Tag: guerra mediatica

Ayuden al mediocre

Tomado del blog El adversario cubano

Por: Raúl  Capote

Una persona inteligente se recupera pronto  de  un fracaso.  Una persona mediocre jamás se recupera de  un éxito   (Séneca)

Recuerdo que en los años 90 del pasado siglo, se le atribuía a Mijail Gorbachov, la siguiente frase AYUDEN A LOS TALENTOS QUE LOS MEDIOCRES LLEGAN SOLOS, no he encontrado ninguna fuente escrita que confirme esa autoría, pero si algunas orales fidedignas y creíbles. Pienso que debe haberla dicho inspirado en su propia trayectoria y experiencia. la frase tiene su cosa, para decirlo en buen cubano.

Cabría preguntarse ¿A dónde es que llegan? edican un gran esfuerzo a cerrarle el paso a los demás, conozco varios ejemplos, que el mediocre vive temiendo le derriben el castillo de naipes donde ha refugiado su mediocridad, o que otro más astuto se apropie de su confortable estado de cosas, cargo, puesto, etc, es verdad, conozco unos cuantos ejemplos también, gente que pone su miedo mediocre, porque ni siquiera son capaces de sentir y vivir un miedo entero, auténtico, por encima de los intereses del centro donde laboran, de la organización o incluso del país.

Medias gentes, incapaces de sentir nada completo, temerosos de su flaqueza, que medran a la sombra de sus intereses personales, le temen a todo y a todos, ante el talento actúan con celeridad de serpientes, con perdón de las serpientes.

Pero el talento verdadero tiene luz propia, no necesita que le alumbren el camino, el talento verdadero y completo es revolucionario y audaz por naturaleza, su miedo y su audacia es completa, no se media ante nada, ni por nada, es justo, honorable, compasivo, solidario, entregado al deber.

Así que ayuden al mediocre, que el talento no aspira a llegar, ASPIRA A SERVIR.
Raúl Capote Fernández

Coca Cola, el bikini y operación“Okopera”

Por: Jorge Wejebe Cobo.
tomado del blog: El adversario Cubano
El control de la mente humana fue una obsesión y, a su vez, un rotundo fracaso de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a pesar de constituir el objetivo durante 20 años de la Operción MK Ultra mediante la cual implantaron en el cerebro de personas -cual conejillos de Indias- receptores de radio por donde suponían que recibirían las órdenes para actuar de acuerdo con los intereses estadounidenses.
Paradójicamente, solo pudieron acercarse a esos resultados al sembrar valores al estilo norteamericano en la conciencia de millones de seres humanos, sin necesidad de abrirles el cráneo, utilizando métodos de guerra cultural y sicológica.
Allen Dulles, director de la CIA, desde 1953 y hasta 1961, al tiempo que dio luz verde a MK Ultra y organizó los golpes de Estado de Irán y Guatemala, concibió la cultura como escenario de guerra sicológica a largo plazo en el destruido Viejo Continente de pos guerra y dirigió la operación “Okopera” en 1953, en la que el arte y la literatura se convirtieron en armas efectivas en la lucha contra la URSS y sus aliados de Europa oriental.
Pero adjudicar el mérito a la CIA de prefigurar las futuras contiendas por la mente de los hombres en el campo cultural, sería erróneo, ya en la década de 1930 Antonio Gramsci, marxista italiano profetizó desde la cárcel bajo el régimen de Mussolini,  que las nuevas guerras se ganarían en el campo intelectual, en la cultura y las ideas, lo cual no paso inadvertido a los teóricos de la inteligencia norteamericana, iniciadores de la Guerra Fría y muchos de ellos desertores del marxismo y la izquierda desde los propios años 30.
Para la época, toda una generación de europeos sobrevivientes de la II Guerra Mundial deambulaban entre sus ciudades destruidas, viviendo en extrema precariedad, pero sin perder su sentido de eurocentrismo cultural al considerar a los bonachones soldados norteamericanos de ocupación que repartían latas de conservas a los hambrientos,- representantes de la nación más poderosa, de nuevos ricos carentes de fuertes raíces culturales y su modo de vida se veía  desprovista de espiritualidad de la cultura clásica del Viejo Continente.
La URSS y los partidos comunistas europeos emergieron de la guerra con una bien ganada reputación y simpatía entre el pueblo y la intelectualidad por haber aportado el esfuerzo principal para la derrota del fascismo y encabezar en sus pueblos la resistencia.
Estandarizar y divulgar en toda Europa la cultura y modo de vida norteamericanos y demoler la simpatía por el ideal socialista fueron las primeras tareas de la CIA, para lo cual oficiales de la Agencia asumieron el papel de productores, de directivos culturales y con los bolsillos llenos de dólares llevaron a las mejores orquestas sinfónicas de EEUU, cantantes y artistas de gira por Alemania Occidental, Italia y demás países,, lo cual tomó un impulso decisivo cuando se liberaron millones de dólares del Plan Marshall para la reconstrucción europea destinados a esos fines.
La Coca Cola no tardó en extenderse como bebida preferente en la Alemania ocupada por los aliados occidentales, gracias a una gran campaña publicitaria  y las medias de nylon, lencerías femeninas y los famosos bikinis importadas de EEUU, hicieron furor entre, las jóvenes europeas como símbolos de la pintoresca modernidad y cultura norteamericanas que tocaba a sus puertas.
La otra cara de la moneda
Pero la estrategia norteamericana no fue solamente una política de terciopelo cultural  completada por  el marketing de los bienes de  consumo  para encantar a la Europa en  crisis. También se recurrió a métodos no tan blandos para mantener sus  intereses  en el Viejo Continente.
Era necesario salvaguardar, por ejemplo en Alemania Occidental, un gobierno decididamente anti comunista y en 1956 fue nombrado el general nazi Reinhard Gehlen -ascendido por Hitler en 1944-, como primer jefe de los servicios de inteligencia de la República Federal Alemana. En ese año también se ilegalizó el Partido Comunista en ese país y desde 1951 el 66 por ciento de los funcionarios dirigentes del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores fueron ex militantes del partido nazi. Además, se promulgaron leyes para la persecución, expulsión de sus trabajos y represión a los ciudadanos con ideas izquierdistas .
También en estados miembros de la OTAN se organizaron células  terroristas denominadas redes Gladio, compuestas por ex nazis y elementos anti comunistas vinculados a los servicios de seguridad del ese bloque militar que tendrían la misión de liquidar cualquier movimiento popular principalmente comunista si llegaran al poder o se producía una guerra con la URSS. Ellos fueron responsables de centenares de hechos terroristas hasta la década de 1980, principalmente en Italia donde perseguían desestabilizar al país y hacer imposible cualquier avance y acuerdo del Partido Comunista de esa nación con otras fuerzas .tradicionales, lo cual fue reconocido por el gobierno italiano en 1990.
Ese era el contexto, no siempre relacionado suficientemente por los investigadores , como la otra cara de la moneda de la guerra cultural que paralelamente llevaba adelante la CIA en Europa desde el final de la guerra hasta los años de 1980.
En su campaña ideológica, además, los norteamericanos se beneficiaron de una ayuda involuntaria, por la aplicación en la URSS y sus aliados europeos de una política presidida por una concepción estética excluyente y única del llamado Realismo Socialista, que reducía la creación artística y literaria a ser ilustradores de la política, impuesta a la intelectualidad con entusiasmo por José Stalin y sus colaboradores desde los años de 1930 y que pervivió con cambios hasta la desaparición del socialismo europeo.
Entonces solo le quedaba a los planificadores de la CIA, lograr el liderazgo de las concepciones estéticas e ideológicas excluidas en el campo comunista y utilizar artistas e intelectuales, descontentos con el realismo socialista. Supuestamente  enarbolando la bandera de la libertad de creación y del arte por el arte, los imaginativos manipuladores de la Agencia se aprestaron a una ofensiva cultural en toda línea
La obsolescencia programada de un congreso.
En 1950 se fundó la institución madre de una tupida madeja de tapaderas culturales de la operación “Okopera”, el Congreso de la Libertad Cultural, dirigido por Michael Josselson. un cuarentón agente de operaciones encubiertas e intelectual lituano, muy resentido por la ocupación de su país por los soviéticos en 1940.
Además, se establecieron sucursales del congreso en 35 países, contrataron, compraron o reclutaron a miles de personas, incluyendo artistas, intelectuales y periodistas para organizar, casas editoras, conferencias, exposiciones de arte, publicaron artículos de opinión en decenas de revistas y formaron su propio servicio informativo para replicar en formato cultural los intereses geopolíticos de EE.UU.
Sin mayores problemas, las principales instituciones norteamericanas mecenas del arte y la cultura como la Fundaciones Ford, Rockefeller, el Museo de Arte Moderno de New York, (MOMA) y otros, colaboraron con dedicación a los planes de la CIA.
También se consolidó un sistema de premios en metálico, de becas y se utilizaron a intelectuales conscientes o no, para la manipulación de ideas dirigidas a un fin único: lograr la hegemonía cultural e ideológica de los intereses norteamericanos en los principales circuitos de arte y de ideas para contrarrestar el socialismo y los movimientos progresistas en todo el mundo.
En esta gran red de influencia extendida por más de 20 años cayeron intelectuales liberales y  críticos con la política soviética, algunos lejos de los postulados de la extrema derecha, quienes fueron calificados como la “ izquierda anti soviética” por la CIA, pero que fueron muy útiles en sus planes.
Entre ellos figuraron George Orwell, Irving Kristol, Melvian Lasky, Isaiah Berlin, Stephen Spender, Sydney Hook, Daniel Bell, Dwight MacDonald, Robert Lowell, Hannah Arendt, Mary McCarthy, y muchos otros en los Estados Unidos y Europa.
Pero para 1967 el retablo de tan gigantesca operación se resintió. Los EE.UU con su intervención en Viet Nam, la invasión de Playa Girón y el cambio de situación en América Latina que trajo la Revolución cubana y un movimiento anti belicista que junto a los conflictos raciales de la década de 1960, puso en peligro al propio sistema de valores  democráticos de la sociedad norteamericana
La crisis la completó los asesinatos del Presidente John F.Kennedy, del líder negro Martin Luther King y posteriomente de Robert Kennedy, Fiscal General en 1968, lo que tuvo que atiborrar de desencanto a una base de intelectuales liberales que vieron entonces la cercanía  con la CIA como algo embarazoso y comenzaron las filtraciones a la prensa.
En 1966 y 1967,  la revista norteamericana  Ramparts, acusada por los servicios secretos por presunta vinculación con el comunismo y en el diario New York Times se publicaron artículos e investigaciones respecto a varias organizaciones patrocinadas por la CIA, como la revista Encounter del Congreso pro Libertad Cultural, con lo cual quedó evidenciado que la agencia pagaba desde hacía más de 30 años todo ese proyecto  y salieron a la luz pública nombres de intelectuales vinculados a esa operación. Era lo único que faltaba para la desbandada final de muchos colaboradores del proyecto.
También en 1967 el Presidente Lyndon Jonhson nombró una comisión para investigar esas acciones de la CIA, dirigido por el subsecretario de estado Nicholas Katzenbach, quien concluyó  que “ninguna agencia federal proporcione asistencia o ayuda financiera encubierta directa o indirecta a ninguna de las organizaciones  educativas y privadas, sin ánimo de lucro”.
Dicha prohibición fue papel mojado para la CIA. En 1975 según el resultado del Comité Especial sobre Actividades Gubernamentales de Inteligencia que volvió investigar a la Agencia y al FBI  encontró pruebas documentales de que esas relaciones se mantuvieron.
Sin embargo, la Operación “Okopera”, y su creación el Congreso de la Libertad Cultural había cumplido con creces sus objetivos y su final puede considerarse una obsolescencia programada, como las aplicadas a los productos diseñados para un tiempo determinado de uso, pero concebida especialmente en la línea de producción de estrategias de los “tanques pensantes” de la comunidad de inteligencia estadounidense.
Para la década de 1960 Europa Occidental era un aliado seguro de la política norteamericana y su hegemonía ideológica y cultural era incuestionable en el Viejo Continente, donde ya se exhibían más films de Hollywood que de otros países. También salieron indemnes las instituciones culturales denunciadas por ser tapaderas de la CIA, como las Fundaciones Ford, Rockefeller, el Museo de Arte Moderno de New York (MOMA) y a más de 20 años de la desaparición de la URSS ese incidente se ve como una honrosa contribución para la destrucción del socialismo europeo
Durante los años de funcionamiento del congreso se multiplicaron las instituciones cubiertas de la CIA que alejaron a los espías del trabajo directo en el terreno y en la actualidad debe ser un rareza encontrar a un oficial de esa Agencia como en los viejos tiempos, sacando el dinero del bolsillo para sufragar las campañas culturales como la hicieron en la destruida Europa de pos guerra.
Pero todo ese arsenal de subversión heredada de la Guerra Fría no fue desechada después que la bandera de la hoz y el martillo se arrió del Kremlin  en 1991 y hoy conforma las bases renovadas de la guerra cultural contra los países  revolucionarios y progresistas,  por medio de la globalización mediática en la red que hace aparecer un esfuerzo artesanal la operación “Okopera” del ya lejano año de 1950.
Tomado de: Cuba es Surtidor

El útil honor que me hacen los amigos de Posada Carriles. Por Iroel Sánchez

tomado del blog La Pupila Insomne

Imagen tomada del blog “La Santa Mambisa”

Hace poco más de tres años el periodista cubano residente en Miami Edmundo García escribió sobre “una organización titulada The Foundation for Human Rights in Cuba (Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, FDHC)”:

“¿De dónde saca esta Fundación los recursos para otorgar las “becas” y desarrollar otros proyectos contra la revolución cubana? Pues los obtiene de la USAID, una agencia del gobierno de los Estados Unidos. En la propia página oficial de la USAID (http://www.usaid.gov/where-we-work/latin-american-and-caribbean/cuba/our-work) se reconoce que entregó a su “partner” la Foundation for Human Rights in Cuba 3.4 millones de dólares para gastar entre septiembre del 2011 y septiembre de este 2014.

“Todo Miami sabe que esta Fundación para los Derechos Humanos en Cuba depende políticamente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), una organización vinculada desde sus inicios con terroristas de la extrema derecha cubanoamericana como Luis Posada Carriles, quien en su libro “Los caminos del guerrero” agradece a su creador Jorge Mas Canosa la ayuda económica para sus fechorías. Entre otras cosas.

“Pero además de esto, en la propia dirección de la Fundación Nacional Cubano Americana hay personas como Pepe Hernández, quien ofreció recursos y armas para que se atentara contra la vida de un jefe de estado, en este caso del entonces Presidente de Cuba Fidel Castro.

“En un artículo publicado por el actual Presidente de la Junta Directiva de la Fundación Nacional Cubano Americana Jorge Mas Santos en El Nuevo Herald el lunes 8 de abril del 2013, este reconoce que dicha Fundación para los Derechos Humanos en Cuba fue “fundada por mi padre (Jorge Mas Canosa) junto a Clara y Mario del Valle, y otros, en 1992”.

“Revelando su total control sobre esta organización, Jorge Mas Santos determina su política y estrategia en el artículo señalando que “En la FDHC continuaremos proveyendo un sustancial apoyo financiero, material y tecnológico” para un cambio de régimen en la isla.”

Pues estos amigos del terrorismo y de su mayor emblema Luis Posada Carriles,  han anunciado mi nombre en una lista de enemigos públicos y de inmediato han recibido el eco de la bien pagada maquinaria de guerra sicológica anticubana, leáse CiberCuba, Diario de Cuba, etc. Uuuy, qué miedo me dan con su lista negra ¿Será para su fracasado deseo “de tres días para matar” cuando caiga la Revolución? Honor que me hacen de tenerme entre sus blancos quienes han fracasado en su odio a sueldo contra tantos buenos hijos de Cuba, empezando por Fidel y Raúl.

Pero, ¿por qué ahora esta amenaza, tendrá algo que ver con el hecho de que varios comentaristas han denunciado recientemente en este blog un misterioso evento de la FDHC en México con el fin de escribir una Constitución para Cuba pagado por la CIAelebérrima National Enddownment for Democracy, donde se afirma participaron miembros del “laboratorio de ideas” Cuba Posible?¿Dónde están los argumentos, las razones, las ideas, cuando solo se usan insultos y mentiras?

La publicación “Diario de Cuba”, pagada por la National Endownment for Democracy haciéndose eco de insultos del director de Cuba Posible contra el autor de este post.

¿Será que una vez más, al estilo del Dr Jekill y Mr. Hyde, la violencia física, y la verbal operan pagadas por el mismo el mismo bolsillo hacia los mismos objetivos?¿Qué diferencia hay entre estas mentiras y las palabras que hace un año me dedicara el Director de Cuba Posible, amplificadas por los mismos libelos, o por quien pretende dar lecciones de ética periodística y se hace eco de esa guerra sucia violando su estatus de corresponsal extranjero en nuestro país?

Tomado del Twitter de Fernando Ravsberg, corresponsal del diario español Público en Cuba

¿Es esta la libertad de expresión que pretenden imponernos en Cuba?

Consideraciones en torno a la batalla mediática en América Latina

tomado del blog La Isla Desconocida
Atilio A. Boron
En las ciudades de La Paz y Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, los días 27 y 28 de Septiembre del corriente año tuvo lugar un seminario internacional para discutir el tema objeto de la presente nota. El evento reunió a un conjunto de analistas bolivianos e internacionales y también a dirigentes y militantes de los movimientos sociales de ese país para analizar una de las armas más virulentas de la contraofensiva lanzada por el imperio: la batalla mediática. Contó con la presencia de intelectuales bolivianos como Emilio Rodas, Hugo Moldiz y Katu Arkonada, y Gisela López, Ministra de Comunicación del Estado Plurinacional de Bolivia, en representación del gobierno boliviano. A estos se sumaron Randy Alonso Falcón (Cubadebate), Luis Hernández Navarro (La Jornada, México y TeleSUR), Érika Ortega Sanoja (corresponsal de RT en Venezuela), Otavio Antunes (Fundación Perseu Abramo de Brasil), Carlos Antonio Lozada (prensa FARC, Colombia), Juan Manuel Karg (Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad), Luis Bruschtein (Página/12), y el autor de esta nota.
Imposible reseñar la variedad de asuntos tratados a lo largo de dos días de intensos debates, estimulados además por sendas reuniones con el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera. No obstante, a la hora de señalar las principales conclusiones de este evento hubo un amplio consenso acerca de los graves riesgos que la intensificación de la contraofensiva imperialista -con su tropa de asalto mediática a la cabeza- entraña para la viabilidad misma de la democracia y la autodeterminación nacional en América Latina y el Caribe. El objetivo del desenfreno de Washington es inocultable: “restaurar las condiciones vigentes en esta región en vísperas del triunfo de la Revolución Cubana” como reza el documento final firmado por los participantes del encuentro.1
Instrumentos de esta iniciativa son las continuas presiones desestabilizadoras –a veces francamente destituyentes- que el gobierno de Estados Unidos ha venido ejerciendo en estos años con alevosía y perversidad en comunión con sus clientes locales. Blanco preferido de la agresión ha sido la Venezuela bolivariana, pero esta política también se ha aplicado, de modo apenas más disimulado, sobre todos los gobiernos progresistas del continente sin excepción. El reciente endurecimiento del bloqueo a Cuba impulsado por Donald Trump reitera la vigencia de esta pertinaz ofensiva contra la isla rebelde. Otras herramientas de esta estrategia son los mal llamados “golpes blandos” en donde una pandilla de jueces, legisladores y medios de comunicación derrocan “legalmente” y sin apelar a la intervención de las fuerzas armadas a gobiernos desafectos: Honduras en 2009, Paraguay en 2012 y Brasil en 2016 son otros tantos hitos de esta siniestra política, aparte de las tentativas fracasadas en Bolivia en 2008 y Ecuador en 2010. El asalto al poder de la derecha en Brasil en 2016 fue ejecutado por una cuadrilla de corruptos y mafiosos orquestados casualmente por la embajadora estadounidense Liliana Ayalde, la misma que dirigió el “golpe express” en contra de Fernando Lugo en Paraguay en 2012 (resuelto en menos de 24 horas) y que hoy se desempeña como jefa civil del Comando Sur. La involución democrática que padece la Argentina actual bajo el gobierno de Mauricio Macri y la intensificación de la presencia militar estadounidense en el área son otras tantas dimensiones de la guerra de reconquista lanzada por Washington con la ilusión de cerrar el desafiante paréntesis abierto con el triunfo de la Revolución Cubana el 1º de Enero de 1959.
El detenido examen de las distintas experiencias nacionales realizado en el seminario reveló que en fechas recientes la manipulación mediática y la absoluta irresponsabilidad de los medios de comunicación hegemónicos alcanzaron niveles sin precedentes en la región. De hecho, los grandes oligopolios multimedios que pululan en Nuestra América culminaron su inmoral tránsito desde el periodismo a la propaganda, abandonando la misión de ofrecer información verídica y objetiva para asumir, en cambio, el rol de agentes organizativos de los “partidos del orden”. Por lo tanto es inexacto referirse a ellos como “órganos periodísticos” porque han sufrido una mutación genética que los ha convertido en vergonzantes oficinas de propaganda de la derecha vernácula y sus amos estadounidenses. Conscientes de la verdadera estafa que esto implica para la opinión pública insisten en autodenominarse como “periodismo independiente”, aunque hacen cualquier cosa menos actuar como periodistas y honrar el derecho a la información. En su abominable involución su tarea ahora es atrofiar y adormecer la conciencia de la ciudadanía, idiotizarla con burdos programas de “entretenimiento” o transmisiones deportivas y descargar sobre el público un torrente de noticias maliciosamente tergiversadas y eternamente descontextualizadas y que se presentan como si fueran la obra de un “periodismo independiente, serio, objetivo, respetable”. Sin embargo lo que hacen estos medios es difundir una propaganda destinada a mantener a la población en la pasividad, sometida y obediente a los mandatos de sus dominadores y ahondar su despolitización para que la política termine siendo un monopolio de las clases dominantes.
Sin embargo, la degradación intelectual y moral de las masas es sólo una parte de la misión de estos grandes medios pseudoperiodísticos. Ante la debilidad de las fuerzas políticas de la derecha estos asumen las funciones propias de un partido del orden, tal como Antonio Gramsci lo advirtiera en sus clásicos estudios sobre el Risorgimento italiano. Y en línea con esa nueva función política fijan los lineamientos fundamentales que la derecha deberá llevar a la práctica en materia de política y economía doméstica así como el alineamiento internacional (es decir, sometimiento total a los dictados de Washington) que las fuerzas restauradoras deberán seguir para erradicar la plaga izquierdista, progresista o populista según los casos que se ha apoderado de América Latina y el Caribe. Su tarea incluye también la elaboración de la agenda concreta de trabajo de las organizaciones políticas de la derecha regional; el entrenamiento de sus cuadros y militantes; la fabricación y promoción publicitaria de sus candidatos y, por último, a través de sus imponentes aparatos comunicacionales, la manipulación de la opinión pública para que aquellos prevalezcan en las elecciones.
En este escandaloso escenario, líderes y gobiernos populares son víctimas de permanentes campañas de calumnias y difamaciones tendientes a satanizar a sus principales dirigentes, agigantar los problemas que enfrentan en sus países a la vez que ocultar cuidadosamente la tragedia que aflige a otros. Así, las mortales amenazas a la libertad de expresión se encuentran en Venezuela, no en México, en donde once periodistas fueron asesinados en lo que va del año y más de un centenar desde principios de siglo. Para esas agencias de propaganda Nicolás Maduro es sin duda alguna un contumaz dictador, y Michel Temer, el mafioso que usurpó la presidencia de Brasil, un prudente estadista. Las víctimas fatales de las “guarimbas venezolanas” de este año son una prueba escandalosa del despotismo del “régimen”, y fueron noticia en primera plana, día a día durante más de cuatro meses; pero los 120.000 que murieron en México en la fútil “guerra contra el narcotráfico” fueron invisibilizados al igual que los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Del mismo modo, esa prensa que no ahorra adjetivos para descalificar a los gobiernos progresistas nada dice sobre los más de veinte líderes de las FARC-EP asesinados en los últimos meses en el marco del actual “proceso de paz” de Colombia, para ni hablar de los casi doscientos militantes de base asesinados en el último año y medio y los siete millones de desplazados por el paramilitarismo y el narcotráfico. En la Argentina los medios hegemónicos apelan a miles de argucias y falsedades para ocultar que un joven ciudadano, Santiago Maldonado, fue aprehendido por la Gendarmería y desde entonces está desaparecido; o que hay una parlamentaria del Mercosur y líder de un importante movimiento social, Milagro Sala, que hace casi dos años está en prisión sin haber sido condenada por ningún delito. Casos como estos que hemos reseñado se multiplican a lo largo y a lo ancho de toda la geografía latinoamericana y caribeña pero estos trágicos  acontecimientos no llegan a ser noticias porque la misión de los grandes medios es precisamente impedir que esto se sepa, o si tal cosa es imposible hacer todo lo posible para minimizar su visibilidad o inventar alguna que otra noticia espectacular que distraiga la atención de la ciudadanía y se olvide del otro tema. ¡Imagínense cual habría sido la reacción de esos medios de propaganda si el gobierno de Nicolás Maduro hubiera enviado a la Guardia Nacional Bolivariana a secuestrar las urnas del ilegal referendo convocado por la MUD el pasado 16 de Julio y hubiera maltratado y golpeado a casi un millar de votantes como este domingo 1º de Octubre lo hizo el gobierno de Mariano Rajoy durante la realización del referendo en Catalunya! La noticia habría sido primera plana mundial durante días y días, y los escribas de la derecha habrían literalmente incendiado el continente con las denuncias en contra de tan brutal atropello a lo que ellos mismos conciben como la esencia de la democracia. No ocurrirá lo mismo con las tropelías perpetradas por el gobierno de Rajoy; nadie dirá, como lo hacen con incurable estulticia de Maduro, que “Rajoy es un dictador.” Esas agencias de propaganda del imperio y la derecha protegen a sus mandaderos, hicieran lo que hicieren.
En suma, la historia corrigió a Karl Marx y ahora los medios –no de comunicación sino de “in-comunicación” y desinformación, o al decir de Noam Chomsky, medios de “confusión de masas”– han reemplazado a la religión para convertirse en “el opio de los pueblos”. Esta involutiva mutación fue precozmente reconocida por Gilbert K. Chesterton en 1917 al decir que los medios “son por su misma naturaleza, los juguetes de unos pocos hombres ricos. El capitalista y el editor son los nuevos tiranos que se han apoderado del mundo. Ya no hace falta que nadie se oponga a la censura de la prensa. No necesitamos una censura para la prensa. La prensa misma es la censura. Los periódicos comenzaron a existir para decir la verdad y hoy existen para impedir que la verdad se diga.” Sus palabras son una vibrante radiografía de la situación de la escena mediática en el mundo de hoy. Sin quitar o poner una coma retratan la situación de los medios en Latinoamérica.
La estrategia concertada de los grandes conglomerados de la comunicación –coordinada desde Estados Unidos por ejemplo a través del Grupo de Diarios de América, con sede en Miami– impone una asfixiante uniformidad de temas, noticias y opiniones en todos los países del área. El GDA dice lo que hay que informar y lo que no debe ser informado. Dice también qué es lo que hay que opinar, quiénes deben hacerlo y cómo. Basta con recorrer las páginas de los principales periódicos de la región o los programas televisivos con mayor audiencia para comprobar, por ejemplo, que hace mucho tiempo la principal noticia procedente del exterior (cuando no la única) es, invariablemente, Venezuela. Para la canalla mediática un mundo tan convulsionado como el actual tiene un solo punto de referencia, y es lo que ocurre en la tierra de Bolívar y Chávez. ¿Hay riesgo de una guerra termonuclear en la península norcoreana? ¿Que la OTAN desplegó sobre la frontera rusa el mayor contingente de fuerzas militares desde la Segunda Guerra Mundial? ¿Siria es desangrada por unos terroristas creados por Occidente? ¿El jihadismo aterroriza a Europa y amenaza con expandirse por todo el mundo? ¿El presidente de Estados Unidos, que controla el mayor arsenal nuclear del planeta, es caracterizado por la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos como una personalidad emocionalmente inestable e inepta para desempeñar un cargo de tanta trascendencia? ¿Miles de muertos en Yemen por la agresión de una alianza formada por  Saudiarabia, Israel y las potencias occidentales? Nada.Todas estas cosas son nimiedades. La noticia es Venezuela; las secciones “internacionales” de la prensa latinoamericana sólo hablan de ese país, como si no existiera ningún otro en el mundo. Puede haber alguna que otra ocasional referencia a noticias del ámbito internacional, pero “la noticia” del exterior, la que precipitará un aluvión de editoriales y notas de opinión será siempre la situación venezolana. Decíamos que esto no es casual, sino que obedece a una estrategia consciente y de alcance regional. Por eso quienes hemos participado en el seminario exhortamos a los gobiernos y los movimientos sociales y las fuerzas políticas progresistas latinoamericanas y caribeñas a dar pasos hacia la conformación de una vasta red de alcance continental capaz de enfrentarse a las mentiras, tergiversaciones y manipulaciones de las oligarquías mediáticas neocoloniales de la región. Existen en Latinoamérica valiosas expresiones de un periodismo fiel a su misión de informar con objetividad. Pero, hasta ahora, se trata de iniciativas aisladas que será necesario integrar y coordinar para desarrollar una estrategia común capaz de enfrentarse al poderío de las oligarquías mediáticas que abruman a nuestros pueblos. Como recomendaba Martí, “plan contra plan”. Si el de ellos es una coordinación continental de mentiras y calumnias el nuestro debe serlo para hacer que la verdad aparezca con todas sus luces.
El seminario concluyó manifestando su apoyo a la propuesta de los movimientos sociales de Bolivia de respaldar la repostulación del presidente Evo Morales Ayma a un nuevo mandato, denunciando además el escandaloso doble rasero del “periodismo independiente” que saludó el reciente triunfo de la Canciller alemana Angela Merkel para iniciar un cuarto turno de gobierno mientras que agravia y condena sin atenuantes al presidente Evo por tratar de hacer lo mismo en Bolivia. En un caso se trata de la capitalización de la experiencia adquirida por largos años de gobierno y la maduración que éstos le otorgan a una estadista como la Merkel. En el otro, expresión de una turbia aspiración a eternizarse en el poder y destruir la democracia destruyendo el crucial principio de la alternancia en el poder. Los participantes del evento manifestaron asimismo su beneplácito ante la iniciativa de declarar el 9 de Agosto  “como el “Día Internacional de los Crímenes Estadounidenses contra la Humanidad”, conmemorando la fecha en la que Estados Unidos arrojó su bomba atómica sobre la indefensa ciudad de Nagasaki y se comprometieron a promover su lanzamiento oficial el año próximo. Son crímenes que ponen en jaque la supervivencia misma de la especie humana y ante los cuales la indiferencia se convierte en complicidad. En síntesis: este magnífico seminario permitió refinar el diagnóstico sobre la escena mediática en América Latina y el Caribe, aquilatar los perniciosos efectos del creciente control de la información y los medios de comunicación en manos de oligarquías neocoloniales y profundamente refractarias ante las exigencias de la democracia y, por último, comenzar a diseñar una propuesta para establecer en Nuestra América un nuevo orden informativo internacional compatible con los anhelos emancipatorios y democráticos de nuestros pueblos.1 Ver la declaración en Cubadebate: http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/09/29/concluye-en-bolivia-seminario-internacional-sobre-ataques-mediaticos-a-gobiernos-progresistas/#.WdEdjGjWxPY

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