Zona de strike será rigurosa para la próxima Serie Nacional

La zona de strike es un prisma imaginario que tiene como base el área encima del plato y la altura es de la rodilla hasta el codo más bajo del bateador en el momento de iniciar el swing. (Foto: Mori Chan via Wikipedia)
Rate this post
La zona de strike es un prisma imaginario que tiene como base el área encima del plato y la altura es de la rodilla hasta el codo más bajo del bateador en el momento de iniciar el swing. (Foto: Mori Chan via Wikipedia)
La zona de strike es un prisma imaginario que tiene como base el área encima del plato y la altura es de la rodilla hasta el codo más bajo del bateador en el momento de iniciar el swing. (Foto: Mori Chan via Wikipedia)

Una de las reglas menos respetadas o sobre las que menos exigencia se ha hecho en Cuba en los últimos años ha sido precisamente la zona de strike, objeto de constantes controversias y la situación que más protestas despierta —tanto en bateadores como en lanzadores— en un juego de la Serie Nacional de Béisbol. Constantemente, se escucha en la narración que “tal árbitro tiene una zona” y “más cuál árbitro tiene otra”, y aunque no siempre tengan la razón, todo esto está a punto de cambiar, pues la zona oficial, la única, la establecida, será aplicada a partir del inicio del Torneo Nacional hasta 23 años.

Resulta que durante mucho tiempo nuestros árbitros, los jugadores, los managers, los fanáticos y la prensa se han estado guiando más por la posición del receptor y por dónde el receptor captura el lanzamiento para decidir si se trata de un strike o una bola, y resulta que no podía o no puede haber un criterio más erróneo.

Recapitulemos: El home plate es un pentágono que tiene 17 pulgadas de largo, 8.5 pulgadas de altura o de ancho y un triángulo isósceles encima con dos lados de 12 pulgadas más una hipotenusa de (como ya mencionamos) 17 pulgadas. Para ser considerado un strike, la bola lanzada tiene que, como principio, pasar por encima de ese pentágono, pero no necesariamente en su totalidad, o sea, que el hecho de que cualquier parte de la pelota tenga su trayectoria por encima de cualquier parte del home hace a ese envío elegible para ser considerado strike.

Veamos ahora la cuestión de la altura: se considera strike al lanzamiento si cuando pasa por encima del plato está a una altura comprendida entre las rodillas del bateador (punto más bajo) y el codo del bateador que esté más bajo en el momento de iniciar el swing. Otra variante muy utilizada para el límite superior es el punto medio entre los hombros y el cinto del bateador.

O sea, que si en algún momento la pelota varía su altura o trayectoria y hace contacto con el prisma imaginario que se forma teniendo como base el pentágono que constituye el home y como altura la distancia entre las rodillas y el codo más bajo del bateador en el momento de prepararse para iniciar el swing, el envío será considerado strike.

Normalmente, los receptores cambian de posición detrás del plato, con el objetivo de expandir la zona de sus lanzadores, y van abriendo al punto de que en ocasiones los árbitros se dejan engañar y cantan lanzamientos que pasan hasta cuatro pulgadas alejados del home, o simplemente se guían por el lugar donde el receptor atrapa el envío.

Se requerirá a partir de ahora, más que nada, de un grado de profesionalidad aún más alto, de parte de árbitros (ellos deberán ser más estrictos), los jugadores (que deberán adaptarse a las cosas como siempre debieron haber sido), los managers (que están obligados a predicar con el ejemplo y ha disciplinar a sus jugadores para que no protesten los conteos), y especialmente la prensa (que deberá prepararse bien, apoyar el proceso y ser imparcial), viciada con la posición del receptor la pésima idea de usar la cámara del jardín central como principal referente —esperemos que no sea este el referente para ubicar un “cuadro” que ilustre la zona en las transmisiones televisivas.

Una cosa está clara: la zona de strike es UNA SOLA… para cada bateador. La estandarización de la misma llevará consigo una serie de ajustes, pues ésta variará constantemente de acuerdo con la estatura de quién esté en la caja de bateo y con la posición que asuman sus codos cuando se encuentre a punto de hacer swing.

No será fácil la tarea, pero es necesario que se cumpla con rigurosidad lo establecido con el objetivo de crear conciencia y buenas prácticas en los atletas.

Por Reynaldo Cruz

http://universobeisbol.mlblogs.com/2015/05/20/zona-de-strike-sera-rigurosa-para-la-proxima-serie-nacional/

Sé el primero en comentar

Deja un comentario