Frente a Estados Unidos, aprovechemos las oportunidades y enfrentemos los desafíos

5 (100%) 1 vote

por Isvan Ojeda

tomado del blog CubaIzquierda

Charlar con dos historiadores en menos de dos meses, puede que no sea un récord, ni siquiera un buen promedio, mas, me trae la satisfacción de ponerle rostro a las lecturas previas. Esa vez fue con Elier Ramírez Cañedo quien ya dejó de ser puro texto en mensajes a través de las redes sociales o un nombre tras las  observaciones en De la confrontación a los intentos de “normalización”. La política de los Estados Unidos hacia Cuba, texto, del cual él es coautor junto a Esteban Morales.

Doctor en Ciencias Históricas sin haber cumplido los 40 años Elier vino a Las Tunas para conversar con los participantes en el Festival Provincial de la Juventud y los Estudiantes. Como si estuviera en el espacio Dialogar, dialogar, del cual es moderador desde 2013 aquí también habló con serenidad y sin medias tintas:

“El mejor antídoto contra la subversión es hacer las cosas bien en todos los terrenos, en lo ideológico, lo cultural, lo económico, de acuerdo con la responsabilidad que cada uno de nosotros tenga.

“Siempre digo que no podemos caer ni en el idealismo voluntarista ni en el pragmatismo económico. Tenemos que saber que nos va la vida en la economía, en mejorarle las condiciones de vida del pueblo, pero también en generar una cultura diferente y superior a la del capitalismo. Es un gran reto, pero ambas cosas deben ir paralelas”.

Cualquier análisis de la dinámica entre Cuba y los Estados Unidos, insistió Elier, debe empezar por desmontar varios mitos: que el conflicto comenzó en 1959, que la alianza de Cuba con la URSS precipitó el enfrentamiento y que Fidel era un obstáculo para cualquier intento de negociación.

Hay suficiente evidencia documental en ambos países para desmotarlos, aseguró.  

Sabiendo que, junto a Esteban Morales, realizó quizás la mejor investigación en el país sobre los diferentes capítulos de las negociaciones entre Washington y La Habana desde 1959 hasta el 17 de diciembre de 2014, no podía dejar pasar la oportunidad.

ISTVAN Elier, dijiste que la historia es crucial para entender la dinámica de las negociaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Entonces ¿qué puntos de contacto podrías señalar entre el acercamiento emprendido por el presidente James Carter a fines de los años 70 e incluso la regresión posterior de su sucesor Ronald Reagan, con lo hecho por Obama y la actitud hostil de Donald Trump? ¿Con todo y su agresividad crees que Donald Trump es algo así como un “accidente” dentro de un proceso irreversible hacia un cambio?

ElLIER RAMÍREZ CAÑEDO: “No he hecho un análisis desmenuzado pero quizás haya más diferencias que semejanzas. Hay analogías en el cambio en el discurso, en el tono de la hostilidad posterior. La etapa de Carter es muy parecida a la de Obama en cuanto a su retórica, al discurso, al ambiente, clima, las conversaciones, los diálogos.

“En ese período quizás hayan habido más comunicaciones secretas que las que precedieron al 17 de diciembre, por lo desclasificado hasta ahora. Luego vino Reagan con un discurso diferente, un poco histriónico, como lo es Trump también, pero que a veces se quedó solo en las amenazas.

“[Con Reagan] hubo un enrarecimiento del ambiente, retrocesos, por ejemplo en el tema de los viajes. Carter recién llegado a la presidencia, en marzo de 1977, autorizó los viajes de los cubanos y de los ciudadanos estadounidenses. Reagan restringió eso nuevamente, fue el propulsor de Radio Martí. Ya estaba tomando organicidad la Fundación Nacional Cubano Americana. Pero tampoco cerró la Sección de Intereses y mantuvo el canal de comunicación secreto hasta 1982, por supuesto condicionándolo a que Cuba hiciera concesiones en su política exterior.

“En ese sentido podrían haber analogías con lo que ha ocurrido ahora. Pero creo que hay más diferencias porque el contexto a Carter le empezó a transformarse desde 1978 y las variables que lo impulsaron a buscar un entendimiento con Cuba comenzaron a cambiar desde ese entonces. Comenzó a tener una relación más hostil y a verlo más por el lente de la confrontación Este-Oeste.

“Reagan de alguna manera lo que hizo fue seguir eso a pensar que desde 1980 con la Crisis Migratoria del Mariel, Carter llegó a prometer que si era reelecto en los primeros tres meses de su segundo mandato avanzaría como nunca antes hacia la normalización. Soy muy poco optimista de que lo hubiera hecho realmente por el contexto interno y externo que no es el actual.

“Muchas de las variables que incidieron en que Obama hiciera lo que hizo, de alguna manera se mantienen, quizás la se que haya modificado un poco sea la de América Latina por lo que ha pasado en Argentina, en Brasil y lo que está ocurriendo en Venezuela. Hay un consenso, como no lo hubo en la época de Carter, dentro de sectores de poder en los Estados Unidos, en las estructuras de su burocracia, de su opinión pública, los cambios demográficos en la comunidad cubana allí; hay una presión grande a nivel internacional que nunca la tuvo Carter ni en su periodo de transición hacia Reagan.

“Creo que va a ser muy difícil que Trump pueda revertir el proceso. Lo que ha hecho ciertamente es un retroceso pero cuando revisas de lo que querían a lo que concretamente hicieron, muchos de esos sectores extremistas estarán preguntándose si no fueron engañados en el festín de Miami.

“Por lo que ha aclarado el propio Departamento del Tesoro y el Memorando que firmó te das cuenta de que lo que quería hacer Marco Rubio, Mario Díaz-Balart y el propio Trump se diluyó bastante. Se ha filtrado que ellos hicieron un documento inicial y lo circularon por sus estructuras burocráticas. Casi todas respondieron al unísono que no era positivo para la propia seguridad nacional de los Estados Unidos revertir el proceso. Entonces elaboraron otro documento que es bastante diluido porque ellos querían regresar a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo, cerrar las embajadas y revertir mucho de los 22 acuerdos firmados por Obama.

“Realmente se quedó en la limitación de los viajes individuales para los intercambios “pueblo a pueblo”, manteniendo los grupales con más vigilancia y el tema del comercio con determinadas entidades asociadas a las FAR y el MININT.

“El Departamento del Tesoro dice que hasta que no salgan las nuevas regulaciones [el 16 de septiembre] se mantendrán las de la política anterior. Es decir que ahora mismo lo que está funcionando es la política que implementó la Administración Obama del 17 de diciembre de 2014 en adelante. Hay que ver el alcance de las nuevas regulaciones porque el Departamento del Tesoro ha dicho también que las licencias otorgadas hasta ahora para el comercio con algunas de las empresas cubanas asociadas a las instituciones armadas no van a ser afectadas hasta que se venzan.

“Eso no significa que no vuelvan con otro zarpazo y buscando un retroceso pero la vida ha demostrado que el contexto interno y externo ha variado muchísimo. Lo que se avanzó creó fisuras, puentes que no les será fácil desmontar a la Administración Trump. Independientemente de que lo vio desde el ángulo de un asunto interno. Hay que ver si se mantiene en esa posición o sí su pragmatismo lo lleva a revisar eso. No podría adelantarme en ese sentido.

“El contexto ha cambiado y si bien tenemos que responder a ese discurso agresivo como lo hemos hecho. Trump hizo reverdecer el antiimperialismo, movilizó a la sociedad civil cubana, mostrando la cara siniestra de ese imperialismo. Al mismo tiempo tenemos que estar consiente de que hay una cara oculta funcionado todavía y que es muy peligrosa.

“Tenemos que saber enfrentar tanto las oportunidades como los desafíos de ese enfoque anterior. Hay que seguir hablando de las intensiones de ese enfoque de Obama, lo que buscaba en Cuba porque es algo que tenemos que enfrentar también.

“A la larga, en mi opinión, ese es el que va a prevalecer porque el otro no dio resultado y como dijo [el asesor de Obama para el tema Cuba] Ben Rhodes, era el último suspiro de una política fracasada. Por eso tenemos que combatir a la política fracasada sabiendo que hay otra que busca los mismos objetivos pero con otros métodos”.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario