Archive for: abril 2019

El ángel de mi sobrino es un niño autista

tomado del Blog de Glenda

Jk no sabe de ángeles ni mensajeros o guardianes alados. Para él la palabra ángel está asociada con un compañerito del aula, un niño autista. Ángel lo acompaña desde preescolar. Es un niño inquieto, como todos: corre de un lado a otro, sale por la puerta, se para en la silla, le parte la punta a los lápices, se tira en el piso. Sus compañeros de aula le imitan. A veces la mamá de Ángel lo acompaña. Cuando ella no está es demasiado para la maestra de primer grado.
A pesar de ser autista, Ángel debe estar en una escuela normal, compartir con los niños, socializar. Su criterio diagnóstico no lo obliga a estar en una “escuela especial”. Ha mejorado mucho desde la primera vez que lo conocí en prescolar. Recuerdo la alegría del grupo cuando comenzó a identificar las figuras geométricas, algunos números. Recuerdo la sonrisa de aquella maestra, los aplausos en el aula. Pero Ángel ya está en primer grado, y este es un nivel elemental para todos los niños, más riguroso. A muchos padres del aula les preocupa que Ángel no permita a la maestra concentrarse en la clase y desatienda la enseñanza del resto de los niños. A mí también me preocupa, pero no comparto la solución de sacar a Ángel de la escuela. Mi hermana tampoco. Entiendo todas las reacciones: la protectora por parte del Ministerio de Educación que indica que Ángel debe estar en un aula de la enseñanza regular; la de los padres molestos porque ven comprometido el aprendizaje de sus hijos si la maestra tiene que concentrarse todo el tiempo en Ángel; y la de desesperación de la maestra, con poca experiencia y preparación para atender este trastorno y a punto de rendirse si no se haya una solución. Hace un año, en esta misma fecha, mi sobrino fue a la escuela vestido de azul. Cada 2 de abril es el Día de la Concienciación sobre el Autismo y ese color se asocia a la solidaridad con quienes padecen esta enfermedad. En su aula de prescolar había un niño autista, aunque ni él ni ningún otro niño notara la diferencia. Hoy, en esta misma fecha, no sé si Ángel irá a la escuela, a su aula de primer grado. Si la realidad fuera azul Ángel tendría una maestra para él solo, dentro del aula de mi sobrino. Si la realidad fuera azul los padres estarían contentos de ver crecer a sus hijos con niños diferentes y tener desde pequeños una lección de igualdad y respeto. Si la realidad fuera azul la maestra de mi sobrino no pediría la baja. Por suerte, mi sobrino no distingue el color de las diferencias. Sabe que azul es el mar y el cielo, y sabe que Ángel es un niño igual a él, igual a otros. Para nosotros debería ser igual.

La Lista de la FCB: ¿Qué debería hacer un scout de MLB?


Reynaldo Cruz

tomado del blog Universo Beisbol

Vista de un Juego de Estrellas de Serie Provincial en el municipio holguinero de Báguano. (Foto: Reynaldo Cruz/ Archivo de UB)

Desde que la MLB y la FCB publicaron el pasado 19 de diciembre que habían llegado a un acuerdo para facilitar el flujo de peloteros cubanos al Béisbol Organizado y también buscar formas de compensar a la FCB para que se utilicen dinero y recursos con el objetivo de mejorar el béisbol de la base en Cuba, no ha habido noticias de que se haya fichado o chequeado a algún jugador. Sin embargo, es muy probable que los scouts no estén mirando en los lugares apropiados, y se centren desde ahora en la tan anticipada lista de peloteros de 25 años o menos que fueron posteados para firmar en la MLB.

Debemos comenzar — nuevamente — por aclarar que la actual administración norteamericana está revisando el pacto, y que hay presiones de ciertos grupos que buscan suspender un acuerdo que daría el golpe de gracia a una serie de actividades criminales que son parte de una investigación federal en curso. Sin embargo, centrarse solamente en los peloteros de la otrora misteriosa lista de amateurs liberados o jugadores posteados — debíamos haber contado con los agentes Fox Mulder y Dana Scully de los Expedientes X para descubrir los nombres en la lista un poco antes — podría ser contraproducente. Estos son jugadores posteados que por supuesto demandaran una cuota y por tanto la mejor compensación para la FCB… pero no son los únicos peloteros disponibles para los scouts de la MLB en el mercado cubano.

¿Qué podría entonces hacer un scout de MLB? Simple: chequear a los peloteros de la lista cuando aparezca la oportunidad (tal vez se pueda organizar un showcase) y luego aventurarse por toda la nación en busca también de veteranos. Ichiro Suzuki tenía 27 años cuando llegó finalmente a la MLB y todos sabemos todo lo que hizo antes de retirarse. No encontraremos al próximo Ichiro en Cuba… ni siquiera al próximo Hideki Matsui… o incluso ni un Yuli Gurriel, para mencionar a alguien que se fue pasados los 26 años… pero ¿qué tal un par de buenas sino grandiosas temporadas por parte de un hombre con seis o nueve años de experiencia jugando en la Liga Cubana? ¿Por qué no un pelotero curtido que puede rendir por siete o diez años? ¿Qué tal si sí encontramos un diamante en bruto?

Pero si esto estuviese entre sus planes, ya se les está haciendo tarde: las series provinciales son increíbles fuentes de talento, pues en muchos casos los cupos para el equipo a la serie nacional dependen mayormente en la mirada subjetiva del manager del equipo, y a veces incluso razones personales. Es más que obvio que si la gente se queja de que tal jugador quedó fuera del equipo nacional de Cuba, lo mismo debe suceder en las provincias, donde los managers reciben “instrucciones de arriba” para mantener a ciertos peloteros en el roster… o fuera del mismo.

Ergo, luego de mirar a los muchachos en la lista, los scouts deben en verdad aventurarse en los pequeños y dilapidados poblados antiguamente azucareros de Cuba, y tratar de echar una mirada a quienquiera que esté “descosiéndola” en un ambiente de liga de manigua, tal vez esperando a que un “scout cubano” lo vea y lo lleve a otra provincia en la Serie Nacional porque los especialistas creen que no tiene espacio en la suya. Ese jugador pasado por alto puede convertirse en un pelotero productivo, o al menos en uno que haga el trabajo.

De momento, solo echémosle una mirada al listado de peloteros posteados:

Receptores: Alfredo Fadraga Pérez (19 años, CAV), Ariel Martínez Marrero (22, MTZ). Jugadores de cuadro: Daniel Pérez Pérez (22, CFG), César Prieto Hechevarría (19, CFG), Andrés Hernández Díaz (22, HAB), Norel González Beltrán (24, VCL), Oscar Luis Colás León (19, SCU), Guillermo García García (18, GRA), Narde Yadán Cruz Calderín (18, HAB), Loidel Chapellí Zulueta (17, CMG), Ricardo Ramos La O (22, SCU). Jardineros: Félix Javier Rodríguez García (20, CFG), Geyser Cepeda Lima (21, SSP), Yoelkis Céspedes Maceo (20, GRA), Sergio Bartelemí Correoso (23, SCU), Yoelquis Guibert Stevens (23, SCU), Maykel Yordan García Molina (17, LTU), Carlos Emilio Pelegrín Martínez (18, PRI), Leonel Moas Acebedo (22, CMG). Lanzadores: Liván Moinelo Pita (22, PRI), Raidel Martínez Pérez (21, PRI), Andy Amaury Rodríguez Valdez (19, HAB), Yandi Molina Barrios (19, HAB), Alyanser Álvarez del Sol (18, MAY), Diosbel Nápoles Rengifo (21, MAY), Pabel Hernández Bruces (20, HAB), Pablo Luis Guillén Díaz (20, VCL), Daniel Conde González (23, VCL), Yosimar Cousín La Rosa (20, CMG), Rafael Sánchez Thorpe (19, HOL), Carlos Font Mustelier (22, SCU), Norge Carlos Vera Aldana (18, SCU), Raidmon Figueredo Cruz (18, HAB), Yeudis Reyes Gamboa (23, GTM).

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (I)

por Abel Prieto

tomado del blog El Vuelo del Gato

Veo en las redes a misioneros reales o virtuales que nos vienen a traer la “buena nueva” de que la solución para Cuba está, sencillamente, en abandonar los ideales socialistas y regresar, como hijos pródigos, arrepentidos, llorosos, al seno maternal y cálido del capitalismo. Según ellos, el socialismo es un sistema fracasado y, en cambio, el capitalismo ha sabido llevar una sostenida y gloriosa marcha triunfal desde los siglos XV y XVI hasta este siglo XXI. El primero, el socialismo, es sinónimo de represión, asfixia de los afanes individuales, economía improductiva, miseria generalizada; mientras que el segundo, el capitalismo, significa libertad, oportunidades, progreso, riqueza

Considerar al capitalismo un sistema triunfante equivale a ignorar un sinfín de realidades aplastantes, abrumadoras, de las que podríamos estar hablando interminablemente. Me limitaré a señalar algunas:

-La desigualdad social creciente, de una crueldad sin límites. Una élite vive en la opulencia, en rascacielos y palacetes, con sirvientes, prostitutas de lujo, guardaespaldas, clínicas exclusivas, limusinas, aviones privados. Millones sobreviven en las calles, en barrios insalubres, recogiendo algo de comer en la basura, condenados a morir tempranamente sin haber visto jamás a un médico. O, si viven en los países del Sur, tratan de llegar en barcazas frágiles o en caravanas sin futuro al Norte, donde se toparán con muros de racismo, insensibilidad y desprecio.

-La crisis medioambiental, que puede provocar la extinción de la especie humana. Esta agresión incontrolada y al parecer irreversible contra el medio ambiente, tiene que ver con la carrera suicida para promover incansablemente el consumo irracional, algo que está en la esencia misma del sistema. Los modelos de vida que propaga el capitalismo a través de la publicidad comercial y todos los medios a su alcance, son radicalmente incompatibles con la vida en el planeta. Es difícil considerar triunfador a un sistema que va a destruir el hábitat de la especie humana y a liquidarla.

-La crisis del sistema político predominante en el mundo capitalista. Dependencia de los monopolios, corrupción, indiferencia total hacia los intereses de la gente, son los rasgos que caracterizan a la política capitalista. Hoy la manipulación del electorado ha llegado a un nivel de sofisticación realmente alucinante. A partir de los datos acumulados a través de Internet y de las redes, se diseñan los perfiles de los posibles votantes y se les dirigen mensajes diferenciados, con aspectos positivos del candidato que se quiere favorecer (de derecha o de ultraderecha) y mentiras sobre los candidatos opositores. Se crean perfiles falsos en las redes para montar un teatro de debates políticos imaginarios, siempre orientados a favorecer al ultraderechista de turno. Aparte de esto, los políticos responden directamente a los intereses de las grandes corporaciones, que en el sistema capitalista de hoy son las verdaderas dueñas del mundo. ¿Eso es democracia? ¿Eso tiene que ver con la libertad?

Hay que preguntarse además cómo lograron los países capitalistas desarrollados acumular su riqueza. La mano de obra esclava traída de África, hombres, mujeres y niños arrancados de sus comunidades, secuestrados, vendidos, torturados, de ahí nació gran parte de la riqueza capitalista. También de los chinos que vinieron a América en condiciones de semiesclavitud. De tantos inmigrantes mal pagados, durmiendo en condiciones de hacinamiento, como animales, o peor que animales. De la sobreexplotación de la clase obrera, desprovista de todo derecho. Del trabajo de los niños, del trabajo de las mujeres, que recibían un salario ínfimo. De extraer todos los recursos de sus colonias. De la miseria, de la humillación, del despojo, nació, creció y se mantiene el capitalismo. 

En cuanto al socialismo, fracasó, efectivamente, una experiencia concreta. De las causas de su derrumbe, hablaremos en otro momento. Cuba, a pesar del bloqueo, del asedio imperial, del terrorismo de Estado que se aplicó contra nosotros, tiene una obra que mostrar. Es imperfecta, sí, pero nadie con una mínima dosis de objetividad puede negar su grandeza. En términos de justicia social, en la salud, en la educación, en la cultura, en la ciencia, en la calidad de vida de la población y en todos los campos. También en cuanto a dignidad del ser humano, en cuanto a su plenitud, en cuanto a su libertad real, indiscutible.Volveré más adelante sobre estos temas.

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (II) ¿El capitalismo es sinónimo de libertad? ¿Y el socialismo?

Abel Prieto

tomado del blog El vuelo del Gato

“Libertad” es la palabra que repiten más a menudo los predicadores del regreso al capitalismo como solución para Cuba. En el paraíso capitalista, dicen, puedes decidir qué rumbo dar a tu vida sin la intromisión del Estado. Eres “libre”. Tienes ante ti un abanico infinito de posibilidades. Nadie te pondrá límites. Podrás convertirte en un “emprendedor” exitoso y (quizás) acceder al Olimpo de los millonarios. O tal vez escoger una carrera profesional (en las películas aparecen, por ejemplo, muchos abogados bien vestidos y pudientes) o artística (con tantos “famosos” deslumbrantes). Si has cursado una carrera universitaria en Cuba y tienes talento y habilidades para hacer relaciones y aprovecharlas, tienes más opciones para abrirte camino. El mito de Cenicienta nos enseña, además, que siempre es posible que te toque un día a la puerta el Príncipe Azul y cambie tus harapos por ropas de marca

Por desgracia, la inmensa mayoría de las veces, cuando te instalas en el “capitalismo real” (no en el de las películas), vas a comprender enseguida que las posibilidades son muy restringidas y que, generalmente, la vida te obligará a escoger las primeras que te pasen por delante, aunque resulten poco atractivas. De entrada, necesitarás varios empleos, ya que habrá que pagar un dineral para alquilar algún sitio modesto donde vivir, para que tus hijos asistan a la escuela, para recibir servicios médicos. Por no hablar (todavía) de la jubilación. Es probable que tengas que adaptarte a vivir en barrios muy humildes, donde hay drogas, pandillas, gente capaz de cualquier cosa. ¿Podrás ahorrar para comprarte un arma? Si ganas lo suficiente en EEUU, eres “libre” de adquirir legalmente un arma. El hecho es que tu “libertad” irá difuminándose bajo la urgencia desesperada de hacer dinero. Aprenderás que los pequeños “emprendedores” se arruinan fácilmente ante la arremetida de los mayores. Y sabrás que en el mundo competitivo y feroz del “capitalismo real” son muy pocos, poquísimos, los llamados “triunfadores”. El propio ámbito profesional (si llegaras a acceder a él) está regido por esa competitividad despiadada, y allí también los peces grandes devoran a los chicos. Conozco a muchísimos profesionales cubanos, graduados con las mejores notas, que hoy viven en distintos países ejerciendo oficios rudimentarios, que no requieren ningún tipo de preparación.

Las demás restricciones a tu “libertad” son más sutiles. Has dejado de ser propiamente un “ciudadano” para convertirte en un “consumidor”. La publicidad a través de los medios tradicionales y de las redes va a crear en ti, en tu familia, en tus hijos, nuevas necesidades, muchas veces falsas, que te empujarán a buscar más y más dinero para consumir más y más. Te verás obligado continuamente a desechar equipos a causa de dos tipos de “obsolescencia”: la que ha sido incorporada tecnológicamente al equipo para limitar su vida útil y la que está asociada a la percepción subjetiva de que “pasó de moda” y, obviamente, hay que sustituirlo por uno más nuevo. En Navidad, para celebrar el nacimiento de Cristo, tendrás que traicionar las esencias originarias del cristianismo, pedir dinero prestado y comprar regalos y supercherías. Te habituarás a vivir con dinero prestado. Si tus hijos quieren estudiar en la universidad, tendrán que pedir un préstamo al banco, que estarán pagando muchos años después de graduados. Deudas, hipotecas, incertidumbre, son fantasmas a los que tendrás que acostumbrarte.  

Los vestigios que quedan en ti de tu condición de “ciudadano”, de persona interesada en participar en la política, recibirán una fuerte presión del sistema concebido para conducir a los electores y aplastar definitivamente su “libertad”. Ya hablé antes de cómo la capacidad manipuladora de este sistema (entrenado en la publicidad comercial) alcanzó un inusitado nivel de sofisticación con el empleo de las redes sociales y de las innumerables trampas que trabajan la subjetividad de los individuos para guiarlos hacia un candidato específico. La idea es que creas que estás actuando “libremente” cuando te han convertido en un títere de la maquinaria.

El capitalismo es por definición enemigo de la libertad de los seres humanos. El arte, la literatura, la cultura, las expresiones más hondas y estremecedoras del hombre y de la mujer, han sido reducidos a vulgares mercancías. El mercado ha sido el Censor por excelencia. Así mutilaron la canción protesta de los 60, el grito antirracista y emancipatorio del rap, la poesía que apuesta por la vida. El entretenimiento, la diversión vacua, el placer del instante sin pasado ni futuro, han sustituido a la gran tradición humanista de Occidente.

En el campo socialista europeo y en la URSS se cometieron errores muy graves en el campo de la política cultural y en la relación con el movimiento intelectual. Hubo suspicacia, censura, persecuciones, injusticias. Adoptaron el “realismo socialista” como estilo oficial y clausuraron la experimentación de vanguardia que había caracterizado al arte soviético en los primeros años de la Revolución de Octubre. Al propio tiempo, fueron derrotados en la guerra simbólica frente al Occidente capitalista. En amplios sectores de la población que vivía en los países socialistas europeos, se abrió espacio una candorosa idealización de Occidente y una especie de complejo de inferioridad con respecto a sus propios valores, a su propia historia.

Orwell quiso describir en su novela 1984 el ambiente de vigilancia extrema, agobiante, del estalinismo. Paradójicamente, hoy, en el capitalismo del siglo XXI, la distopía de Orwell se ha cumplido. Todo el mundo es vigilado, espiado, seguido, estudiado, desde Angela Merkel hasta el más común de los habitantes de Nueva York. Las nuevas tecnologías y un Imperio sin escrúpulos han hecho realidad la pesadilla de 1984.

La Revolución Cubana rompió con los dogmas del “realismo socialista” y convocó a los intelectuales y artistas de todas las generaciones y tendencias a sumarse a la obra de renovación educacional y cultural emprendida en 1959. Fidel sentó las bases, en junio de 1961, con sus Palabras a los intelectuales, de una política cultural unitaria y lúcida.

Al propio tiempo, Fidel sabía, como Martí, que “sin cultura no hay libertad posible”. Que la persona ignorante, incapaz de entender el mundo en que vive, termina siendo una criatura fácilmente manipulable. Cuba alfabetizó a su pueblo; le permitió crecer; lo dotó de libros, de escuelas, de universidades; lo hizo culto y libre.

La auténtica emancipación, uno de los más bellos sueños de la humanidad, solo puede lograrse en el socialismo. En el espacio solidario, fraterno, de una sociedad que crea, como quería Martí, “en el mejoramiento humano”.   

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