500 CUC y reacciones inesperadas

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regalo_azulPor Rodolfo Romero Reyes

Tomado de Letra Joven

Hace dos semanas que hice pública mi intención de recaudar para reparar mi cuarto un CUC por persona con aquellos amigos más allegados, a modo de regalo por mi cumpleaños, que será el próximo 23 de mayo. La iniciativa generó en los más cercanos un montón de opiniones. Uno de ellos sugirió que debía dar un parte sistemático de cómo iba la colecta y detallar para qué se emplearía.

Por eso escribo hoy, para contarles a los interesados/as que gracias a que algunos no han esperado por mi cumple, ya he reunido 33 CUC. Hay quienes dicen que a ese paso nunca llegaré a los 500, pero yo no pierdo las esperanzas. Además, ya no se trata solo de reparar el cuarto y el baño, sino de ver y contar cómo termina esta experiencia.

Las primeras sorpresas estuvieron en esos primeros 33. Solo comento algunos ejemplos:

  • Yadira me escribe y me dice: «No te conozco pero soy amiga de Roque ¿cómo te lo hago llegar?». Y a los tres días Roque, que no sabía nada, me dice: Rodo una amiga mía te mandó este dinero, ¿cómo es eso que estás reparando el cuarto?». Imagínense mi sorpresa, la muchacha, a quien aún no conozco, cumplió su palabra.
  • Una amiga de la universidad, pero de otra facultad, que vive en el extranjero me escribió por el chat para decirme que pasara por casa de su mamá, aquí en Cuba, para recoger el dinero (con ella sí me dio mucha pena, le agradecí la intención, pero no pasé. No, no).
  • Una amiga periodista de Granma me entregó 1 CUC de parte de Dainet, una muchacha a la que solo vi un par de veces los días previos a la subida del Pico Turquino en Santiago de Cuba, y que al saber la noticia me envió el dinero.
  • Un amigo de mi aula en la Facultad me escribió y en tono misterioso me dijo: «Te van a contactar de mi parte, acepta lo que te den». Y desapareció del chat.

Por supuesto, que no puedo mencionar los 33 nombres, pero estos 4 me sorprendieron rotundamente. Antes de terminar quiero compartir algunas otras ideas.

  • Esta iniciativa, se pudiera decir de economía solidaria, podría adaptarse a otras experiencias. Pensemos en alguien que necesite alquilarse en La Habana por un año. Solo tiene que encontrar a 12 buenos amigos que le den albergue gratuito por espacio de un mes.
  • Supe de un colega, historiador, que le pidió a dos amigos en España y Argentina que le enviaran 70 CUC cada uno. Ese era el dinero que él necesitaba para administrarlo por un año como si fuese un salario fijo promedio en moneda nacional. Con ese dinero, sobrevivió un año sin trabajar y pudo dedicarse a terminar su libro.
  • Un colega diseñador me dice que hará un afiche para colgar en mi cuarto que diga: «Este cuarto se construyó gracias al esfuerzo de…».

Solo son ideas. Lo cierto es que la iniciativa me ha hecho disfrutar de buenos momentos y he visto aparecer también a amistades lejanas. A finales de abril escribiré un segundo parte, el tercero será en mi cumpleaños y el cuarto, para dar cuenta de cómo invertí el dinero de mis amigos. Hasta pronto y gracias a todas y a todos.

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