Ryan Radmanovich: Necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores

tomado del blog Universo Beisbol

Ryan Radmanovich habla con Universo Béisbol. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Durante diecisiete temporadas, Ryan Ashley Radmanovich, natural de Calgary, jugó béisbol profesional, incluyendo parte de una campaña con los Seattle Mariners. En 1999, participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg que terminó invicto en la ronda preliminar y terminó ganando la medalla de bronce luego de caer ante Cuba en la semifinal. Procedió luego a representar al equipo de Canadá en diferentes torneos, incluyendo dos Juegos Olímpicos y el Clásico Mundial de Béisbol.

Conocí a Ryan Radmanovich en West Hartford, Connecticut, cuando participó en una clínica con muchachos Cubanos y norteamericanos el 12 de julio de 2016 en Hall High, junto a otros ex peloteros como Luis Tiant, Bill Lee y el cubano Karel García. Le impresionó que yo conociera a algunos de los canadienses que habían estado a su lado cuando enfrentó a Cuba y me obsequió el bate de fongueo que usaba como coach.

Radmanovich al bate con el team Canada en el WBC. (Foto: Cortesía de Ryan Radmanovich)

Ese día, tuve la oportunidad conversar sobre su carrera beisbolera, su experiencia con el equipo de Canadá y enfrentando al equipo Cubano. Casi tres años después, el ex jardinero y cuarto bate del equipo de Canadá decidió compartir su sonrisa y su buen humor, y nos encontramos en el terreno de béisbol en Kingswood-Oxford School, donde actualmente trabaja, y compartió algunas de esas experiencias con Universo Béisbol.

Universo Béisbol: ¿Qué inició tu interés en el béisbol?

Ryan Radmanovich: Al haber crecido en Canadá, tuve la oportunidad de ver jugar a Larry Walker, al igual que a otros canadienses, lo cual despertó un poco mi interés. También teníamos el equipo de Triple-A en Calgary, con los Seattle Mariners en aquel tiempo, por lo que tuve la oportunidad de ver jugar allí a Danny Tartabull (que era mi jugador favorito en aquel tiempo) en Triple-A. Al vivir en Canadá, uno ve por lo general hockey, como es obvio, pero me enamoré del béisbol. Aunque sí jugué hockey doce años, preferí el béisbol, que se jugaba en los muy cortos veranos que teníamos en Canadá.

UB: Fuiste fichado por los Minnesota Twins y disparaste 21 cuadrangulares en dos niveles de liga menor en 1994, tu segunda temporada, ¿te dio eso suficiente confianza para enfrentar el pitcheo profesional?

RR: Viniendo de la División 1 en béisbol colegial, no sabes qué esperar cuando llegues al nivel profesional. Hay peloteros de varios países, y por supuesto que aumenta el nivel. Por lo que haber tenido dos buenas temporadas al inicio ayudó a mejorar mi confianza sin discusión, y me di cuenta de que tenía oportunidad de jugar.

UB: ¿Hay algo por lo que eres famoso en el béisbol?

RR: No creo tener algo por lo que sea famoso. Claro, venir de Calgary fue algo importante, y ser en cierto modo el pionero de la ciudad de Calgary… pero creo que haber jugado y haberme mantenido saludable por diecisiete años de béisbol profesional — claro, que no jugué en las mayores tanto como habría querido — permaneciendo y teniendo la oportunidad de jugar ese tiempo es bien increíble para mí.

UB: En 1999 llegaste al equipo de Canadá y los Juegos Panamericanos de Winnipeg. ¿Crees que ese sea el mejor equipo de Canadá en el que jugaste?

RR: Esa es una pregunta difícil. Jugué en muchos buenos equipos internacionalmente, a distintos niveles… también mencionaría el equipo de 2003 que clasificó en Panamá para los Juegos Olímpicos de Atenas, que fue fantástico, y también fue la primera vez que Canadá clasificó para una Olimpiada, y tuvimos la suerte de vencer a Estados Unidos en el clasificatorio. El equipo de 2004 fue también excelente, como lo fueron todos a su manera.

UB: ¿Qué tal fue jugar ante el equipo nacional de Cuba en 1999?

RR: Para mí fue emocionante. Solamente los había visto en televisión antes, y todo lo que oías de Cuba era cuán buenos eran y cuán grande fue el equipo que siempre tuvieron, igual que los muchos peloteros que habían salido de Cuba. Todos sabíamos eso, pero verlos de primera mano por vez primera fue muy emocionante para nosotros.

UB: En todos los niveles lograste disparar 271 cuadrangulares. ¿Hay alguno en particular que recuerdes?

RR: Es difícil escoger un jonrón. Mi primero en las mayores fue muy emocionante, y por supuesto los jonrones olímpicos (que no se cuentan entre esos 271) fueron memorables, especialmente el que le di a Cuba en 2004. Cada vez que estás en la alineación y te dan la oportunidad es algo genial en sí, así que responder para tu equipo es muy emocionante.

UB: ¿Cuál es tu recuerdo beisbolero más agradable?

RR: Tuve diferentes en los niveles distintos. Que me llamaran a las mayores la primera vez… salir al terreno en Cleveland, junto a grandes jugadores: Ken Griffey Jr. estaba en el jardín central, Alex Rodríguez estaba en el campo corto y Randy Johnson estaba en la lomita. Estar en esa alineación para mi primer partido como regular en la MLB fue memorable. Añadiría la oportunidad de jugar en los Juegos Olímpicos, y no solo la parte beisbolera, sino también caminar con todos los atletas del mundo. Se me pone la piel de gallina de pensarlo… fue el mejor momento de mi carrera beisbolera. Tuve la suerte de que el béisbol me llevara a diferentes países en mi carrera.

UB: ¿Cómo describirías el camino de un pelotero profesional?

RR: Increíblemente difícil. La gente no entiende: van a los juegos y ven y piensan en la suerte que tenemos de divertirnos de esa manera… disfrutas el juego, pero es también tu carrera. Y e hace tan difícil saber que tienes que rendir noche tras noche si quieres permanecer con el equipo y seguir teniendo ese trabajo. La gente no entiende el rigor diario. Como lo veo es así, es extremadamente difícil jugar más de 160 juegos en 180 días, y lo es más mentalmente que físicamente.

UB: ¿Quiénes son tus mejores amigos en el béisbol?

RR: Muchos del juego… el haber jugado diecisiete años te pone en muchos rosters diferentes, pero mis mejores recuerdos son probablemente con los peloteros canadienses porque pasamos mucho tiempo juntos y jugábamos para ganar más que para conservar nuestros empleos. En esos equipos clasificatorios recuerdo gente como Stubby Clapp, Todd Betts, Kevin Nicholson… los que vinieron y jugaron juntos formamos algo así como una fraternidad.

UB: Todos los lanzadores son difíciles, pero ¿cuál fue el más difícil que enfrentaste?

RR: Una vez me enfrenté a Pedro Martínez en el Entrenamiento de Primavera, cuando estaba tirando 98 y 99 millas por hora con un cambio lento y fue sin dudas uno de los lanzadores más difíciles que enfrenté. Recuerdo enfrentar a Juan Guzmán de los Toronto Blue Jays, y no se te ocurriría como el lanzador más difícil, pero me tenía tomada la medida (risas) y era difícil hacer contacto. Otra vez, es una pregunta difícil porque hay muchos lanzadores buenos.

UB: ¿Qué puedes decirme de entrenar en el nivel profesional?

RR: Ser entrenador es algo distinto. Cuando eres pelotero, sabías como hacerlo, sabías lo que estabas haciendo, y a veces es difícil pasar eso a un pelotero joven… mostrarles la manera en que lo harías pero también encontrar maneras que podrían ser mejores para ellos. Ser entrenador es definitivamente difícil (risas) pero también se disfruta mucho.

Radmanovich (centro) junto a Luis Tiant (izquierda) y Rick Sanford (derecha). (Foto: Reynaldo Cruz/ Archivo de UB)

UB: ¿Qué tal entrenar a chicos?

RR: Es genial. Lo disfruto mucho. Es muy gratificante ver una sonrisa en el rostro de un niño cuando comienza a tener éxito. Batear una pelota es una de las mejores sensaciones en el mundo, y ayudar a un chico a tener esa sensación, ver la sonrisa en su rostro cuando ven lo lejos que llega la pelota o encuentran el punto de impacto en el bate es probablemente una de las mejores sensaciones de enseñar a los niños.

UB: ¿Qué consejo darías a los más jóvenes?

RR: El mejor consejo es divertirse. Número uno, tienes que disfrutar el juego, y no puedes convertirlo en un trabajo, no puedes convertirlo en algo cuyo futuro no puedas anticipar. Necesitas disfrutar el momento… es un juego tan difícil, y hay tantas veces en las que te ponchas porque hay tanto de derrota en el béisbol. Creo que necesitas mantener la cabeza en alto y divertirte y siempre enfocarte en el mañana.

UB: ¿Qué opinión tienes del béisbol cubano?

RR: ¡El béisbol cubano! (risas) De haber jugado contra ellos tantos años, puedo decirte que son uno de los equipos más competitivos a los que me he enfrentado. Conocen los fundamentos, son grandes jugadores, juegan para ganar. Más que nada, creo que siento respeto por los peloteros cubanos y por los equipos cubanos. Siendo de Canadá, después de los juegos sonreíamos y éramos amigos de ellos, pero durante los juegos era tan competitivo, y disfruté esos partidos más que nada. Admiro su dedicación al deporte, lo duro que juegan y lo competitivos que son… son de los mejores peloteros del mundo.

UB: ¿Con qué pelotero cubano te relacionaste más o admiraste más?

RR: Hay tantos rosters ante los que me enfrenté… pero el receptor Ariel Pestano está siempre en mis recuerdos. Mirarlo cuando encuadraba un lanzamiento, tratando de robarse un strike, y sonriendo con picardía a través de la máscara, yo le decía “¡Esa no es strike!” y se reía. Me encantaba la manera en que jugaba y me encantaba su competitividad y obviamente nos acercamos con el paso de los años. Nos hicimos amigos, pero éramos muy competitivos. Sin dudas es uno de los peloteros de Cuba que nunca olvidaré.

UB: ¿Cuál crees que sea la importancia de tener un acuerdo entre el béisbol cubano y la Major League Baseball?

RR: Más que nada, por encima del béisbol está la amistad que los países necesitan cultivar, y va más allá del béisbol pero creo que el béisbol es una parte importante; y creo que el béisbol puede en verdad ayudar a que los países se unan. Hay tantos buenos peloteros de Cuba, y merecen poder jugar en la mejor liga del mundo, y esas son las Ligas Mayores. Yo mismo, de Canadá, un país distinto, sentí mucho honor de tener la oportunidad de jugar en las mayores, y necesitamos que el béisbol cubano sea también parte de las Ligas Mayores. Conocí a esos muchachos en los Juegos Olímpicos y en el Clásico Mundial de Béisbol, y merecen todas las oportunidades de jugar aquí también.

UB: Gracias por tu tiempo y te deseo suerte con tu equipo.

RR: Gracias.

Nota: Agradecimientos especiales a Teen Cultures Connect, Tim Brennan, P.J. Louis, John Wenz y Karel García

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