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Cuentos cubanos de Ciencia Ficción (+ Video )

L. Alberto Rodríguez.─ “I’mjustdoingmyjob”. Al decir esto, el cadenero impedía a una pareja de mexicanos pasar a una discoteca en Miami. La pareja reclamó y el guardián excusó: “Sólo estoy cumpliendo órdenes”, dijo y se lavó las manos. Este es un enjuague corriente. ¿Pero cuando se trata de política internacional?

Desde que en octubre Trump acusara que algunos de sus diplomáticos en La Habana fueron víctimas de ataques sónicos, los gobiernos de Cuba, Canadá y Estados Unidos se pusieron a trabajar para investigar lo ocurrido. El saldo de investigaciones hasta el momento es: nada. Pero, hey, el presidente sólo hace su trabajo.

Ante esto, Cuba destinó a dos mil expertos desde que en el mes de febrero se enteraron de los alegatos estadounidenses. No obstante, no se ha descubierto ni una sola evidencia que confirme la acusación.

Pero Trump –el mismo presidente que dijo que los mexicanos son violadores y narcotraficantes–, insiste que sí hubo ataques los cuales habrían provocado mareos, fatiga y problemas cognitivos en su personal diplomático.

Pero, confiado en su guion, el presidente expulsó del país a diplomáticos cubanos. Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que las medidas eran injustificadas y acusó que Washington no está cooperando lo suficiente para esclarecer los hechos.

Los expertos cubanos analizaron catorce grabaciones suministradas por Estados Unidos como supuesta evidencia. Y, en efecto, se escuchan ruidos en ellas. Por ejemplo, del tráfico vehicular, pasos, voces y algunos insectos comunes en La Habana. Nada más.

“Hemos entrevistado más de 300 personas, incluso se ha evaluado a más de 30 medicamente, y no han sentido ninguna de estas cosas (ataques sónicos)”, me comenta el teniente coronel José Alazo, experto de la Unidad de Investigaciones Criminales del Ministerio del Interior de Cuba.

Entonces –y sin contar el reguetón–, ¿tiene Cuba armas sónicas como para lesionar los oídos de diplomáticos extranjeros?

“Es algo imposible –enfatizó Alazo–. Estamos hablando de ciencia ficción. Se hace insostenible el argumento, desde el punto de vista técnico”, dijo.

Según el experto, Cuba no podría usar un arma similar sin llamar la atención, ni afectar la salud de terceros. De haber atacado, no sólo hubiera dañado a las supuestas víctimas, sino también a sus familias y hasta vecinos, incluidos residentes cubanos. Pero esto no ocurrió, entre otras cosas, porque esta isla no cuenta con esa clase de armamento. Sólo Trump ve “ataques sónicos”. Algunos periodistas que le creen dirán que, bueno, “I’mjustdoingmyjob”.

Incluso si el reporte de los diplomáticos estadounidenses sobre sonidos fuertes es engañoso y el origen de los ataques es infra o ultrasónico –por lo tanto, inaudible para los oídos humanos–, sería difícil de explicar cómo pudo pasar desapercibido, me comenta el doctor Manuel Villar, otorrinolaringólogo, quien afirma: “usted tendría que tener una fuente que se vería desde un satélite. Sería enorme”. Además que, de la totalidad de los supuestos afectados, sólo dos o tres tenían problemas comunes de audición.

Así que mientras diplomáticos de Estados Unidos difunden historias de ciencia ficción entre los gobiernos de América y el Caribe, lo que tenemos sobre los supuestos ataques sónicos es que, algún día, un sucesor de Aldous Huxley retomará la historia para un buen libro de cuentos con ambiente tropical./teleSUR

Ante lo difícil, se insiste y se vence

Olga Thaureaux Puertas

 

tomado del blog A lo cubano

No había escuchado nada tan poco diplomático como el discurso de Nikki Haley representante de  Estados Unidos en la 75 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se somete a consideración la Resolución que presenta Cuba contra el bloqueo que ese país tiene sometida a la isla.

En verdad desde la llegada de Trump a la presidencia hemos advertido que los pasos que se daban por el mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos  han retrocedido. Los argumentos y artimañas han llovido y como decía mi abuela: “Se verán horrores”.

Aunque desde hace unas 48 horas ya en  las redes y las webs se vislumbraba la posición de Estados Unidos ante este tema del bloqueo y su decisión de votar en contra de la Resolución –el año anterior se abstuvo por primera vez- no imaginé escuchar tanta irreverencia en un acto tan diplomático como una sesión de la asamblea de la ONU.

Lo preocupante es que Haley habló a nombre del jefe de un imperio responsable de tantas guerras y asesinatos de personas en diferentes partes del planeta, que amenaza la paz y sabotea la carta de las Naciones Unidas.

Será desconocimiento, ingenuidad? No,  a ese nivel esos calificativos no existen. Señora, no han sido 55 años votando en contra del bloqueo, han sido 25 las sesiones de la ONU en que se ha tratado el tema y más de un siglo del origen de los hechos que se exponen.

Es verdad que en medio del “clima”  político que estamos viviendo, donde se inventan ataques sónicos a diplomáticos estadounidenses, se cuestiona la seguridad de los turistas y los aeropuertos cubanos…., entre otras tantas “ingenuidades”, no podíamos esperar otra cosa.

Pero también pensé que el respeto a los países miembros y a la Asamblea, podría ser diferente.

Lo bueno de la intervención y las horas de seguimiento a este tema del bloqueo en Internet fue que Haley reconoció ante el mundo que Estados Unidos está solo en este camino. No se han preguntado por qué? Cuba es una pajita en el ojo y eso le molesta, le duele y hasta enferma.

Pero no importa 191 votas a favor de la eliminación del bloqueo cuenta. Como también cuenta –y no se puede olvidar- que el líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro dijo que ante lo difícil, se insiste y se vence.

La diplomacia cubana, es la del pueblo

 

 tomado del blog Turquinauta

Entrevista a Anayansi Rodríguez Camejo ex embajadora de Cuba ante la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza.  

En el salón donde sesiona la Conferencia de Desarme en la sede de la ONU, en Ginebra, la luz del septiembre nórdico pasa por cristales polarizados Es un foro de señores solemnes con sus trajes grises o negros, con miradas duras, y papeles importantes en carpetas de broches niquelados. De súbito se abre la puerta y entra el sol, no cualquier sol, sino el sol radiante del Caribe. Entran los colores del trópico, las danzas y los cantos, vienen con la joven y la mulata. Pero atención, no es la muchacha del vestido de flores, la bailarina folclórica en el mundo de los señores; es una paloma y una montaña, es el talento y la valentía, la dignidad y la firmeza; es el conocimiento y la verdad.

No llega a complacer el estereotipo colonial del tabaco y el ron, sino a representar la rebeldía de los del Sur; con su sonrisa y su voz de niña se alzará para a exigirle freno a los que esconden el maltusianismo en las palabras rebuscadas de los discursos. Con los argumentos de un pueblo, de mil pueblos, de la humanidad irredenta y la sabiduría de un líder invicto, viene a quebrar las alcancías de la muerte. Todos los hombres la miran con asombro, ¿quién es esa transgresora que no se ha puesto un traje de ejecutiva y se aparece así toda de luz? La joven representante, con su vestido de colores, va a sentarse en el escaño que le corresponde, justamente detrás de un cartelito con cuatro palabras de fuego CUBA y junto ella se sienta, optimista y seguro, todo el pueblo del caimán rebelde.


Así cuentan los que vivieron aquel momento de la llegada de Anayansi Rodríguez Camejo al foro sobre desarme, ella, en aquel momento era la segunda secretaria de la representación de Cuba en la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza. Luego, después, sería la embajadora de la nación ante esa sede, hasta hoy, que de regreso a la Habana, en vísperas del nuevo año y de nuevas y más complejas misiones me recibe una mañana lluviosa en su pequeño apartamento.

He leído que Ginebra es uno de los servicios diplomáticos más complejos, no solo para Cuba. Usted coincide con esa idea.

–Tal vez has escuchado eso por el espectro de temas que se ve en Ginebra que son organismos multilaterales, un espectro muy diverso los que tienen un alto componente técnico, pero también un componente político importante, como todos los temas que se ven en Naciones Unidas, porque estamos representando a nuestros países, a nuestros gobiernos; en el caso de Cuba estamos representando a nuestro pueblo. Yo no le diría que le agrega complejidad, en el caso de Cuba, creo que le agrega compromiso, una alta responsabilidad de representar a este pueblo, que se ganó su independencia y su soberanía a costa de mucho riesgo y de mucho sacrificio, y luego que ha sabido defenderla a costa de esos mismos riesgos y esos mismos sacrificios.

Ahí hablamos de DDHH, de defender las posiciones de Cuba en ese tema, que no es tal vez de los más importantes pero si es de los más visibles en la sede multilateral de Ginebra, o defender las posiciones de Cuba en los temas de desarme, y cuando digo esas posiciones hablo de las posiciones que nos ha inculcado, que nos ha enseñado Fidel. Estos temas en Ginebra, tienen un alto tecnicismo lo que te obliga a estudiar mucho, cuáles son sus antecedentes, cómo se tratan, qué hay detrás de cada posición de los otros países, de las contrapartes en las negociaciones, hay alianzas de países en desarrollo, otras alianzas con posiciones afines, como las de nuestros pueblos de Sur, pero esas se contraponen con otros países del Norte, de Occidente que defienden el capital, armas para lanzar guerras de agresión, siempre relacionadas con temas económicos, de dominación. En las de comercio: cómo se tratan de imponer los intereses del mundo neoliberal en el ámbito comercial y se intentan dejar fuera los temas de desarrollo y Cuba se enfrenta a esas posiciones.

Puede ser que por eso sea Ginebra sea una sede compleja en el ámbito multilateral. Diría que en esencia para un diplomático cubano, es que nos enfrentamos diariamente a defender las posiciones del país en una amplia gama de temas que tienen que ver con todas esas agencias especializadas pueden ir desde la propiedad intelectual, de telecomunicaciones, al Trabajo – cuando estamos hablando de Trabajo hablamos del derecho al trabajo decente- de los temas de migración, los de DDHH; los del Comercio, desde una perspectiva del desarrollo, de la defensa de los intereses de los países del Sur, de luchar por una mayor justicia social en todos estos temas de carácter socio-humanitario, desde una perspectiva principista.

Es completo para un diplomático cubano porque estamos representando los intereses de un pueblo, nosotros no representamos los intereses de un gobierno un día, y mañana representamos los de otros y cambiamos de casaca, representamos los intereses de una Revolución, de un pueblo que se ha sacrificado por muchos años. Muchas veces nos preguntan si somos “diplomáticos de carrera” eso significa para otros, que estudiaste la carrera diplomática y has trabajado siempre en la Cancillería, para este o para otro gobierno. Yo siempre digo que estudié Relaciones Internacionales en un instituto muy prestigioso, el Instituto de Relaciones Internacionales, que además lleva el nombre del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, pero soy principalmente diplomática de la Revolución cubana, y que defiendo a cualquier precio e impuesta de cualquier sacrificio, o cualquier riesgo, los intereses de ese pueblo y de esa Revolución.

–Entiendo por lo que me cuentas que la diplomacia cubana tiene características muy peculiares que la distinguen del resto, se puede decir entonces que Cuba tiene una Escuela de Relaciones Internacionales o de Diplomacia,  no me refiero a la institución me refiero a un estilo, a una distinción, casi una cultura, de conducir las relaciones internacionales, ¿Es así?

–Yo creo que sí, y muy prestigiosa, hay un reconocimiento internacional a la Diplomacia Cubana, reconocida como la Diplomacia de la Revolución o como la Diplomacia de Fidel. Hay un reconocimiento del valor y de la impronta de nuestro Comandante en Jefe a la formación delos diplomáticos cubanos y en el diseño de la política exterior de la Revolución. Siempre ha habido un alto reconocimiento a nuestra diplomacia porque está basada en valores, principios, los que además son invariables y no son negociables, ni renunciamos a ellos nunca, porque son los principios de la política exterior cubana, los que están en la Constitución de la República de Cuba: El respeto al derecho internacional, la defensa de la soberanía, de la integridad territorial, de la independencia, el derecho a la libre determinación que implica la no intromisión en los asuntos internos de otras naciones, no negociar bajo presión, bajo chantaje, de ningún otro gobierno, de otra potencia.

La escuela cubana de Relaciones Internacionales está sustentada en valores como la solidaridad, el internacionalismo, los cuales se demuestran en la práctica. Cuando estas sentado en Naciones Unidas, haciendo un discurso sobre DDHH y hablamos de solidaridad; los cubanos tenemos ejemplos concretos que poner, nuestros médicos, que son los mejores embajadores, nuestros colaboradores en otras esferas. Cuando hablamos de internacionalismo, del desarrollo de África, de afrodescendientes. Cuba puede hablar con modestia y sencillez pero también con orgullo de la contribución a la independencia de varias naciones africanas, de la que no nos llevamos riquezas materiales, sino solo nos llevamos a nuestros muertos y dejamos nuestra sangre. Cuando un diplomático cubano habla de esos temas es ampliamente reconocido.

Es además reconocida la Diplomacia Cubana porque siempre hablamos con la verdad, la verdad por difícil que sea. La decimos en todo momento, y eso se ve en algo como negociar un párrafo en una resolución de ONU o cuando asistes a una Cumbre o una reunión ministerial; lo ves en el jefe de la delegación que puede ser cualquiera de los dirigentes principales de la revolución o el embajador, es un discurso coherente de política exterior. Si buscas los antecedentes en discursos en foros internacionales -con las lógicas características de los contextos y de la evolución histórica están vigentes- sea el discurso de Fidel cuando en 1979 fue a la Asamblea General de las Naciones Unidas a presentar los resultado de la VI Cumbre de los No Alineados, están vigentes en la actualidad; lo mismo cuando fue el Che a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en 1964 y los temas que habló, del desarrollo de los países del Sur son asuntos actuales.

Cuba siempre ha tenido un discurso con la verdad, decir las cosas como son y un discurso coherente. La impresión que tienen el resto del mundo, el resto de los diplomáticos es esa: sí Cuba lo está diciendo es así, nos dicen que en ese sentido somos predecibles, porque se sabe siempre de qué lado nos vamos a poner, como vamos a votar y que no vamos a cambiar nuestro voto porque alguien nos ofrezca millones o un proyecto de cooperación.

Muchas veces nosotros sufrimos en la batalla por los DDHH en los tiempos que se imponían injustamente el ejercicio anticubano en la Comisión de DDHH, lamentablemente países pequeños que no podían resistir la presión de los EEUU y cambiaban su voto a última hora por una amenaza de que no le iban a dar dinero que le van a quitar un proyecto, o te van a dar tantos millones para un proyecto que necesitas en tu país. Cuba nunca ha actuado así, si decimos que vamos a votar de un modo así lo hacemos.

–El tema de los DDHH es un tema complejo…

–No tanto de alta complejidad como de alta politización. Lamentablemente se ha manipulado, no solo contra Cuba, sino contra cualquier país que manifieste una tendencia progresista, de defensa de los intereses de su pueblo, realmente interesada en la justicia social, entonces esos son los países que atacan, como hacen con Venezuela, como hacen con los países del ALBA y otras naciones.

Ellos ven los DDHH desde un enfoque individualista en el que privilegian por encima de cualquier cosa, de manera manipulada, los derechos civiles y políticos obviando los derechos económicos, sociales y culturales. Se podrá ejercer mucho mejor el derecho a la libertad de opinión y de expresión si sabes leer y escribir, si tienes acceso a al educación, alguien que esté mejor preparado para ejercer ese derecho lo podrá disfrutar plenamente. Es un tanto hipócrita abogar por el derecho a la libertad de opinión y expresión, cuando se dicen que no son responsables con garantizar una educación gratuita.

En Cuba ejercemos los derechos civiles y políticos pero lo vemos indivisibles con los derechos económicos, sociales y culturales o los llamados derechos de tercera generación como el derecho a la paz.

–¿Por qué de tercera generación?

–Porque son derechos que no forman parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos que data del año 1948, el Derecho a la Paz, a la Salud, a la Educación y que han surgido en la nueva elaboración y el desarrollo del derecho de los DDHH, han surgido mucho de ellos promovidos por Cuba. Cuba es un país muy activo en el ámbito de los DDHH, por ejemplo el derecho a la Alimentación una resolución de origen cubano, está copatrocinada por muchos pero fue Cuba quien la presentó por primera vez hace más de 20 años.

El enfoque de Occidente es que reconocen esos derechos, pero dicen que no son medibles, que el Estado no tiene una total responsabilidad con esos derechos. Cuba ha demostrado que si tiene responsabilidad y que si es posible medirlos y lograrlos. Está el Derecho a la Solidaridad internacional. Ellos votan en contra, de manera hipócrita el Norte, no es absoluto pero casi todos, Cuba presenta una resolución que se llama así: La Promoción de la Solidaridad Internacional para el Pleno Disfrute de los DDHH. ¡Qué objetivo más noble!, si aportas a la Asistencia Oficial para el Desarrollo, si compartes lo que tienes y no lo que les sobra, incluso ellos pueden dar lo que les sobra, como contribuirían al desarrollo, ellos se niegan dicen que la solidaridad internacional no puede ser un compromiso. Para Cuba si lo es, para Cuba es un principio la solidaridad.

–¿Se hizo más fácil o más complejo el trabajo de la diplomacia cubana después del 17 de diciembre del 2014?

–Adquirió nuevos matices, basados en que, tal vez uno está acostumbrado a la hostilidad abierta y constante, y ahora tenemos que acostumbrarnos seguir defendiendo nuestros principios en nuevas condiciones, que son a las que aspiramos: es decir a relaciones civilizadas en igualdad de condiciones y absoluto respeto a nuestra soberanía. Ese es el nuevo matiz, esas son las nuevas condiciones y estamos preparadas para ellas.  Ese día, cuando se anuncian el inicio del restablecimiento de las relaciones, las personas allá en Ginebra nos iban a saludar y recordaban que ese era un reconocimiento a la resistencia del pueblo cubano, que habíamos mantenido nuestras convicciones por casi 60 años.

Recibieron con alegría esa noticia, algunos confundieron restablecimiento de las relaciones con fin de bloqueo y fue necesario explicar mucho cual era la realidad de los sucesos, hay que explicar mucho, incluso con la visita de Obama o las medidas tomadas, muchos no entienden y es preciso explicar que el bloqueo no ha concluido y el tema de la Basa Naval de Guantánamo tampoco.

Dar a conocer y denunciar el tema de la subversión y que EEUU, es en la administración de Obama donde más dinero han puesto a para la subversión y es en esta administración donde se han puesto más multas y por mayores montos por el hecho de comerciar con Cuba, es la extraterritorialidad del bloqueo.
El tema de la agresión radial, que es algo que vemos en Ginebra donde está la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el de la agresión radioelectrónica, las transmisiones ilegales, es un tema que se denuncia de manera permanente.

Es algo que hay que dar a conocer que no habrá relaciones normales hasta tanto estos asuntos no queden resueltos. Por lo demás Cuba está dispuesta a hablar de manera civilizada sobre la base de la igualdad de condiciones y sobre el respeto a la soberanía a nuestra independencia y a la libre autodeterminación en esas condiciones, estamos dispuestos a hablar sobre cualquier tema.

–Se puede afirmar que la Escuela Cubana de Relaciones Internacionales o de Diplomacia, se caracteriza porque respalda la posición del pueblo, tiene la impronta de Fidel, siempre dice la verdad, está sustentada en valores y principios es coherente y sus diplomáticos no pueden ser comprados.

–Así es, son principios que están en la Constitución, nuestros diplomáticos negociamos en igualdad, y en reciprocidad, en respeto a la soberanía a nuestra independencia a la no intromisión en los asuntos internos, y a partir de ahí hablamos de cualquier tema. Es nuestra diplomacia reconocida por su alta preparación técnica, su alto profesionalismo, de altos valores, y de diplomáticos comprometidos con su país y su pueblo y con los intereses más nobles del mundo, en particular con los países en desarrollo, con valores como la defensa de la paz, la lucha contra el desarme nuclear, la defensa o promoción del desarrollo a nivel internacional, en la solidaridad, en diversas aristas, en proyectos concretos y si otro país tienen un proyecto en beneficio de su pueblo o de su región Cuba lo defiende.

También le agregaría a la escuela cubana de Relaciones Internacionales, la austeridad, la modestia, y como hacemos mucho con muy poco, incluso los recursos humanos, nuestras misiones la integran siempre el personal necesario, las multilaterales a veces tenemos un poco más de recursos, pero en sentido general son austeras.

-Un diplomático cubano ha sido un ejercicio de riesgo, porque ahora se ven como los embajadores de otras naciones son atacados, incluso muertos, o agredidos, pero Cuba ha sufrido agresiones así en otros tiempos, bombas en sus embajadas, diplomáticos asesinados o desaparecidos.

–Corremos los riesgos que corre nuestro pueblo, un pueblo amenazado, un pueblo atacado y esa hostilidad hacia nuestro pueblo también ha alcanzado a nuestros diplomáticos en diversos momentos. Está el asesinato de nuestro diplomático Felix Rodríguez en Naciones Unidas, está el atentado a nuestra Embajada en Portugal, donde también fallecieron valiosos compañeros, desaparecidos en los años de la dictadura en Argentina. Pero los diplomáticos cubanos minimizamos ese riesgo, porque lo que estamos representando es tan grande que ese riesgo no lo percibimos, pero obviamente hemos sido y podemos ser agredidos.

–Yo le agregaré valentía a las características de nuestros diplomático
s…

–Bueno si, y coraje porque a veces defendimos posiciones que son justas y complejas y algunos pueden decir que las posiciones de Cuba están aisladas, pero nuestras posiciones nunca están aisladas. Ahí está el caso de la Resolución contra el Bloqueo, la primera vez que se llevó a votación en 1993 Cuba obtuvo 59 votos, mira en que año estamos hablando, desaparición del Campo Socialista, un escenario internacional complejo, EEUU apostó por la desaparición de la Revolución cubana el recrudecimiento del bloqueo y esa fue la votación, solo no estábamos. Con el tiempo la resolución fue sumando países hasta la votación del 2016 con 191 países a favor y dos abstenciones. Valentía para poder defender nuestros principios a veces en escenarios muy complejos.

Mujer, mulata, joven, representante de un país de pequeño. ¿Es muy difícil el trabajo diplomático para una persona con esas características, en un mundo de élites, una profesión con tradición masculina, machistas? ¿Te has sentido alguna vez presionada, en términos personales quiero decir, cuando estás sentada allí detrás del cartel que dice Cuba, en un escenario hostil?

–La verdad es que lo que representamos es tan grande, nos sentimos tan orgullosos, y hemos llegado aquí precisamente por los logros de nuestra Revolución, hay tanto peso detrás de ese nombre Cuba que no sentimos esa presión, lo cual no quiere decir que no exista. Cuando trabajé la primera vez en Ginebra, era muy jovencita, era Segunda Secretaria de nuestra misión y llevaba los temas de desarmes. Allí radica la Conferencia de Desarme que es el órgano de la ONU que negocia los tratados multilaterales en materia de desarme. Ahí se ha negociado la convención sobre armas biológicas, sobre armas químicas, El Tratado de Prevención Completa de Ensayos Nucleares.

Cuando yo entré por primera vez allí con un vestido bonito, florido, de mucho color, porque soy caribeña. Todos eran hombres vestidos de gris y negro y todos se tornaron a mirar quien era esa muchacha joven con tanto color incluido el de la piel, y creo que hasta con temor porque no sabían cómo actuaría aquella muchacha que había llegado allí. Pero yo iba muy segura debido a la preparación que había recibido en nuestro Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, la preparación que había recibido de la Escuela de la Diplomacia Cubana que es el día a día y toda las historia, los discursos que me había leído de Fidel en temas de desarme general y completo y usar esos recursos para cuestiones de desarrollo.

Me senté en aquel salón con toda confianza porque tenía detrás un pueblo, no cualquiera, el pueblo cubano, y con toda la preparación recibida, eso es lo que siente todo diplomático cubano. Para una mujer joven negra, de procedencia humilde, que haya podido estudiar Relaciones Internacionales, ¿en qué país hay esas oportunidades? Yo soy obra de la revolución, nací en la Revolución. Cuando empiezo a hablar, hay una foto por ahí que después podemos buscarla, en la que estoy yo mujer, joven, negra con mi vestido de colores rodeada de hombres con trajes negros y grises.

Ni en los pasillos sentías la presión, entre telones…

–En el ámbito de Naciones Unidas a los diplomáticos cubanos no hay quien nos pare, y más a las mujeres, tenemos hasta una organización que se llama el Grupo de Mujeres Embajadoras, algo muy informal, se hizo para resaltar el papel de la mujer en la diplomacia.

¿Es un club?

–Más o menos, aunque no le decimos Club porque eso parece algo social, en una ocasión le pusieron Lipstick Club, algo así como “creyón de labios”, porque es lo que no falta en la cartera de una mujer, pero desechamos el nombre porque parecía que nos reuníamos a pintarnos. No es lo que hacemos, el nombre no importa lo que importa es lo hacemos allí, unas cuarenta mujeres, en más de 170 naciones representadas en Ginebra, no todas las naciones tienen representación allí, en la sede de Nueva York están las 192 naciones que integran la ONU, pero en Ginebra no están todas. De más de 170 embajadores acreditados solo 40 son mujeres, entre 35 y 40 oscila, no pasa de ahí.

–Recientemente agredieron a la Canciller de Venezuela en la sede de UNASUR en Argentina, es un síntoma de brutalidad, ese mundo hostil, sobre la mujer en que a veces ni la inmunidad diplomática puede protegerla.

–Eso tiene que ver con una situación política concreta y aunque en ese escenario de la diplomacia hay límites, está claro que pueden ser violados. A veces recibimos comentarios, han pasado con embajadores de otras naciones, que han sido despectivo con la mujer y hemos reaccionado con energía y contundencia. Porque eso aprendimos en Cuba, la defensa de nuestros valores como mujer, y el enfrentamiento a todo tipo de discriminación, el racial, yo soy negra y mujer, tengo muchas razones para enfrentar todo tipo de intento de discriminación, por los valores que me ha inculcado nuestro pueblo.

El tema de la racialidad y el de la discriminación racial es uno de los temas que más han sido manipulados políticamente contra Cuba, es de los nuevos temas, porque hay otros ya manidos, el de las supuestas detenciones arbitrarias por ejemplo. Este tema de la racialidad, de los afro descendientes; que es además un tema muy técnico, porque en Cuba hay mucha mezcla, y como concepto lo podemos tratar de una manera diferente, es uno de los temas más manipulados. El otro es el de la discriminación por motivaciones de orientación sexual, es otro tema bastante manipulado.

Pero el de la racialidad es el de los más utilizados contra Cuba. Lo utilizan muy politizada y determinadas figuras. A esas figuras de la contrarrevolución los mandan constantemente y uno se pregunta ¿cómo pueden pasarse una semana en Suiza, en un Hotel?, ¿quién financia eso? Se pasan 15 días en Ginebra, son financiados por “ONG” las entrecomillo porque sabemos que no son independientes y sabemos quién pone realmente el dinero y a que intereses responden.

Es uno de los temas que más utilizan. Pero con sus argumentos Cuba desbarata esas manipulaciones, sin dejar de reconocer que tenemos retos y desafíos como lo tienen cualquiera.  A veces los problemas de la discriminación racial son temas muy subjetivos en la mente de las personas. No existe discriminación institucional en Cuba, pero puede estar en las mentes de algunos. Puede estar también en el tema de la igualdad de oportunidades que hay para todos, pero para llegar a disfrutar de esas oportunidades, hay que crear más desarrollo social, no es lo mismo alguien que nació y se crió en un hogar donde le dieron todas las condiciones para estudiar, que alguien que viva en un barrio con otras condiciones, y que no llegó a la universidad, no porque la universidad no estuviera allí para él, sino que decidió trabajar más temprano para ayudar a la familia, o sus padres no le inculcaron el estudio, todo eso puede darse.

Pero Cuba tiene argumentos y datos para demostrar que no hay discriminación institucional en Cuba, y que hay igualdad de oportunidades para todo el mundo para que se desarrolle en todas sus potencialidades, solo hay que quererlo, y hay argumentos para demostrar cómo estamos todos representados en las diversas instituciones, negros blancos, la mujer. Sabemos lo que estamos defendiendo y tenemos los argumentos para defenderlo, no nos preocupa cuando nos acusan en temas como estos, porque tenemos argumentos parea desmontar todas esas alegaciones.

–También son buenos nuestros embajadores en la polémica, en abatir las manipulaciones, ahora mismo me viene a la mente la manera en que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, impidió que la embajadora de EEUU ante la ONU manipulara el tema de las Brigadas Médicas de Cuba en los países afectados por la epidemia de Ébola durante la más reciente presentación de la resolución contra el bloqueo. Ese heroico episodio de la batalla contra el Ébola también tuvo como escenario la representación de Cuba en Ginebra.

–Ellos utilizaron un tema noble en el que, ciertamente, hubo cooperación y en el que se demuestra que hay posibilidades de cooperar aunque hay diferencia en muchos temas y las vamos a seguir teniendo, pero incluso, en ese que es un tema noble, hubo manifestaciones del bloqueo de los Estados Unidos. El verdadero heroísmo fue el de nuestros trabajadores de la salud, nuestros médicos y enfermeros que estaban allí en medio de la epidemia, nosotros solo fuimos coordinadores. Fue muy bonito, la participación ocurrió en dos momentos: primero porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en Ginebra y segundo por la atención al médico cubano que se enfermó de Ébola que se cuidó allá en Suiza.

La colaboración fue de conjunto con la OMS, la respuesta de Cuba fue inmediata al llamado de la directora General Margaret Chan y del Secretario General de la ONU. La doctora Chan ha reconocido ampliamente el prestigio de Cuba en el área de la salud y la contribución de Fidel y Raúl a que Cuba haya llegado a los niveles que tiene en el tema de la salud, es otro de los ejemplos de por qué nos respetan y nos reconocen. Cuba responde positivamente y de manera expedita a la solicitud de las Naciones Unidas, la Brigada Henry Reeve, fue la brigada más grande, en recursos humanos, con más de 260 colaboradores. A la misión nuestra le tocó las coordinaciones, un modesto granito de arena los que se estaban arriesgando de verdad eran nuestros médicos y nuestros enfermeros.

En Ginebra atendíamos la coordinación con la OMS para las cuestiones de logística, el despliegue inicial de la Brigada, el entrenamiento de nuestros médicos en el terreno. En el tema del pago para sostener el trabajo de la Brigada eso lo asumió la OMS, y cando fueron a ubicar el pago en un banco que era sucursal de un banco de los EEUU bueno pues ahí se dio el efecto del bloqueo tal y como lo explicó nuestro canciller en la ONU.

Luego fue un privilegio, que los hospitales universitarios de Ginebra accedieran a tratar el médico cubano enfermo de Ébola, el doctor Felix Báez. Tuvimos la feliz coincidencia que el médico que atendió a nuestro compatriota es un médico que conoce a Cuba y lo ama, el doctor Jerome Pugin, es el jefe de la unidad de cuidados intensivos de los Hospitales Universitarios de Ginebra. Para Suiza viajó el Doctor Jorge Pérez director del Instituto de Medicina Tropical de Cuba a contribuir al tratamiento del doctor Báez.

Mira esa es otra característica de Cuba, los cubanos jamás dejamos solos a uno de nuestros compatriotas, de ello sobran ejemplos, pero este es otro, no abandonamos a un compatriota en la lucha como no abandonamos una causa justa. Cuba hizo todo lo que fue necesario hacer para salvar la vida del compañero. Así actuamos, es también reconocido esos valores, que son los valores del pueblo cubano en el diplomático de la Revolución, y no lo hacemos porque es una norma, es que lo tenemos incorporado, porque somos parte del pueblo y lo llevamos en nuestra conducta.

Para la misión de Cuba en Ginebra en esos días, no había preocupación mayor que la batalla de nuestro médico por la vida, eran día de mucho trabajo, de cierre de negociaciones importantes en diversos temas, pero la prioridad era nuestro médico. El doctor Pérez y la misión íbamos dos veces al día a ver a Felix Báez, él estaba en un cuarto aislado, pero allí detrás de los cristales recibíamos los partes médicos, desde el 21 de noviembre hasta el 5 de diciembre que se fue. Hoy tenemos una gran amistad con el doctor Jerome quien nos ha visitado varias veces en Cuba.

Eso de no abandonar un compañero caído es una enseñanza de Fidel. El comandante en jefe ha estado presente en más de una ocasión en lo que nos ha contado, él fue formador de esa Escuela de Relaciones Internacionales de Cuba.

Si es cierto, Fidel es el primer diplomático cubano, y en él nos inspiramos constantemente en nuestro trabajo, cuando vamos a hacer un discurso, cuando nos preparamos, buscamos sus textos porque habló de todos los temas. Tuvimos el privilegio de conocerlo personalmente porque como es nuestro primer diplomático, sus relaciones con el MINREX fueron muy especiales. De cada encuentro con él salimos mucho más fortalecidos. Lo acompañamos en la Cumbre de los Países no Alineados en Kuala Lumpur en Malasia. Allí compartimos la sencillez del Comandante en Jefe, se sentó en el lugar de Cuba de manera muy disciplinada, anotaba lo que decían otros oradores, nos comentaba a todos sus impresiones de esos otros discursos, los que decían realmente cosas importantes para el desarrollo del tercer mundo, fue una gran experiencia.

Pero una experiencia muy bonita que tenemos con Fidel fue en el 2003 acabábamos de regresar de Ginebra estábamos en una batalla contra el ejercicio anticubano con la antigua Comisión de DDHH, recuerda ahora esa vieja comisión fue sustituida por el Consejo de DDHH. Estábamos en un puesto de mando en la cancillería, en el teatro del MINREX, era de madrugada- por la diferencia de horas- cuando a las diez de la mañana allá en Ginebra comenzaba la sesión y las debido a las presiones de los EEUU a otras naciones, se caían votos.

Estábamos allí en el equipo cuando llegó el Comandante. Desde allí el Comandante dirigió esa batalla de Cuba en la comisión de DDHH en el 2003, con un teléfono, con los compañeros que estaban allá, por cierto era Rodolfo Reyes que era Subdirector de Asuntos Multilaterales de la Cancillería, estaba como parte de la delegación. El Comandante con un teléfono fue dirigiendo la batalla, decía. “Habla con tal país”; “ve a ver a tal persona”, “¿Qué es lo que está pasando ahora? ¿Qué está haciendo tal país? No se preocupen”. Fue dirigiendo la batalla desde aquí, imagínate un gran estratega en acción, él que dirigió desde la Habana una batalla como Cuito Canavales con un mapa, era emocionante verlo en acción.
El comandante se mantuvo toda la madrugada trabajando con nosotros y de allí dictó a una secretaria un editorial que luego se publicaría en Granma, él nos lo leyó y nos consultó, fue una denuncia contundente de aquella maniobra y politización del tema de los DDHH la hipocresía de Occidente. Él incluso después del 2006 participó en reuniones de embajadores acá en la Habana.

-Sé que te gusta bailar y que cuando hay música cubana en el bazar de las Naciones Unidas bailas y si alguien dice mira esa es la Embajadora de Cuba, respondes. Bueno soy cubana, es la manera de ser de los cubanos. ¿Eres diplomática por vocación?

–Sí, me gusta mucho mi trabajo y en especial el trabajo enfocado a los organismos internacionales lo que le llamamos multilateral, es muy bonito, si volviera a nacer, volvería a entrar  a esa academia prestigiosa que es el Instituto de Relaciones Internacionales que lleva el nombre de nuestro Canciller de la Dignidad. El trabajo con los órganos multilaterales te da la oportunidad de defender a Cuba en un espectro muy amplio, y de interactuar con muchas tendencias que son tan diversas, como los países que están representados en las Naciones Unidas.

Te da una visión, un conocimiento de la realidad del mundo más amplia y más certera y más profunda, te permite, además, apreciar más lo que tenemos acá en Cuba. Porque cuando vez como países ricos en recursos naturales, siguen teniendo niveles elevados de pobreza porque sus diferentes gobiernos no se han ocupado de sus pueblos. O cuando ves cómo países ricos que viven bien actúan a nivel internacional con tanto egoísmo, o como para acceder, por ejemplo, a la Asistencia Oficial al Desarrollo escatiman tanto y cada vez quieren dar menos, con todo lo que tienen; o utilizan recursos para armas sofisticadas o las armas nucleares, y todo eso se pudiera utilizar para el desarrollo y para vivir en un mundo de paz; eso te reafirma convicciones y te reafirma valores, y demuestra que lo que estamos haciendo es importante y que nuestro país tienen que seguir siendo ese ejemplo de dignidad, resistencia, de coraje, de lucha por los principios más nobles que existen en la humanidad que son los principios reconocidos por el derecho internacional.

Trabajar día a día en el ámbito multilateral y defender los intereses de Cuba y de la Revolución cubana es reconfortante y te ayuda a ratificar las convicciones que forman a un diplomático cubano y su formación.

Me despido agradeciéndole el tiempo que ha compartido conmigo en medio de los quehaceres del hogar, el lavado interrumpido por la lluvia, el (des)orden de cajas y bultos propio de las mudanzas en el modesto apartamento. Pero Ana es así de sencilla. Se que irá a cumplir nuevas y más complejas misiones de las que me promete me hablará otro día.
Salgo a la calle bajo la lluvia, se termina diciembre, la Revolución cumplirá 58 años, me siento optimista y gratificado, se que en los complejos escenarios del mundo, en las laberínticas interioridades de la política internacional, estarán diplomáticos cubanos de la altura de esta formidable muchacha. Con ellos, con nuestros compañeros herederos de de Raúl Roa y formados por Fidel, Cuba y nuestros pueblos del Sur ganarán todas las batallas y teñirán los grises del poder con la luz del sol y la esperanza de un mundo mejor.

Octubre de 1962: ¿Acaso fue Fidel Castro quien puso al mundo al borde del holocausto mundial?

Fidel Castro comparece por CMBF-Televisión Revolución en respuesta al discurso del Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, relacionado con la situación de los misiles soviéticos existentes en territorio cubano, 23 de octubre de 1962. Foto: Archivo de Cubadebate/ Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel Castro comparece por CMBF-Televisión Revolución en respuesta al discurso del Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, relacionado con la situación de los misiles soviéticos existentes en territorio cubano, 23 de octubre de 1962. Foto: Archivo de Cubadebate/ Fidel Soldado de las Ideas.

Todavía se observa en cierta literatura los enfoques que, al exponer e interpretar la llamada Crisis de Octubre, señalan a Cuba como la máxima responsable de poner al mundo al borde del holocausto mundial. Ello también responde a la manera errada en que se manejó la crisis, en especial por la dirección soviética, siendo Cuba la más desfavorecida tanto en su imagen internacional como en la solución a que llegaron Kennedy y el premier soviético Nikita Jruschov.

La manera en que Jruschov actuó al producirse la crisis, cuando sin contar con la dirección cubana negoció con Kennedy la salida de los cohetes nucleares de la Isla, y peor aún, de manera subrepticia negoció esa salida a cambio de la retirada de los misiles nucleares estadounidenses ubicados en Turquía e Italia, dejan mucho que desear sobre las verdaderas o fundamentales motivaciones que tuvo Jruschov a la hora de proponer a los cubanos la instalación de los cohetes en Cuba. ¿Qué tenían que ver los cohetes de Turquía e Italia con la defensa de Cuba? ¿Por qué no exigió se devolviera a la Mayor de las Antillas el usurpado territorio de la Base Naval de Guantánamo, se eliminara el bloqueo económico u otros aspectos que sí se ajustaban a los intereses de la Isla?

A pesar de que en las concepciones defensivas ya elaboradas para entonces por parte de la máxima dirección cubana, los misiles nucleares no estaban comprendidos, y de la conciencia de los líderes cubanos de que su presencia en el territorio insular podía afectar el prestigio de la Revolución, se aceptó la instalación de los cohetes, a partir de que se cumplía con un principio ineludible de apoyo internacionalista con el Campo Socialista y la URSS en particular, sobre cuya amistad no existía la menor duda, porque la había demostrado muchas veces. Se trataba entonces de que si la URSS había estado siempre dispuesta a ayudar a Cuba en los momentos más críticos, no se podían esgrimir intereses nacionales estrechos, cuando los que estaban en juego eran los intereses del Campo Socialista como un todo y por supuesto, vistos en un sentido más estratégico, los de la capacidad para defender a Cuba también.

Mucho se perdió en el terreno moral, político y diplomático cuando los soviéticos decidieron que la instalación de los cohetes nucleares en Cuba se hiciera de manera secreta, y solo hacerla pública cuando fuera un hecho consumado, al que Estados Unidos supuestamente tendría que resignarse. El líder de la Revolución Cubana defendió en todo momento que la operación se hiciera pública bajo el respaldo del derecho internacional, pues no había nada ilegal en ello. Aunque mantuvo el criterio de que los soviéticos eran los que debían tomar la decisión final, por consideración a su gran experiencia internacional y militar. (1)

La famosa y tantas veces manipulada carta de Fidel a Jruschov escrita entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de octubre (traducida y enviada al líder soviético desde la embajada de la URSS en La Habana), ha sido uno de los documentos más utilizados para ubicar al líder de la Revolución como un «irresponsable» y hasta un «loco», que puso en riesgo la existencia humana en la faz de la tierra.

Hay que decir que si para Estados Unidos la crisis había comenzado en octubre de 1962, Cuba vivía una crisis que amenazaba su supervivencia como nación independiente y soberana desde enero de 1959, enfrentada a las más disímiles formas de agresión del gobierno de Estados Unidos, incluyendo la invasión mercenaria de Playa Girón en abril de 1961. La «Operación Magosta», la más amplia operación de guerra encubierta, elaborada e implementada por Estados Unidos contra otro país, aprobada por el presidente Kennedy en noviembre de 1961, debía concluir con la invasión directa de las fuerzas armadas estadounidenses en la Isla, precisamente en octubre de 1962.

La carta enviada por Fidel a Jruschov no proponía dar el primer golpe nuclear preventivo, sino que, en caso de producirse la invasión a Cuba —la variante menos probable—, no vacilara la URRS en responder con armas nucleares, evitando cometer los mismos errores de la Segunda Guerra Mundial (2), pues la invasión significaba que ya Estados Unidos se había decidido a iniciar la guerra termonuclear lanzando el primer golpe nuclear contra el país soviético. Es de destacar que si Fidel hubiera dominado el estado real de la correlación de fuerzas nucleares, con una ventaja aplastante para el lado norteamericano, esta misiva jamás se hubiera producido, pues significaba incitar al líder soviético al suicidio de su pueblo.

Fragmentos de las cartas intercambiadas por ambos líderes en esos días de tensión, muchas veces citadas inconexamente, ilustran de manera fehaciente la verdad histórica:

Mensaje de Fidel a Jruschov, el 26 de octubre:

Hay dos variantes posibles: la primera y más probable es el ataque aéreo contra determinados objetivos con el fin limitado de destruirlos; la segunda, menos probable, aunque posible, es la invasión. Entiendo que la realización de esta variante exigiría gran cantidad de fuerzas y es además la forma más repulsiva de agresión, lo que puede inhibirlos.

(…) Si tiene lugar la segunda variante y los imperialistas invaden a Cuba con el fin de ocuparla, el peligro que tal política agresiva entraña para la humanidad es tan grande que después de ese hecho la Unión Soviética no debe permitir jamás las circunstancias en las cuales los imperialistas pudieran descargar contra ella el primer golpe nuclear.

Le digo esto porque creo que la agresividad de los imperialistas se hace sumamente peligrosa y si ellos llegan a realizar un hecho tan brutal y violador de la Ley y la moral universal, como invadir a Cuba, ese sería el momento de eliminar para siempre semejante peligro, en acto de la más legítima defensa, por dura y terrible que fuese la solución, porque no habría otra.

Jruschov a Fidel el 30 de octubre:

En su cable del 27 de octubre Ud. nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Usted, desde luego, comprende a qué llevaría esto. Esto no sería un simple golpe, sino el inicio de la guerra termonuclear.

Querido compañero Fidel Castro, considero esta proposición suya como incorrecta, aunque comprendo su motivo.

Fidel a Jruschov el 31 de octubre:

No ignoraba cuando las escribí que las palabras contenidas en mi carta podrían ser mal interpretadas por usted y así ha ocurrido, tal vez porque no las leyó detenidamente, tal vez por la traducción, tal vez porque quise decir demasiado en pocas líneas. Sin embargo, no vacilé en hacerlo. ¿Cree usted compañero Jruschov que pensábamos egoístamente en nosotros, en nuestro pueblo generoso dispuesto a inmolarse, y no por cierto de modo inconsciente, sino plenamente seguro del riesgo que corría?
(…)
Nosotros sabíamos, no presuma usted que lo ignorábamos, que habríamos de ser exterminados, como insinúa en su carta, caso de estallar la guerra termonuclear. Sin embargo, no por eso le pedimos que retirara los proyectiles, no por eso le pedimos que cediera. ¿Cree acaso que deseábamos esa guerra? ¿Pero cómo evitarla si la invasión llega a producirse? Se trataba precisamente de que este hecho era posible, de que el imperialismo bloqueaba toda solución y sus exigencias eran desde nuestro punto de vista imposibles de aceptar por la URSS y por Cuba.
(…)
Yo entiendo que una vez desatada la agresión no debe concederse a los agresores el privilegio de decidir, además, cuándo se ha de usar el arma nuclear. El poder destructivo de esta arma es tan grande y tal la velocidad de los medios de transporte, que el agresor puede contar a su favor con una ventaja inicial considerable.
Yo no sugerí a usted, compañero Jruschov, que la URSS fuese agresora, porque eso sería algo más que incorrecto, sería inmoral e indigno de mi parte; sino, que desde el instante en que el imperialismo atacara a Cuba y en Cuba a fuerzas armadas de la URSS destinadas a ayudar a nuestra defensa en caso de ataque exterior, y se convirtieran los imperialistas por ese hecho en agresores contra Cuba y contra la URSS, se le respondiera con un golpe aniquilador.
(…)
No le sugerí a usted, compañero Jruschov, que en medio de la crisis la URSS atacara, que tal parece desprenderse de lo que me dice en su carta, sino que después del ataque imperialista, la URSS actuara sin vacilaciones y no cometiera jamás el error de permitir circunstancias de que los enemigos descargasen sobre ella el primer golpe nuclear. Y en ese sentido, compañero Jruschov, mantengo mi punto de vista porque entiendo que era una apreciación real y justa de una situación determinada. Usted puede convencerme de que estoy equivocado, pero no puede decirme que estoy equivocado sin convencerme.

Esta carta también ha sido utilizada para sostener la versión de que a los soviéticos, ante las «propuestas irracionales» del líder cubano, no les quedó más remedio que negociar con Estados Unidos de espaldas a la dirección de la Isla. Este aserto no tiene fundamento, en tanto la decisión soviética de hacer proposiciones a los norteamericanos sin tener en cuenta las opiniones de Cuba, habían sido tomadas en Moscú desde el día 25 de octubre, cuando la carta de Fidel no había sido concebida.

Un testimonio de extraordinaria valía para demostrar la falsedad de los criterios que señalan que Fidel incitó a Jruschov a dar el primer golpe nuclear preventivo contra el territorio estadounidense es el de Alenxander I. Alexéiev, quien se desempeñaba en octubre de 1962 como embajador de Moscú en La Habana y a quien el Jefe de la Revolución le dictara el controvertido mensaje:

La noche del 26 para el 27 de octubre Fidel Castro visitó nuestra embajada y dictó el texto de una carta para que se le hiciera llegar a N.S. Jruschov. En la misma se abordaba cuán tensa se había tornado la situación y la posibilidad de un ataque estadounidense (invasión o bombardeos)a Cuba en las próximas24—72 horas. Fidel alertaba a Jruschov sobre la perversidad de los americanos y lo convocaba a tomar todas las contramedidas imprescindibles, aunque en honor a la verdad, sin llegar a concretarlas. Estando todavía Fidel en la embajada, envié un breve cifrado en el que informaba sobre la posibilidad del ataque a Cuba. Unas horas antes nuestros militares habían cursado un telegrama a Moscú en los mismos términos preocupantes. La carta de Fidel salió para Moscú más tarde, una vez que se tradujo al ruso, y no fue hasta la mañana del 28 que llegó a manos de la dirección soviética, cuando ya había sido adoptada la decisión sobre la retirada de los proyectiles. Se sabe también que lo que llegó por víatelefónicadel Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSSa la secretaría de Jruschov no fue el texto íntegro del mensaje,sino un resumen, motivo por el cual se pudieron producir imprecisiones.

Este mensaje generó serias incomprensiones, ya que N.S Jruschov en una de sus cartas reconvino a Fidel por haberle supuestamente sugerido que asestara un golpe nuclear preventivo contra el enemigo. La carta de Fidel fue dada a conocer por la prensa cubana y de ella no se infiere semejante conclusión.

Fidel admite que el malentendido se debe a inexactitud de la traducción o a que yo no lo haya interpretado a él correctamente. Quisiera hacer constar con absoluta responsabilidad que la culpa no es nuestra. La traducción de la carta que dictó fue hecha por otros funcionarios de la embajada que conocían bien el español y el texto publicado por Granma es idéntico al de nuestra traducción. Por lo que se puede concluir que los reproches de Jruschov carecen de fundamento. En el mensaje no se hacen semejantes afirmaciones. Todo puede haberse debido al extraordinario estrés al que estaba sometida la dirección soviética y al involuntario deseo de justificar la peliaguda decisión de retirar los proyectiles sin el consentimiento de la dirección cubana.

Reitero que Fidel entonces no instó a que asestáramos un golpe nuclear preventivo, sino que se limitó a alertar que los estadounidenses, conocedores de nuestro apego al principio de no ser los primeros en usar las armas nucleares, podían emprender cualquier aventura, incluido un golpe nuclear. Por lo demás, el bombardeo de los objetivos nucleares soviéticos hubiese sido de por sí equivalente a un golpe nuclear. A mi juicio, Fidel no estaba pensando en un golpe nuclear preventivo, sino en la necesidad de advertirles a los americanos que nuestro respeto al principio de no ser los primeros en utilizar las armas nucleares, no debía ser tomado como una garantía que los preservaría de la represalia. El reproche de Jruschov a Fidel es además improcedente, porque la operación que habíamos emprendido al trasladar los proyectiles a Cuba perseguía el objetivo de intimidar a los americanos, disuadirlos de emprender acciones militares, no de emplear los cohetes.

A pesar de transcurridos 55 años de aquellos acontecimientos, aun se intenta tergiversar la historia. Lo cierto es que, como dijera Ernesto Che Guevara en su célebre carta de despedida, al referirse al papel desempeñado por el Comandante en Jefe durante la crisis: «Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días». Solo la posición firme de la dirección cubana, al negarse a cualquier tipo de inspección en el territorio cubano, al plantear los Cinco Puntos e impedir en todo momento que se le presionara, fue lo que salvó el prestigio moral y político de la Revolución en aquella coyuntura, y que la isla no terminara siendo vista como un simple peón de los soviéticos. Esto fue así, a pesar de que la URSS tomó decisiones inconsultas con la parte cubana que trajeron como consecuencia que la Isla fuese la menos beneficiada con los resultados de la crisis.

Además de la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo, continuaron los planes de sabotaje y magnicidio contra los principales líderes de la Revolución, el bloqueo económico, la subversión, los ataques piratas, el apoyo al bandidismo y el resto de los componentes de la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba. Es decir, Estados Unidos siguió invadiendo a Cuba en menor escala, prácticamente día por día, y esto se debió a que los problemas de fondo que habían provocado la crisis no fueron resueltos. Aunque la crisis de octubre de 1962 ha sido la de mayor peligrosidad en la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, muchas otras crisis afectarían las relaciones bilaterales durante décadas.

Notas
(1) Tomás Diez Acosta, Octubre de 1962, A un paso del Holocausto, Editora Política, La Habana, (Segunda Edición), p.100.
(2) El 22 de junio de 1941 se produjo el ataque sorpresivo nazifascista a la URSS. El gobierno soviético poseía informaciones de inteligencia de que dicho ataque se ejecutaría y las consideró de carácter provocativo. Debido a ello, no tomó todas las medidas recomendadas para tal caso, con lo cual permitió al enemigo asestarle un potente golpe y el mantenimiento de la iniciativa estratégica durante los primeros meses de la contienda bélica. Información tomada de Tomás Diez Acosta, Octubre de 1962: A un paso del Holocausto, Editora Política, La Habana, 2008, p.179.
Ignacio Ramonet, Cien Horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet (tercera edición), Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2006, pp.315—316.
Ibídem, p.319.
Ibídem, pp. 320—321
Citado por Antolín Bárcena Luis, El intercambio de mensajes entre Fidel Castro y N.S. Jruschov durante la Crisis de Octubre. Apuntes de un traductor a 50 años de los hechos, pp.7—8.
Los Cinco Puntos planteados fueron: 1-Cese del bloqueo económico y de todas las medidas de presiones comerciales y económicas que ejercen los Estados Unidos en todas las partes del mundo contra Cuba.2-Cese de todas las actividades subversivas, lanzamientos y desembarcos de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, infiltración de espías y sabotajes, acciones todas que se llevan a cabo desde el territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices.3-Cese de los ataques piratas que se llevan a cabo desde bases existentes en los Estados Unidos y en Puerto Rico.4-Cese de todas las violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos.5-Retirada de la base naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por los Estados Unidos.

(La versión original de este texto fue publicada en la Revista Contexto Latinoamericano, Vol 2, Año 1, Segunda Temporada, Jul-Dic 2017, Ocean Sur.)

En Boca de Samá hay suficientes razones para repudiar el terrorismo de #EEUU contra #Cuba. #TenemosMemoria

Resultado de imagen para ataque a Boca de SamáPor Arnaldo Vargas Castro.

Quien visita por primera vez la comunidad costera de Boca de Samá (municipio de Banes, a unos 70 kilómetros de esta ciudad de Holguín), interactúa con sus sencillos y alegres habitantes, mientras disfruta la paz y agradable brisa marina , está muy lejos de imaginar que 46 años atrás (12 de octubre de 1971) terroristas entrenados y patrocinados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, irrumpieron en el lugar, dejando un saldo de dos muertos y tres lesionados, incluyendo una niña.

Esa historia ha sido contada muchas veces por sobrevivientes del ataque, como Carlos (Chino) Escalante Gómez, quien recibió varios impactos de balas en su cuerpo y se desempeñaba como jefe del puesto fronterizo, que se divisa en una elevación rocosa al nordeste del caserío; Nancy Pavón, que era apenas una niña soñadora, como su hermanita Aracelis, cuando la metralla le cercenó un pie, impidiéndole calzar zapatos de por vida; y el también lesionado obrero agrícola Jesús Igarza Osorio.

Escalante, pegado siempre al litoral, donde mantiene su humilde hogar y la costumbre de mirar hacia el anchuroso mar, no puede evitar que se le nublen los ojos cuando recuerda la muerte de los valiosos jóvenes, Lidio Rivaflecha Galán, oficial del Ministerio del Interior (Minint); y el miliciano Ramón Siam Portelles, en el enfrentamiento a los invasores, quienes, dando muestra de su cobardía, se retiraron a toda prisa hacia la lancha que los devolvería al barco estadounidense que esperaba distante en alta mar y de donde dispararon con armas de mayor poder hacia el caserío.

Una vez en su guarida miamense, los terroristas contaron la imaginaria hazaña de haber aniquilado “a un grupo de combatientes comunistas del puesto fronterizo en un pueblo llamado Boca de Samá”.

Todos los años, en esta fecha, los vecinos de Boca de Samá recuerdan aquel suceso y se aferran más a la idea de no permitir jamás que vengan terroristas del Norte a perturbar la calma en que viven, trabajan, estudian, reciben servicios médicos y comparten sus memorias con amigos de diferentes países que los visitan e incluso, allí se han celebrado diversos talleres contra el terrorismo de Estado, organizados por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Los visitantes se impresionan con la belleza del lugar, la higiene, el ordenamiento de las viviendas, los pequeños acudiendo a su escuelita primaria, el acceso a los servicios médicos, comerciales y gastronómicos, las actividades que realizan en un círculo social y cómo se conserva y promueve la historia del lugar desde un pequeño museo.

Recuerdo el día en que tuve la oportunidad de encontrarme en Boca de Samá con Griselda y Yudith, respetivas hijas de Rivaflecha Galán y Sian Portelles. Ellas me hablaron del orgullo de su cubana, de cómo las alimenta el recuerdo de sus padres, porque supieron exponer sus vidas en cumplimiento del deber patrio. “Ellos hicieron lo mismo que haríamos nosotros hoy si llegase a ocurrir otro ataque mercenario por aquí”, concluyó Yudith.

Para eternizar en la memoria de aquel triste suceso “…y que jamás se vuelva a repetir”, como aseveró Chino Escalante, a la entrada de Boca de Samá se levantó un monumento contra el terrorismo, que es visitado por todo el que llega a ese apartado lugar de la geografía holguinera, cuyo nombre se deriva de la ensenada que da acceso al caserío y cuyas primeras menciones se relacionan con las exportaciones de banano que hacía desde allí, la compañía estadounidense United Fruit Company, denominada después como United Fruit Sugar Company.

Han pasado los años, pero se mantiene viva la memoria, porque el gobierno de estados Unidos actual no concibe posibles cambios en las relaciones entre ambos países. Los asesores del presidente muestran a una Cuba que amenaza al imperio, pero jamás mencionan la invasión mercenaria por Playa Girón y las 681 acciones terroristas cometidas contra este noble pueblo con la irreparable pérdida de tres mil 478 mujeres, hombres y niños, así como más de dos mil discapacitados.

Por todas esas razones, en Cuba resulta imposible olvidar

Tomado de Visión desde Cuba

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