de los espacios de exhibición que estén a la altura de esos esfuerzos y, francamente, el estado de nuestras salas (lunetas muy incómodas, proyectores que no funcionan, sonidos que se distorsionan) dejan bastante que desear, aun y cuando se han producido inversiones (evidentemente erradas) en ese sentido.

Distanciado de su espíritu fundacional el festival ha dejado de ser la fiesta que integraba a todo un país, que llevaba películas a ciudades y comunidades, que hacía vibrar, emocionar y sufrir a millones de personas. Hoy, solo ofrece programas para unas pocas salas de la capital, ubicadas esencialmente en un mismo y reducido circuito del Vedado. Tal desplazamiento (no imputable a sus organizadores, puesto que rebasa sus competencias) tiene consecuencias culturales.

A pesar de esos y otros avatares, la cita, mantuvo su estructura o diseño tradicional, erigido alrededor de muestras oficiales y alternativas, presentaciones especiales, conciertos, encuentros teóricos, conferencias, lanzamientos de libros, homenajes y talleres. Múltiples opciones en un apretado programa, no siempre bien promocionado, sujeto a todo tipo de contingencias (la precaria conexión a internet o, la llegada de los filmes, por ejemplo) que termina por generar incertidumbres y confusiones informativas entre los espectadores. Es un modelo inclusivo, defendido por sus curadores, quienes, intentando mantener las esencias del evento, en su vocación latinoamericanista, han abierto también sus pantallas a lo mejor y más variado del cine universal.

Cuba tuvo una débil representación en los concursos oficiales de este año y su participación no fue refrendada (salvo en la categoría de animación) con ningún premio importante del jurado. Sergio y Serguei obtuvo el gratificante premio del público, pero para los filmes cubanos… es ya un lugar común. Paradójicamente, hemos tenido una de las más prolíficas temporadas de toda nuestra historia fílmica ya que se han rodado, al menos, una docena de largometrajes y cientos de cortos y documentales que ahora transitan por diferentes etapas de posproducción visual y sonora. ¿Los veremos el próximo año?

Cada festival tiene su propio comité de selección, que parte y reparte, colocando obras en el concurso oficial o en las muestras paralelas, siguiendo en primera instancia, criterios artísticos o estéticos. También influyen, los deseos del productor al hacer la inscripción en una u otra sección, el perfil o interés del festival, y hasta los nombres de algunos autores cuyo pedigrí y obra, legitimarían su inclusión. Pero los filmes cubanos se convierten cada año en la manzana de la discordia. Otro “comité” extra- cinematográfico incide y presiona para que no se incluyan ciertas obras, consideradas incómodas o “políticamente incorrectas”. Hace tres años fue Regreso a Ítaca (Laurent Cantet), luego, en el 2016 tuvimos la amarga experiencia con la exclusión de Santa y Andrés (Carlos Lechuga) y este año, en lo que parece ser un patrón contra los filmes con nombres propios, le tocó el turno a Sergio y Serguei (Ernesto Daranas), que, aunque finalmente presentada, tuvo que sortear no pocas escaramuzas.

Como ocurre con la Muestra Joven de abril, los festivales son una excepción para la producción audiovisual cubana. Se levantan como el reducto circunstancial y único donde pueden apreciarse, en una sala y con cierta dignidad, muchas de las películas nacionales que fuera de esos marcos, no encontraran nuevas presentaciones públicas en nuestro entorno. La lista de películas “marcadas para morir” es larga. Alguien dijo que un país sin imágenes, es un país que no existe. Bueno, en el nuestro desgraciadamente hay gente empeñada en hacer realidad ese axioma.

Por suerte, los cineastas cubanos no le hacen el juego al enemigo… interno; filman, viajan, se involucran en diferentes proyectos, encuentran fondos donde sea y siguen adelante con sus ideas y sueños estrenando sus obras por todo el mundo. Ahí está una película como Los lobos del este, dirigida por Carlos Machado Quintela, y presentada en la sección Panorama Latinoamericano. Su obra anterior (La obra del siglo) es justamente una de esas que, aun galardonada en el festival, espera por su estreno tras dos años de realizada.

Pero Carlos, no se sentó a llorar o esperar, se fue a Gran Bretaña y luego a Japón donde encontró el ambiente, los actores, un lobo japonés y las motivaciones para su nuevo filme. Tenemos una película rodada por un cubano, en Japón, con actores y técnicos de esa nación que, por supuesto hablan en japonés, interpretando personajes diseñados y escritos por cubanos que viven en España. Fue editada en Estados Unidos y realizada gracias a la colaboración de al menos cinco naciones. Un ejemplo de los caminos que también puede seguir el cine de la isla. Un cine posnacional que se construye más allá de nuestras fronteras, y de la tutela institucional, que nos hace repensar los conceptos de identidad nacional, especialmente aquellos asociados a una geografía o espacios definidos. Ya hemos tenido varias experiencias en ese sentido. Recordar por ejemplo los filmes: Memorias del desarrollo (Miguel Coyula), El acompañante (Pavel Giroud) y Espejuelos oscuros (Jessica Rodríguez) por solo citar algunos de las más recientes.

El próximo festival estará consagrado a Tomas Gutiérrez Alea en su 90 aniversario. Será la edición 40 y seguramente se organizarán, por aquello de que es un numero redondo, presentaciones y jornadas memorables. Habrá muchas películas cubanas en el 2018, así que los curadores del festival tendrán una ardua tarea por delante al seleccionar o decantar. Ojalá los filmes sean dignos de Alea, y el festival todo, de su honestidad artística, su espíritu crítico y compromiso intelectual.

TITÓN, LA BELLEZA Y EL NUEVO MUNDO

 

Llevo varios días revisando el epistolario de Tomás Gutiérrez Alea. Al estar agotado, hay interés en publicar una reedición corregida, y para mí es un verdadero placer ayudar a su compiladora Mirtha Ibarra.

Leer a Titón muchas veces duele. Era un pensador incómodo, al que no le importaba quedar bien con los grupos, sino con su conciencia. En lo personal, eso es lo que más me ha seducido siempre de él. Más que sus películas, incluso: hablo de esa posición de intelectual insobornable que le rendía culto al pensamiento por cabeza propia.

Desde luego que asumir esa actitud implica una factura. Se me aprieta el pecho cuando leo esta nota íntima redactada en 1968:

He estado deprimido todo el día porque estoy solo. Estoy excluido cada vez más. Tengo una obra que realizar y, sin embargo, no pienso en ella y me pierdo en cosas de menor importancia. Eso cierra otro círculo vicioso. Porque cuando pienso en ello me siento más deprimido”.

¿Así que ese sentimiento de soledad intelectual nos afecta de la misma manera a todos? Trato de ponerme en la piel de Titón, porque yo también me siento solo en Camagüey. La diferencia es que Titón necesitaba de la institución para hacer sus películas. A mí me interesa aportarle al sistema institucional algunas ideas novedosas, pero estas siguen sin ser percibidas. Yo podría alejarme de una vez de la institución, y dedicarme por entero a esa Enciclopedia Interactiva del Audiovisual Cubano que ya va por casi 3000 páginas. Mi obra a realizar podría ser esa, y quizás algunos la agradezcan más que el Proyecto “El Callejón de los Milagros”…

Y, sin embargo, no es tan sencillo. El jueves pasado hicimos en Nuevo Mundo la Cibertertulia, y esta vez exhibimos el documental Testigos de la luz, de Miguel Vizoso. Exhibimos este documental que habla de la belleza y la espiritualidad en una institución cultural (la primera de su tipo creada en el país hace treinta años) que tal vez tenga las puertas más feas y desvencijadas del mundo, o un lobby que parece un almacén oscuro de objetos desechables.

Y a pesar de eso la Cibertertulia fue un éxito, con su salita llena de estudiantes y profesores del ISA. Funcionó porque cuando la luz exterior falla, siempre queda la posibilidad de apelar a la que llevamos dentro, y que solo uno como individuo puede responsabilizarse de mantenerla encendida.

Me gustaría pensar que cuando el documental habla de los testigos de la luz, habla de esa luz interior que perdura incluso en esas circunstancias donde ya parece que han arrasado con todo.

Los que estuvieron esa tarde allí fueron los que trajeron un poco de albor a ese Viejo Mundo que hoy es Nuevo Mundo.

Juan Antonio García Borrero

LOS FILMES MÁS POPULARES DEL ICAIC

Tomado del Blog Cine Cubano, La pupila insomne

Con razón se dice que el cubano ama su cine. En otros países de Latinoamérica, la producción local es silenciada en virtud de una cartelera donde lo hegemónico serían las propuestas hollywoodenses.

Pero en Cuba, el estreno de cualquier película cubana levanta un buen conjunto de expectativas a su alrededor. Tal vez donde mejor se pueda apreciar eso es en el mes de diciembre, cuando en pleno Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, que se supone sea la vitrina que nos pone en contacto con películas extranjeras que quizás no veamos nunca más en pantalla grande, la gente (literalmente) se mata por ver las cubanas.

No sé si este es el único país donde sucede eso. En términos sociológicos existen varias explicaciones. Una de ellas tendríamos que asociarla al hecho de que el cine cubano ha puesto en pantalla muchos temas e historias que más bien hubiesen correspondido a la prensa. En esos casos, el factor “crítico” ha operado como el gran gancho, si bien sabemos que el cine es una cosa, y el periodismo otra.

Lamentablemente en Cuba no se suele ofrecer, de modo transparente, las cifras que permitirían estudiar en profundidad la recepción del cine cubano por su público. No sabemos con exactitud cómo se comportan los ingresos en el ciclo de la exhibición. Tampoco tenemos idea de su comportamiento en la arena internacional (se suele afirmar que Cecilia/ 1980, de Humberto Solás, es la que más ingresos ha generado al país, pero yo no me atrevería a suscribirlo a falta de datos oficiales).

Solo conozco una relación de los filmes más populares del ICAIC. Fue elaborada en 1997 por la investigadora María Eulalia Douglas para su valioso libro “La Tienda negra”. Han transcurrido exactamente veinte años, por lo que supongo que esos resultados han variado, al incorporarse otros filmes que han gozado de un gran favor del público (estoy pensando, por ejemplo, en Conducta, de Ernesto Daranas, o Havanastation, de Ian Padrón).

Pero la comparto ahora con los lectores del blog, porque sigue siendo un buen mapa sobre todo para saber por dónde han ido las preferencias de los espectadores cubanos, casi siempre silenciados a la hora de dar su voto cuando se escribe la Historia del cine nacional.

Juan Antonio García Borrero

FILMES MÁS POPULARES DE LA PRODUCCIÓN DEL ICAIC HASTA 1990

Por María Eulalia Douglas (Cinemateca de Cuba)

Aventuras de Juan Quinquin (1967),de Julio García-Espinosa

Los pájaros tirándole a la escopeta (1984), de Rolando Díaz

La Bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet

Guardafronteras (1980), de Octavio Cortázar

Se permuta (1983), de Juan Carlos Tabío

Elpidio Valdés (1979), de Juan Padrón

El hombre de Maisinicú (1973), de Manuel Pérez

El brigadista (1977), de Octavio Cortázar

De tal Pedro tal astilla (1985), de Luis Felipe Bernaza

Las doce sillas (1962), de Tomás Gutiérrez Alea

Retrato de Teresa (1979), de Pastor Vega

Una novia para David (1985), de Orlando Rojas

La muerte de un burócrata (1966), de Tomás Gutiérrez Alea

Cuba’ 58 (1962), de Jomi García Ascot y Jorge Fraga

Cuba baila (1960), de Julio García-Espinosa

Lucía (1968), de Humberto Solás

Patty-Candela (1976), de Rogelio París

Clandestinos (1987), de Fernando Pérez

Polvo rojo (1981), de Jesús Díaz

En tres y dos (1985), de Rolando Díaz

Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea

El joven rebelde (1961), de Julio García-Espinosa

Los días del agua (1971), de Manuel Octavio Gómez

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