Archive for: mayo 2019

Brava ínsula

tomado del blog Segunda Cita

Por Raúl Roa Kourí
Nací en una ínsula. No se trata de un edificio de cinco pisos color terracota, como aquellos característicos de la Roma imperial (los insulae) desde donde arrojaban meados y otras porquerías a las estrechas y oscuras calles de la “ciudad eterna” y sobre sus infelices transeúntes, sino de una propia y vera isla: porción de tierra rodeada de agua por todas partes, según mi cariñosa y sabia maestra de geografía en la escuela primaria.
Pero tampoco se trata de una Barataria cualquiera –que me perdone Sancho— sino de “la tierra más fermosa que ojos humanos hayan visto”, según dicen que exclamó al contemplarla el Gran Almirante genovés, Cristoforo Colombo, venido a estas tierras al servicio de los muy católicos reyes de España, Doña Isabel y Don Fernando, tras el desastre (para los moros) de Granada, a donde fui una vez en pos de Federico.
Como pasa con las islas, y más en el caso de los archipiélagos –el nuestro está integrado por la isla de Cuba, la de La Juventud y numerosos islotes y cayos al Norte y al Sur— sus tierras están abiertas al mundo: a sus gentes, culturas, huracanes, vendavales, oleajes, penetraciones, desembarcos, embarques, aterrizajes, despegues, tonadas de ida y vuelta, desechos, derrames, y arribazones de pargos, langostas, manjúas, extremeños, gallegos, asturianos, andaluces, catalanes y vascos, amén de africanos, chinos, sirios, libaneses, judíos sefarditas y asquenazis, curas católicos y maronitas, ortodoxos rusos y griegos, protestantes, nobles brutos y hasta brutos nobles bípedos e implumes. Todo mezclado.
 No por casualidad tengo ancestros burgaleses, asturianos, libaneses y creo que sefarditas. (Mi abuela María Luisa García era también Espinosa, lo que me ha dado en soñar que podía ser pariente de Baruch, máxime teniendo en cuenta el perfil judaico de mi padre que, cuidado, podía confundirse asimismo con el de un califa espigado). Pero conozco a muchos que, a la europea, agregan sangre carabalí, congoleña, mandinga, cantonesa, coreana y hasta nipona. Mi fraterno Oscar es un risueño yoruba de cara redonda y ademán parisino, con algún Oliva –peninsular travieso que aclaró la tez de Ramona- brincándole por el torrente circulatorio.      Cuba fue, en los primeros siglos de colonización, más puente que asiento de conquistadores. El oro y la plata de América, ubicados en otras tierras, era el magneto que atraía a los aventureros de allende la mar, prestos a sentar reales en nuevos virreinatos, someter a sus habitantes al monarca español, y a darnos “religión y lengua” que, al decir de don Enrique Diez-Canedo, “tenía tufillo” de “¡tráguenlas!”[1]     No obstante, el hecho de que La Habana fuera puerto de concentración de las flotas y, desde luego, el auge de las producciones y exportaciones azucarera, tabacalera y cafetalera, el incremento en ese período de la mano de obra esclava africana,  junto con el contrabando filibustero en villas como la de Trinidad durante los siglos XVII y XVIII, dieron a la colonia nuevos bríos e inicio a una clase  terrateniente criolla que, desde los años ochocientos, envió a algunos de sus hijos a cultivarse en la metrópoli e incluso en Francia, de donde nos llegaron, algo tardíamente –como siempre a lo largo de la historia insular–, los vientos renovadores del iluminismo y luego de la revolución francesa, posterior a la de nuestros vecinos del Norte, de 1776.
Hubo, sin duda, hombres preclaros, como los presbíteros José Agustín Caballero y Félix Varela, que combatieron el ergotismo escolástico e introdujeron una nueva manera de ver el mundo, a través también de las disciplinas científicas, anticipándose Varela al pensamiento emancipador que después enriquecieron los seguidores cubanos del ejemplo de Simón Bolívar y demás próceres de nuestra América,  entre los cuales hay que mencionar a Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte Loynaz, y Antonio Maceo, sin olvidar a eminentes personalidades precursoras que pusieron también en el centro la justicia, como don José de la Luz y Caballero. Fulgurante culminación de dicho pensamiento y de la Guerra del 68 fue la pujante visión liberadora, socialmente avanzada, libre de prejuicios, justiciera y antimperialista de José Martí quien, además, proclamó para siempre que “patria es humanidad”.      
Hubo, además, otra raza de isleños: siempre fieles, los unos, al amo colonial; con la mirada puesta en la anexión al coloso vecino, los esclavistas; o con la ilusión de obtener libertades autonómicas de la metrópoli y eludir, así, los rigores de la guerra emancipatoria, otros. Los menos fueron, sin embargo, los imprescindibles, los que soñaron una isla soberana e independiente de España y de los Estados Unidos, y batallaron una centuria por coronar su sueño. Y hoy siguen combatiendo.
Durante años se achacaron al cubano características negativas: los colonialistas españoles nos consideraban una suerte de ciudadanos de segunda, sin merecimientos suficientes para gozar de los derechos y privilegios de los peninsulares, y nos esquilmaron vilmente durante siglos. Para los imperialistas yanquis éramos flojos, informales, poco tesoneros; gente del trópico, que solo produce miasmas, mosquitos, bandidos y haraganes. Hay quien hizo toda una indagación “filosófica” de lo que consideraba un rasgo negativo de nuestro carácter: el choteo, sin percatarse de que se trataba de una reacción, por el contrario, positiva, de burla y rechazo a las miserias que nos impusieron, primero la colonia, y luego la condición de factoría yanqui. Hoy el choteo, la broma, apunta hacia otros males de nuestra sociedad, y sigue siendo un revulsivo necesario.      Cierto que también hay “tipos de relajo”, gente que vive de las remesas de familiares radicados fuera y no disparan un chícharo por el país; burócratas que fingen hacer algo útil durante los horarios oficiales, pero emplean su tiempo en discutir el último partido de béisbol, la penúltima película del sábado, la hembra que ligaron el domingo, y los zapatos deportivos que piensan mercar en la shopping, apenas les resulte el bísnes que tienen entre manos.
Y otros vainas, algunos naturales de Hijuep –anexionistas a sueldo— que se proclaman “disidentes” y asisten a reuniones en la Sección de Intereses (después Embajada) yanqui, donde reciben instrucciones, radios portátiles, acceso a Internet, coca-colas y saladitos, amén de vacilar las transmisiones televisadas del inquilino de la Casa Blanca (siempre un empleado –así sean los blancos del pasado, el pardo Obama o el impresentable Trump– de las transnacionales y del complejo militar industrial congresional) que les promete, invariablemente, un nuevo 20 de mayo neocolonial, lleno de botelleros, presidentes obsecuentes, manengues, latifundistas, bicho ‘e buey, venturas, carratalás y batisteros de nuevo cuño. Todo “made in USA”, que en Cuba ya no se usa.      Pero la enorme mayoría de este pueblo está en pie, defiende lo suyo, porque sabemos que ha habido –y subsisten– errores; que nuestra sociedad tiene defectos, que los cambios se demoran, no obstante coincidir todos en su necesidad, que se nos va el tiempo, y vivimos días cada vez más difíciles y complejos, como el resto de la humanidad. Pero también conocemos la dimensión extraordinaria de nuestros logros, las cosas que somos capaces de hacer –y que haremos, sin duda– en beneficio de todos. 
Tampoco ignoramos el destino miserable que nos depararían los imperialistas si llegaran a alzarse con la Isla nuevamente. Y por ello preferimos practicar el pensamiento liberador y antiimperialista de José Martí. Nos mueven al enfrentamiento al imperio, asimismo, el talento membrudo de Antonio Maceo y Máximo Gómez, el ejemplo inmarcesible de Fidel en la Sierra, en los combates de Girón y en “los días luminosos y tristes” de la crisis de octubre.
Brava ínsula, cuna de mis mayores, almendra pura en el sueño viril del mambisado, te protegen la sangre y el espíritu de quienes no se amilanaron, de los esclavos que rompieron su yugo, los apalencados y cimarrones, de quienes fundaron en la guerra una nación de iguales y rechazaron la ignominiosa  “cuentecita”, las intervenciones, los gobernantes peleles de ayer, el racismo y la discriminación de cualquier tipo, los que hoy seguimos resistiendo, convenciendo y venciendo. 
Isla indómita: ¡aquí no se rinde nadie!

LA VIDA DE JULIAN ASSANGE CORRE PELIGRO

tomado del blog Golpeando el Yunque

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se encuentra en “una situación de indefensión total y absoluta, donde su estado de salud ha sido mermado completamente en las condiciones de prisión a la que está siendo sometido”, opina el abogado y experto en relaciones internacionales José Manuel Rivero Pérez.

El analista además sostiene que el activista se encuentra “bajo tortura psicológica” y que “no está teniendo un juicio justo”, e incluso advierte que su vida corre peligro debido a la “barbarie a la que está siendo sometido”.

Hace unas horas el prisionero ha sido trasladado al hospital por un repentino agravamiento de su estado.

Algunos de los reglamentos para las Redes Privadas de Datos y el empleo de Sistemas Inalámbricos de Alta Velocidad en las bandas de frecuencias de 2,4 GHz y 5 GHz.

tomado del blog PostCuba

  1. Los reglamentos habilitan la creación de redes privadas de datos para personas naturales, además de las de personas jurídicas.
  2. Habilitan la licencia de operación de redes privadas exteriores al domicilio para personas naturales, que podrán utilizar en las redes privadas las frecuencias de la banda de 2400 MHz a 2483.5 MHz y la de la banda de 5725 MHz a 5850 MHz.
  3. Las personas naturales no requieren autorización (licencia de operación) para usar redes con carácter personal en el interior de sus domicilios, llamadas RPAN, sin fines de lucro, siempre que cumplan con no exceder los 100 mW de potencia radiada efectiva.
  4. Estas redes se pueden conectar a la infraestructura de telecomunicaciones del operador público (ETECSA).
  5. Habilitan la licencia de operación de redes privadas de datos, alámbricas y/o inalámbricas, para personas naturales en exteriores al domicilio. La conexión alámbrica de una red privada puede alcanzar las viviendas de un edificio y otras viviendas dentro de la manzana donde se encuentra el núcleo de la red sin atravesar la vía pública y para llegar a otras personas que pertenezcan a la red privada en otra manzana puede hacer uso de la conexión inalámbrica con antena exterior que no exceda su potencia radiada efectiva de los 100mW. El uso de antena exterior requiere autorización por valor de diez, 10 pesos (CUP), con vigencia de 5 años.
  6. Las redes privadas de datos (alámbricas o inalámbricas) pueden conectarse entre sí a través de la Red Pública (ETECSA).
  7. Habilita el establecimiento (mediante licencia de operación) de antenas en exteriores por personas naturales y sus redes privadas para enlazarse con las redes públicas (áreas WiFi de ETECSA).
  8. La solicitud de la Autorización Técnica para la Importación se realiza a través del portal Web del Ministerio de Comunicaciones, correo electrónico o personalmente en las Direcciones Territoriales de la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico (UPTCER).
  9. Las personas naturales, pueden realizar la importación sin carácter comercial de equipos de tecnología inalámbrica que cumplan las regulaciones establecidas. Esta solicitud puede realizarse antes de su entrada al país o posteriormente, si el equipo es retenido por la autoridad aduanera.
  10. Los reglamentos entran en vigor en un término de 60 días posteriores a la fecha de su publicación en la Gaceta Oficial.
  11. A partir de esta fecha los titulares de redes tienen 60 días más para formalizar su red de acuerdo a los requisitos que establecen las normas.

Descarga Gaceta Oficial.

Descarga Resolución 98 -> Redes inalambricas

Descarga Resolución 99 -> Redes Privadas de Datos

NIEGA ESTADOS UNIDOS VISAS A ACADÉMICOS CUBANOS PARA ASISTIR A CONGRESO DE LASA

tomado del blog: El Ciervo Herido

Al 88% de los académicos cubanos, que pensaban participar en el Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos, a efectuarse en Boston entre este 24 y 27 de mayo, les negaron las visas, indicó en rueda de prensa el investigador social y profesor de la Universidad de La Habana, Rafael Emilio Cervantes.

“La política del Gobierno de EEUU hacia Cuba obstaculiza los intercambios académicos en LASA, donde más de 200 estudiosos cubanos enviaron ponencias y paneles y fueron aprobados a participar en el Congreso y solo podrá acudir el 12% de ellos”, afirmó Cervantes en la conferencia efectuada en la sede del Ministerio de Educación Superior.

Según Cervantes, al 88% de los académicos cubanos les fueron negadas las visas para viajar a Boston, aun cuando muchos de ellos tuvieron que hacer el trámite migratorio en terceros países, dado el cierre de la oficina consular de Washington en La Habana.

Entre los principales afectados están investigadores del Centro de Estudios Martianos, así como intelectuales vinculados a la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz.

“Se afectará la realización de dos paneles importantes, dedicados al prócer cubano José Martí; así como discusiones sobre economía cubana, estudios acerca de la juventud en la isla, el papel de las universidades cubanas en la actualización del modelo económico del país, entre otros muchos temas que estaban previstos discutirse en el congreso”, dijo Cervantes a Sputnik. Agregó que en este momento circula en Boston una declaración denunciando al presidente de EEUU, Donald Trump, por esta situación, y muchos académicos del mundo han firmado esta resolución.

“Muchos vínculos académicos han florecido en el marco de LASA, y se ha ido construyendo un trabajo conjunto, un diálogo civilizado entre los cubanoamericanos estudiosos de Cuba y los de la isla, y ahora todo fue violentado, y el saldo será negativo”, añadió.

LASA, fundada en 1966 y con sede en la ciudad estadounidense de Pittsburgh (noreste), reúne a unos 12.000 académicos e investigadores de todo el mundo, vinculados a estudios latinoamericanos, y a expertos sobre América Latina en todas las disciplinas.

No es cuestión de cifras

Tomado del blog JorgitoxCuba

En materia de informatizar una sociedad no basta con aumentar los accesos de la gente y las instituciones a la red global o nacional. Requiere tecnología y voluntad gubernamental, tenemos una más que la otra, porque tampoco se pueden ocultar las limitaciones tecnológicas propias de un país subdesarrollado.

Sin embargo, este proceso demanda que los encargados de materializar lo que está en la política no se embriaguen con que sí tenemos tantas zonas Wifi o radiobases de tercera generación. Se trata de buscar en cada uno de los organismos y empresas soluciones informáticas a los procesos que se llevan en la entidad. No se concibe una provincia líder en la informatización en el país con alguna de sus grandes empresas todavía llevando la contabilidad a papel y lápiz; mucho más si se cuenta con personal capacitado, ingenieros o técnicos de nivel medio en las ciencias informáticas, en ocasiones hasta subutilizado o haciendo funciones de secretaría.

Qué bueno que ya se dan pasos firmes para digitalizar las solicitudes que por la vía convencional son un verdadero dolor de cabeza, como pudieran ser los trámites en el Registro Civil o en el de la Propiedad. Generalizar esas experiencias sería un buen paso para aligerar esas oficinas y procesos que hoy demoran más de la cuenta, sobre todo– y aquí sí vale el dato–, porque crecen más los accesos a la red y son más los cubanos que usan la Internet para fines más allá de una llamada por IMO.

De nada vale tener uno de los mejores portales del ciudadano en Cuba, si cuando se hace una queja las entidades demoran días y días en contestar, porque para sus directivos aún no es una prioridad. Se trata, de que quienes tengan que exigir lo hagan, de lo contrario será una iniciativa más que perderá la credibilidad de los usuarios, que sí están accediendo. Sin embargo, es un imperativo que las instituciones tengan sus principales procesos de cara al ciudadano sobre soportes informáticos.

Respecto a este programa, impulsado directamente por la máxima dirección del Gobierno en el país, para que funcione verdaderamente hay que lograr un acceso parejo a las tecnologías, lo poco que tenemos no se puede quedar entre los más poderosos, se debiera potenciar tecnológicamente a entidades como Comunales, Acueducto, Vivienda, Comercio, Transporte, entre otras que son las que más inquietudes generan. Otras sí tienen acceso y tecnología y por tanto pudieran brindar más información por esa vía.

El gobierno electrónico será verdaderamente efectivo cuando cada una de las instituciones tengan sus principales procesos de cara al ciudadano sobre soportes informáticos. Ha faltado agilidad, interés, exigencia de los cuadros, algunos se creen que su misión solo consiste en ser meros informadores en las redes, muchos ni siquiera interactúan; parecen verdaderos troles.

No se puede pensar en el desarrollo del Comercio Electrónico cuando procesos más simples como responder una sencilla queja aún parece imposible desde los canales digitales. La política de informatización de la sociedad está muy bien diseñada, pero se queda solo en eso, en la política.

Informatizar la sociedad no es un capricho, es una necesidad urgente en un mundo globalizado por las tecnologías; además del ahorro económico que representaría para un país que todavía invierte demasiado en papeles. Se acortan los períodos y se humanizan los trabajos. De eso se trata precisamente, de aprovechar al máximo las potencialidades de un país donde la gente sabe dominar las TIC’s y seguro estoy que no se dejará dominar por ellas. Informatizar una sociedad no es cuestión de cifras.

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