Category: Entrevistas

Jordan Díaz habla de su oro olímpico de la juventud

tomado del blog DeporCuba

Por: Manuel Asseff Blanco/ Cubahora

El martes 16 de octubre de 2018 fue otro día dorado en la exitosa carrera deportiva del joven triplista Jordan Díaz, quien no deja de sorprender en el cajón de salto con actuaciones dignas de todo tipo de elogios.

En la III edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud, concluidos en Buenos Aires, Argentina, el pasado día 18, el atleta oriundo de La Habana incorporó otra corona a su rico palmarés, en el que resalta la medalla de oro conquistada en el Campeonato Mundial juvenil de Tampere, Finlandia, en julio del presente año.

Tal fue su “abuso” en territorio argentino, que en la segunda jornada y final del triple salto clavó los pinchos en 17.04 metros en su primer intento, suficiente para ganar la competencia a pesar de fallar sus restantes tres tentativas.

Con ese resultado, si bien quedó 10 centímetros por debajo de lo conseguido en la primera fase, confirmó algo así como “el oro es mío, repártanse la plata y el bronce”, parafraseando la letra de una canción.

Y por si fuera poco la consecución del título, con su marca de 17.14 metros del día 13 de octubre hizo historia al romper el récord para ese tipo de certámenes, primacía de 16.37 m que estaba en poder del también cubano Radamés Fabar, impuesta en Singapur 2010.

Completaron el podio de premiaciones de esa modalidad —desde la distancia— el nigeriano Ineh Oritsemeyiwa y Praveen Chithravel, de la India, que se adueñaron de los metales de plata y bronce, respectivamente.

Y ojo, en el caso de Oritsemeyiwa fue el único rival de Jordan que pudo sobrepasar la barrera de los 16 metros con su registro de 16.34 el primer día de competencia. Nada, que el cubano estaba fuera de liga.

¿QUÉ DIJO EL CAMPEÓN?

A su llegada a la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, junto a la delegación de Cuba que conquistó cuatro preseas de oro y dos de bronce en la cita olímpica de la juventud, Jordan Díaz mostró su alegría por regresar con el deber cumplido.

“Estoy muy contento con ese resultado, nunca pensé llegar a 17.14 metros porque la temporada ha sido bastante larga y me sentía un poco cansado, además de que salté con solo siete pasos en la carrera de impulso”, declaró el triplista a Cubahora.

“Para mí fue una gran sorpresa esa marca, pero me siento satisfecho de haberla conseguido en una competencia tan importante”, aseguró el abanderado de la nación caribeña en la cita organizada por Buenos Aires.

También se refirió a lo vivido en Argentina fuera del ámbito competitivo; allí había un ambiente de diversión impresionante, la pasé súper bien, fue bonito conocer a muchas personas y atletas de otros países, expresó el habanero.

A su vez, Jordan elogió el apoyo del público argentino en las instalaciones; sin dudas ellos son parte del triunfo de nosotros, siempre nos trataron muy bien, afirmó el medallista de oro en el certamen universal de la categoría cadetes con escenario en Nairobi, Kenia, en 2017.

Por último, dijo que ahora descansará un poco para recargar las pilas y enfrentar los duros retos que se avecinan, como los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, y el Campeonato Mundial de atletismo en Doha, Qatar, que serán el próximo año 2019.

 

Fernando H. Cardoso y su incomprensible neutralidad

Tomado del blog La Isla desconocida

Atilio A. Boron

Escribo estas pocas líneas desde el corazón. Sumido en el estupor no alcanzo a comprender cómo quien fuera el maestro de toda una generación de sociólogos, politólogos y economistas de América Latina y el Caribe hoy prefiere mantenerse “neutral” ante la trágica opción que enfrentarán los brasileños el próximo 28 de Octubre: restaurar la dictadura, bajo nuevos ropajes, o retomar la larga y dificultosa marcha hacia la democracia. Para justificar su actitud el ex presidente declaró a la prensa que “de Bolsonaro me separa un muro y de Haddad una puerta.”
Sorpresa, estupefacción, asombro. Porque, ¿cómo es posible que quien fuera una de las más brillantes mentes de las ciencias sociales desde comienzos de los años sesentas del siglo pasado pueda exhibir tal indiferencia cuando lo que está en juego es o bien el retorno travestido y recargado de la dictadura militar (la misma que luego del golpe de 1964 lo obligó a exiliarse en Chile) o la elección de un político progresista, heredero de un gobierno que, con todos sus defectos, fue quien más combatió la pobreza en el Brasil y lo hizo en un marco de irrestrictas libertades civiles y políticas? A quienes fuimos sus alumnos en la FLACSO de Chile, en la segunda mitad de los sesentas, nos deslumbraban sus brillantes lecciones sobre el método dialéctico de Marx y las enseñanzas de quien a su vez fuera su maestro, Florestán Fernándes; o cuando disertaba sobre la teoría de la dependencia mientras escribía su texto fundamental con Enzo Faletto; o cuando diseccionaba con la sutileza de un eminente cirujano la naturaleza de las dictaduras en América Latina. Por eso, quienes atesoramos esos recuerdos estamos sumidos en el más profundo desconcierto ante su atronador silencio en relación a la que, sin dudas, es una de las coyunturas más críticas de la historia reciente del Brasil. A los que tuvimos la suerte de enriquecernos intelectualmente con sus lecciones nos cuesta creer las noticias que nos llegan hoy de Brasil y que informan de su escandalosa abstención. Y cuando aquellas se confirman, como ha ocurrido en estos días, lo hacemos con el corazón sangrante y la mente convulsionada.
¿Cómo olvidar de que fue usted quien en aquellos años finales de los sesentas nos ayudó a sortear las estériles trampas de la sociología académica norteamericana y la ciénaga del estructuralismo althusseriano, moda que estaba haciendo estragos en las juventudes radicalizadas de Chile. Después, desde mediados de los setentas y a lo largo de los ochentas la suya fue la voz de la sensatez y la sensibilidad histórica que debatía con algunos “transitólogos” deslumbrados por la ciencia política de la academia estadounidense y a quienes, a fuerza de argumentos y ejemplos concretos, obligó a revisar sus ingenuas expectativas sobre las nacientes democracias latinoamericanas. Recordamos como si fuera hoy sus advertencias diciéndole a sus colegas que en Nuestra América el “modelo de La Moncloa” -erigido como el arquetipo no sólo único sino también virtuoso de nuestra todavía inconclusa “transición hacia la democracia”- enfrentaría enormes dificultades para reproducirse en el continente más injusto del planeta. Y sus previsiones fueron confirmadas por el inapelable veredicto de la historia: ahí están nuestras languidecientes democracias, incumpliendo sus promesas emancipatorias, impotentes para instaurar la justicia distributiva y cada vez más vulnerables a la acción destructiva del imperio y sus lugartenientes locales. Democracias, en suma, en rápida transición involutiva hacia la plutocracia y la sumisión neocolonial. Fue Cardoso uno de los principales animadores del Grupo de Trabajo sobre Estado de CLACSO que se creara a comienzos de los setentas. Su espíritu crítico combinado con su fina ironía orientaron buena parte de las labores de ese pequeño conjunto de colegas. Tanto en las discusiones sobre la transición a la democracia y la naturaleza de las dictaduras que asolaron la región usted decía que “sin reformas efectivas del sistema productivo y de las formas de distribución y de apropiación de riquezas no habrá Constitución ni estado de derecho capaces de eliminar el olor de farsa de la política democrática.” 1 Y la historia otra vez le dio la razón.
Más allá de sus errores y limitaciones la experiencia de los gobiernos de Lula y Dilma avanzaron, si bien con demasiada cautela, para tratar de eliminar ese insoportable “olor de farsa” de las democracias latinoamericanas. ¿Que en esos gobiernos hubo corrupción, que aumentó la inseguridad ciudadana, o que algunos problemas no fueron encarados correctamente, o inclusive se agravaron? Es cierto. Pero nada de esto constituye una novedad en la historia brasileña ni es un producto exclusivo de los gobiernos del PT, y usted como analista tanto como en su calidad de ex senador, ex ministro y ex presidente lo sabe muy bien. Tomar como “chivos expiatorios” de la tradicional y secular corrupción de la política brasileña a Lula y el PT es un insulto a la inteligencia de sus conciudadanos además de una maliciosa mentira. Pero aún si estas críticas fueran ciertas –cosa sobre lo cual no viene al caso expedirse en estas líneas- ellas son “peccata minuta” ante el peligro que acecha a Brasil y a toda América Latina.. Y usted, con su inteligencia, a esta altura de su vida no puede arrojar por la borda todo lo que enseñara a lo largo de tantos años. Usted escribió páginas imborrables sobre las dictaduras latinoamericanas y en uno de sus libros denunció con valor  la pretensión de “sustraerse de la responsabilidad política de caracterizar como dictatorial a un régimen que se afirma sobre la violencia irrestricta y el atropello sistemático de los derechos humanos.” 2  ¿Qué cree que va a hacer Bolsonaro cuando exalta a los torturadores y rinde loas a la dictadura del 64?  Por eso estoy convencido que de persistir en su actitud neutral cometería usted el mayor y más imperdonable error de su vida, que arrojaría un ominoso manto de sombra no sólo sobre su trayectoria como intelectual de Nuestra América sino también sobre su propia gestión como presidente de Brasil.
¿Qué hay una puerta que lo separa a usted de Fernando Haddad? Es cierto, pero el candidato petista ya lo invitó a pasar. Abra esa puerta y entre, porque aquel muro que lo separa de Bolsonaro no sólo caerá con todos sus horrores encima de las clases y capas populares de Brasil sino también sobre su cabeza y su renombre. Nadie le pide que apoye incondicionalmente a lo que hoy, nos guste o no, representa la única opción democrática que hay en Brasil frente a la monstruosa reinstalación de la dictadura militar por la vía de un electorado manipulado como jamás antes en la historia del Brasil. Que la fórmula petista sea la única opción democrática en las próximas elecciones no sólo es producto del empecinamiento de los gobiernos y del liderazgo del PT. Usted fue presidente, por ocho años, y algo de responsabilidad le cabe también por esta imposibilidad de construir alternativas políticas más de su agrado. Su delfín, Geraldo Alckmin, tuvo un desempeño catastrófico en la primera vuelta. Por eso un hombre como usted no puede ni debe permanecer neutral en esta coyuntura. Sus pasiones y su ostensible animosidad hacia Lula y todo lo que él representa no pueden jugarle tan mala pasada y nublar su entendimiento. Usted sabe que la victoria de Bolsonaro dará luz verde a sus tropas de asalto a la democracia, la justicia, los derechos humanos, la libertad. Tropelías y aberraciones que, para espanto de la población, ya prometen y anuncian sin tapujos a través de la prensa y las redes sociales en Brasil. En este caso su neutralidad se transforma en complicidad.
Ante tan grave encrucijada, ¿cómo puede usted declararse prescindente en esta batalla crucial entre dictadura y democracia? A veces la vida nos coloca en estas incómodas encrucijadas, y no queda hay otro remedio que elegir y actuar. Recuerde que Dante, en La Divina Comedia, reservó el círculo más ardiente del infierno a quienes en tiempos de crisis moral optaron por la neutralidad. Usted, por su historia, por lo que hizo, por su magisterio, por la memoria de sus propios maestros debe oponerse con todas sus fuerzas a la re-encarnación de la dictadura bajo el mascarón de proa de un político mediocre, violento y reaccionario que ni bien instalado en el Palacio de Planalto será fácil presa de los actores más siniestros del Brasil.  Su nombre, Fernando Henrique, no debe quedar inscripto entre los cómplices de la tragedia en ciernes en su país. Créame si le digo, siendo fiel a sus enseñanzas, que a diferencia de Fidel si usted persiste en esa actitud, en esa suicida neutralidad, la historia no lo absolverá sino que lo condenará y lo atormentará hasta el fin de sus días.

Contribuya con su palabra a que Brasil sortee el peligro del inicio de un nuevo – y probablemente extenso- ciclo dictatorial que sólo agravará los problemas que hoy lo atribulan. Y luego, despejada esa amenaza, discuta sin concesiones como mejorar la democracia en su país; critique las políticas que proponen Haddad y D’Avila, pero primero asegure que su pueblo no volverá a caer en los horrores que con tanta fuerza usted condenó en el pasado. Su silencio, o su abstención, serán implacablemente juzgados por los historiadores del futuro, como ya lo son hoy por sus asombrados contemporáneos que no pueden entender las razones de su postura. Tiene poco tiempo para evitar tan triste final y evitar que la neutralidad se convierta en complicidad. Recuerdo cuando, en medio del furor causado por el auge de la teoría de la dependencia usted exhortaba a sus cultores a no apartarse de las enseñanzas de Lenin cuando exigía, antes de parlotear superficialmente sobre el tema, llevar a cabo “un análisis concreto de la realidad concreta.” Y remataba esa observación advirtiendo sobre el peligro de que “el hechizo de las palabras sirva para ocultar la indolencia del espíritu”.3  Ojalá que su brillante inteligencia no haya caído víctima de la indolencia y prevalezca, en esta hora decisiva, sobre la fuerza de unas incontrolables  pasiones que le impiden abrir la puerta que lo separa de Fernando Haddad y evitar que Brasil se hunda en el basural del fascismo.

NOTAS
1 Cf. “La democracia en las sociedades contemporáneas”, en Crítica & Utopía, Buenos Aires, N°6, 1982, y también en “La Democracia en América Latina”, Punto de Vista, Buenos Aires, Nº 12, Abril 1985.
2 Ver su Autoritarismo e democratização, Río de Janeiro, Paz e Terra, 1975, p. 18.
3 Fernando H. Cardoso, Ideologías de la burguesía industrial en sociedades dependientes. Argentina y Brasil, Buenos Aires, Siglo XXI, 1971, p. 60.

Lázaro Paz: “El éxito está en la continuidad del trabajo”

Tomado del blog: DePorCuba

Por Lilian Cid Escalona y Andy Bermellón Campos/Deporcuba

Lázaro Paz Martínez se vincula con en el atletismo en el año 1980, en la EIDE Cerro Pelado de Camagüey, donde matriculó como practicante del salto con pértiga. En esta especialidad se tituló entre los escolares de la categoría 15-16 años por dos cursos consecutivos y fue promovido a la, entonces, ESPA Nacional bajo la tutela del entrenador Augusto Perdomo.

En 1993 Lázaro regresa a la EIDE Cerro Pelado, ahora para dedicarse a enseñar el deporte de su vida. El atletismo le ha llevado a desandar el mundo, con sus conocimientos por bandera, pues ha sido colaborador deportivo en la República de Malí (África) y en México, donde se encuentra actualmente.

Paz trabaja en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) de la nación azteca, y este año presume por la medalla de oro de su alumno Roberto Vilches en el salto de altura del Campeonato Mundial Juvenil de Tampere así como por la clasificación de otro de sus pupilos para los Juegos Olímpicos de la Juventud que acogerá en los próximos días Buenos Aires.

¿Qué atletas cubanos han pasado por sus manos?

He trabajado con atletas camagüeyanos como Yoelmis Pacheco, Dennis Fernández, Irisdaimi Herrera, Sergio Mestre, Guillermo Martínez, Yacnier Luis y Davisleyvis Velazco.

Durante tres años trabajé en el Equipo Nacional como apoyo técnico al grupo de Daniel Osorio Díaz, allí coincidí con Pedro Pablo Pichardo, Wilfredo Martínez, Junior Díaz e Ibrahim Camejo, por citar algunos de los más conocidos.

Valore las condiciones de los alumnos suyos que se encuentran hoy en el equipo nacional de Cuba.

Las condiciones de los atletas cubanos para mí son excepcionales solo que hay que trabajar con las especificidades de cada uno. Ningún atleta se parece a otro por eso hay que delimitar bien las cargas de entrenamiento y qué hacer en cada etapa de la preparación.

Davisleidis Velazco, por ejemplo, es una atleta de muchas condiciones solo hay que esperar. Es una atleta muy dedicada, técnica, y con muchas ganas de llegar a ser grande. Junto a su entrenador, Yoelbi Quesada (El Chispa) está por escribir su historia. Yo espero que sea una atleta de altos resultados internacionales, ya tiene un bronce en el mundial juvenil, y este debe ser solo el comienzo.

¿Cuál es momento más difícil de un entrenador de la base?

Creo que los entrenadores de la base se enfrentan a muchas situaciones difíciles. Siempre se destacan las condiciones de trabajo, porque es mágico lo que hacen ya que trabaja en condiciones que muchas veces no son ni las mínimas requeridas.

En general somos entrenadores que permanecen en el anonimato, pues a muy pocos se les tiene en cuenta, pese a ser el pilar fundamental del alto rendimiento.

Cuando un atleta tiene resultados internacionales, la Comisión Nacional e incluso hasta el propio atleta, no tienen en cuenta los orígenes de ese talento. A veces son acciones que duelen mucho porque se olvidan de cómo llegaron a la cima, y en ese camino dejan atrás el esfuerzo de muchos.

En este sentido se puede accionar, porque la realidad es que hoy, toda la gloria recae en el entrenador del Equipo Nacional porque es quien estaba al lado del atleta, en el momento de obtener algún premio.

El trabajo en la base es un eslabón fundamental en la búsqueda del talento ¿Cómo funciona en Cuba?

Lo fundamental es la captación y el proceso de la pirámide. Lo que he vivido y experimentado me sugiere que, en Cuba, en Camagüey por lo menos, se trabaja bien este sentido. Hay muy buena metodología en el proceso de captación, se busca el talento en todos los municipios, se les da seguimiento y se le realizan los controles que sean necesarios. Los mejores pasan a la EIDE, y ahí prosiguen su formación con perspectivas de tener buenos resultados en los Juegos Escolares para llamar la atención de la selección nacional.

Diferencias que existen entre el sistema deportivo cubano y el de otras naciones

Hay muchísima diferencia entre el sistema deportivo cubano y el de otros países. El sistema cubano, por ejemplo, tiene su metodología de planificación del sistema de entrenamientos por edades, y esto en muchos otros países no existe.

En Cuba se trabaja con una sola dirección, y en otros países son muchas direcciones y muchos intereses los que priman, y esto al final llega hasta a perjudicar al atleta. Sin embargo, de nuestra manera de trabajar no me gusta, por ejemplo, lo difícil que le resulta a un atleta que no es miembro del equipo nacional llegar a eventos internacionales, aun cuando ha realizado las marcas. Pasa sobre todo en las categorías menores, pero también entre los mayores. En otros países, el Campeonato Nacional decide quienes serán los representantes, y es un sistema que es justo porque van los mejores de ese momento.

El atletismo cubano tiene excelentes resultados en las categorías inferiores, pero en el tránsito a la categoría de mayores desaparecen la mayoría de estas figuras con resultados en categoría de cadetes y juveniles ¿Cuáles son las causas de este fenómeno?

Siempre se le ha echado la culpa a la base, se dice que los atletas llegan sobrecargados porque se ha violentado el proceso de formación con el objetivo de obtener mejores resultados en los juegos escolares.

Creo que es injusto, porque la respuesta para cada caso existe, hay que indagar individualmente, porque en Cuba cada atleta tiene un expediente deportivo desde que comienzan en la base, donde está todo el trabajo que se ha realizado con ellos. La pregunta es, ¿los entrenadores del equipo nacional lo consultan? ¿Continúan trabajando con el atleta, de acuerdo a lo que ya venían trabajando? En la continuidad del trabajo está el éxito, porque se supone que, con esas cargas, con esos ejercicios por etapa y con esa planificación, es que llegaron al rendimiento que los llevó al equipo nacional. Es una línea a seguir, una información que se debe utilizar; …ese mi criterio…

En el caso del triple salto- salvando algunas excepciones- no logra su resultado en la competencia fundamental. En su opinión, ¿cuáles son las principales causas de este fenómeno que se repite año tras año?

Por ejemplo, si los atletas no saltan bien en las confrontaciones desde temprano (en los primeros meses), se quedan sin oportunidades de ir a competencias internacionales. Ello lleva a comenzar la temporada duro, saltando fuerte, buscando marcar para salir y se sabe lo difícil que resulta mantenerse todo el año con resultados de élite. Cuando estuve trabajando con Osorio, con Pichardo no pasó eso, él casi siempre tuvo su resultado esperado. En sus competencias perdía solo con Taylor (Christian Taylor) un formidable atleta. Creo que cada entrenador es capaz de evaluar las razones por las cuales sus atletas no realizan el resultado en la competencia fundamental.

¿Cómo valora el estado actual del triple salto cubano?

Muy bueno, como siempre. Es el área de los saltos con mayor fortaleza en Cuba, pero mantiene la deuda de no haber coronado un campeón olímpico. Esperemos que llegue con este grupo que lidera Jordán Díaz.

Tenemos conocimiento que trabajó directamente con Pedro Pablo Pichardo ¿Cómo fue esta experiencia de trabajo?

Yo aprendí mucho de mi estancia de trabajo con Osorio y Pichardo. Me documenté en temas de la planificación del entrenamiento de alto rendimiento que no es igual a la que llevamos en la base, categoría escolar. Creo que la planificación fue excelente, dándole cumplimiento a los objetivos con los resultados esperados. Estuve presente cuando se lesionó realizando unos saltos quíntuples, un sábado. En cuanto sintió la molestia, detuvimos el entrenamiento y se llevó ante un especialista.

A nivel mundial resaltan dos figuras con enormes potencialidades Christian Taylor y Yulimar Rojas ¿Considera usted que puedan romper el récord mundial?

En mi opinión, ellos dos, como Pichardo, tiene todas las condiciones para romper el récord mundial. Yulimar, mejorando las dificultades técnicas que tiene, puede saltar con facilidad los 15.50 metros, en tanto Pichardo y/o Taylor, en cualquier momento pueden dar el brinco.

Según su visión ¿Cuál ha sido el mejor exponente de la escuela de triple salto cubano?

Pedro Pablo Pichardo, en el futuro, Jordan Díaz, ya que como sabemos, Pichardo no compite por Cuba.

Otro toque de Ulacia y su deseo de jugar en la MLB

 

El “uno” de los equipos Cuba, para muchos quien mejor ha dominado la técnica del toque de bola en la pelota nacional, Luis Ulacia, de los grandes primeros bates que ha pasado por el béisbol cubano, se volvió a poner el traje de pelotero. Esta vez no salió a la grama del Cándido González, estadio que tantas veces le aplaudió sus jugadas, sin embargo, volvió al cajón de bateo; no creyó en los lanzamientos difíciles, en preguntas en curvas y slider sobre el presente y futuro del pasatiempo nacional. Una vez más Ulacia supo esperar su bola y conectar, como siempre lo hizo madero en mano, imparables respuestas.

CURVA EN LA ZONA BAJA:

—¿Qué perspectivas le ves al equipo de Camagüey para esta Serie Nacional?

—Un factor muy importante es la unidad que se ha logrado dentro del conjunto. Estamos preparados para dar ya ese salto que venimos esperando desde hace años. Tenemos condiciones y mucha juventud. Nuestro staff debe consagrarse ya esta temporada, porque un lanzador no se hace en 12 meses. La preparación ha sido bastante buena, pero ellos tienen que ser conscientes de su responsabilidad en el equipo y ganar en sentido de pertenencia.

“El atleta ha de pensar en su responsabilidad en cada turno; desgraciadamente muchos van a batear pensando en dar un jonrón, en decidir, en ser protagonistas, cuando lo que hace falta, a lo mejor, es un sacrificio. Desde mi punto de vista eso nos falta. Somos de los equipos que más corredores dejamos en posición anotadora; no es por presión, es porque en el momento de la verdad no tomamos la decisión correcta. Hay quien batea .250 y para un equipo es más importante que uno que batee .400, porque rinde, se sacrifica, anota y produce carreras.

“Eso no pasa solo en Camagüey, ocurre en el béisbol cubano en general, veo pocas acciones técnico-tácticas dentro de un equipo. Cuando mejoremos esto y cada cual, según la situación del juego, sepa qué le toca hacer; cuando logremos la disciplina táctica necesaria de un juego en equipo, estaremos más cerca de obtener mejores resultados”.

SLIDER AFUERA:

—¿Qué opinión te merece la actuación de la pelota en Barranquilla?

—Estábamos en condiciones de hacer más, sin menospreciar otros conjuntos del área que tienen calidad. No puedo dar criterios de la preparación, porque no estuve, pero lo cierto es que no funcionó. A los equipos débiles hay que aplastarlos, no se puede jugar bien solo con aquellos que sean buenos. Eso nos sucede aquí en Camagüey también y por ello nos cuesta trabajo ganar subseries.

26 Sep 2000: Luis Ulacia #1 of Cuba bunts the ball during the Men’s Baseball Semifinal game against Japan at the Blacktown Olympic Centre for the 2000 Sydney Olympics in Sydney, Australia. Cuba defeated Japan 6-2.Mandatory Foto: Jed Jacobsohn /Allsport

CAMBIO DE VELOCIDAD EN LA ZONA ALTA:

—¿Qué crees que se le pueda mejorar a la Serie Nacional?

—Lo primero parte del deseo del pelotero por brindar un espectáculo. Un par de spike o un guante no me puede bajar mis rendimientos, no puede quitarme las ganas de jugar béisbol. Los muchachos ahora tienen mejores condiciones que en mi época: Hotel, se mueven en Yutong, salarios más altos… Hoy se justifica todo: que la comida, que si los guantes, que si la ropa… están más interesados por lo material que por lo que son capaces de brindar al pueblo y al espectáculo; pero antes todo el mundo sabía lo que debía hacer, había amor por el deporte, por la camiseta.

“En la actualidad, se aprenden más fácil una canción de Gente de Zona que una acción técnico-táctica que llevas meses entrenando. Es imposible que en 24 segundos se te olvide tu rol en una determinada jugada”.

“El béisbol es mi pasión. Siempre salí al terreno con aquello de darlo todo, a veces me molesto con la tranquilidad que se asume un error, todo pasa y no se hace nada. Es verdad que las pifias están en el juego, pero hay errores tácticos imperdonables que se den en series nacionales.

“También se nos van muchos muchachos; ya hay talentos que ni llegan a la Serie Nacional. Hay mucho dinero en juego, no sé que va a hacer la Dirección Nacional, tampoco tengo una solución en mente, pero es urgente hacer algo. Tenemos mucho talento aún que debemos preservar”.

— Y la serie Sub 23, qué opinión le merece…

—Yo soy defensor de ese campeonato, lo creo necesario; es la forma que tenemos para ir puliendo detalles antes de que nuestros atletas lleguen a la Serie Nacional. Ha alcanzado un nivel muy bueno; esos jóvenes ya son la base de cada uno de sus equipos en la SNB. Se puede mejorar, en lugar de jugar 40 partidos pudiéramos extenderla a 60 y así los muchachos se desarrollan más.

“Pero no es solo la Sub-23, hay que recuperar las base y las categorías inferiores para que lleguen a los juveniles y a la de menores de 23 años más hechos como peloteros. Este año se recuperó el 13-14 que hacía rato estaba desaparecido. Nos faltan eslabones en la pirámide”.

SINKER PEGADA:

—¿Adolece Cuba de primeros bates?

—Es una asignatura pendiente. Roel Santos tiene muchas condiciones, he conversado con él sobre algunos detallitos. Es muy disciplinado, pero de manera general no solo se han perdido los primeros bates, también los segundos, terceros, quintos… y para que un equipo funcione, desde el primero hasta el noveno deben estar claros de su función y responsabilidad.

“Hoy muy pocos batean en conteo, muy pocos esperan bolas, no tocan, piensan en dar el jonrón. Antiguamente los primeros bates en Cuba bateaban por encima de .300, esperaban bolas. Yo por ejemplo disfrutaba mi toque, disfrutaba robar”.

RECTA DURA AL MEDIO, ESPERÓ SU BOLA Y CONECTÓ DE HIT:

—¿Te viste alguna vez con la calidad como para jugar en la Gran Carpa?

—Me hubiese gustado jugar en las Grandes Ligas; nunca deserté porque no iba a dejar atrás a mi familia y a mi país. ¿Por qué los cubanos no tenemos la misma oportunidad de los dominicanos, venezolanos o puertorriqueños de jugar en la MLB sin que tener dejar atrás todo? Déjenme vivir en Cuba, ¿por qué tengo que desertar para jugar en el techo del beisbol mundial? Ese fue mi sueño y no pude cumplirlo porque soy cubano 100%; creí y sigo creyendo en la Revolución y en Cuba, país donde nací y donde quiero morirme.

 

Reforma Constitucional en #Cuba. Diez puntos para comprenderla (+Video)

La Habana, 4 jul (ACN) El pueblo cubano vive otro momento significativo de su historia: la actual Constitución de la República –aprobada en 1976 con el apoyo del 97,7 por ciento de los ciudadanos–, camina hacia una reforma total, en un proceso que será amplio y trascendental.
    El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, encabeza una comisión de 33 diputados que representan a todos los sectores de la sociedad, que les dan una visión heterogénea, desde las ciencias, a la redacción del anteproyecto a presentarse ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
   Durante un tiempo un grupo de expertos en temas constitucionales –muchos de ellos diputados– trabajaron en la elaboración de las bases y fundamentos para la reforma.
   La Agencia Cubana de Noticias comparte con sus lectores 10 puntos clave sobre el actual proceso constitucional:
   – ¿Por qué los países tienen constituciones?
   La Constitución es la ley fundamental sobre la que se asienta un Estado. Establece los fundamentos de la nación, la estructura de los poderes y sus alcances, a la vez que garantiza derechos y deberes de los ciudadanos.
   Es el documento jurídico-político más importante de cualquier país, la ley que traza las líneas legislativas para el resto de las normas que involucran a todos los sectores de la sociedad.
   – ¿Qué es una Reforma Constitucional?
    La Reforma de la Constitución es la revisión parcial o total de la Constitución de un Estado y puede llevarse a efecto de diferentes formas.
  Nuestra actual Carta Magna, en su artículo 137, establece que la ANPP es el único órgano facultado para modificarla mediante acuerdo adoptado -en votación nominal, por una mayoría no inferior a las dos terceras partes del número total de sus integrantes- excepto en lo que se refiere al sistema político, social y económico, cuyo carácter irrevocable lo estipula el artículo 3 del Capítulo I, y la prohibición de negociar bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera, como se dispone en el artículo 11.
   Si la reforma se refiere a la integración y facultades de la ANPP o del Consejo de Estado, o a derechos y deberes consagrados en la Constitución, se requiere, además, la ratificación por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo convocado al efecto por la propia Asamblea.
      – ¿Por qué realizarla ahora?
    Para recoger en la Constitución las transformaciones socioeconómicas realizadas en el país en todos estos años, así como implementar una estructura estatal acorde con los tiempos actuales, todo ello en consonancia con los acuerdos aprobados en el 6to y 7mo congresos del Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.
    En el actual escenario de cambios, también resulta esencial reconocer otras formas de propiedad, además de incorporar al texto constitucional contenidos de tratados y protocolos internacionales que en materia de derechos de los ciudadanos fueron suscritos por Cuba en los últimos años, bajo el precepto de igualdad entre las personas, sin discriminación de ningún tipo.
   Reflejar igualmente lo dicho en el Parlamento de limitar a dos los períodos de mandato de los cargos fundamentales de la nación, debería quedar plasmado en la nueva Ley de leyes.
   Se trata de cambiar la Ley suprema del país para tener un Estado y Gobierno más funcional y moderno que vaya a la par de los cambios en la nación, contemplados en los documentos aprobados por el Partido Comunista de Cuba: Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
  • ¿Qué pasos contempla un proceso de este tipo?
   Los primeros pasos ya fueron dados: la Asamblea Nacional del Poder Popular acordó comenzar el proceso y comisionó a 33 de sus diputados para realizar el anteproyecto de Constitución a discutirse, artículo por artículo, en el plenario del Parlamento y que se someterá a votación en dicho seno.
   El proyecto de Carta Magna luego pasará por un amplio proceso de discusión popular a lo largo y ancho del país, como ha sido práctica en Cuba a través de la historia de la Revolución. Cada ciudadano podrá expresar sus criterios y sugerir cambios al documento normativo-
   Los debates en los barrios y centros de trabajo han de reflejar la genuina expresión de participación y democracia popular, poco común en el mundo, máxime cuando se revisa lo sucedido en procesos constituyentes similares en otras naciones.
   Cada una de las opiniones y propuestas serán valoradas por la comisión parlamentaria. Un proyecto de Constitución actualizado como resultado de ese proceso volverá a la Asamblea Nacional, se discutirá nuevamente y el texto será sometido a ratificación en referendo popular mediante el voto directo y secreto de cada ciudadano.
   – ¿Es necesario realizar un referendo para aprobar la nueva Constitución?
    Sí. Lo mandata la Ley de leyes vigente. Un referendo es un método de participación ciudadana mediante el cual el pueblo puede aprobar o rechazar una ley u otra disposición jurídica a través del sufragio. Cuando se realice el referendo, cada ciudadano cubano tendrá la oportunidad de votar por la aprobación de la nueva Constitución con una simple cruz en la casilla con el SI o el NO.
   – ¿Por qué una Reforma Constitucional desde la ANPP y no convocar a una Asamblea Constituyente?
    La actual Constitución de la República no prevé un mecanismo de reforma a través de una Asamblea Constituyente.
     El artículo 69 de la Constitución vigente establece que la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado y representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo; en tanto en el 70 se señala que es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República, por lo que no es necesario convocar a una Asamblea Constituyente –como en otros países– porque la nuestra en sí misma lo es desde que se concibió en 1976.
      – ¿Por qué una reforma total y no parcial de la Constitución?
   Una reforma total de la Constitución implica cambios profundos a la Carta Magna y que desemboca en el nuevo instrumento. Se eliminan, aumentan o se modifican casi la totalidad de los artículos.
   Parciales fueron las reformas realizadas a la Constitución de 1976 en los años 1978, 1992 y 2002.
   A la estructura de la actual Carta Magna se le incorporarán nuevos títulos, capítulos y un articulado mayoritariamente nuevo.
   – Si de principios se trata, ¿cuáles no variarán en la nueva Ley Fundamental de la República?
   Se tienen en cuenta de la actual Constitución los principios de justicia social y humanistas que configuran el sistema político y se consideran pilares inconmovibles, como es el caso de la irrevocabilidad del sistema socialista, la unidad del pueblo y el papel dirigente del Partido como vanguardia organizada y fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.
   En suma, la nueva Constitución significará la modernización y evolución de los preceptos humanistas defendidos por la Revolución y refrendado históricamente por los cubanos.
   – ¿Qué beneficios en lo personal brinda una nueva Constitución?
    También conocidas como Ley de leyes o Carta Magna, se escriben bajo el principio de que sirvan de guía para elaborar instrumentos legales más específicos. Establece deberes y derechos y como diría el Apóstol cubano, José Martí, contribuye a que la “ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
    En lo personal cada cubano tiene en su Constitución un instrumento de defensa de sus derechos y una brújula para con sus deberes.
   Un nuevo texto constitucional es un mensaje muy claro: en Cuba prima la legalidad socialista y el apego a las leyes.
   – ¿Cuántas se han redactado en Cuba?
  La mayor de las Antillas tiene una vasta historia constitucional. Siete han sido redactadas desde que comenzaron nuestras luchas independentistas en 1868.
   La constitución actual fue aprobada el 24 de febrero de 1976, en referendo popular, justamente cuando se cumplía el aniversario 81 del comienzo de la Guerra de 1895, cuyo organizador principal fue José Martí, Apóstol de la Independencia.
   En la historia cubana sobresale que apenas seis meses después de iniciada la lucha armada, los patriotas confeccionaron y aprobaron la Constitución de Guáimaro, el 10 de abril de 1869, en plena guerra y con artículos sumamente radicales a favor de las masas populares.
   Otras de la etapa mambisa fueron la de Baraguá, en 1878, con apenas cuatro artículos; la de Jimaguayú, en 1895, y la de La Yaya, en 1897.
   Durante el siglo XX destacan: la de 1901, cuando ocurría la Ocupación Militar de Estados Unidos aquí, lo cual impidió que fuera más avanzada, y la de 1940, considerada una de las más progresistas hasta ese momento en América.
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