Category: Entrevistas

Noel, entre locura y lucidez

tomado del blog: La bitácora de Glenda

En un nylon de soyurt Noel guarda sus pensamientos más lúcidos. Deambula por Las Tunas con un maletín deshecho, de zipper roto y bolsillos deshilados. Hace 11 años se graduó de Derecho en la Universidad de Camagüey (UC). Es débil visual, pero ya se está quedando ciego. “Voy al palacio de los matrimonios a que me vendan un maletín nuevo” —me dice al reconocer mi voz y recordar mi nombre, porque mi rostro es apenas una mancha borrosa. “El administrador es mi amigo y me dijeron que hay unos bolsos a 200 pesos para quienes pertenecemos al Ministerio de Justicia. El mío ya hay que cambiarlo”. Lo miro alejarse por el parque Maceo. Me quedo con ganas de una entrevista. Mi madre me anima aunque la deje sola. Un débil visual graduado de Derecho, 11 años después, puede ser un buen testimonio, aunque su historia no sea una crónica de domingo de Julio Acanda. No termina feliz.
Salgo a buscarlo. Lo espero. Conversa con alguien en el Palacio de los Matrimonios. Parece que con el administrador. “Ya no quedan maletines. Van a avisarme si vuelven a sacar”, me cuenta. Si él les cree yo no tengo por qué dudar. Nos sentamos en un banco. A mis sentidos Noel sigue siendo el muchacho que conocí en la universidad, el que caminaba con su bastón y máquina braille hacia cualquier lugar. Lo invito a un café.
*** Enciendo la grabadora. 100 nombres por minuto. Noel es una máquina de decir cosas. Algunas tienen sentido, otras no. Comienza a divagar, a imaginar, a recordar. Pregunta por Diana, una amiga que lo entrevistó en sus últimos días de estudiante. “Está en España”, le respondo. “Aún conservo la entrevista que me hizo”, me cuenta. “Ese trabajo está en mi casa. La compañera Rosa Elena me lo escribió en 2 hojas porque la empresa de Máquinas Braille de Massachusetts estuvo inconforme con que se publicara una foto de su máquina patentada en la portada de un periódico”. El diálogo sobre el derecho de autor no me parece descabellado pero, ¿cuándo un boletín universitario ha tenido esos cuidados de propiedad intelectual? He ahí la primera señal de sus delirios. “Esa máquina era mía, porque la patente era de Islas Vírgenes y comprada por el Estado cubano que en ese momento le hizo un favor a mi mamá de graduarnos aquí como profesionales ya que la misión que se cumplía era espiritual y cristiana y tiene un carácter diplomático”, explica Noel sin respirar. “Mi mamá se dedica a preparar dulce, yo estoy viviendo en el mismo lugar donde se destinó la misión que es un lugar llamado Rinconcito en el municipio de Jobabo”. No tengo dudas. La vista y la mente de Noel están casi nubladas. Pero él quiere seguir conversando. Aún no termina el café. — ¿Y cómo llegaste a la UC? — “Estudié en La Habana en la escuela especial Abel Santamaría. Luego entré a la UC en 2002. Discutí la estatal el 30 de junio de 2007, fue un examen de derecho económico. Hice vida interna allí. El combustible nos lo facilitaba nuestro gran amigo Rafael Ramírez, Ministro. La secretaria de él se llama Yalina. Le decíamos cariñosamente “meneo” por su manera de bailar. — ¿Fuiste el primer débil visual graduado de Derecho en la UC? — No. — Yo juraría que sí. Al menos eres el único que conozco. Nunca vi a nadie más. No en mis años de estudio. —Llegué a la UC porque en La Habana habían muchas personas que querían la carrera y había que hacer prueba de ingreso. Hice examen de premio y gracias a un amigo mío, presidente en Colombia, Juan Manuel Santos, quien tiene una residencia en Camagüey, en la zona de La Mosca, me gestionó y me financió la carrera. Quizás es lástima, compasión, dolor o esperanza, que sigo preguntándole cosas a Noel. Está loco, pero no quiero pensar en esa palabra. Es demasiado triste para vincularla con Noel, y él siempre fue muy alegre, aún lo es. “Cuando me gradué presté servicios en la consultoría agropecuaria por 10 años. Cuando la tienda El Fénix se accidentó (nunca se supieron las causas del incendio) caí en un hospital militar que era una especie de siquiátrico y me trataron como si fuera un animal. Me llevaron luego, amarrado en una ambulancia, hasta la casa. “Me jubilaron cuando murió el Comandante Fidel el 25 de noviembre de 2016. El 25 de diciembre llegó mi jubilación, fue por peritaje médico. Hubo un error de competencia legal y las personas se confundieron, porque el nombre legal de mi papá es Alfredo Arbella Pavón, pero el nombre como Ministro de Trabajo y Seguridad Social era Alfredo Morales Cartaya. Me dijo: “no te sigas fajando con esa gente compadre, yo te voy a resolver ese asunto ministerialmente” y me dejaron la misma chequera del Comandante que era de tres mil 400 pesos a cobrar. Yo cobro el 10 por ciento, o sea 340 pesos”. Bebe el último sorbo de café. Caminamos por la calle. No para de hablar, apenas para coger aire. Imagino que sea un efecto de la soledad: se habla mucho cuando por fin alguien escucha. “Yo trabajaba en la consultoría agropecuaria, pero ayudaba a mi papá en las cosas del MTSS directamente. Recuerdo que tu mamá (la confunde con mi hermana Kenia, quien fuera profesora de la Escuela Provincial del Partido en Las Tunas), nos dio una clase sobre los seudónimos que existen, que cada agente de la seguridad tiene uno, y eso se inscribe nada más en el Partido”. Hay verdades a medias en las palabras de Noel. Pero mi hermana Kenia no está viva para confirmar o no esa afirmación, aunque sí, es cierto, muchos andan por la vida con seudónimos. — ¿Y ahora qué haces? — Cortar madera con una motosierra. —Y ¿cómo puedes? ¿Acaso no es eso peligroso para alguien que casi no ve? — Para eso no hace falta la visión. Elder Verdecia, que nosotros le decimos “la vieja pelúa”, la desrramaja y nos ayuda a acomodar los hornos, trabajamos por la madrugada y no me ha impedido nada de prestar el servicio a la gente de la agricultura. Dice que unos portugueses y alemanes les compran el carbón para hacer papel de empapelar carros. Números, resoluciones, cuentas: la mente de Noel no parece de un abogado, sino más bien de un contador. Le tomo de un brazo para indicarle algún escalón o cruzar la calle y me siento inútil. Noel no me necesita. Se vale por sí solo. Podría incluso correr, si quisiera. Pero anda lento por la vida, con calma. Los locos, apurados y ciegos ante muchas cosas, somos nosotros. “De mi año casi todo el mundo se fue para el extranjero. Recuerdo a Yudenia, que me ayudaba a escribir los papeles, Pedro, Danae, Yeinier, Yudixán y Robiel que sigue en el bufete de Guáimaro, me cuenta en el camino”. Yo apenas reconozco a algunos nombres, pero no dudo que la mayoría haya dejado el país. Recuerdo a pocas personas de esa graduación, pero sí a Noel. A él todo el mundo lo conocía en la universidad, no por sus diferencias, sino más bien por sus capacidades.

  *** La gente nos mira. A todas luces yo puedo estar loca de remate por andar conversando con un loco. Me siento culpable por sentir lástima. Noel no ve nada, pero tal vez sienta el peso de la vista en la gente que nos juzga. “Veo sombras y distingo objetos. Tengo catarata congénita. Me operaron cuando era chiquito en la Embajada de España. El gallego Ventura y el viejo Arbella, el padre mío, estaban allí. Esto es hereditario, lo tenía mi mamá”. Cuando estoy por despedirme Noel me pide escuchar la grabación. Se espanta. Dice que no es suya la voz que escucha, sino la de Yosvani, un agente del MININT que vive por su casa. En vano le explico de las modulaciones del timbre vocal, las ondas sonoras, el efecto del ruido y el aire… cualquier invención que pueda justificarle que esa no sea su voz. Después de unos minutos, por fin los convenzo. Quiere mi número de contacto y no se lo niego. Del bolso negro, viejo y descolorido, saca un nylon de soyurt lleno de papeles. “Aquí tengo mi agenda de abogado —dice—, de las que no se enmarañan”. Es una improvisada libreta de hojas blancas dobladas y presilladas en el centro. Está escrita totalmente. Pocos espacios quedan en limpio, pero ni una palabra encima de otra, ni un solo detalle que denote la pertenencia a un casi ciego. Para anotar mi información acerca la libreta al rostro. No ve la escritura, sino que la huele. Olfatea los trazos y desiste. Me pide que los escriba yo. La guarda nuevamente y se aleja muy lento, como rastreando el camino de regreso. Noel Alfredo Arbella Espinosa siempre fue de los estudiantes más humildes en la universidad. No sé dónde vive ahora ni quien lo cuida. Solo me han dicho que lo ven a menudo, deambulando la ciudad. Esta debía ser una entrevista, pero él no está lúcido como para eso. La gente que lo reconoce se pasa a la otra acera, evita cualquier contacto. No entienden que Noel no los reconoce, porque ya casi no los ve. La gente suele cambiar la vista, virarle el rostro a la locura… como si ignorarla la hiciera desaparecer.

Ryan Radmanovich: Necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores

tomado del blog Universo Beisbol

Ryan Radmanovich habla con Universo Béisbol. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Durante diecisiete temporadas, Ryan Ashley Radmanovich, natural de Calgary, jugó béisbol profesional, incluyendo parte de una campaña con los Seattle Mariners. En 1999, participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg que terminó invicto en la ronda preliminar y terminó ganando la medalla de bronce luego de caer ante Cuba en la semifinal. Procedió luego a representar al equipo de Canadá en diferentes torneos, incluyendo dos Juegos Olímpicos y el Clásico Mundial de Béisbol.

Conocí a Ryan Radmanovich en West Hartford, Connecticut, cuando participó en una clínica con muchachos Cubanos y norteamericanos el 12 de julio de 2016 en Hall High, junto a otros ex peloteros como Luis Tiant, Bill Lee y el cubano Karel García. Le impresionó que yo conociera a algunos de los canadienses que habían estado a su lado cuando enfrentó a Cuba y me obsequió el bate de fongueo que usaba como coach.

Radmanovich al bate con el team Canada en el WBC. (Foto: Cortesía de Ryan Radmanovich)

Ese día, tuve la oportunidad conversar sobre su carrera beisbolera, su experiencia con el equipo de Canadá y enfrentando al equipo Cubano. Casi tres años después, el ex jardinero y cuarto bate del equipo de Canadá decidió compartir su sonrisa y su buen humor, y nos encontramos en el terreno de béisbol en Kingswood-Oxford School, donde actualmente trabaja, y compartió algunas de esas experiencias con Universo Béisbol.

Universo Béisbol: ¿Qué inició tu interés en el béisbol?

Ryan Radmanovich: Al haber crecido en Canadá, tuve la oportunidad de ver jugar a Larry Walker, al igual que a otros canadienses, lo cual despertó un poco mi interés. También teníamos el equipo de Triple-A en Calgary, con los Seattle Mariners en aquel tiempo, por lo que tuve la oportunidad de ver jugar allí a Danny Tartabull (que era mi jugador favorito en aquel tiempo) en Triple-A. Al vivir en Canadá, uno ve por lo general hockey, como es obvio, pero me enamoré del béisbol. Aunque sí jugué hockey doce años, preferí el béisbol, que se jugaba en los muy cortos veranos que teníamos en Canadá.

UB: Fuiste fichado por los Minnesota Twins y disparaste 21 cuadrangulares en dos niveles de liga menor en 1994, tu segunda temporada, ¿te dio eso suficiente confianza para enfrentar el pitcheo profesional?

RR: Viniendo de la División 1 en béisbol colegial, no sabes qué esperar cuando llegues al nivel profesional. Hay peloteros de varios países, y por supuesto que aumenta el nivel. Por lo que haber tenido dos buenas temporadas al inicio ayudó a mejorar mi confianza sin discusión, y me di cuenta de que tenía oportunidad de jugar.

UB: ¿Hay algo por lo que eres famoso en el béisbol?

RR: No creo tener algo por lo que sea famoso. Claro, venir de Calgary fue algo importante, y ser en cierto modo el pionero de la ciudad de Calgary… pero creo que haber jugado y haberme mantenido saludable por diecisiete años de béisbol profesional — claro, que no jugué en las mayores tanto como habría querido — permaneciendo y teniendo la oportunidad de jugar ese tiempo es bien increíble para mí.

UB: En 1999 llegaste al equipo de Canadá y los Juegos Panamericanos de Winnipeg. ¿Crees que ese sea el mejor equipo de Canadá en el que jugaste?

RR: Esa es una pregunta difícil. Jugué en muchos buenos equipos internacionalmente, a distintos niveles… también mencionaría el equipo de 2003 que clasificó en Panamá para los Juegos Olímpicos de Atenas, que fue fantástico, y también fue la primera vez que Canadá clasificó para una Olimpiada, y tuvimos la suerte de vencer a Estados Unidos en el clasificatorio. El equipo de 2004 fue también excelente, como lo fueron todos a su manera.

UB: ¿Qué tal fue jugar ante el equipo nacional de Cuba en 1999?

RR: Para mí fue emocionante. Solamente los había visto en televisión antes, y todo lo que oías de Cuba era cuán buenos eran y cuán grande fue el equipo que siempre tuvieron, igual que los muchos peloteros que habían salido de Cuba. Todos sabíamos eso, pero verlos de primera mano por vez primera fue muy emocionante para nosotros.

UB: En todos los niveles lograste disparar 271 cuadrangulares. ¿Hay alguno en particular que recuerdes?

RR: Es difícil escoger un jonrón. Mi primero en las mayores fue muy emocionante, y por supuesto los jonrones olímpicos (que no se cuentan entre esos 271) fueron memorables, especialmente el que le di a Cuba en 2004. Cada vez que estás en la alineación y te dan la oportunidad es algo genial en sí, así que responder para tu equipo es muy emocionante.

UB: ¿Cuál es tu recuerdo beisbolero más agradable?

RR: Tuve diferentes en los niveles distintos. Que me llamaran a las mayores la primera vez… salir al terreno en Cleveland, junto a grandes jugadores: Ken Griffey Jr. estaba en el jardín central, Alex Rodríguez estaba en el campo corto y Randy Johnson estaba en la lomita. Estar en esa alineación para mi primer partido como regular en la MLB fue memorable. Añadiría la oportunidad de jugar en los Juegos Olímpicos, y no solo la parte beisbolera, sino también caminar con todos los atletas del mundo. Se me pone la piel de gallina de pensarlo… fue el mejor momento de mi carrera beisbolera. Tuve la suerte de que el béisbol me llevara a diferentes países en mi carrera.

UB: ¿Cómo describirías el camino de un pelotero profesional?

RR: Increíblemente difícil. La gente no entiende: van a los juegos y ven y piensan en la suerte que tenemos de divertirnos de esa manera… disfrutas el juego, pero es también tu carrera. Y e hace tan difícil saber que tienes que rendir noche tras noche si quieres permanecer con el equipo y seguir teniendo ese trabajo. La gente no entiende el rigor diario. Como lo veo es así, es extremadamente difícil jugar más de 160 juegos en 180 días, y lo es más mentalmente que físicamente.

UB: ¿Quiénes son tus mejores amigos en el béisbol?

RR: Muchos del juego… el haber jugado diecisiete años te pone en muchos rosters diferentes, pero mis mejores recuerdos son probablemente con los peloteros canadienses porque pasamos mucho tiempo juntos y jugábamos para ganar más que para conservar nuestros empleos. En esos equipos clasificatorios recuerdo gente como Stubby Clapp, Todd Betts, Kevin Nicholson… los que vinieron y jugaron juntos formamos algo así como una fraternidad.

UB: Todos los lanzadores son difíciles, pero ¿cuál fue el más difícil que enfrentaste?

RR: Una vez me enfrenté a Pedro Martínez en el Entrenamiento de Primavera, cuando estaba tirando 98 y 99 millas por hora con un cambio lento y fue sin dudas uno de los lanzadores más difíciles que enfrenté. Recuerdo enfrentar a Juan Guzmán de los Toronto Blue Jays, y no se te ocurriría como el lanzador más difícil, pero me tenía tomada la medida (risas) y era difícil hacer contacto. Otra vez, es una pregunta difícil porque hay muchos lanzadores buenos.

UB: ¿Qué puedes decirme de entrenar en el nivel profesional?

RR: Ser entrenador es algo distinto. Cuando eres pelotero, sabías como hacerlo, sabías lo que estabas haciendo, y a veces es difícil pasar eso a un pelotero joven… mostrarles la manera en que lo harías pero también encontrar maneras que podrían ser mejores para ellos. Ser entrenador es definitivamente difícil (risas) pero también se disfruta mucho.

Radmanovich (centro) junto a Luis Tiant (izquierda) y Rick Sanford (derecha). (Foto: Reynaldo Cruz/ Archivo de UB)

UB: ¿Qué tal entrenar a chicos?

RR: Es genial. Lo disfruto mucho. Es muy gratificante ver una sonrisa en el rostro de un niño cuando comienza a tener éxito. Batear una pelota es una de las mejores sensaciones en el mundo, y ayudar a un chico a tener esa sensación, ver la sonrisa en su rostro cuando ven lo lejos que llega la pelota o encuentran el punto de impacto en el bate es probablemente una de las mejores sensaciones de enseñar a los niños.

UB: ¿Qué consejo darías a los más jóvenes?

RR: El mejor consejo es divertirse. Número uno, tienes que disfrutar el juego, y no puedes convertirlo en un trabajo, no puedes convertirlo en algo cuyo futuro no puedas anticipar. Necesitas disfrutar el momento… es un juego tan difícil, y hay tantas veces en las que te ponchas porque hay tanto de derrota en el béisbol. Creo que necesitas mantener la cabeza en alto y divertirte y siempre enfocarte en el mañana.

UB: ¿Qué opinión tienes del béisbol cubano?

RR: ¡El béisbol cubano! (risas) De haber jugado contra ellos tantos años, puedo decirte que son uno de los equipos más competitivos a los que me he enfrentado. Conocen los fundamentos, son grandes jugadores, juegan para ganar. Más que nada, creo que siento respeto por los peloteros cubanos y por los equipos cubanos. Siendo de Canadá, después de los juegos sonreíamos y éramos amigos de ellos, pero durante los juegos era tan competitivo, y disfruté esos partidos más que nada. Admiro su dedicación al deporte, lo duro que juegan y lo competitivos que son… son de los mejores peloteros del mundo.

UB: ¿Con qué pelotero cubano te relacionaste más o admiraste más?

RR: Hay tantos rosters ante los que me enfrenté… pero el receptor Ariel Pestano está siempre en mis recuerdos. Mirarlo cuando encuadraba un lanzamiento, tratando de robarse un strike, y sonriendo con picardía a través de la máscara, yo le decía “¡Esa no es strike!” y se reía. Me encantaba la manera en que jugaba y me encantaba su competitividad y obviamente nos acercamos con el paso de los años. Nos hicimos amigos, pero éramos muy competitivos. Sin dudas es uno de los peloteros de Cuba que nunca olvidaré.

UB: ¿Cuál crees que sea la importancia de tener un acuerdo entre el béisbol cubano y la Major League Baseball?

RR: Más que nada, por encima del béisbol está la amistad que los países necesitan cultivar, y va más allá del béisbol pero creo que el béisbol es una parte importante; y creo que el béisbol puede en verdad ayudar a que los países se unan. Hay tantos buenos peloteros de Cuba, y merecen poder jugar en la mejor liga del mundo, y esas son las Ligas Mayores. Yo mismo, de Canadá, un país distinto, sentí mucho honor de tener la oportunidad de jugar en las mayores, y necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores. Conocí a esos muchachos en los Juegos Olímpicos y en el Clásico Mundial de Béisbol, y merecen todas las oportunidades de jugar aquí también.

UB: Gracias por tu tiempo y te deseo suerte con tu equipo.

RR: Gracias.

Nota: Agradecimientos especiales a Teen Cultures Connect, Tim Brennan, P.J. Louis, John Wenz y Karel García

Las medallas de la mente

Tomado del blog: Deporcuba

Las medallas de la mente

Por: Dayán García / Bohemia

A César Montoya Romero lo conozco desde que coincidimos en la residencia estudiantil universitaria y éramos unos aprendices de psicólogos y periodistas. Desde siempre compartimos la misma afinidad por el deporte, él un extraclase jugador de baloncesto y este servidor mejor comentarista que atleta. De cualquier manera, cada vez que nos encontramos no podemos dejar de evocar aquellos tiempos compartidos, y nos enrolamos en disímiles análisis sobre la actualidad del deporte cubano.

De la misma forma, el Máster en Ciencias y subdirector de Psicología del Instituto de Medicina Deportiva (IMD), quiso responder con la misma cercanía las interrogantes lanzadas para refrendar una labor más que vital para lograr resultados y que muchas veces se queda lejos de los reflectores en las más grandes hazañas deportivas. Se acerca la fiesta continental y las medallas también se ganan en el terreno de la mente.

–¿Cuáles son las principales variables psicológicas que se trabajan en la preparación de una delegación para unos Juegos Panamericanos?

–Como parte de la preparación psicológica que se realiza de cara a los Juegos de Lima, los especialistas de la subdirección de psicología del Instituto de Medicina del Deporte, área que presta servicios a las disciplinas de alto rendimiento de nuestro sistema deportivo, ha tenido en cuenta, en primer lugar, el aspecto motivacional. Específicamente, la intensidad del motivo deportivo de nuestros atletas, que se expresa, por ejemplo, en cuánto tiempo o actividades pertenecientes a otras esferas de su vida personal el atleta es capaz de sacrificar para dedicarlo a la práctica.

“En ello juega un papel muy importante la reflexión consciente del atleta acerca de lo que la práctica representa para él –aquí el psicólogo puede incidir–, y cómo a través de ella logra la satisfacción de un grupo de necesidades con determinada importancia, por lo que esta se convierte en una tendencia orientadora de la personalidad, contenido psicológico imprescindible para el cultivo de las habilidades atléticas y la puesta en forma.

“Particularmente en el área de la motivación deportiva las razones de carácter instrumental, específicamente los que tienen que ver con el balance entre las expectativas de resultado versus expectativas de autoeficacia, han sido abordados de manera sistemática. Esto involucra el sentido que la competencia tiene para el atleta, los propósitos que hacia ella se ha propuesto, pero más importante aún la conducta que asume ante las ejecuciones deportivas puntualmente.

“En muchos casos los atletas se orientan a las ejecuciones con una obsesión hacia la obtención de un título o un puesto en el podio. De esta forma, actúan con una tendencia parcializada hacia la búsqueda del éxito en la competencia, pero pasan por alto aspectos que son esenciales, como la calidad o efectividad técnica y/o táctica de la ejecución deportiva. En cambio los atletas que combinan balanceadamente el deseo de ganar –que no es malo en determinada dosis– con una orientación de la conducta hacia la consecución del éxito suelen mostrar un mejor desempeño.

“En este sentido, el foco de la atención se dirige a la tarea propiamente para que al atleta le importe más acercarse a la perfección técnica, por lo tanto sus movimientos serán más fluidos y libres de tensión muscular innecesaria. De igual manera, el fracaso parcial puede superarse con más facilidad, pues el atleta reconoce y atribuye correctamente sus errores a elementos sobre los que percibe tener control y puede modificar.

“La autovaloración del deportista es otro elemento muy trabajado en la preparación. Se puede diferenciar la autovaloración general, que son los juicios y valoraciones que el atleta hace o tiene acerca de sí mismo como persona o como deportista, de las valoraciones parciales que realiza, por ejemplo, de su propia ejecución o actuación en un determinado momento. En la medida en que el deportista refleje mejor en su mente la calidad de sus actuaciones, el estado físico en que se encuentra y el nivel de desarrollo técnico logrado, entre otras cualidades atléticas, en mejores condiciones estará de rendir”.

–En el caso de Cuba, después de Toronto y Barranquilla, ¿cómo lograr que las expectativas de resultados sean altas en los atletas?

–Es cierto que la actuación de Toronto puede haber dejado un mal sabor en nuestra población y en la familia del deporte. Tampoco debe negarse que perder la hegemonía en juegos centroamericanos luego de tantos años puede afectar la confianza de algunos en el resultado a obtener como delegación. Conscientes de ello se han emprendido algunas acciones, por ejemplo, se redactaron recomendaciones médico-psicológicas en un folleto que acompañará a los atletas en Lima.

“El vector motivacional de carácter procesal aporta energía a la conducta y forma parte de las reflexiones que ayudan al atleta a convencerse de la importancia de prepararse y dar el máximo compitiendo. Pero para rendir mejor lo recomendable, desde el punto de vista psicopedagógico, es mantener el foco de la atención en los elementos que tienen que ver con la tarea deportiva.

“Creemos que cada atleta debe ser muy consciente de que cuanto mejor sea su actuación individual tanto mayor será su contribución al resultado de la delegación cubana”.

–Cómo asimilan atletas y entrenadores la intervención del psicólogo?

–Hemos tenido sobradas muestras de aceptación por el demostrado aporte de nuestra especialidad a los resultados. En los últimos tiempos las acciones, tanto de diagnóstico como de intervención, no solo son bien asimiladas sino reclamadas por nuestros atletas y entrenadores.

“Nuestros preparadores han entendido el insustituible rol del psicólogo dentro del colectivo. Han aprendido a hacer uso de la útil herramienta que constituye el control psicológico sistemático del deportista y la asimilación del entrenamiento. Las comisiones y federación deportivas, conscientes también de ello, favorecen cada vez más la participación activa de nuestros especialistas en momentos cruciales, como las bases de entrenamiento en condiciones de altitud”.

–¿Con qué fuerza cuenta el IMD para el trabajo psicológico en el alto rendimiento?

–La subdirección de psicología en el IMD cuenta con una plantilla de 36 psicólogos especialistas. Esta nómina permite ofrecer cobertura al deporte de alto rendimiento a razón de casi un psicólogo por deporte. Nuestro grupo se caracteriza fundamentalmente por la juventud de la mayoría de sus miembros. Siete cuentan con grado de máster y ocho se encuentran en proceso de obtenerlo. Además dentro del grupo contamos con cuatro Doctores en Ciencias, dos compañeros en vías de formación como tales y cuatro psicólogos adiestrados. A esto, sumar la acción de un par de técnicos en psicometría.

El tercer lugar centroamericano de decatlón, Briander Rivero, enfrenta en el terreno una prueba de adecuación autovalorativa.
El tercer lugar centroamericano de decatlón, Briander Rivero, enfrenta en el terreno una prueba de adecuación autovalorativa./ Fotos: Cortesía del Entrevistado

–¿Cómo es el trabajo del psicólogo en unos Juegos Múltiples?

–Es diferente en todas las etapas, sus acentos los dicta la propia preparación. En las fases competitivas la acción se dirige a la respuesta emocional, el manejo de los imprevistos y las herramientas psicológicas para mantener el rendimiento aun en las más difíciles condiciones.

“En unos juegos el trabajo tiene otras características. Los días previos al inicio de la justa se insiste en cuestiones vinculadas con la adaptación a las condiciones de la sede. Igualmente, se trabaja en el esclarecimiento o definición concreta de los objetivos competitivos, se dedica tiempo al repaso de soluciones alternativas ante determinados planteamientos tácticos del contrario, y, sobre todo, se intenta elevar la autoconfianza.
“Hay deportes donde el modo de competir y el reglamento admite que los entrenadores y también los psicólogos interactuemos con los atletas, por ejemplo, en los entretiempos, entre combates o incluso entre acción y acción. En esos momentos han demostrado ser eficaces intervenciones dirigidas a rebasar una ejecución fracasada, para reorientar el foco de la atención. Pero también puede ocurrir lo contrario, hay deportistas o colectivos que sobrevaloran sus éxitos parciales y eso también pude perjudicar el rendimiento posterior, por lo tanto una oportuna intervención psicológica puede hacer la diferencia.

“Hemos adoptado varias estrategias para las citas multideportivas, la más importante es la creación de una ficha o expediente digital de cada miembro de la delegación, confeccionado por el psicólogo que atiende regularmente el deporte, y que constituye un documento de apoyo imprescindible. Esta ficha es una suerte de fotografía psicológica que contiene datos técnicos, relacionados con la personalidad del atleta, su modo particular y habitual de comportarse y reaccionar en condiciones de competencia.

“Por lo general la ficha permite que el psicólogo en competencia se informe en detalles acerca del deportista y pueda decidir qué intervención movilizar o qué recomendaciones hacer al entrenador en caso de necesitarlo. Sin embargo, no es difícil suponer que si se tratara del especialista que habitualmente trabaja con el atleta o el grupo, quien tiene ganado un rapport y por ende se facilita la comunicación, las intervenciones aumentarían sus probabilidades de éxito”.

–¿Cuántos deben laborar en Lima?

–Inicialmente se informó de que nuestro grupo estaría representado por tres, cifra muy pequeña para el total de atletas que participarán en estos juegos. Después se redujo la comitiva a solo dos. Por lo general ha sido así, el número en nuestras delegaciones deportivas es pequeño.

“Pero aun así el trabajo se realiza y han sido más los éxitos que los fracasos. No dejamos de creer y de estar esperanzados en el aumento del número en las delegaciones que nos representan en juegos multidisciplinarios, lo que sería directamente proporcional a los éxitos de nuestros atletas”.

Verdaderos héroes anónimos de nuestro movimiento deportivo, los que como César tienen que aprender a lidiar con un grupo tan heterogéneo como los deportistas, sobre todo por las peculiares condiciones de la actividad en la mayor Isla antillana.

El Rey Mena quiere bajar de los 10 segundos este año

Por: Andy Bermellón

Tomado del blog DeporCuba

El Rey Mena quiere bajar de los 10 segundos este año

Hace un buen tiempo que la velocidad cubana busca resultados relevantes. Es un área que, de manera general, ha estado deprimida en los últimos 25 años en lo que a resultados internacionales de nivel se refiere. Este 2019 ha traído gratas noticias para los amantes de las pruebas más rápidas de la pista, pues el trabajo mancomunado del profesor José Alberto Sánchez y su colectivo de trabajo ha mostrado nuevas caras y la consagración de atletas como Reynier Mena.

El bólido de Santo Suárez ha sido unos de los pilares fundamentales de los resultados que han salido en los últimos meses de las pistas cubanas. Su esfuerzo y progreso se ha visto confirmado durante la 73 edición del Memorial Barrientos. En la tarde soleada de este viernes 7 de junio los asistentes a la pista auxiliar del Estadio Panamericano vieron caer a unos de los records más longevos de la historia del Internacional Barrientos. Los 10.10 segundos firmados por Andrés Simón en el año 1985 en el Pedro Marrero quedaron absorbidos ante la juventud y la velocidad de las piernas de Reynier Mena.

Sus 10.07 segundos clasifican como unos de los cronos más rápidos logrados en el coloso de Habana del Este y lo certifican como unos de los corredores cubanos más estables de los últimos cinco años.

Sobre sus aspiraciones y metas conversamos esta mañana con Reynier Mena, quien adelantó a Deporcuba que su sueño es bajar de los 10 segundos en los Juegos Panamericanos de Lima.

¿Qué sensaciones te deja la carrera de ayer?

Quiero decir que me siento muy contento con este resultado. La lectura de este record nos dice que la preparación ha sido fructífera y que vamos por buen camino, para cumplir con las expectativas en Lima. Nos queda poco tiempo y por supuesto todo no es perfecto. Aún tengo que pulir algunos errores técnicos y espero que antes de la competencia fundamental los mejore, en pos de optar por una medalla en los Juegos Panamericanos.

¿Se puede correr en esta pista o no?

Claro que se puede correr. Ayer por suerte el viento no hizo de las suyas. En estos días se ha comportado mejor que en fechas pasadas y no ha batido con tanta fuerza. Nuestra mentalidad siempre ha estado en que cuando nos diera la oportunidad demostrar que si se pueden hacer marcas relevantes acá y sin lugar a duda ayer estuvo perfecto para hacer una buena marca.

Reynier Mena junto a Jenss Fernández, el joven de 18 años que se ha convertido en el nuevo recordista nacional juvenil/ Foto: Deporcuba
Reynier Mena junto a Jenss Fernández, el joven de 18 años que se ha convertido en el nuevo recordista nacional juvenil/ Foto: Deporcuba

Más allá de tu resultado también se dieron otros muy relevantes en la final de ayer como fue el record nacional juvenil de Jenns Fernández. ¿Tus valoraciones sobre estas marcas?

La carrera de ayer fue muy impresionante tanto para mí como para el resto de los muchachos del equipo. Es una grata noticia que se den estos resultados acá en Cuba y por supuesto, reafirma el trabajo que estamos haciendo este año en el área de velocidad y en el atletismo cubano. Considero que nos ha tocado un proceso muy interesante que es el renacimiento de la velocidad cubana, son todos muchachos nuevos y ahora mismo estos resultados nos garantiza armar una cuarteta de relevo competitiva de cara a los panamericanos. Esperamos hacer estos mismos resultados fuera y por ahí están las claves. Creo que el sacrificio de tantos meses de trabajo no ha sido en vano y ya se muestran sus primeros frutos con estos tiempos que han realizado hoy, estas jóvenes promesas de nuestra velocidad.

En 2015 Andrés Simón avisoró que el record impuesto por él hace 34 años podría ser mejorado en cualquier momento, al igual que la marca del relevo que data de 1992. ¿Qué significa para ti que tu nombre va a quedar en la historia de un evento como el Barrientos y por supuesto haberlo hecho en esta temporada tan buena para ti?

Para mi es algo muy importante y romper el record de Simón es impresionante. Como todos conocemos Andrés Simón es fue uno de los grandes velocistas de nuestro atletismo. Su record es uno de los más añejos de la historia de nuestro atletismo y me siento muy contento por eso. Sin lugar a duda estaba muy enfocado en esa carrera y no salí con la intención de buscarlo, pero se dieron todas las condiciones. Llega en un momento muy bueno para mí. Creo que viene a premiar la temporada que estoy haciendo, que ha sido la más constante de mi carrera. Me he mantenido corriendo estable sobre los 10.10 con aire a favor y en contra y esto viene a confirmar el estado en que estoy actualmente.

Durante la Copa Cuba se habló con mucho énfasis de ciertos parámetros que se estaban perfeccionando sobretodo de fuerza, cuestiones técnicas, la arrancada y del relevo ¿Se mantiene aun este trabajo en el segundo macro y que aspiran alcanzar en el entorno de marcas al final de esta temporada?

Claro que continua. Hemos hecho una preparación excelente en base a perfeccionar los pequeños detalles que tenemos cada uno de nosotros. En mi caso se está trabajando en pequeños errores en la arrancada que aun tengo que perfeccionar y espero que en el Panamericano ya estén a un 100 % y alcanzar el resultado que andamos buscando.

En cuanto el relevo se trabaja diario en hacerlo cada vez perfecto. Ahora mismo tenemos cuatro corredores por debajo de los 10.20 segundos y es una de las fortalezas que debemos cuidar de cara a los Juegos Panamericanos. Mi perspectiva es tratar de bajar de la barrera de los 10 segundos y estar en la final, luego puede suceder cualquier cosa.

¿Influyó en el resultado de ayer la presencia del recordista nacional de Lesotho en la final?

Claro que sí. Siempre que asisten corredores internacionales acá nos eleva el nivel y es un cambio total a los corredores que vemos habitualmente. Te obliga a no fallar en ningún detalle y por supuesto, es una gran motivación para nosotros porque ves otro tipo de corredores, que tienen otra mentalidad y filosofía de trabajo.

¿Antes de llegar a los Panamericanos tienes alguna competencia prevista?

Tenemos pensado hacer algunas carreras en Europa en las próximas semanas y servirán de mucho para llegar a Lima sin déficit de competencias. Estas servirán para pulir cada detalle que nos va faltando y llegar en optimas condiciones.

¿Aspiraciones en Lima?

Primeramente, colarme en la final y como te dije anteriormente tratar de bajar de los 10 segundos. Ya estando en la final todo puede suceder. La cuestión es llegar y tener esa posibilidad. Esperemos que todo salga.

Mena celebra las victorias junto a su madre Rosa Berenguer/ Foto: Andy Bermellón
Mena celebra las victorias junto a su madre Rosa Berenguer/ Foto: Andy Bermellón

Jorge Labañino: Una mirada

Mi entrevistado nació en Baracoa. Hoy vive en Baire, tierra de mambises. Asegura que por la mítica del lugar y la fuerza de atracción del sitio donde se produjo la primera carga al machete estaba convocado a vivir en Baire antes de su nacimiento. Jorge Labañino Legrá (Puro) comenzó a escribir en Angola, durante los años (1988-1990). Escribía los libros que no podía leer allí, pero a la hora del regreso no tuvo en cuenta cargarlos. Si bien es cierto que no conserva ninguno de sus primeros textos, no nos cabe dudas que estos fueran el inicio de su exitosa carrera en las letras.

Puro es graduado de Educación Musical en el pedagógico Frank País García de Santiago de Cuba y pertenece al grupo literario Café Bonaparte; cuenta con varios libros publicados como Oración del que traicionan, Rumor de Higuera, y luego de once años en silencio nos regala Un cadáver ideal, poemario con el que ganó en el año 2017 el premio José Manuel Poveda de poesía, que convoca la Editorial Oriente.

¿Cómo se vinculan en tu obra la poesía y Dios?

Somos imagen y semejanza de Dios. En algún momento de nuestra historia extraviamos este privilegio, deformamos lo que en nosotros prometía ser pulposo. Nada me hace más apto para el verso que estar en contacto directo con la sensibilidad de Dios. Aunque su nombre no esté en cada texto mío, su mirada palpita allí, actúa en el dolor que expreso frente al desastre que siempre estamos protagonizando frente al mundo que nos fue dado. Mi obra se extiende en una constante disputa contra el lado oscuro de la racionalidad, Dios habló y se hizo la luz, el hombre pensó y lo sumergió todo en las tinieblas. Evado las zonas idílicas de lo humano. Siento que el poeta, como el profeta bíblico debe denunciar tanto las miserias de la plebe, como de los cortesanos.

 Muchos coinciden en que tu poesía ha transitado de una poesía hermética a una poesía cercana al habla popular?¿Qué hay de realidad en eso?

 Todo ha dependido de la perspectiva que me ha dominado en el momento en que estoy escribiendo. Con mi primer libro, Oración del que Traicionan, me sumergí a explorar las posibilidades creativas de la palabra. El poeta Reynaldo García Blanco, mentor mío por aquellos días, bromeaba diciendo que me encontraba en una etapa en que las palabras huían de mí pero yo las casaba con un fusil de repetición metafórica. Me propuse llevar la metáfora a su máxima potencia, de ahí la hermeticidad de aquellos primeros versos. Con Rumor de Higuera me posicioné conscientemente en otro estado mental, las palabras llegaban mansitas hasta mí, pero entonces lo que me preocupaba era descubrir hasta donde la poesía también capacitaba para el entendimiento. Se trataba de dar luz, de espantar las de Hermes, de ir restándole protagonismo al artefacto metafórico. Disfruté mucho escribiéndolo, me sentí como un sabio dejando una herencia. Un cadáver ideal, es ya un libro con un declarado interés por adentrarse en las ruinas sociales. Se fue armando despacio, con la paciencia de quien pretende extraer sumo de la piedra. El puente con el lector esta más despejado porque el impacto importante ahora llega por la vía de los contenidos, no por el artificio de la forma. Mantengo con Lezama la fe de que el poema puede inaugurar un acontecer histórico, Un Cadáver… equivale a ruido de machete desenvainado, todos tienen que oírlo clarito aunque nadie haya escuchado el toque de a degüello.

Eres de Baracoa ¿Por qué decidiste hacer una familia en Baire, tierra de mambises?

 Cosas del azar, de los dominios de Dios. Llegue a Baire como estudiante de cuarto año del Instituto Superior Pedagógico Frank País de Santiago de Cuba. Realizaba mi práctica docente en una de las escuelas para becarios que aquí se llamaron Bungo. Allí, entre un azuquín mal oliente, la madrugada y una conversación sobre mitos y leyendas griegas, terminé en el fondo de una cátedra acostado con la que ahora es mi esposa. Luego se produjo la seducción del lugar, la primera carga al machete al mando de Máximo Gómez, Florencio Salcedo tiritando de fiebre y recibiendo aquel mensaje, poético por más señas, que decía, “Ya reventó la hora”, es decir, la hora del alzamiento, Saturnino Lora arengando a las tropas insurrectas y a la población reunida en la plaza del pueblo, Jesús Rabí haciendo leyenda. Baire es un sitio de leyendas, con su mística. No elegí hacer mi familia aquí, en este pueblo existe suficiente fuerza de atracción como para haberme convocado desde antes de mi nacimiento.

Casi todo tu tiempo creativo has estado cerca del poeta Eduard Encina ¿Existen puntos de coincidencia entre las poéticas que cada uno desarrolla?

Nos retroalimentamos mutuamente, pero nuestro fuerte es la discrepancia. Discutimos constantemente sobre nuestra obra, nuestras lecturas, sobre política cultural. Nada ha sido más fértil que nunca coincidir en nuestros puntos de vistas. Es un ejercicio fértil que impulsa obsesivamente a la búsqueda de nuevos datos, nuevos argumentos. A quien pase la vista sobre nuestros textos le saltará enseguida la disparidad. Eduard es un poeta bien armado, yo un músico frustrado que junta palabra a palabra para que se articule alguna cosa.

Escritores fundamentales de la poesía contemporánea han ganado el Premio Oriente ¿Esto es síntoma de que tu obra ha llegado a un momento de consagración.

De momento es síntoma de que mi obra pudiera entrar dentro de un circuito de promoción, de que estará al alcance de lectores fuertes y otros no tan fuertes, de que entrará en un espacio donde constantemente se está jerarquizando lo que se publica. Lo importante de momento es quitarme esta inmensa piedra de Sísifo que durante once años estuve cargando mientras trabajaba en el libro. Si no hubiese obtenido el Premio Oriente con Un Cadáver Ideal, ¿Cuántos años más estaría puliendo este pesado y descarnado Cadáver?

Puro asegura ser un músico frustrado y que junta palabras para articular alguna cosa, pero al decir del poeta Eduard Encina: Su obra, a mi entender, se constituye en un elemento referencial de la poesía escrita en Santiago de Cuba hoy… su poesía explora zonas de la realidad contemporánea, a veces, con tono filosófico, otras veces cercano al habla común… su obra ha conquistado la aceptación de la crítica y el público lector.

*Esta entrevista fue realizada antes del deceso de Eduard Encina, por eso nos referimos al poeta en presente.

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