Tag: LGBT

Ocho años después o Medios y diversidad sexual en Cuba

Publicado en el blog PaquitoeldeCuba

A pocos días de que esta bitácora cumpliera sus ocho años de existencia —el pasado 4 de diciembre—, reproduzco mis respuestas para el debate Medios y diversidad sexual… pasos en el camino, síntesis muy personal sobre los resultados y carencias en el reflejo mediático de la diversidad sexual en Cuba.

Les invito además a seguir los enlaces al sitio de la corresponsalía en Cuba del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe, SEMlac, para que puedan conocer también las opiniones de Ivet Gonzáles Lemes y Yadiel Cepero, mis colegas de profesión y activismo respectivamente, quienes aportaron puntos de vista muy reveladores sobre el tema.

A continuación, las preguntas de SEMlac y mis breves consideraciones:

¿Qué distingue al tratamiento mediático de la diversidad sexual en Cuba hoy?

Estamos en un punto intermedio entre una primera etapa de abordaje limitado y bajo el control de una dosificación estricta y centralizada para los diferentes medios tradicionales, y la siguiente fase, todavía no alcanzada del todo, pero de la cual ya hay señales, que implica un reflejo natural de la diversidad sexual existente en la sociedad cubana, de acuerdo con los valores noticias y los resortes periodísticos de cada hecho concreto.

Por consiguiente, todavía el tratamiento mediático resulta segmentado e incompleto, no pocas veces con vacíos informativos notables en los medios tradicionales ante acontecimientos internacionales o nacionales que vinculan con la temática LGBTIQ, aunque hoy es mucho más frecuente la aparición en la prensa de materiales periodísticos y programas culturales que la abordan y, por lo general, no pasa inadvertido ningún hito para una comunidad de personas y activistas que siguen el tema por los medios alternativos y las redes sociales en internet.

¿Crees se ha avanzado en estos últimos años? ¿Por qué?

Sí, hemos avanzado. Por varios motivos:

Es el resultado de la introducción del tema en la agenda pública, a partir de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia y, en general, de la labor educativa, científica y de apoyo al activismo social que desempeña el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

Constituye un reflejo del avance en la conciencia social a partir del debate ciudadano existente, cuya expresión y síntesis política más contundentes en el plano formal son los pronunciamientos del Partido Comunista de Cuba en su VI y VII Congreso, al introducir como un objetivo el enfrentamiento a la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Hay más flujo de información y contenidos comunicativos sobre la diversidad sexual provenientes de otros países, y también más preocupación, sensibilidad, implicación y conocimiento por parte de creadores, periodistas y comunicadores en Cuba.

Existe una mayor permeabilidad entre las agendas de los medios y de la ciudadanía, en este y otros muchos asuntos, a partir del incremento en el acceso a internet y otras vías de comunicación (la telefonía celular, el correo electónico y “el paquete” semanal[i])

¿Cuánto han aportado los medios digitales y las redes sociales en la lucha contra la homo/lesbo/transfobia?

Como ocurre también en otras sociedades, los medios digitales alternativos y las redes sociales constituyen la principal vía de comunicación e interacción social para conocer, seguir y participar —indirectamente— en este tipo de lucha. Todavía tales espacios comunicativos no son tan efectivos, sin embargo, como vía para la movilización real y efectiva, pues con ese propósito prevalecen los mecanismos institucionales, de mucho mayor alcance, credibilidad y validación política en la sociedad cubana. No obstante, es creciente la influencia de los estados de opinión que generan estos medios y redes para el avance en la discusión de políticas públicas más inclusivas en relación con la diversidad sexual y en la infiltración de tales contenidos hacia el periodismo tradicional y otros espacios de deliberación pública y política.

¿Qué estrategias y acciones crees son vitales para la inclusión orgánica de la lucha contra la homofobia en la agenda mediática nacional?

Superar las grandes limitaciones y problemas que existen en la concepción y desarrollo del periodismo en Cuba, en su mayoría o principalmente no atribuibles a sus profesionales, sino como consecuencia de políticas comunicativas retardatarias e ineficaces frente al nuevo paradigma comunicacional global, así como de la aparente incomprensión o subvaloración sobre el papel de los medios en la sostenibilidad del proyecto socialista cubano.

Fortalecer el activismo LGBTI mediante mecanismos y estructuras coherentes con las peculiaridades de la sociedad civil cubana, de modo que pueda ser más efectiva la exigencia en el cumplimiento de la política del Partido Comunista de Cuba.

Incrementar la capacitación y formación de profesionales y creadores en materia de derechos humanos, en particular en relación con las demandas, características y necesidades de la comunidad LGBTIQ.

Conseguir un liderazgo político más amplio que no desconozca el tema o rechace hablar sobre la diversidad sexual y la no discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Suprimir de una vez y por todas, mediante el debate público sobre la base de una rigurosa investigación científica e histórica, los vacíos, silencios y opacidades en el análisis de los errores y las injusticias que se cometieron en épocas anteriores, como resultado de la homo/lesbo/transfobia.

 

[i]El “paquete semanal” es una compilación de un tera bite que reúne contenidos diversos (desde informativos, películas y revistas, anuncios publicitarios, eventos de deporte, etc.) y circula de manera informal por todo el país.

Activismo sin prisa y resultados con pausa ¿o viceversa?

tomado del blog Paquito de Cuba

El estado del activismo a favor de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) en Cuba y sus resultados requiere, para su análisis, que tengamos en cuenta la marcha del proceso de transformaciones económicas y sociales que tiene lugar en el país desde hace más de un lustro.

Aunque a la inclusión en la agenda pública del debate sobre el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género le precede en tiempo, fue bajo la sombrilla de la llamada actualización del modelo económico y social que inició en 2011— con el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC)— que el tema cobró cuerpo en sus cambios más sustanciales.

En particular resultaron momentos clave la Primera Conferencia Nacional del PCC en 2012 que incluyó entre los objetivos de trabajo de esa organización política el enfrentamiento a la discriminación por orientación sexual, y la aprobación en diciembre de 2013 del Código de Trabajo, la primera ley que de forma explícita incluyó una protección para las personas homosexuales.

Como hito más reciente, está la ampliación de este enfoque también al reconocimiento de la identidad de género dentro de los documentos programáticos del VII Congreso partidista en 2016, pronunciamientos políticos que deberían facilitar la implementación de nuevas políticas públicas y garantías jurídicas para quienes todavía están en desventaja social como consecuencia de la ancestral cultura patriarcal, machista, homofóbica y transfóbica.

De forma paralela, el activismo para debatir y abogar por los derechos de las personas LGBTI aumentó su visibilidad durante este último periodo. Influyó la articulación de redes de personas y profesionales con interés y sensibilidad hacia el asunto, así como el reclamo cada vez más frecuente, por diversas vías y a título individual, de quienes poco a poco conseguían un mayor empoderamiento desde las múltiples identidades sexuales.

Como antecedente ya existían, desde los primeros años del milenio, inquietudes de grupos que recibían determinada atención desde el estatal Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), como parte de programas de atención de salud (en el caso de las personas transexuales) y a partir de un acercamiento por iniciativa propia (como ocurrió con las mujeres lesbianas y bisexuales).

También la lucha contra el VIH/sida y los proyectos comunitarios para la formación de promotores voluntarios de salud, que desde finales de la pasada década del noventa comenzaron su articulación en muchos territorios del país, derivaron de modo tangencial en un punto de partida para hablar sobre la norma no heterosexual y nuclear, una incipiente base de futuros activistas y profesionales que fueran más allá del enfoque salubrista.

No obstante, fueron las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia organizadas por el Cenesex a partir de mayo de 2008 —un año antes tuvo lugar la primera celebración pública del 17 de mayo como Día Internacional a favor de esa causa—, las que sin dudas ubicaron la cuestión de la diversidad sexual de manera progresiva y creciente en el foco del interés y discusión ciudadana en todo el país.

Fue así como la cuestión de los derechos LGBTI infiltró —de forma subyacente, secundaria, y no sin muchas resistencias homofóbicas y transfóbicas, es cierto—, las discusiones públicas para la elaboración de los Lineamientos para la política económica y social del país que aprobó el Partido en 2011, así como el posterior análisis ideológico de su Primera Conferencia Nacional.

El liderazgo político

El documental de Lizette Vila o Padres en plural

Tomado del Blog Paquito de Cuba

No voy a intentar hacer una reseña ni valoración del documental de Lizette Vila e Ingrid León, porque sería juez y parte, y eso estaría muy feo. Más cuando todavía estoy bajo la impresión del apoteósico estreno que este sábado 18 de noviembre tuvo Soy papá… de cualquier manera, en un cine Yara a tope, lo que obligó a ofrecer una doble función.

Solo quería agradecer por el regalo, que fue grande, para mi hijo, mi pareja y para mí, que pudimos disfrutarlo además entre tanta gente amiga y buena. Apenas me repongo, eso sí, del susto de ver mi cara — ¡qué horror!— en pantalla gigante.

Admito también de modo autocrítico que subestimé el impacto de esta realización del Proyecto Palomas.

En el lobby del Yara, al salir, testimoniantes y familiares recibimos muchas muestras de afecto.

Poco más de 30 minutos con los jirones biográficos de una decena de hombres, nunca pensé que suscitaran tanta amable y hasta desbordada atención de un público amplio y diverso.

En lo personal, lo que más me gustó fue conocer las restantes historias de esta entrevista coral —conmovedora a ratos, a veces hilarante, auténtica siempre—, por lo que muestran, y más aún, por lo que uno puede adivinar detrás de cada testimonio.

Fue lindo e inmerecido poder compartir el escenario con tan grandes padrazos al concluir la proyección, y recibir junto a ellos, sus familiares y mi hijo Javier, la solidaridad y el afecto que el público nos prodigó con un aplauso que interpreto como un reconocimiento, no individual, sino colectivo, para todos los papás.

Pedro Enrique Galiano Rego

Porque más allá de los propósitos explícitos que lo enlazan con campañas internacionales y causas sociales justas, este audiovisual resulta en última instancia una reivindicación de la paternidad, cuyos mejor saldo no es el melodrama —que lo hay, no faltaba más, hablamos de Lizette Vila—, sino la fuerza natural de una alegría, realización u orgullo difícil de explicar, pero fácil de percibir hasta en sus relatos más tristes o desgarradores.

Omar Montalvo Chirino

Otro acierto grande fue su proyección vísperas del 19 de noviembre de 2017, Día Internacional del Hombre, esa celebración que existe desde los años 90 del siglo pasado, pero muy pocas veces recordamos.

Esto hace todavía más valiosa y oportuna la mirada a estos padres cubanos —progenitores o biográficos—, que comparten distintas experiencias desde diferentes edades, estados civiles, profesiones, territorios; sin olvidar variables como la orientación sexual y la identidad de género, al incluir otras perspectivas masculinas que la noción tradicional de hombría usualmente intenta ignorar, silenciar o al menos disminuir, disimular.

Tomás Griñán Portuondo

Me congratulo, pues, de formar parte de este homenaje, reflexivo, inquietante y problematizador, sobre la experiencia humana más intensa y enriquecedora que conozco: ser papá.

Juan Nodarse Ramos

Gracias, Ingrid; gracias, Lizette.

Marino Ernesto Luzardo Badía

Anuncios

Jóvenes homosexuales ya pueden cumplir servicio militar en Cuba

Tomado del Blog Paquito de Cuba

Diputados cubanos recibieron una explicación sobre una política de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) vigente desde hace un año o dos, para aceptar y ubicar a jóvenes homosexuales en el servicio militar, en respeto de su derecho a participar en la defensa del país.

El tema surgió durante la sesión de trabajo de la Comisión de Defensa Nacional que el pasado 10 de julio evaluó los resultados de las inscripciones en el Registro militar y la incorporación de jóvenes al cumplimiento del servicio militar activo (SMA).

Como parte de los debates previos al último periodo ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en esta reunión participaron también representantes de instituciones militares e integrantes de otras comisiones permanentes como Salud y deporte; Educación, cultura, ciencia, tecnología y medio ambiente; y Atención a la juventud, la niñez y la igualdad de derechos de la mujer.

Aunque esta arista de la discusión sobre el cumplimiento del SMA no trascendió en ninguna de las versiones periodísticas que pude consultar sobre el encuentro, su abordaje en nuestro Parlamento tiene sin dudas gran relevancia noticiosa e interés político y público para la comunidad LGBTI cubana.

Por ese motivo procuré información con colegas periodistas allí presentes, pero no fue hasta hace solo unos pocos días que tuve acceso a las grabaciones de audio con la pregunta que hizo al respecto Joaquín Lázaro Cruz Martín, diputado por el municipio capitalino de Boyeros y miembro de la Comisión de Atención a la juventud, la niñez y la igualdad de derechos de la mujer; y la respuesta que le brindó el General de Brigada Juan Rafael Ruiz Pérez, también diputado y presidente de la Comisión de Defensa Nacional.

Queda para otro momento quizás el análisis sobre la importancia de este acontecimiento. Considero que ambas intervenciones merecerían sendos análisis. Les confieso como adelanto que ahora mismo me resulta difícil valorar qué es más trascendente, si el hecho de que un diputado preguntara sobre la participación de homosexuales en el ejército y la defendiera en público; o la respuesta del presidente de la Comisión de Defensa Nacional, al informar sobre una política todavía con evidentes rasgos discriminatorios —él propio Ruiz Pérez admite que no perfecta—, pero que en la práctica representa sin dudas un salto cualitativo favorable hacia el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTI en Cuba.

No obstante, muchas inquietudes y dudas restan por despejar, no solo en relación con la inclusión de soldados homosexuales en las FAR, sino también con los derechos de las personas gais, lesbianas, bisexuales y trans que aspiren a ser oficiales o —incluso— ya lo sean.

Sin más, transcribo la pregunta y la respuesta íntegras, solo con pequeños ajustes que debí hacer para intentar ser fiel en el lenguaje escrito al tono e intención del hablante, separar las ideas en oraciones lo más breve posibles, así como obviar las referencias y menciones directas o coloquiales a algunas personas presentes cuyos nombres me resultaron ininteligibles en la grabación.

Diputado Joaquín Lázaro Cruz Martín: El otro tema que tengo, que me preocupa grandemente, es exactamente cuál sería la política a seguir, en esta material específicamente, con los jóvenes y las jóvenes homosexuales y bisexuales.

Cómo se trata, cómo es la política con estos jóvenes, que para nada son diferentes en nuestra sociedad; o sea, merecen un lugar de respeto también, esa es su preferencia sexual y para nada creo que esto influya…

En estos momentos son tiempos de sumar, no de restar, y necesitamos el apoyo de todo el mundo. Para nadie es un secreto que en este momento, como se observa que no están siendo tan discriminados como en tiempos anteriores —aunque todavía existe la discriminación, es un problema que nos atañe a todos—, muchos más, son cada vez más los que se identifican…

Muchas gracias.

Diputado Juan Rafael Ruiz Pérez, presidente de la Comisión de Defensa Nacional: De este último tema me voy a tomar la palabra para explicar y dejar eso claro.

Como ustedes oyeron, existe en las Fuerzas Armadas –eso ya lo conocemos de otras veces- una comisión del organismo que establece la política del cumplimiento del servicio militar.

O sea, el servicio militar está en una ley, la ley tiene su reglamento, pero esta comisión va estableciendo las políticas. Por ejemplo, ninguna ley dice lo del año diferido, del muchacho que cogió carrera en la universidad. Eso es una política.

El servicio es dos años, todos deben cumplirlo, etcétera, etcétera, etcétera… Ah, pero si usted aprueba los exámenes de ingreso y obtiene una carrera, entonces la política establece que nada más cumpla un año, para interferir lo menos posible en su incorporación. Eso es política.

Entonces, con relación a ese tema que plantea el compañero se estableció y aprobó desde hace ya un año, dos años quizás, una política, que en esencia es la siguiente:

Primero, ningún joven, por su preferencia social (sic) está excluido de poder cumplir con su preparación para la defensa de su patria.

Segundo, si ese joven es llamado, pero él considera que por esta razón no le va a ser posible cumplir su servicio en las condiciones de un lugar militar, se excluye.

Y tercer elemento, tratamos también de aplicar una tercera alternativa que existe, y que le puede permitir cumplir con lo primero, sin tener que caer en el servicio —vamos a decir— tradicional, de dos años en una unidad militar, en las maniobras, etcétera… También se puede conducir para que el cumplimiento de su servicio militar, y por tanto de la ley, lo haga mediante formas alternativas.

Por lo tanto, un joven con estas características se llama el servicio militar, da la preparación militar básica, si fuera posible, y se destina a cumplir el servicio militar alternativo. Digamos, puede ser como enfermero, como auxiliar en un hospital, incluso puede ser en un hospital militar, o se destina a trabajar en otro lugar.

Está cumpliendo su servicio, está cumpliendo con la Ley, está cumpliendo con la patria. Se puede haber preparado para la defensa, y sin embargo, está en condiciones que le pueden resultar más apropiadas para esa situación.

Ah, no, usted es capaz que aunque tenga su… sobreponerse a eso, y mantenerse… Porque también el medio puede influir mucho. Estamos hablando de una barraca con 80 de otra preferencia, hablando otras cosas, diciendo otras cosas… ¿Ah, usted no eso?… Correcto, usted no se llama y se le da esa posibilidad.

Qué sucede, que a veces pasa esto que decían sobre un caso que entró y que después de detectó. Bueno, esto hay veces que no se detecta, porque a veces incluso la persona todavía no lo quiere decir…

¿Se detecta después? Hacemos eso. ¿No puede?, licenciado. Ya, te licencias. ¿Hay posibilidades de que vayas a terminar de cumplirlo mediante formas alternativas en un lugar, de acuerdo a que haya un plan, etcétera? Eso es una variante. ¿Otra variante?, no ya, te vas para tu casa.

O sea, lo que tiene que quedar claro: por esa razón a nadie se exime —por la política— de su derecho de prepararse para defender su patria.

Pero, atendiendo a las condiciones existentes y demás… Como mismo tú dices, el servicio militar no es que sea una panacea, eso es cumplir, eso lleva su rigor, eso lleva su exigencia y demás. No (puede)…, bueno, no va, ya. No va. No es una enfermedad, simplemente no va, por las condiciones, es una posibilidad que se le da. O también, ir hacia ese otro cauce que puede ser el servicio mediante formas alternativas.

Esa es la política que está aprobada, por escrito, orientada a todo el país, lo que pasa es que suceden esas cosas, porque a veces no se detectó y puede ser escogido, bueno, después se hace lo que se hizo ¿me entiendes?

Pero la política está aprobada, y esto es lo que se está siguiendo. No quiere decir que sea perfecta, todo aquí es provisional. Pero sí está ya identificado el asunto y es lo que se está haciendo.

Lo logramos! o Primera ley cubana que protege derechos de personas LGBT

cropped-canibal-120-x-140-cm-oleo-s-lino-2003-serie-el-domador-y-otros-cuentos

Estoy sin resuello de tantas emociones vividas este viernes en el Parlamento. Ya tenemos la primera ley cubana que protege de forma explícita derechos de las personas homosexuales, en este caso en el trabajo.

En su condición de diputada, Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, propuso además incluir en el proyecto de Código de Trabajo la no discriminación por identidad de género, seroestatus al VIH y discapacidad, junto con la sugerencia de utilizar en la norma un lenguaje no sexista, más una adición para prevenir la violencia laboral.

Sus planteamientos obtuvieron la solidaridad inmediata de la diputada Miriam Ofelia Ortega Suárez, la primera mujer ordenada como pastora de la Iglesia Presbiteriana en Cuba; y el diputado Pablo Odén Marichal, pastor episcopal, quienes destacaron la importancia de tales modificaciones para  el progreso social de la Revolución cubana.

El intelectual Miguel Barnet también ofreció su respaldo a las propuestas de Mariela, al igual que otros diputados y diputadas.

Más información

A %d blogueros les gusta esto: