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Reforma Constitucional en #Cuba. Diez puntos para comprenderla (+Video)

La Habana, 4 jul (ACN) El pueblo cubano vive otro momento significativo de su historia: la actual Constitución de la República –aprobada en 1976 con el apoyo del 97,7 por ciento de los ciudadanos–, camina hacia una reforma total, en un proceso que será amplio y trascendental.
    El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, encabeza una comisión de 33 diputados que representan a todos los sectores de la sociedad, que les dan una visión heterogénea, desde las ciencias, a la redacción del anteproyecto a presentarse ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
   Durante un tiempo un grupo de expertos en temas constitucionales –muchos de ellos diputados– trabajaron en la elaboración de las bases y fundamentos para la reforma.
   La Agencia Cubana de Noticias comparte con sus lectores 10 puntos clave sobre el actual proceso constitucional:
   – ¿Por qué los países tienen constituciones?
   La Constitución es la ley fundamental sobre la que se asienta un Estado. Establece los fundamentos de la nación, la estructura de los poderes y sus alcances, a la vez que garantiza derechos y deberes de los ciudadanos.
   Es el documento jurídico-político más importante de cualquier país, la ley que traza las líneas legislativas para el resto de las normas que involucran a todos los sectores de la sociedad.
   – ¿Qué es una Reforma Constitucional?
    La Reforma de la Constitución es la revisión parcial o total de la Constitución de un Estado y puede llevarse a efecto de diferentes formas.
  Nuestra actual Carta Magna, en su artículo 137, establece que la ANPP es el único órgano facultado para modificarla mediante acuerdo adoptado -en votación nominal, por una mayoría no inferior a las dos terceras partes del número total de sus integrantes- excepto en lo que se refiere al sistema político, social y económico, cuyo carácter irrevocable lo estipula el artículo 3 del Capítulo I, y la prohibición de negociar bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera, como se dispone en el artículo 11.
   Si la reforma se refiere a la integración y facultades de la ANPP o del Consejo de Estado, o a derechos y deberes consagrados en la Constitución, se requiere, además, la ratificación por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo convocado al efecto por la propia Asamblea.
      – ¿Por qué realizarla ahora?
    Para recoger en la Constitución las transformaciones socioeconómicas realizadas en el país en todos estos años, así como implementar una estructura estatal acorde con los tiempos actuales, todo ello en consonancia con los acuerdos aprobados en el 6to y 7mo congresos del Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.
    En el actual escenario de cambios, también resulta esencial reconocer otras formas de propiedad, además de incorporar al texto constitucional contenidos de tratados y protocolos internacionales que en materia de derechos de los ciudadanos fueron suscritos por Cuba en los últimos años, bajo el precepto de igualdad entre las personas, sin discriminación de ningún tipo.
   Reflejar igualmente lo dicho en el Parlamento de limitar a dos los períodos de mandato de los cargos fundamentales de la nación, debería quedar plasmado en la nueva Ley de leyes.
   Se trata de cambiar la Ley suprema del país para tener un Estado y Gobierno más funcional y moderno que vaya a la par de los cambios en la nación, contemplados en los documentos aprobados por el Partido Comunista de Cuba: Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
  • ¿Qué pasos contempla un proceso de este tipo?
   Los primeros pasos ya fueron dados: la Asamblea Nacional del Poder Popular acordó comenzar el proceso y comisionó a 33 de sus diputados para realizar el anteproyecto de Constitución a discutirse, artículo por artículo, en el plenario del Parlamento y que se someterá a votación en dicho seno.
   El proyecto de Carta Magna luego pasará por un amplio proceso de discusión popular a lo largo y ancho del país, como ha sido práctica en Cuba a través de la historia de la Revolución. Cada ciudadano podrá expresar sus criterios y sugerir cambios al documento normativo-
   Los debates en los barrios y centros de trabajo han de reflejar la genuina expresión de participación y democracia popular, poco común en el mundo, máxime cuando se revisa lo sucedido en procesos constituyentes similares en otras naciones.
   Cada una de las opiniones y propuestas serán valoradas por la comisión parlamentaria. Un proyecto de Constitución actualizado como resultado de ese proceso volverá a la Asamblea Nacional, se discutirá nuevamente y el texto será sometido a ratificación en referendo popular mediante el voto directo y secreto de cada ciudadano.
   – ¿Es necesario realizar un referendo para aprobar la nueva Constitución?
    Sí. Lo mandata la Ley de leyes vigente. Un referendo es un método de participación ciudadana mediante el cual el pueblo puede aprobar o rechazar una ley u otra disposición jurídica a través del sufragio. Cuando se realice el referendo, cada ciudadano cubano tendrá la oportunidad de votar por la aprobación de la nueva Constitución con una simple cruz en la casilla con el SI o el NO.
   – ¿Por qué una Reforma Constitucional desde la ANPP y no convocar a una Asamblea Constituyente?
    La actual Constitución de la República no prevé un mecanismo de reforma a través de una Asamblea Constituyente.
     El artículo 69 de la Constitución vigente establece que la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado y representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo; en tanto en el 70 se señala que es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República, por lo que no es necesario convocar a una Asamblea Constituyente –como en otros países– porque la nuestra en sí misma lo es desde que se concibió en 1976.
      – ¿Por qué una reforma total y no parcial de la Constitución?
   Una reforma total de la Constitución implica cambios profundos a la Carta Magna y que desemboca en el nuevo instrumento. Se eliminan, aumentan o se modifican casi la totalidad de los artículos.
   Parciales fueron las reformas realizadas a la Constitución de 1976 en los años 1978, 1992 y 2002.
   A la estructura de la actual Carta Magna se le incorporarán nuevos títulos, capítulos y un articulado mayoritariamente nuevo.
   – Si de principios se trata, ¿cuáles no variarán en la nueva Ley Fundamental de la República?
   Se tienen en cuenta de la actual Constitución los principios de justicia social y humanistas que configuran el sistema político y se consideran pilares inconmovibles, como es el caso de la irrevocabilidad del sistema socialista, la unidad del pueblo y el papel dirigente del Partido como vanguardia organizada y fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.
   En suma, la nueva Constitución significará la modernización y evolución de los preceptos humanistas defendidos por la Revolución y refrendado históricamente por los cubanos.
   – ¿Qué beneficios en lo personal brinda una nueva Constitución?
    También conocidas como Ley de leyes o Carta Magna, se escriben bajo el principio de que sirvan de guía para elaborar instrumentos legales más específicos. Establece deberes y derechos y como diría el Apóstol cubano, José Martí, contribuye a que la “ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
    En lo personal cada cubano tiene en su Constitución un instrumento de defensa de sus derechos y una brújula para con sus deberes.
   Un nuevo texto constitucional es un mensaje muy claro: en Cuba prima la legalidad socialista y el apego a las leyes.
   – ¿Cuántas se han redactado en Cuba?
  La mayor de las Antillas tiene una vasta historia constitucional. Siete han sido redactadas desde que comenzaron nuestras luchas independentistas en 1868.
   La constitución actual fue aprobada el 24 de febrero de 1976, en referendo popular, justamente cuando se cumplía el aniversario 81 del comienzo de la Guerra de 1895, cuyo organizador principal fue José Martí, Apóstol de la Independencia.
   En la historia cubana sobresale que apenas seis meses después de iniciada la lucha armada, los patriotas confeccionaron y aprobaron la Constitución de Guáimaro, el 10 de abril de 1869, en plena guerra y con artículos sumamente radicales a favor de las masas populares.
   Otras de la etapa mambisa fueron la de Baraguá, en 1878, con apenas cuatro artículos; la de Jimaguayú, en 1895, y la de La Yaya, en 1897.
   Durante el siglo XX destacan: la de 1901, cuando ocurría la Ocupación Militar de Estados Unidos aquí, lo cual impidió que fuera más avanzada, y la de 1940, considerada una de las más progresistas hasta ese momento en América.

PYMES: ALIADAS O COMPAÑERAS DE VIAJE

imagesPor: Jorge Gómez Barata

En América Latina, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) constituyen cerca del 90 por ciento de los establecimientos económicos y generan más del 80 por ciento de los empleos. Un elevado número de ellas nacieron como pequeñas empresas familiares, una cantidad alta (60%) son manejadas por jóvenes con formación universitaria y cerca del 30 por ciento por mujeres.

La nomenclatura para clasificar las PYMES toma en cuenta el número de puestos de trabajo y la facturación. Las pequeñas emplean hasta 50 trabajadores mientras que las medianas pueden llegar a 200. En Brasil hasta 500 empleados se considera una empresa mediana, cifra que en México es de 250, Uruguay 100. Rara vez alguna PYME se convierte en una gran empresa.

En las grandes ciudades, estas unidades económicas proveen alrededor del 20 por ciento de las manufacturas, cerca del 70 del comercio y el 35 de los servicios, rangos que se elevan hacia las periferias, el interior y en las poblaciones pequeñas donde aportan hasta el 100 por ciento de todas las actividades económicas.

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Y la leche… se hizo polvo (+Comentarios de la población y Nota publicada en Granma)

leche-polvo

Tomado: Cuba nos une

La noticia del incremento en el precio de la leche que se comercializa en CUC, ha tomado por sorpresa a cubanas y cubanos, generando inquietudes, dudas y no pocos reclamos, ante la necesidad del consumo de leche sobre todo por ancianos y niños.

Los principales reclamos y/o inconformidades van dirigidos a la limitación primera de adquirir este producto con los precios que hoy se anuncian en la prensa nacional, siendo el salario medio de un cubano 466 pesos (CUP) de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), lo que equivale a 18, 64 CUC .

INTENTANDO ENTENDER…

El incremento del precio en la venta de leche en polvo:

1ro – la bolsa de 500 g pasa de 2.90 CUC a 3.35 CUC —0.45 centavos—

2do – en el caso del paquete de 1 kilogramo pasará a venderse de 5.75 CUC a 6.60 CUC —0.85—

Por tanto: con 18, 64 CUC (equivalente al salario de un cubano) se podrán adquirir en la red de tiendas recaudadoras de divisa 5 paquetes de 3.35 CUC de 500 gramos ó 2 paquetes de 6.60 CUC de 1 kilogramo.

 
ALGUNOS COMENTARIOS DE LOS INTERNAUTAS EN LOS SITIOS DIGITALES CUBADEBATE Y GRANMA

Margarita dijo:

Coincido con Fabio Maximo en q lo q hay q hacer es invertir en la industria nacional, para que desayunar con leche no sea un lujo en Cuba. Además, podrían dejar de comprar tanto producto suntuario q he visto más de una vez en las tiendas del barrio, como pepinos, espárragos y cebollitas encurtidas, o doce tipos diferentes de detergente líquido, que se llenan de polvo año tras año. Esto solo favorece a los inescrupulosos del mercado negro que ahora aumentarán los precios, q siempre serán menores q el precio estatal. También hay q quitarle el leonino impuesto del 240 por ciento sobre el costo, a ver si productos como este se hacen más accesible.

10 abril 2014 a las 7:53

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DOS COMPATRIOTAS Y UNA AVENTURA

ley-inversion-extranjerajpgPor: Jorge Gómez Barata

Dos cubanos, uno de los cuales reside en Estados Unidos y otro en Cuba, quisieron reunir sus discretos capitales para fundar en la isla una pequeña o mediana empresa. No pueden hacerlo: a uno se lo impide el bloqueo norteamericano, al otro la Ley de Inversiones recientemente aprobada.

Para solucionar el asunto, el que vive en los Estados Unidos decidió regresar a Cuba, recuperar su status y convertirse en lo que es el otro: un cubano residente en la Isla con todos sus derechos y deberes para entonces fundar la pequeña empresa. Tampoco pueden hacerlo, porque en Cuba todavía no se promueven las pequeñas ni medianas empresas privadas.

Es cierto que en Cuba hay negocios que en los hechos son pequeñas o medianas empresas, por ejemplo restaurantes con veinte empleados donde cada uno de ellos debe obtener una licencia de trabajador por “cuenta propia”, lo cual no refleja la verdad. En verdad se trata de un empresario y 19 trabajadores por cuenta ajena.

Debido a que esos negocios todavía no son reconocidos como entidades empresariales, no existen en ellos secciones sindicales ni otras organizaciones, no hay una legislación que establezca el salario mínimo, y los que allí trabajan, no están protegidos contra el despido o el acoso, aunque disponen de la seguridad social y otras prestaciones que les asegura el Estado.

La Ley de Inversiones pudo haber resuelto estos y otros entuertos, propiciar una legislación integral y coherente para las pequeñas y medianas empresas, promover su fomento y crear condiciones para ejercer alguna presión respecto a la eliminación del bloqueo norteamericano, y mientras ello no ocurra, luchar por romperlo.

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LOS CONSENSOS Y LOS EXTREMOS

BarataPor: Jorge Gómez Barata

Cincuenta años de militancia revolucionaria, lecturas sobre las revoluciones de los siglos XVIII, XIX y XX, experiencias propias y ajenas y excepcionales magisterios, enseñan que desde los extremos ─derecha o izquierda─ no se construyen consensos sociales y políticos duraderos, que la unidad supone el respeto a la diversidad, y que la cohesión social no se forja alrededor de una ideología sino con el aporte de todas. Quien descarta el marxismo a favor del liberalismo comete el error de quien hace lo inverso.

La experiencia soviética y del socialismo real muestra que el tiempo y las prácticas autoritarias no consolidan la unidad alcanzada, sino que la debilitan. No se trata de que las fuerzas y el entusiasmo se agoten, sino de que las estructuras de poder solventes para la solución de tareas inmediatas, no sustituyen la institucionalidad que la humanidad forjó a lo largo de siglos, y cuya esencia son la democracia, el gobierno colegiado y los liderazgos legítimos.

Aunque no todos los actores políticos lo entiendan del mismo modo, la moderación es cualidad esencial de la política, y una de las claves del éxito de gobernantes y proyectos. Desde los extremos, con programas inviables y aspiraciones desmesuradas, es imposible elaborar consensos que abarquen a las mayorías, y cuando se logran, suelen resultar efímeros.

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