Archive for: junio 26th, 2019

Ryan Radmanovich: Necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores

tomado del blog Universo Beisbol

Ryan Radmanovich habla con Universo Béisbol. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Durante diecisiete temporadas, Ryan Ashley Radmanovich, natural de Calgary, jugó béisbol profesional, incluyendo parte de una campaña con los Seattle Mariners. En 1999, participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg que terminó invicto en la ronda preliminar y terminó ganando la medalla de bronce luego de caer ante Cuba en la semifinal. Procedió luego a representar al equipo de Canadá en diferentes torneos, incluyendo dos Juegos Olímpicos y el Clásico Mundial de Béisbol.

Conocí a Ryan Radmanovich en West Hartford, Connecticut, cuando participó en una clínica con muchachos Cubanos y norteamericanos el 12 de julio de 2016 en Hall High, junto a otros ex peloteros como Luis Tiant, Bill Lee y el cubano Karel García. Le impresionó que yo conociera a algunos de los canadienses que habían estado a su lado cuando enfrentó a Cuba y me obsequió el bate de fongueo que usaba como coach.

Radmanovich al bate con el team Canada en el WBC. (Foto: Cortesía de Ryan Radmanovich)

Ese día, tuve la oportunidad conversar sobre su carrera beisbolera, su experiencia con el equipo de Canadá y enfrentando al equipo Cubano. Casi tres años después, el ex jardinero y cuarto bate del equipo de Canadá decidió compartir su sonrisa y su buen humor, y nos encontramos en el terreno de béisbol en Kingswood-Oxford School, donde actualmente trabaja, y compartió algunas de esas experiencias con Universo Béisbol.

Universo Béisbol: ¿Qué inició tu interés en el béisbol?

Ryan Radmanovich: Al haber crecido en Canadá, tuve la oportunidad de ver jugar a Larry Walker, al igual que a otros canadienses, lo cual despertó un poco mi interés. También teníamos el equipo de Triple-A en Calgary, con los Seattle Mariners en aquel tiempo, por lo que tuve la oportunidad de ver jugar allí a Danny Tartabull (que era mi jugador favorito en aquel tiempo) en Triple-A. Al vivir en Canadá, uno ve por lo general hockey, como es obvio, pero me enamoré del béisbol. Aunque sí jugué hockey doce años, preferí el béisbol, que se jugaba en los muy cortos veranos que teníamos en Canadá.

UB: Fuiste fichado por los Minnesota Twins y disparaste 21 cuadrangulares en dos niveles de liga menor en 1994, tu segunda temporada, ¿te dio eso suficiente confianza para enfrentar el pitcheo profesional?

RR: Viniendo de la División 1 en béisbol colegial, no sabes qué esperar cuando llegues al nivel profesional. Hay peloteros de varios países, y por supuesto que aumenta el nivel. Por lo que haber tenido dos buenas temporadas al inicio ayudó a mejorar mi confianza sin discusión, y me di cuenta de que tenía oportunidad de jugar.

UB: ¿Hay algo por lo que eres famoso en el béisbol?

RR: No creo tener algo por lo que sea famoso. Claro, venir de Calgary fue algo importante, y ser en cierto modo el pionero de la ciudad de Calgary… pero creo que haber jugado y haberme mantenido saludable por diecisiete años de béisbol profesional — claro, que no jugué en las mayores tanto como habría querido — permaneciendo y teniendo la oportunidad de jugar ese tiempo es bien increíble para mí.

UB: En 1999 llegaste al equipo de Canadá y los Juegos Panamericanos de Winnipeg. ¿Crees que ese sea el mejor equipo de Canadá en el que jugaste?

RR: Esa es una pregunta difícil. Jugué en muchos buenos equipos internacionalmente, a distintos niveles… también mencionaría el equipo de 2003 que clasificó en Panamá para los Juegos Olímpicos de Atenas, que fue fantástico, y también fue la primera vez que Canadá clasificó para una Olimpiada, y tuvimos la suerte de vencer a Estados Unidos en el clasificatorio. El equipo de 2004 fue también excelente, como lo fueron todos a su manera.

UB: ¿Qué tal fue jugar ante el equipo nacional de Cuba en 1999?

RR: Para mí fue emocionante. Solamente los había visto en televisión antes, y todo lo que oías de Cuba era cuán buenos eran y cuán grande fue el equipo que siempre tuvieron, igual que los muchos peloteros que habían salido de Cuba. Todos sabíamos eso, pero verlos de primera mano por vez primera fue muy emocionante para nosotros.

UB: En todos los niveles lograste disparar 271 cuadrangulares. ¿Hay alguno en particular que recuerdes?

RR: Es difícil escoger un jonrón. Mi primero en las mayores fue muy emocionante, y por supuesto los jonrones olímpicos (que no se cuentan entre esos 271) fueron memorables, especialmente el que le di a Cuba en 2004. Cada vez que estás en la alineación y te dan la oportunidad es algo genial en sí, así que responder para tu equipo es muy emocionante.

UB: ¿Cuál es tu recuerdo beisbolero más agradable?

RR: Tuve diferentes en los niveles distintos. Que me llamaran a las mayores la primera vez… salir al terreno en Cleveland, junto a grandes jugadores: Ken Griffey Jr. estaba en el jardín central, Alex Rodríguez estaba en el campo corto y Randy Johnson estaba en la lomita. Estar en esa alineación para mi primer partido como regular en la MLB fue memorable. Añadiría la oportunidad de jugar en los Juegos Olímpicos, y no solo la parte beisbolera, sino también caminar con todos los atletas del mundo. Se me pone la piel de gallina de pensarlo… fue el mejor momento de mi carrera beisbolera. Tuve la suerte de que el béisbol me llevara a diferentes países en mi carrera.

UB: ¿Cómo describirías el camino de un pelotero profesional?

RR: Increíblemente difícil. La gente no entiende: van a los juegos y ven y piensan en la suerte que tenemos de divertirnos de esa manera… disfrutas el juego, pero es también tu carrera. Y e hace tan difícil saber que tienes que rendir noche tras noche si quieres permanecer con el equipo y seguir teniendo ese trabajo. La gente no entiende el rigor diario. Como lo veo es así, es extremadamente difícil jugar más de 160 juegos en 180 días, y lo es más mentalmente que físicamente.

UB: ¿Quiénes son tus mejores amigos en el béisbol?

RR: Muchos del juego… el haber jugado diecisiete años te pone en muchos rosters diferentes, pero mis mejores recuerdos son probablemente con los peloteros canadienses porque pasamos mucho tiempo juntos y jugábamos para ganar más que para conservar nuestros empleos. En esos equipos clasificatorios recuerdo gente como Stubby Clapp, Todd Betts, Kevin Nicholson… los que vinieron y jugaron juntos formamos algo así como una fraternidad.

UB: Todos los lanzadores son difíciles, pero ¿cuál fue el más difícil que enfrentaste?

RR: Una vez me enfrenté a Pedro Martínez en el Entrenamiento de Primavera, cuando estaba tirando 98 y 99 millas por hora con un cambio lento y fue sin dudas uno de los lanzadores más difíciles que enfrenté. Recuerdo enfrentar a Juan Guzmán de los Toronto Blue Jays, y no se te ocurriría como el lanzador más difícil, pero me tenía tomada la medida (risas) y era difícil hacer contacto. Otra vez, es una pregunta difícil porque hay muchos lanzadores buenos.

UB: ¿Qué puedes decirme de entrenar en el nivel profesional?

RR: Ser entrenador es algo distinto. Cuando eres pelotero, sabías como hacerlo, sabías lo que estabas haciendo, y a veces es difícil pasar eso a un pelotero joven… mostrarles la manera en que lo harías pero también encontrar maneras que podrían ser mejores para ellos. Ser entrenador es definitivamente difícil (risas) pero también se disfruta mucho.

Radmanovich (centro) junto a Luis Tiant (izquierda) y Rick Sanford (derecha). (Foto: Reynaldo Cruz/ Archivo de UB)

UB: ¿Qué tal entrenar a chicos?

RR: Es genial. Lo disfruto mucho. Es muy gratificante ver una sonrisa en el rostro de un niño cuando comienza a tener éxito. Batear una pelota es una de las mejores sensaciones en el mundo, y ayudar a un chico a tener esa sensación, ver la sonrisa en su rostro cuando ven lo lejos que llega la pelota o encuentran el punto de impacto en el bate es probablemente una de las mejores sensaciones de enseñar a los niños.

UB: ¿Qué consejo darías a los más jóvenes?

RR: El mejor consejo es divertirse. Número uno, tienes que disfrutar el juego, y no puedes convertirlo en un trabajo, no puedes convertirlo en algo cuyo futuro no puedas anticipar. Necesitas disfrutar el momento… es un juego tan difícil, y hay tantas veces en las que te ponchas porque hay tanto de derrota en el béisbol. Creo que necesitas mantener la cabeza en alto y divertirte y siempre enfocarte en el mañana.

UB: ¿Qué opinión tienes del béisbol cubano?

RR: ¡El béisbol cubano! (risas) De haber jugado contra ellos tantos años, puedo decirte que son uno de los equipos más competitivos a los que me he enfrentado. Conocen los fundamentos, son grandes jugadores, juegan para ganar. Más que nada, creo que siento respeto por los peloteros cubanos y por los equipos cubanos. Siendo de Canadá, después de los juegos sonreíamos y éramos amigos de ellos, pero durante los juegos era tan competitivo, y disfruté esos partidos más que nada. Admiro su dedicación al deporte, lo duro que juegan y lo competitivos que son… son de los mejores peloteros del mundo.

UB: ¿Con qué pelotero cubano te relacionaste más o admiraste más?

RR: Hay tantos rosters ante los que me enfrenté… pero el receptor Ariel Pestano está siempre en mis recuerdos. Mirarlo cuando encuadraba un lanzamiento, tratando de robarse un strike, y sonriendo con picardía a través de la máscara, yo le decía “¡Esa no es strike!” y se reía. Me encantaba la manera en que jugaba y me encantaba su competitividad y obviamente nos acercamos con el paso de los años. Nos hicimos amigos, pero éramos muy competitivos. Sin dudas es uno de los peloteros de Cuba que nunca olvidaré.

UB: ¿Cuál crees que sea la importancia de tener un acuerdo entre el béisbol cubano y la Major League Baseball?

RR: Más que nada, por encima del béisbol está la amistad que los países necesitan cultivar, y va más allá del béisbol pero creo que el béisbol es una parte importante; y creo que el béisbol puede en verdad ayudar a que los países se unan. Hay tantos buenos peloteros de Cuba, y merecen poder jugar en la mejor liga del mundo, y esas son las Ligas Mayores. Yo mismo, de Canadá, un país distinto, sentí mucho honor de tener la oportunidad de jugar en las mayores, y necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores. Conocí a esos muchachos en los Juegos Olímpicos y en el Clásico Mundial de Béisbol, y merecen todas las oportunidades de jugar aquí también.

UB: Gracias por tu tiempo y te deseo suerte con tu equipo.

RR: Gracias.

Nota: Agradecimientos especiales a Teen Cultures Connect, Tim Brennan, P.J. Louis, John Wenz y Karel García

Las medallas de la mente

Tomado del blog: Deporcuba

Las medallas de la mente

Por: Dayán García / Bohemia

A César Montoya Romero lo conozco desde que coincidimos en la residencia estudiantil universitaria y éramos unos aprendices de psicólogos y periodistas. Desde siempre compartimos la misma afinidad por el deporte, él un extraclase jugador de baloncesto y este servidor mejor comentarista que atleta. De cualquier manera, cada vez que nos encontramos no podemos dejar de evocar aquellos tiempos compartidos, y nos enrolamos en disímiles análisis sobre la actualidad del deporte cubano.

De la misma forma, el Máster en Ciencias y subdirector de Psicología del Instituto de Medicina Deportiva (IMD), quiso responder con la misma cercanía las interrogantes lanzadas para refrendar una labor más que vital para lograr resultados y que muchas veces se queda lejos de los reflectores en las más grandes hazañas deportivas. Se acerca la fiesta continental y las medallas también se ganan en el terreno de la mente.

–¿Cuáles son las principales variables psicológicas que se trabajan en la preparación de una delegación para unos Juegos Panamericanos?

–Como parte de la preparación psicológica que se realiza de cara a los Juegos de Lima, los especialistas de la subdirección de psicología del Instituto de Medicina del Deporte, área que presta servicios a las disciplinas de alto rendimiento de nuestro sistema deportivo, ha tenido en cuenta, en primer lugar, el aspecto motivacional. Específicamente, la intensidad del motivo deportivo de nuestros atletas, que se expresa, por ejemplo, en cuánto tiempo o actividades pertenecientes a otras esferas de su vida personal el atleta es capaz de sacrificar para dedicarlo a la práctica.

“En ello juega un papel muy importante la reflexión consciente del atleta acerca de lo que la práctica representa para él –aquí el psicólogo puede incidir–, y cómo a través de ella logra la satisfacción de un grupo de necesidades con determinada importancia, por lo que esta se convierte en una tendencia orientadora de la personalidad, contenido psicológico imprescindible para el cultivo de las habilidades atléticas y la puesta en forma.

“Particularmente en el área de la motivación deportiva las razones de carácter instrumental, específicamente los que tienen que ver con el balance entre las expectativas de resultado versus expectativas de autoeficacia, han sido abordados de manera sistemática. Esto involucra el sentido que la competencia tiene para el atleta, los propósitos que hacia ella se ha propuesto, pero más importante aún la conducta que asume ante las ejecuciones deportivas puntualmente.

“En muchos casos los atletas se orientan a las ejecuciones con una obsesión hacia la obtención de un título o un puesto en el podio. De esta forma, actúan con una tendencia parcializada hacia la búsqueda del éxito en la competencia, pero pasan por alto aspectos que son esenciales, como la calidad o efectividad técnica y/o táctica de la ejecución deportiva. En cambio los atletas que combinan balanceadamente el deseo de ganar –que no es malo en determinada dosis– con una orientación de la conducta hacia la consecución del éxito suelen mostrar un mejor desempeño.

“En este sentido, el foco de la atención se dirige a la tarea propiamente para que al atleta le importe más acercarse a la perfección técnica, por lo tanto sus movimientos serán más fluidos y libres de tensión muscular innecesaria. De igual manera, el fracaso parcial puede superarse con más facilidad, pues el atleta reconoce y atribuye correctamente sus errores a elementos sobre los que percibe tener control y puede modificar.

“La autovaloración del deportista es otro elemento muy trabajado en la preparación. Se puede diferenciar la autovaloración general, que son los juicios y valoraciones que el atleta hace o tiene acerca de sí mismo como persona o como deportista, de las valoraciones parciales que realiza, por ejemplo, de su propia ejecución o actuación en un determinado momento. En la medida en que el deportista refleje mejor en su mente la calidad de sus actuaciones, el estado físico en que se encuentra y el nivel de desarrollo técnico logrado, entre otras cualidades atléticas, en mejores condiciones estará de rendir”.

–En el caso de Cuba, después de Toronto y Barranquilla, ¿cómo lograr que las expectativas de resultados sean altas en los atletas?

–Es cierto que la actuación de Toronto puede haber dejado un mal sabor en nuestra población y en la familia del deporte. Tampoco debe negarse que perder la hegemonía en juegos centroamericanos luego de tantos años puede afectar la confianza de algunos en el resultado a obtener como delegación. Conscientes de ello se han emprendido algunas acciones, por ejemplo, se redactaron recomendaciones médico-psicológicas en un folleto que acompañará a los atletas en Lima.

“El vector motivacional de carácter procesal aporta energía a la conducta y forma parte de las reflexiones que ayudan al atleta a convencerse de la importancia de prepararse y dar el máximo compitiendo. Pero para rendir mejor lo recomendable, desde el punto de vista psicopedagógico, es mantener el foco de la atención en los elementos que tienen que ver con la tarea deportiva.

“Creemos que cada atleta debe ser muy consciente de que cuanto mejor sea su actuación individual tanto mayor será su contribución al resultado de la delegación cubana”.

–Cómo asimilan atletas y entrenadores la intervención del psicólogo?

–Hemos tenido sobradas muestras de aceptación por el demostrado aporte de nuestra especialidad a los resultados. En los últimos tiempos las acciones, tanto de diagnóstico como de intervención, no solo son bien asimiladas sino reclamadas por nuestros atletas y entrenadores.

“Nuestros preparadores han entendido el insustituible rol del psicólogo dentro del colectivo. Han aprendido a hacer uso de la útil herramienta que constituye el control psicológico sistemático del deportista y la asimilación del entrenamiento. Las comisiones y federación deportivas, conscientes también de ello, favorecen cada vez más la participación activa de nuestros especialistas en momentos cruciales, como las bases de entrenamiento en condiciones de altitud”.

–¿Con qué fuerza cuenta el IMD para el trabajo psicológico en el alto rendimiento?

–La subdirección de psicología en el IMD cuenta con una plantilla de 36 psicólogos especialistas. Esta nómina permite ofrecer cobertura al deporte de alto rendimiento a razón de casi un psicólogo por deporte. Nuestro grupo se caracteriza fundamentalmente por la juventud de la mayoría de sus miembros. Siete cuentan con grado de máster y ocho se encuentran en proceso de obtenerlo. Además dentro del grupo contamos con cuatro Doctores en Ciencias, dos compañeros en vías de formación como tales y cuatro psicólogos adiestrados. A esto, sumar la acción de un par de técnicos en psicometría.

El tercer lugar centroamericano de decatlón, Briander Rivero, enfrenta en el terreno una prueba de adecuación autovalorativa.
El tercer lugar centroamericano de decatlón, Briander Rivero, enfrenta en el terreno una prueba de adecuación autovalorativa./ Fotos: Cortesía del Entrevistado

–¿Cómo es el trabajo del psicólogo en unos Juegos Múltiples?

–Es diferente en todas las etapas, sus acentos los dicta la propia preparación. En las fases competitivas la acción se dirige a la respuesta emocional, el manejo de los imprevistos y las herramientas psicológicas para mantener el rendimiento aun en las más difíciles condiciones.

“En unos juegos el trabajo tiene otras características. Los días previos al inicio de la justa se insiste en cuestiones vinculadas con la adaptación a las condiciones de la sede. Igualmente, se trabaja en el esclarecimiento o definición concreta de los objetivos competitivos, se dedica tiempo al repaso de soluciones alternativas ante determinados planteamientos tácticos del contrario, y, sobre todo, se intenta elevar la autoconfianza.
“Hay deportes donde el modo de competir y el reglamento admite que los entrenadores y también los psicólogos interactuemos con los atletas, por ejemplo, en los entretiempos, entre combates o incluso entre acción y acción. En esos momentos han demostrado ser eficaces intervenciones dirigidas a rebasar una ejecución fracasada, para reorientar el foco de la atención. Pero también puede ocurrir lo contrario, hay deportistas o colectivos que sobrevaloran sus éxitos parciales y eso también pude perjudicar el rendimiento posterior, por lo tanto una oportuna intervención psicológica puede hacer la diferencia.

“Hemos adoptado varias estrategias para las citas multideportivas, la más importante es la creación de una ficha o expediente digital de cada miembro de la delegación, confeccionado por el psicólogo que atiende regularmente el deporte, y que constituye un documento de apoyo imprescindible. Esta ficha es una suerte de fotografía psicológica que contiene datos técnicos, relacionados con la personalidad del atleta, su modo particular y habitual de comportarse y reaccionar en condiciones de competencia.

“Por lo general la ficha permite que el psicólogo en competencia se informe en detalles acerca del deportista y pueda decidir qué intervención movilizar o qué recomendaciones hacer al entrenador en caso de necesitarlo. Sin embargo, no es difícil suponer que si se tratara del especialista que habitualmente trabaja con el atleta o el grupo, quien tiene ganado un rapport y por ende se facilita la comunicación, las intervenciones aumentarían sus probabilidades de éxito”.

–¿Cuántos deben laborar en Lima?

–Inicialmente se informó de que nuestro grupo estaría representado por tres, cifra muy pequeña para el total de atletas que participarán en estos juegos. Después se redujo la comitiva a solo dos. Por lo general ha sido así, el número en nuestras delegaciones deportivas es pequeño.

“Pero aun así el trabajo se realiza y han sido más los éxitos que los fracasos. No dejamos de creer y de estar esperanzados en el aumento del número en las delegaciones que nos representan en juegos multidisciplinarios, lo que sería directamente proporcional a los éxitos de nuestros atletas”.

Verdaderos héroes anónimos de nuestro movimiento deportivo, los que como César tienen que aprender a lidiar con un grupo tan heterogéneo como los deportistas, sobre todo por las peculiares condiciones de la actividad en la mayor Isla antillana.

Homenaje a Nicolás Guillén en el 30 aniversario de su desaparición física

La Fundación Nicolás Guillén, adscrita a la UNEAC, ha preparado en La Habana un programa de actividades del 10 al 16 de julio, cuando se cumplen 30 años de la desaparición física del poeta nacional.

El homenaje comenzará el miércoles 10 a las 10 de la mañana en la Alameda de Paula, cuando el Dr. Eusebio Leal, Historiador de La Habana, dejará inaugurada una estatua y una tarja conmemorativa al destacado poeta e intelectual cubano en ese emblemático lugar de la ciudad. Durante la tarde, en la calle de la poesía (frente a la Fragua Martiana), habrá lectura de poemas y venta de libros de la colección «Palma sola», de Ediciones Sensemayá.

El jueves 11 de julio será el Centro Dulce María Loynaz el encargado del homenaje, en su espacio «Gentes y lugares de La Habana» el presentador Ciro Bianchi tendrá como invitada a Nancy Morejón y se declamarán poemas de Guillén en las interpretaciones de los actores Obelia Blanco y Alden Knight.

En el «Sábado del libro» del 13 de julio, a las 10 de la mañana, el escritor y ensayista Virgilio López Lemus presentará en la Calle de Madera de la Plaza de Armas el libro «SóngoroCosongo» y el lunes 15 a las 9:30am se desarrollará en la UNEAC el coloquio «Cultura y Revolución», que contará en el panel con los destacados escritores Keith Ellis (de Jamaica), Abel Prieto, Nancy Morejón y Luis Álvarez Álvarez.

A las 2 de la tarde, la galería Villa Manuela de esa institución abrirá la exposición fotográfica «Iba yo por un camino…» y a las 5 pm Abel Prieto presentará el libro de Luis Álvarez titulado «Cuando la luz del mundo crece. Sesquicentenario de la Asamblea de Guáimaro».

El programa de homenajes al poeta culminará el martes 16 de julio a las 10 de la mañana, con una peregrinación al panteón de las FAR en el cementerio de Colón, donde el Ministro de Cultura Alpidio Alonso tendrá a su cargo las palabras de recordación. A las 4 de la tarde de ese mismo día, la calle de madera de La Habana Vieja acogerá el final del programa para presentar su trascendental poemario «Una paloma de vuelo popular».

Los métodos de Fidel

Tomado del blog: Dialogar, dialogar

Ana Cairo

I.

Estamos en la biblioteca de la Facultad de Artes y Letras. En una pared —presidiendo— está el retrato de la profesora Vicentina Antuña, directora-fundadora de la Escuela de Letras y Arte, que se derivó de la Ley de Reforma Universitaria, proclamada en la Escalinata de la Universidad de La Habana el 10 de enero de 1962.

La Escuela de Letras y Arte se inauguró el 14 de febrero de 1962. En su claustro se integraron profesores de la Facultad de Filosofía y Letras e intelectuales cubanos y extranjeros provenientes de otras instituciones; paulatinamente se incorporaron jóvenes graduados. La Facultad cumplió 55 años en febrero. La institución mantiene un bien ganado prestigio. Sus graduados son profesionales reconocidos en Cuba y en otras naciones.

Pienso que intercambiar opiniones en torno a Palabras a los intelectuales aquí en la Facultad podría asumirse como una forma de oportuna celebración.

Me alegra que en el público se encuentre la profesora Sonia Almazán, porque ella puede testimoniar cómo la Facultad ha participado en numerosas acciones de la vida cultural ya habanera, ya nacional.

La profesora Vicentina Antuña fue la primera jefa de la Dirección General de Cultura del Ministerio de Educación desde los días finales de enero de 1959. Siempre quiso simultanear las responsabilidades con el estricto cumplimiento de su docencia como profesora de latín. También organizó el Consejo Nacional de Cultura como institución autónoma. Al morir se desempeñaba como presidenta de la Comisión Cubana de la UNESCO.

Entre enero de 1959 y 1962, Vicentina participó en los procesos de modernización y rearticulación de las disciplinas e instituciones culturales. En honor a la verdad, una parte del claustro también lo hizo. Basta mencionar a José Antonio Portuondo, Mirta Aguirre, Roberto Fernández Retamar y Graziella Pogolotti. De este modo, algunos de los temas de historia cultural que vamos a tratar en el panel, tuvieron repercusiones en la historia de la facultad.

II.

Quiero recordar a Alfredo Guevara (dirigente de la FEU, graduado de Filosofía y Letras), quien siendo presidente del ICAIC impartía clases de cine en esta Facultad.

En su última década de vida, Alfredo quiso reunirse con jóvenes universitarios. También organizaba en su oficina debates sobre temas culturales y políticos de naturaleza teórica con intelectuales de diferentes edades y profesiones. Aprendí y me divertí muchísimo.

Alfredo decidió multiplicar las experiencias y organizó giras para discutir con jóvenes en diferentes universidades. La pervivencia del proyecto “dialogar- dialogar” es el mejor de los homenajes.

III.

El discurso Palabras a los intelectuales, pronunciado por Fidel Castro en junio de 1961, continúa siendo un texto muy importante. Merece que se siga analizando y discutiendo con beneficio para todos.

Reitero algunas observaciones, explicadas con más detenimiento en otras ocasiones:

Para una cabal comprensión del texto, se requiere que sea mejor contextualizado. Defiendo las ediciones bien anotadas.

Los diversos tipos de  lectores, las prioridades generacionales, necesitan el máximo de informaciones en cuanto a tiempo y a espacio: ¿quiénes participaron en las discusiones?; ¿qué plantearon los oradores?; ¿qué tòpicos se esclarecieron?; ¿cuáles fueron los temas de mayor repercusión?

Creo que la edición anotada debería incluir una relatoría: ¿qué se discutió en cada una de las tres jornadas?; ¿quiénes hablaron?; un resumen de lo que dijeron. Elier Ramírez (compilador) preparó Un texto absolutamente vigente. A 55 años de “Palabras a los intelectuales” (Ediciones UNIÓN, La Habana, 2016). Allí,  republicó “Cuando se abrieron las ventanas de la imaginación”, de Lisandro Otero, elaborado a partir de sus notas.

IV.

Insisto en que todos deberíamos continuar las búsquedas en agendas, libretas de notas, cartas, etc.

Si se publicó en la revista Encuentro de España una versión de lo debatido el primer sábado en torno al esclarecimiento de lo ocurrido con el documental de Saba Cabrera Infante, estoy convencida de que existen las versiones de las otras dos sesiones. Hay que perseverar.

V.

Mi insistencia en la exhaustividad de los contextos se debe a que son imprescindibles para entender la originalidad de los métodos de Fidel.

Fidel es un genio político latinoamericano, un líder mundial del siglo XX. Predominará la admiración por sus métodos. Justamente desde esa perspectiva quiero comentar Palabras a los intelectuales.

VI.

Fidel tuvo una formación básica como joven político en la Facultad de Derecho. Aprendió muy rápido.

Sugiero la lectura de la versión de su discurso el 27 de noviembre de 1946, en el mausoleo de los ocho estudiantes de medicina en el cementerio de Colón. Se aprecia a un orador hábil que enlaza la conmemoración histórica con dos temas de actualidad para un público de jóvenes: los atropellos de que están siendo víctimas otros estudiantes y la escandalosa corrupción de José Manuel Alemán, ministro de Educación.

El presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt promovió el uso de la oratoria y el periodismo radial. Esa modernización se generalizó en Cuba con celeridad. Fidel, como la mayoría de los dirigentes estudiantiles de los 40 y 50, conocía muy bien los usos políticos de los espacios radiales.

Por razones similares, ya graduado de abogado y matriculado en una segunda carrera,  se entrenó en el periodismo de investigación.

Disfrutaba practicando la cultura de los debates. Se concentraba totalmente; aprendía de los argumentos de otros participantes y los reutilizaba para lograr pactos y consensos.

VII.

Entre las creencias generalizadas de 1959 estaba que Fidel casi no dormía, porque vivía participando en infinitas reuniones.

En febrero del 59, se hizo famosa la audacia con que Fidel logró convencer a los trabajadores azucareros de que no se fueran a una huelga. Durante horas, en el teatro de la CTC, escuchó pacientemente las demandas de todos los que pidieron la palabra y después estructuró respuestas convincentes ya temáticamente agrupadas. Cuando terminó la plenaria azucarera, los obreros salieron a defender un proyecto político y social  de inmediata ejecución revolucionaria, donde ellos eran los protagonistas.

VIII.

Desde mayo de 1959, cuando inauguró el curso académico, Fidel visitaba con frecuencia la plaza Cadenas de la Universidad de La Habana. Allí entrenaba sus habilidades para construir políticas. También se actualizaba y se divertía.

Para los que hemos envejecido en la Universidad, Fidel era un miembro de nuestra comunidad. Se aparecía en la Plaza Cadenas con los temas sobre los que quería oír criterios. También, los estudiantes aprovechaban y colocaban los suyos en los intercambios.

Los profesores de la Escuela de Letras siempre consideraron prioritario que los jóvenes aprendieran cómo se hacía la política real. En minutos, circulaba la noticia de que Fidel estaba en la Plaza Cadenas. Se interrumpían las clases y los jóvenes se iban corriendo a participar. Entre 1968 y 1975 presencié discusiones acaloradas, en las que primaba el máximo respeto.

IX.

Antonio Núñez Jiménez escribió En marcha con Fidel, cuatro tomos (1959, 1960, 1961, 1962). Como buen científico y cronista, estructura los relatos de forma amena y variada. Diseña un eje principal: la decodificación de los métodos de un intelectual con las más insólitas aspiraciones de nuevos conocimientos.

Sugiero la lectura de las escenas sobre los encuentros de Fidel con los campesinos serranos; y las de las exploraciones científicas de territorios; después, en las tertulias entre ellos, discuten alternativas de desarrollo local.

Recomiendo los capítulos sobre cómo se implementó la primera Ley de Reforma Agraria;  las  intensas discusiones  con todos los jefes de zonas agrarias.

X.

El éxito de Fidel en las tres reuniones de junio de 1961 con sus colegas intelectuales se deriva de un método ya perfeccionado de hacer política.

En su discurso, respondió a todas las preguntas e inquietudes. En  Palabras a los intelectuales cada párrafo remite a intertextos. Precisamente, no puede entenderse a cabalidad si no se conoce lo dicho en las tres sesiones.
XI.

Revisando los periódicos entre mayo y agosto de 1961, comprendí que originalmente el congreso fundacional de la UNEAC se iba a efectuar en junio. Y hasta el día antes, la prensa así lo anunciaba.

Probablemente,  se tornó álgida la querella acerca del documental de Saba Cabrera Infante; había un riesgo de que las pasiones se desbordaran. En dicha coyuntura, lo más urgente era el esclarecimiento total del episodio en una asamblea pública de los intelectuales. Se llamaba a testimoniar a todos los implicados.

Como salieron nuevos tópicos, se organizó una segunda sesión. Y como volvieron a aparecer inquietudes, se realizó la tercera y última; pero, si hubiera sido necesaria, se habría convocado a una cuarta.

Las tres jornadas intensas estuvieron cada una separadas por una semana. Debe sumársele el gran impacto del excelente discurso. En resumen, durante todo el mes de junio y las primeras semanas de julio, para dar un rápido cumplimiento a los acuerdos de las tres discusiones, se reconfiguró el sistema de instituciones culturales; se reordenaron tendencias y grupos; se aliviaron tensiones; se pactaron formas de tregua.

Con tiempo para planificar bien el éxito y discretamente se podría reorientar el congreso hacia nuevos objetivos.

XII.

Por cierto, en la semana entre la primera y la segunda sesión, los críticos de cine se reunieron en la Casa de las Américas y volvieron a ver el documental de Saba Cabrera Infante. Ellos ratificaron su opinión de que en ese momento no debía exhibirse en los circuitos de cine.

No se trataba de una persecución, ni de un problema personal. Se trataba de la percepción colectiva de un grupo de expertos (que hacían dicha labor cotidianamente para cumplir con la política de autorizar o no la exhibición de un material cinematográfico cubano o extranjero). Habría que decir que en todas las naciones capitalistas y comunistas era una práctica política.

XIII.

No debería olvidarse que la Biblioteca Nacional entonces era uno de los más concurridos centros culturales habaneros. Hacer una asamblea en un teatro, donde continuamente estaban entrando y saliendo personas, era resaltar su naturaleza pública y sectorial. No había secretos. (Al igual que en febrero de 1959, lo más natural había sido que la discusión con los obreros azucareros hubiera transcurrido en el teatro de la CTC).

XIV.

A mediados de julio, los organizadores del congreso hicieron pública la noticia de que la nueva fecha sería en agosto (justo en los días en que se conmemoraba el asesinato de Federico García Lorca). Por alusión se redefinía el evento hacia la amplificación de la solidaridad y de la herencia revolucionaria internacional.

En 1959, se había privilegiado la Revolución Mexicana. El expresidente general Lázaro Cárdenas, invitado de honor a los actos del 26 julio en la Plaza Cívica, vino con decenas de intelectuales. Los aportes culturales de la Revolución Mexicana tuvieron un amplio realce.

En 1960, continuó el motivo de la Revolución Mexicana (era el cincuentenario) y se recordó lo ocurrido en Guatemala (1954). Jacobo Arbenz fue el invitado de honor a los actos del 26 de julio en el Caney de las Mercedes, Sierra Maestra.

El congreso fundacional de la UNEAC (agosto de 1961) enfatizó la solidaridad antifascista con el republicanismo español. Se alababa la praxis  de la intelectualidad cubana, que heredaba y actualizaba el gran evento  internacional de julio de 1937,  con sesiones en Valencia, Madrid, Barcelona y París.

Nicolás Guillén y Alejo Carpentier estaban entre los organizadores del congreso. Félix Pita colaboraba. Juan Marinello mantenía su protagonismo (aunque no aparecía en público porque estaba operado de la vista). Leonardo Fernández Sánchez cumplía funciones importantes en el Ministerio de Relaciones Exteriores. En resumen, los cinco cubanos que habían sido delegados en Valencia continuaban haciendo su tarea solidaria.

El argentino Ezequiel Martínez Estrada, quien trabajaba en la Casa de las Américas, fue uno de los latinoamericanos invitados al congreso.

XV.

Palabras a los intelectuales, como documento de política cultural unitaria, se aplicó en las sesiones y los acuerdos del congreso fundacional de agosto de 1961, en la búsqueda de un equilibrio de tendencias en la membresía del  comité nacional, en la de las vicepresidencias y la secretaría, en las publicaciones, en los concursos.

XVI.

Las contradicciones epocales no pueden subestimarse. Desde la fundación de la Tercera Internacional Comunista (1919) se implantó el prejuicio erróneo de que los políticos no eran intelectuales.

El propio título del famoso discurso de Fidel marca una falsa otredad, que se mantuvo como imaginario hasta la primera década del siglo XXI.   Guillén y Che Guevara eran amigos. El primero le pidió al segundo que cediera a la UNEAC los derechos para realizar la primera edición de Pasajes de la guerra revolucionaria. Che aceptó, pero rechazó la invitación de pertenecer a la asociación.

XVII.

Me parece que ya es hora de privilegiar otros discursos de Fidel en particular sobre los temas culturales y sus interacciones con los miembros de la UNEAC a partir del congreso celebrado el 28 de enero de 1988, cuando Abel Prieto fue elegido presidente de la UNEAC.

La participación de Fidel en los plenos del comité nacional y en los congresos  de la UNEAC es tan importante como su presencia en la Universidad de la Habana entre 1959 y 1975.

Creo que debería estudiarse la originalidad de su pensamiento en el discurso del 20 noviembre de 1993 (por azar concurrente lezamiano, día del natalicio de Félix Varela), del cual solo se cita la frase de que lo primero que hay que salvar es la cultura.

Pienso que los métodos de Fidel para hacer política cultural tuvieron un desarrollo sorprendente durante el llamado “período especial”. Asombra su creatividad. Demostró una gran disciplina y tenacidad para actualizarse.

XVIII.

Conozco investigadores extranjeros que se están dedicando a profundizar en el llamado “período especial”. Reconozco que estoy fascinada con el proyecto de analizar la última década del siglo XX y la primera del XXI en cuanto a problemáticas culturales. Es muy diferente haberlo vivido que estudiarlo.

XIX.

Los métodos de Fidel se renovaron en el llamado “período especial”. Me parece que dicha investigación debería privilegiarse. Quizás sería oportuno dedicar algún espacio de “Dialogar-dialogar” a ese objetivo.

Muchas gracias por invitarme al panel.

A %d blogueros les gusta esto: