Tag: prensa

Nos pueden pagar el salario con un billete y tendríamos que dar vuelto

tomado de Paquito el de Cuba

nuevos-billetes-cuba_323x216

La noticia sobre la emisión de nuevos billetes de 200, 500 y mil pesos la tuvimos que ofrecer los mismos periodistas cuyo salario medio en el país durante el 2013 fue de 480 pesos y 61 centavos, de acuerdo con una encuesta nacional hecha por la Unión de Periodistas de Cuba el pasado año. O sea, como norma a los profesionales de los medios de comunicación nos podrían pagar cada mes con un billete de 500 pesos, y todavía tendríamos que dar un vuelto en la caja.

Esta conclusión podría parecer una broma de mal gusto o un oportunismo de mi parte, pero es un asunto dramático que afecta al gremio periodístico, podría comprometer el futuro de la comunicación en Cuba, y con eso tal vez hasta la estabilidad y consenso social de la Revolución.

Según trascendió en la última sesión ordinaria del Parlamento, el salario medio de todos los trabajadores en la Isla durante el pasado año fue de 553 pesos, y en este 2015 debe ascender a 585 pesos. Esta realidad muy probablemente nos convierte a las y los periodistas, un sector que no superamos las tres mil personas en total, en el segmento profesional peor pagado del país.

El presidente Raúl Castro, en su discurso ante las diputadas y los diputados el pasado 20 de diciembre, manifestó su satisfacción porque “aumenten de manera gradual los salarios de aquellos trabajadores que laboran en las actividades con resultados más eficientes y reportan beneficios de particular impacto económico y social”.

Sin embargo, acto seguido alertó “que no se puede distribuir una riqueza que no hemos sido capaces de crear”, y enumeró los “efectos nocivos” que podrían resultar de “soltar dinero a las calles sin un incremento correspondiente de las ofertas de bienes y servicios”, en perjuicio de “los más humildes”. Más información

Ariel Terrero: El Socialismo cubano da señales de cambio, el periodismo también

Tomado de Cubaizquierda
ariel_terrero_0002
Ariel Terrero Escalante es un rostro conocido para los cubanos gracias a su espacio matutino semanal sobre temas económicos nacionales en la Televisión. También lo es entre los lectores y particularmente entre el gremio periodístico por su éxito durante los 24 años de trabajo en la revista Bohemia, primero como reportero, luego como titular de la sección En Cuba y más tarde como jefe de Información.
 
A Las Tunas no venía desde 1988 y ahora lo hizo en calidad de Director de Información de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), aunque se niega a verse a sí mismo como un funcionario que va “de recorrido” a las provincias pues sigue siendo el periodista de siempre: inquisidor, que advierte cualquier incongruencia en la información recibida.
 
Llegó con los zapatos embarrados de una tierra que ensuciaba el pulcro piso de la Casa de la Prensa como si estuviera acabado de salir de alguno de los surcos en los cuales conversó con los campesinos tuneros.


Ahora entre colegas se manifiesta en contra de sectorializar  a los periodistas en las redacciones mediante la atención a organismos o instituciones. Estamos urgidos de pasar a organizarlo por temas, dice. Palabras que en muchos lugares, incluyendo este, suenan casi heréticas pues la asignación de “sectores”  a los reporteros  parece una fórmula  inamovible dentro de las rutinas productivas de varios medios cubanos.

 
Admite que le aterroriza el periodismo cultural porque lo juzga excesivamente subjetivo y desmiente que el periodismo económico sea el que más cifras da. “Es el deportivo y lo hace de una manera horrible y abusan del lenguaje tecnocrático y de la sinonimia”, enfatiza.

Más información

Corrupción : ¿Hasta cuando?

Tomado de Cubano en 1er plano

por Esteban Morales, UNEAC

jardin-1

Cuando entre abril y  junio del 2010, escribí mis dos artículos sobre la corrupción, “Corrupción: la verdadera contrarrevolución” y  “El misterio de la santísima Trinidad: corrupción, burocratismo contrarrevolución”, no faltaron quienes me dijeran que por qué  me metía  en ese tema, que Le daba armas al enemigo y que el partido quería mantener bajo la más completa discreción.

Para entonces, nuestra prensa, llamémosla oficial, no reflejaba el tema. Ahora, casi tres años después, tampoco lo hace. Apenas salen algunas pequeñas referencias de cosas que no les queda más remedio que publicar. De todas maneras, la gente está enterada, porque como decían siempre mis abuelas,  “Entre cielo y tierra no hay nada culto”. Mucho menos en el mundo de la fibra óptica y  de los satélites de información. Una prensa alternativa, que se apoya en los blogs, los correos electrónicos  e internet, informa sistemáticamente sobre todo lo que la prensa oficial no publica.

Pero porque nuestra prensa, a pesar de lo avanzada que esta la atención que presta el gobierno  al tema de la corrupción, dentro de nuestra realidad, no refleja apenas nada sobre la misma? Solo en una ocasión, hace ya algún tiempo, se dieron a conocer causas seguidas, condenas y nombres de los juzgados.

Ahora se conoce que hay cientos de procesados, por múltiples causas de corrupción, qué han llegado incluso a cambiar la composición racial de los implicados,  pero no existen detalles  que nos permitan conocer como van los proceso y mucho menos los nombres de los que se encuentran  bajo esa condición.

¿Por qué se insiste en mantener bajo un “manto de discreción informativa”  los procesos que tienen lugar? ¿Quienes se benefician con eso?

Más información

La última crónica

Tomado de Visión desde Cuba

abdiel-liudmila

Por Luis Ernesto Ruiz Martínez.

Tengo un amigo que pronto se quedará sin tiempo para escribir su última crónica. Estoy seguro que nos llegará de alguna forma y la disfrutaremos como todas las que nos ha regalado. Pero esta vez no será igual, tendrá el inigualable sabor del deber cumplido, el inconfundible aroma del terruño que se acelera ante el regreso y la sensación de que algo verdaderamente especial espera por él.

Mi amigo ha sabido convertir en poesía el abandono, el desánimo y la tragedia. A fuerza de talento se ha convertido en un cronista de lo humano, aunque le haya tocado vivir en tierra olvidada. Por alguna mística razón tiene una complicidad que asombra con jurados, críticos y funcionarios. Cuando describe lo que ve, conmueve e invita a la reflexión. Propone ver no el desastre que convive con el pueblo del que nos habla, sino de la esperanza que les ha llegado de tierras hermanas.

Más información

A %d blogueros les gusta esto: